Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Página 3 de 5. • Compartir •
Página 3 de 5. •
1, 2, 3, 4, 5 
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Hola llevo una semana metiendome al foro como visitante y hoy desidi meterme,
tu fanfic esta brutal espero pronto la continuacion, no sabes lo mucho que me a gusta el fic, me lo lei entero en dos horas.
tu fanfic esta brutal espero pronto la continuacion, no sabes lo mucho que me a gusta el fic, me lo lei entero en dos horas.

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
¡Hola, bienvenido al foro Ryoukai Ikari!
Me alegra que te gusten mis fics.
Te dedico este capítulo, espero que te guste.
Capítulo 15:
Hermione despertó y recordó lo que había pasado. Sintió como su corazón llegaba a doler con el temor de que... todo no hubiera sido... más que un sueño...Movió sus manos asustada de saber la verdad, y dio un suspiro de alivio al tocar las manos de Regulus alrededor de su cuerpo.
- Hermione ¿estás despierta?-preguntó Regulus.
- Sí.-respondió Hermione.
- ¿Estás bien?-preguntó Regulus.
- Sí, estoy bien.-dijo ella mirándolo y él le devolvió la mirada.-Sólo... no, nada.
- ¿Segura?-preguntó Regulus. Ella asintió.
- Regulus... ¿qué le pediste a la estrella?
- ¿Yo?-preguntó Regulus.
- Sí, ¿a quién más le voy a estar preguntando?-preguntó Hermione sonriendo.
- Pues no sé, talvez a nosotros.-dijo Macnair.
- Este...nosotros...-empezó Hermione totalmente sonrojada. Regulus también estaba nervioso, porque ninguno de los dos llevaban nada de ropa, por lo que sólo les tapaba la manta.
- No necesitamos explicaciones.-dijo Macnair mirando a Hermione con lujuria.
- ¿Pero porqué no pedís que os cambien de celda?-preguntó Dolohov asqueado.-Esto es una tortura, ¡por Merlín! ¿Es que no os enteráis? No queremos veros desnudos. ¿Es que nadie más me apoya?
- Pues no mires.-le contestó Hermione. Dolohov la fulminó con la mirada, Macnair alucinaba con la contestación de la castaña, Regulus sonrió y Barty se empezó a reir a carcajadas.-¿Y tú de qué te ries?
- De tu contestación.-respondió Barty con sinceridad.-Al parecer tu caracter no ha cambiado nada. Antonin, si yo fuera tú no me metería mucho con ella.
- En fin, Regulus, ¿qué le pediste a la estrella?-susurró Hermione.
- Mm... le pedí... ya lo olvidé.-contestó Regulus.
- ¡Lo olvidaste! ¿Enserio?-preguntó Hermione.
- Claro que no está hablando en serio, Granger.-dijo Macnair.-Ni que tuviera Alzheimer. Vamos, sólo faltaría eso.
- Seguramente le pidió que la guardia rubia que le toca hoy el turno de noche viniese desnuda a su celda.-dijo Dolohov. Hermione puso cara de asco.
- ¿Qué pediste, Regulus?-preguntó Hermione.
- Eso, Reggie.-dijo Barty.-Por favor dinos de una vez que fue lo que le pediste, que estamos impacientes.
- Er... déjame pensar... ¡ah, sí! Le pedí que me dijeras lo que sentías por mí.-contestó Regulus mirando a Hermione.
- Vaya, al parecer demasiados años en esta prisión ya le han afectado.-dijo Macnair.-No me extraña nada. Pero macho, sé un hombre, tienes que tomar las riendas, porque eres el que domina, eres el semental. No puedes dejarla el mando porque es inferior a ti, por ser una sangre sucia, además de que tú eres el que debe estar siempre encima cuando...
- Macnair, cuando quiera que nos des consejos para follar te lo preguntaré, ¿entendido?-dijo Hermione.-Pero mientras tanto, las ideas machistas te las metes por donde te quepan.
- ¿Ves? Esto es lo que ocurre cuando le dejas montarte.-dijo Macnair.-Se te va a sublevar.
- Macnair, Hermione es una persona, no un objeto.-dijo Regulus. Hermione le besó apasionadamente, Barty los miró riéndose, Macnair rodó los ojos y Dolohov apartó la mirada completamente asqueado.-¿Eres feliz, Hermione?-susurró en su oído.
- ¿A qué viene esa pregunta? Claro que soy feliz, te tengo a ti.-respondió Hermione.
- Sólo quería saber si esto era lo que realmente querías.-preguntó Regulus.
- Claro que esto es lo que quiero, Regulus, porque te quiero a ti.-dijo Hermione sonriendo.-¿Y tú?
- También soy muy feliz, Hermione... tengo algo muy importante... a ti.-dijo Regulus sonriendo.-Y no quiero separarme de ti nunca, ¿me oíste? Aunque tengamos que estar en esta asquerosa prisión de por vida.
Se besaron nuevamente.
- Bueno, creo que tendremos que vestirnos.-dijo Hermione avergonzada porque en cuanto dijo esa frase, ni Macnair, ni Dolohov, ni Barty la quitaron la vista de encima.-¡Pero no miréis!
- ¿Ah? ¿Y de quien es la culpa de que miremos?-dijo Barty.-Puede que no seas muy guapa, pero sigues siendo una mujer.
- Está bien.-dijo Regulus.-En ese caso nos quedaremos los dos desnudos.-dijo suavemente inclinándose sobre ella. Hermione movió sus brazos a la espalda del chico.
- ¡Puaj!-dijo Dolohov.-¡Está bien! ¡Vestiros, pero dejar de hacer eso!
Macnair y Barty apartaron la mirada de la castaña a regañadientes. Hermione sonrió y Regulus la guiñó el ojo. Ambos se vistieron rápidamente.
- Por cierto, Barty.-dijo Regulus.-Gracias por la manta.-dijo entregándosela.
- Puedes quedártela si quieres.-dijo Barty mirándola con asco.
*******************
- ¿Está todo listo?-preguntó Avery.
- Por supuesto.-dijo Alecto.-Es la hora. ¡RECORDAR SÓLO HAY QUE LIBERAR A COLAGUSANO!
Un grupo de mortífagos se dirigió rápidamente hacia la prisión de Azkaban; varita en mano y volando sobre las escobas.
************************
- ¡Mirad!-dijo Hermione señalando a algo que se estaba acercando velozmente.-¿Qué es eso?
Los mortífagos miraron por las ventanas de las celdas a lo que señalaba Hermione. Regulus se puso pálido y Dolohov, Barty y Macnair sonrieron.
- ¡Al fín vienen a buscarnos!-dijo Barty.
- Y tú diciendo que Nuestro Señor se había olvidado de nosotros, Granger.-dijo Dolohov.-Nos van a liberar y entonces te mataré con mis propias manos.
- Eso habrá que verlo, Dolohov.-dijo Hermione.
- Ven aquí, Hermione.-dijo Regulus conduciéndola hacia un extremo de la celda, para que no estuviese tan visible.
- ¡EH, EH!-llamó Macnair.-¡ESTAMOS AQUÍ!
Pero sólo uno de los mortífagos se paró para contestar a Walden, mientras tanto, los demás se dirigieron a liberar a Petegrew.
- Lo siento, pero las órdenes del Señor Oscuro han sido: liberar a Colagusano y a nadie más.-dijo el mortífago. Acto seguido se marchó.
- Nos ha traicionado.-dijo Barty sin poder creérselo, pero así era. Los mortífagos habían ido expresamente a por Colagusano, no a por ellos.
Se quedaron en un incómodo silencio en el que Hermione los miró con pena. Sí, pena, porque ella sabía lo que era sentirse traicionada por tu propio bando. Se dirigió hacia Regulus y le agarró de la mano, él la miró y la sonrió tristemente.
- ¿Cómo lo sabías, Granger?-preguntó Barty.-¿Cómo sabías que nuestro Señor nos iba a traicionar?
- Porque no les importáis.-contestó Regulus.-Porque si le importáramos algo no nos torturaría, ni nos mataría, ni nos castigaría.
- Porque es un ser despreciable que lo único que quiere es poder para satisfacerse a sí mismo y los demás le dan lo mismo.-dijo Hermione. En ese instante, su estómago rugió.
- Toma.-dijo Barty pasándola lo poco que le quedaba de comida.-Cómetelo.
- ¿Y tú?-preguntó Hermione.
- No te preocupes, yo ya he comido.-dijo Barty.
- Gracias.-dijo Hermione. Acto seguido, tomó un par de cucharaditas y le pasó el tazón a Regulus, quien la imitó. Le volvieron a pasar el tazón a Barty, para evitar comer de más y que él se quedara sin comida.
- De nada.-respondió Barty cogiendo el tazón.
*****************
- Theo, no sé que hacer.-dijo Alison apoyada en el hombro del Slytherin.
- ¿A qué te refieres?-preguntó Theo.
- Quiero liberar a mi hermana, pero no sé como lo vamos a hacer. Sólo espero que cuando llegue la ayuda no sea demasiado tarde.-dijo Alison.
- No te preocupes, Hermione es fuerte, estoy seguro de que resistirá.-dijo Theo a pocos centímetros del rostro de la muchacha.
- Por cierto, Theo, creo que va siendo hora de que digamos a los demás que estamos saliendo.-dijo Alison.
- Esa es una buena idea.-dijo Theo antes de besarla.
*************************
- Snape ¿y esa lechuza?-preguntó Narcisa señalando a una lechuza que picoteaba el cristal de la ventana.-Parece que trae algo.
Snape fue a abrir la ventana y la lechuza le entregó una carta.
- Es de Dumbledore.-dijo Snape.
- ¿Y qué pone?-preguntó Bellatrix.
Severus:
Nos acaba de llegar la terrible noticia de que la prisión de Azkaban ha sido atacada por mortífagos, afortunadamente ninguno, excepto Peter Petegrew, ha conseguido escapar. Al menos no han encontrado a la señorita Granger, pero habrá que reforzar la seguridad de la prisión.
Atte.
Albus Dumbledore.
**********************
- No, así no.-dijo Rodolphus.-El movimiento de muñeca que haces, señorita Brown, es demasiado exagerado.
Tanto Rodolphus, como Rabastan y Lucius estaban dando clases de diferentes hechizos a todos los miembros de la Legión de Hermione, en la casa de las Granger. Al principio los estudiantes se mostraban reaccios porque no querían que ellos les diesen las clases, pero no les quedó de otra. De vez en cuando, Narcisa, Bellatrix, y Severus los reelevaban.
- ¿Qué tal váis con los hechizos?-dijo Snape.-Pero ha llegado un comunicado urgente de Dumbledore, donde me informa que la prisión de Azkaban ha sido atacada por unos mortífagos y que sólo ha escapado Peter Petegrew.
- Entonces hay que darse prisa.-dijo Rabastan.
- Aprenden rápido.-dijo Lucius.-Yo creo que la próxima semana podremos liberar a Granger y a Regulus.
Capítulo 15:
Hermione despertó y recordó lo que había pasado. Sintió como su corazón llegaba a doler con el temor de que... todo no hubiera sido... más que un sueño...Movió sus manos asustada de saber la verdad, y dio un suspiro de alivio al tocar las manos de Regulus alrededor de su cuerpo.
- Hermione ¿estás despierta?-preguntó Regulus.
- Sí.-respondió Hermione.
- ¿Estás bien?-preguntó Regulus.
- Sí, estoy bien.-dijo ella mirándolo y él le devolvió la mirada.-Sólo... no, nada.
- ¿Segura?-preguntó Regulus. Ella asintió.
- Regulus... ¿qué le pediste a la estrella?
- ¿Yo?-preguntó Regulus.
- Sí, ¿a quién más le voy a estar preguntando?-preguntó Hermione sonriendo.
- Pues no sé, talvez a nosotros.-dijo Macnair.
- Este...nosotros...-empezó Hermione totalmente sonrojada. Regulus también estaba nervioso, porque ninguno de los dos llevaban nada de ropa, por lo que sólo les tapaba la manta.
- No necesitamos explicaciones.-dijo Macnair mirando a Hermione con lujuria.
- ¿Pero porqué no pedís que os cambien de celda?-preguntó Dolohov asqueado.-Esto es una tortura, ¡por Merlín! ¿Es que no os enteráis? No queremos veros desnudos. ¿Es que nadie más me apoya?
- Pues no mires.-le contestó Hermione. Dolohov la fulminó con la mirada, Macnair alucinaba con la contestación de la castaña, Regulus sonrió y Barty se empezó a reir a carcajadas.-¿Y tú de qué te ries?
- De tu contestación.-respondió Barty con sinceridad.-Al parecer tu caracter no ha cambiado nada. Antonin, si yo fuera tú no me metería mucho con ella.
- En fin, Regulus, ¿qué le pediste a la estrella?-susurró Hermione.
- Mm... le pedí... ya lo olvidé.-contestó Regulus.
- ¡Lo olvidaste! ¿Enserio?-preguntó Hermione.
- Claro que no está hablando en serio, Granger.-dijo Macnair.-Ni que tuviera Alzheimer. Vamos, sólo faltaría eso.
- Seguramente le pidió que la guardia rubia que le toca hoy el turno de noche viniese desnuda a su celda.-dijo Dolohov. Hermione puso cara de asco.
- ¿Qué pediste, Regulus?-preguntó Hermione.
- Eso, Reggie.-dijo Barty.-Por favor dinos de una vez que fue lo que le pediste, que estamos impacientes.
- Er... déjame pensar... ¡ah, sí! Le pedí que me dijeras lo que sentías por mí.-contestó Regulus mirando a Hermione.
- Vaya, al parecer demasiados años en esta prisión ya le han afectado.-dijo Macnair.-No me extraña nada. Pero macho, sé un hombre, tienes que tomar las riendas, porque eres el que domina, eres el semental. No puedes dejarla el mando porque es inferior a ti, por ser una sangre sucia, además de que tú eres el que debe estar siempre encima cuando...
- Macnair, cuando quiera que nos des consejos para follar te lo preguntaré, ¿entendido?-dijo Hermione.-Pero mientras tanto, las ideas machistas te las metes por donde te quepan.
- ¿Ves? Esto es lo que ocurre cuando le dejas montarte.-dijo Macnair.-Se te va a sublevar.
- Macnair, Hermione es una persona, no un objeto.-dijo Regulus. Hermione le besó apasionadamente, Barty los miró riéndose, Macnair rodó los ojos y Dolohov apartó la mirada completamente asqueado.-¿Eres feliz, Hermione?-susurró en su oído.
- ¿A qué viene esa pregunta? Claro que soy feliz, te tengo a ti.-respondió Hermione.
- Sólo quería saber si esto era lo que realmente querías.-preguntó Regulus.
- Claro que esto es lo que quiero, Regulus, porque te quiero a ti.-dijo Hermione sonriendo.-¿Y tú?
- También soy muy feliz, Hermione... tengo algo muy importante... a ti.-dijo Regulus sonriendo.-Y no quiero separarme de ti nunca, ¿me oíste? Aunque tengamos que estar en esta asquerosa prisión de por vida.
Se besaron nuevamente.
- Bueno, creo que tendremos que vestirnos.-dijo Hermione avergonzada porque en cuanto dijo esa frase, ni Macnair, ni Dolohov, ni Barty la quitaron la vista de encima.-¡Pero no miréis!
- ¿Ah? ¿Y de quien es la culpa de que miremos?-dijo Barty.-Puede que no seas muy guapa, pero sigues siendo una mujer.
- Está bien.-dijo Regulus.-En ese caso nos quedaremos los dos desnudos.-dijo suavemente inclinándose sobre ella. Hermione movió sus brazos a la espalda del chico.
- ¡Puaj!-dijo Dolohov.-¡Está bien! ¡Vestiros, pero dejar de hacer eso!
Macnair y Barty apartaron la mirada de la castaña a regañadientes. Hermione sonrió y Regulus la guiñó el ojo. Ambos se vistieron rápidamente.
- Por cierto, Barty.-dijo Regulus.-Gracias por la manta.-dijo entregándosela.
- Puedes quedártela si quieres.-dijo Barty mirándola con asco.
*******************
- ¿Está todo listo?-preguntó Avery.
- Por supuesto.-dijo Alecto.-Es la hora. ¡RECORDAR SÓLO HAY QUE LIBERAR A COLAGUSANO!
Un grupo de mortífagos se dirigió rápidamente hacia la prisión de Azkaban; varita en mano y volando sobre las escobas.
************************
- ¡Mirad!-dijo Hermione señalando a algo que se estaba acercando velozmente.-¿Qué es eso?
Los mortífagos miraron por las ventanas de las celdas a lo que señalaba Hermione. Regulus se puso pálido y Dolohov, Barty y Macnair sonrieron.
- ¡Al fín vienen a buscarnos!-dijo Barty.
- Y tú diciendo que Nuestro Señor se había olvidado de nosotros, Granger.-dijo Dolohov.-Nos van a liberar y entonces te mataré con mis propias manos.
- Eso habrá que verlo, Dolohov.-dijo Hermione.
- Ven aquí, Hermione.-dijo Regulus conduciéndola hacia un extremo de la celda, para que no estuviese tan visible.
- ¡EH, EH!-llamó Macnair.-¡ESTAMOS AQUÍ!
Pero sólo uno de los mortífagos se paró para contestar a Walden, mientras tanto, los demás se dirigieron a liberar a Petegrew.
- Lo siento, pero las órdenes del Señor Oscuro han sido: liberar a Colagusano y a nadie más.-dijo el mortífago. Acto seguido se marchó.
- Nos ha traicionado.-dijo Barty sin poder creérselo, pero así era. Los mortífagos habían ido expresamente a por Colagusano, no a por ellos.
Se quedaron en un incómodo silencio en el que Hermione los miró con pena. Sí, pena, porque ella sabía lo que era sentirse traicionada por tu propio bando. Se dirigió hacia Regulus y le agarró de la mano, él la miró y la sonrió tristemente.
- ¿Cómo lo sabías, Granger?-preguntó Barty.-¿Cómo sabías que nuestro Señor nos iba a traicionar?
- Porque no les importáis.-contestó Regulus.-Porque si le importáramos algo no nos torturaría, ni nos mataría, ni nos castigaría.
- Porque es un ser despreciable que lo único que quiere es poder para satisfacerse a sí mismo y los demás le dan lo mismo.-dijo Hermione. En ese instante, su estómago rugió.
- Toma.-dijo Barty pasándola lo poco que le quedaba de comida.-Cómetelo.
- ¿Y tú?-preguntó Hermione.
- No te preocupes, yo ya he comido.-dijo Barty.
- Gracias.-dijo Hermione. Acto seguido, tomó un par de cucharaditas y le pasó el tazón a Regulus, quien la imitó. Le volvieron a pasar el tazón a Barty, para evitar comer de más y que él se quedara sin comida.
- De nada.-respondió Barty cogiendo el tazón.
*****************
- Theo, no sé que hacer.-dijo Alison apoyada en el hombro del Slytherin.
- ¿A qué te refieres?-preguntó Theo.
- Quiero liberar a mi hermana, pero no sé como lo vamos a hacer. Sólo espero que cuando llegue la ayuda no sea demasiado tarde.-dijo Alison.
- No te preocupes, Hermione es fuerte, estoy seguro de que resistirá.-dijo Theo a pocos centímetros del rostro de la muchacha.
- Por cierto, Theo, creo que va siendo hora de que digamos a los demás que estamos saliendo.-dijo Alison.
- Esa es una buena idea.-dijo Theo antes de besarla.
*************************
- Snape ¿y esa lechuza?-preguntó Narcisa señalando a una lechuza que picoteaba el cristal de la ventana.-Parece que trae algo.
Snape fue a abrir la ventana y la lechuza le entregó una carta.
- Es de Dumbledore.-dijo Snape.
- ¿Y qué pone?-preguntó Bellatrix.
Severus:
Nos acaba de llegar la terrible noticia de que la prisión de Azkaban ha sido atacada por mortífagos, afortunadamente ninguno, excepto Peter Petegrew, ha conseguido escapar. Al menos no han encontrado a la señorita Granger, pero habrá que reforzar la seguridad de la prisión.
Atte.
Albus Dumbledore.
**********************
- No, así no.-dijo Rodolphus.-El movimiento de muñeca que haces, señorita Brown, es demasiado exagerado.
Tanto Rodolphus, como Rabastan y Lucius estaban dando clases de diferentes hechizos a todos los miembros de la Legión de Hermione, en la casa de las Granger. Al principio los estudiantes se mostraban reaccios porque no querían que ellos les diesen las clases, pero no les quedó de otra. De vez en cuando, Narcisa, Bellatrix, y Severus los reelevaban.
- ¿Qué tal váis con los hechizos?-dijo Snape.-Pero ha llegado un comunicado urgente de Dumbledore, donde me informa que la prisión de Azkaban ha sido atacada por unos mortífagos y que sólo ha escapado Peter Petegrew.
- Entonces hay que darse prisa.-dijo Rabastan.
- Aprenden rápido.-dijo Lucius.-Yo creo que la próxima semana podremos liberar a Granger y a Regulus.
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 577
Edad: 17
Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
Fecha de inscripción: 11/09/2008

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Oh rayos eso fue fantastico, ya quiero ver como sera el escape de hermione y Regulus, estare muy pendiente de la continuacion, eres exelente... cuidate.

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Jejejej, te imaginas a todos eso mortifagos dando clase de magia oscura a las pijas de Hogwarts jejej
bss
bss
_________________


gailor- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 146
Edad: 27
Localización: viajando por el mundo con Theodore Nott
Fecha de inscripción: 27/04/2009
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Pues si es bastante gracioso yo me solprendi, pero fue una agradable solpresa y espero mas como esas.

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009


gailor- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 146
Edad: 27
Localización: viajando por el mundo con Theodore Nott
Fecha de inscripción: 27/04/2009
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
T-T donde esta la continuacion, me estoy desesperando. El fic esta teriblemente bueno y me gustaria seguir leyendolo.

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Gracias a todas por los reviews
Espero que os guste el capítulo.
Capítulo 16:
La semana pasó rápidamente, Dolohov, Barty y Macnair compartieron su comida con Regulus y Hermione, mientras ellos ideaban su propio plan para escapar. "La parejita amorosa" como los llamaba Dolohov en honor a sus continuas muestras de afecto, eran prácticamente inseparables. Sebastian estaba más que sorprendido, pues no se imaginaba que la ex-Gryffindor se aliase con la escoria mortífaga para no morirse de hambre y sed, aunque eso era una prueba irrefutable de que ella se había unido al Que No Debe Ser Nombrado.
- Sebastian.-dijo Albus Dumbledore al guardia de Azkaban ya que él había ido a Hogwarts a darle las últimas noticias sobre Hermione.-¿Qué tal todo?
- Muy bien, Albus.-dijo Sebastian sonriendo.-Es un placer conocer al famoso Harry Potter.
- El placer es mío.-contestó Harry estrechándole la mano.
- Bueno, os contaré. Hace una semana aproximadamente, la prisión de Azkaban fue atacada por un grupo de mortífagos.-dijo Sebastian.-Sólo escapó Peter Petegrew.
- ¿Y Granger?-preguntó Albus.
- Esa es la cuestión.-dijo Sebastian.-Ella no fue liberada, pero ha estado fortaleciendo sus lazos con Regulus Black, Barty Crouch Jr, Walden Macnair y Antonin Dolohov. ¿Y de los Malfoy, Lestrange, Blaise Zabini, Theodore Nott y Pansy Parkinson se sabe algo?
- Todavía nada.-dijo Albus.
- Granger no ha dicho nada y eso que le he dado veritaserum.-dijo Sebastian.
- Quiero hacerla una visita.-dijo Ron algo celoso de que su ex-amiga se hiciera amiga de hombres que no fueran él.
- ¿Estás seguro, Ron?-preguntó Albus.
- Yo también quiero ir.-dijo Harry.
**********************
- Señor Lestrange.-dijo Parvati quien ya había cogido más confianza con los mortífagos que estaban en la casa de las Granger.-¿Cuándo cree que podremos liberar a Hermione?
- Dentro de poco, señorita Patil.-dijo Rodolphus.-Pero antes tendréis que aprender a manejar mejor los hechizos, por si ocurriese algo inesperado.
**************
- Hermione.-dijo Regulus abrazándola y sentándola sobre sus piernas. Ella sonrió y se levantó apresuradamente mientras se dirigía hacia el extemo opuesto de la celda. Regulus corrió tras ella, la castaña intentó esquivarle, pero él la agarró y empezó a girar con ella. Hermione reía sin parar, provocando que el joven Black también riese con ella. Cuando paró de girar, la depositó en el suelo, ella enredó sus dedos en el cabello de él y lo besó apasionadamente.
- Por favor.-dijo Antonin.-¿Qué hemos estado hablando sobre las normas de convivencia? Muestras de afecto las justas. Y lleváis así un buen rato.
Pero ni Regulus ni Hermione parecían escucharle, pues estaban demasiado concentrados en besarse. Dolohov rodó los ojos y desvió la vista, Barty se empezó a reir a carcajadas, y Macnair los miraba.
- Esto es sin lugar a dudas mejor que la última vez que estuve aquí.-dijo Barty.
- ¿Pero qué dices, Barty?-preguntó Dolohov escandalizado.-Si no hacen más que besarse, tocarse, gemir. Hace una semana que no duermo por culpa de ellos.
- Ah, asique nos espías.-dijo Hermione fulminándole con la mirada.-Voy a empezar a creer que desearías estar en el lugar de Regulus.
- Ni lo sueñes, Granger.-dijo Dolohov sonriendo por la mirada de odio que le estaba dirigiendo Regulus mientras agarraba la cintura de la castaña.-No te lo tomes a mal, no eres mi tipo.
- Como digas.-dijo Hermione antes de girarse y volver a besar a Regulus. Esta vez el beso se hizo más profundo que el anterior. Regulus la dirigió hacia la pared de la celda y la subió a sus caderas, rozando sus sexos y provocando un gemido por parte de la castaña.
- Otra vez no, por favor.-dijo Dolohov.-¿Porqué no vienen los dementores o los guardías cuando se los necesita?
- Antonin, no te quejes tanto y disfruta de las vistas.-dijo Walden.
- Es cierto, Dolohov.-dijo Barty.-¿Cuándo has tenido el placer de ver esto en una celda?
En ese momento la celda se abrió, dejando ver a Harry Potter y Ron Weasley, quienes se quedaron shockeados cuando vieron a su ex-amiga contra la pared besándose apasionadamente con Regulus Black.
- Vaya, vaya, vaya.-dijo Macnair.-Pero mirad quien nos honra con su presencia, si no es otro que el mismísimo Harry Potter y su sirviente pelirrojo.
Regulus y Hermione se dejaron de besar cuando escucharon a Macnair decir eso, él la bajó lentamente y la castaña los miró con profundo odio. Un dementor se dirigió a Regulus y le ató con cadenas a la pared, de tal forma que no se perdiese nada de lo que ocurría, pero que no pudiese intervenir.
- Cállate, Macnair.-dijo Harry avanzando hacia la castaña, cuando estuvo a su nivel la abofeteó con todas sus fuerzas. Ella cayó al suelo, con la mejilla ensangrentada.
- ¿Pero qué coño crees que estás haciendo, Potter?-dijo Regulus con ira.-Te vuelves a meter con mi novia y te reviento a ostias.
- Tú te callas. Esto es entre esta traidora y yo.-dijo Harry.
- Cuida tu lengua, Potter.-dijo Macnair.
- Así no se trata a una dama.-dijo Dolohov.-Hermione, ¿estás bien?-Hermione asintió casi imperceptiblemente.-Eres una basura, Potter. Sólo la atacas porque está indefensa. ¿Acaso no te han enseñado que a una mujer no se la pega?
- Pero como le van a haber enseñado eso, Antonin.-dijo Regulus.-Si no es capaz de asimilar nada por si mismo. Sólo es un peón que quiere ser rey.
- Siempre fuiste demasiado bruto, pero te has superado, Potter.-dijo Barty.-Has caido más bajo de lo que pensaba. Cuando te di clase demostraste no tener habilidades en mi materia y ser incapaz de reaccionar ante el peligro, por lo que intenté ayudarte para que Mi Señor tuviese por lo menos un adversario con quien batirse en duelo que le durase por lo menos tres minutos, pero veo que no sólo hiciste caso omiso a mis consejos, sino que te aprovechas de la debilidad de una mujer sin varita que ha estado encerrada y sin comer varios días. Has caído muy bajo, me averguenzo hasta yo.
- Qué os calléis todos, joder.-dijo Harry.-No puedo creer lo zorra que te has vuelto, Granger, ni te reconozco. Además de traidora, puta. ¿Con cuántos te has acostado? Crouch, los consejos te los metes por el culo, porque no escucho nada que provenga de un mortífago. Asique la defendéis todos ¿no? Eso me demuestra de que lado estás, Granger. Yo te consideraba mi amiga, pero al parecer sólo eras una traidora que te aprovechabas de mi confianza.
- ¿Sabes, Potter?-dijo Hermione decidida mirándole con odio y rencor mientras se levantaba del suelo y caminaba hacia él lentamente, haciéndolo retroceder.-Voy a decirte todas las verdades que no te he dicho durante siete años. Eres un malcriado, te aprovechas de que fuíste el único que sobrevivió a la maldición imperdonable que te lanzó Voldemort cuando eras pequeño, intentas dar pena para que la gente te vea como la víctima, cuando no lo eres porque te puedes defender perfectamente, sin embargo lo haces para conseguir lo que quieres. Eres un desagradecido, porque estuve ayudándote desde mi primer año a luchar contra Voldemort y nunca me lo agradeciste, siempre me exigías más: que te hiciera los deberes, que te ayudase a descubrir las pruebas en el Torneo de los Tres Magos...y siempre hacía lo que me pedías porque creía que eras mi amigo, pero demostraste ser igual de malvado que Voldemort y me traicionaste cuando más confié en ti. Siempre te quieres hacer el héroe, pero tienes complejo de víctima, así cuando la gente te pregunta, siempre te creen sólo porque eres El Niño que Vivió, pero ya estoy harta, de que pongas mi vida en peligro sin pensar en las consecuencias, de que tenga que quedarme durante horas haciéndote los deberes de las materias porque estás demasiado ocupado salvando al mundo. Tal como ha dicho mi novio, eres un maldito peón de la sociedad, porque ellos no se atreven a enfrentarse contra Voldemort, por lo que siempre eres tú el que se mete en el meollo, pero no lo ves gracias a tu complejo de héroe, pues entérate bien, chaval. NO ERES UN HÉROE, nunca lo has sido, sólo eres una maldita marioneta. NO eres guapo, ni siquiera lo aparentas, pero las chicas se acercan a ti por tu fortuna, tu fama o simplemente porque después, cuando cortan contigo pueden forrarse de dinero vendiendo su exclusiva al decir que han salido contigo y contar a la prensa y a todos los medios de comunicación como eres en la cama y todas esas gilipolleces. No te importan los demás y no dudas en poner sus vidas en peligro, en eso eres igual a Voldemort, ambos sois monstruos, pero cada uno de una manera diferente. Claro que si algo le pasa a tus seres queridos, o a los que te rodean, siempre puedes echarle la culpa a alguien del bando de los “malos”. Eres igual que Gilderoy Lockhart, siempre aparentando lo que no eres, pero beneficiándote de lo que hacen los demás. Me das lástima, porque me traicionaste sin importarte que fuera tu mejor amiga y que te hubiese ayudado todos estos años, y aún así eres capaz de venir hasta aquí, abofetearme y llamarme puta. Eres un crío que ni siquiera sabe lo que quiere, pero es fácil de manipular.-Hermione había acorralado a Harry contra la pared, el chico tenía una mirada de terror. Regulus la miró medio sonriendo, Barty, Dolohov y Macnair se estaban riendo a carcajadas. Ron intervino y agarró a Hermione poniéndola la varita en el cuello, pero Hermione ni se inmutó.-Y tú, Ronald, eres un maldito cobarde llorica, un perrito faldero que besa el suelo de Potter cada vez que lo pisa, sin importar que sea humillante y que te quedes sin dignidad. ¡Y creer que alguna vez estuve enamorada de ti! No sé como pude fijarme en tí, me das lástima. Ni siquiera eres un hombre, porque si lo fueras, no estarías poniéndome la varita en el cuello, cuando estoy desarmada-
- ¿Cómo te atreves a decirme eso, Granger?-dijo Ron empuñando la varita.-Cuida tu lengua, maldita zorra, porque si te la tengo que cortar, no me andaré con miramientos.
- Entonces yo te cortaría otra cosa, pero como no tengo varita, lo tendré que hacer con piedras.-dijo Hermione mirando hacia abajo para que Ron entendiese a lo que se refería.-Y después irías tú.-dijo a Harry.-Aunque más bien creo que les haría un gran favor a las mujeres que tengan algún interés en vosotros y también al mundo entero ya que os prohibiría tener descendencia.
- Vámonos, Ron.-dijo Harry temblando, haciendo que aumentase la risa de los mortífagos.-Está visto que no es la Hermione que conocíamos.
Ron le siguió también temblando, pero agarrando fuertemente la varita, pero antes de salir por la puerta, se volvió y miró a Hermione seriamente.
- Te acordarás de esta, Granger.-dijo Ron.-Vas a lamentarlo lentamente, porque me aseguraré de que te pudras en esta prisión por el resto de tu vida.
- A otra con las amenazas, Weasley.-dijo Hermione.-No te tengo miedo.
Ron se marchó. Sebastian soltó a Regulus, quien fue corriendo hacia Hermione para examinarla el rostro. El guardia se fue y cerró la puerta tras de sí. Barty, Dolohov y Macnair se rieron a carcajadas.
- Hermione...-dijo Barty.-Eres mi heroína, te lo juro.
- Esta vez estoy de acuerdo con Barty.-dijo Dolohov.-Pero que no se te suba a la cabeza.
- Yo también estoy de acuerdo con ellos, Granger.-dijo Macnair.-Ha estado muy bien, sobre todo porque le has dejado temblando de miedo.
- ¿Estás bien, Hermione?-preguntó Regulus preocupado, mientras la secaba la sangre de la mejilla.
- Sí, gracias cariño.-dijo Hermione.-Y gracias a vosotros también, por defenderme.
- No me gusta que golpeen a una mujer, aunque sea una Sangre Sucia.-dijo Dolohov.
- Además no me gusta Potter.-dijo Macnair.
- Y era lo mínimo que podíamos hacer por la persona que nos va a sacar de aquí.-dijo Barty.
- ¿Qué?-preguntó Hermione anonadada.
- Lo que escuchas, Granger.-dijo Barty.-Ayudaste a escapar a los Malfoy, Lestrange y a Regulus. Diste cobijo a Pansy Parkinson, Blaise Zabini, Theodore Nott, asique ¿porqué no puedes ayudarnos a escapar a nosotros también?
- Bueno, yo...-titubeó Hermione.
- Cariño, ¿se te ocurre como podemos salir de aquí?-preguntó Regulus mirándola suplicante.
- Está bien, intentaré pensar en algo y os prometo que podréis venir con nosotros.-dijo Hermione. Los mortífagos sonrieron, porque sabían que cuando ella prometía algo, siempre lo cumplía.
Capítulo 16:
La semana pasó rápidamente, Dolohov, Barty y Macnair compartieron su comida con Regulus y Hermione, mientras ellos ideaban su propio plan para escapar. "La parejita amorosa" como los llamaba Dolohov en honor a sus continuas muestras de afecto, eran prácticamente inseparables. Sebastian estaba más que sorprendido, pues no se imaginaba que la ex-Gryffindor se aliase con la escoria mortífaga para no morirse de hambre y sed, aunque eso era una prueba irrefutable de que ella se había unido al Que No Debe Ser Nombrado.
- Sebastian.-dijo Albus Dumbledore al guardia de Azkaban ya que él había ido a Hogwarts a darle las últimas noticias sobre Hermione.-¿Qué tal todo?
- Muy bien, Albus.-dijo Sebastian sonriendo.-Es un placer conocer al famoso Harry Potter.
- El placer es mío.-contestó Harry estrechándole la mano.
- Bueno, os contaré. Hace una semana aproximadamente, la prisión de Azkaban fue atacada por un grupo de mortífagos.-dijo Sebastian.-Sólo escapó Peter Petegrew.
- ¿Y Granger?-preguntó Albus.
- Esa es la cuestión.-dijo Sebastian.-Ella no fue liberada, pero ha estado fortaleciendo sus lazos con Regulus Black, Barty Crouch Jr, Walden Macnair y Antonin Dolohov. ¿Y de los Malfoy, Lestrange, Blaise Zabini, Theodore Nott y Pansy Parkinson se sabe algo?
- Todavía nada.-dijo Albus.
- Granger no ha dicho nada y eso que le he dado veritaserum.-dijo Sebastian.
- Quiero hacerla una visita.-dijo Ron algo celoso de que su ex-amiga se hiciera amiga de hombres que no fueran él.
- ¿Estás seguro, Ron?-preguntó Albus.
- Yo también quiero ir.-dijo Harry.
**********************
- Señor Lestrange.-dijo Parvati quien ya había cogido más confianza con los mortífagos que estaban en la casa de las Granger.-¿Cuándo cree que podremos liberar a Hermione?
- Dentro de poco, señorita Patil.-dijo Rodolphus.-Pero antes tendréis que aprender a manejar mejor los hechizos, por si ocurriese algo inesperado.
**************
- Hermione.-dijo Regulus abrazándola y sentándola sobre sus piernas. Ella sonrió y se levantó apresuradamente mientras se dirigía hacia el extemo opuesto de la celda. Regulus corrió tras ella, la castaña intentó esquivarle, pero él la agarró y empezó a girar con ella. Hermione reía sin parar, provocando que el joven Black también riese con ella. Cuando paró de girar, la depositó en el suelo, ella enredó sus dedos en el cabello de él y lo besó apasionadamente.
- Por favor.-dijo Antonin.-¿Qué hemos estado hablando sobre las normas de convivencia? Muestras de afecto las justas. Y lleváis así un buen rato.
Pero ni Regulus ni Hermione parecían escucharle, pues estaban demasiado concentrados en besarse. Dolohov rodó los ojos y desvió la vista, Barty se empezó a reir a carcajadas, y Macnair los miraba.
- Esto es sin lugar a dudas mejor que la última vez que estuve aquí.-dijo Barty.
- ¿Pero qué dices, Barty?-preguntó Dolohov escandalizado.-Si no hacen más que besarse, tocarse, gemir. Hace una semana que no duermo por culpa de ellos.
- Ah, asique nos espías.-dijo Hermione fulminándole con la mirada.-Voy a empezar a creer que desearías estar en el lugar de Regulus.
- Ni lo sueñes, Granger.-dijo Dolohov sonriendo por la mirada de odio que le estaba dirigiendo Regulus mientras agarraba la cintura de la castaña.-No te lo tomes a mal, no eres mi tipo.
- Como digas.-dijo Hermione antes de girarse y volver a besar a Regulus. Esta vez el beso se hizo más profundo que el anterior. Regulus la dirigió hacia la pared de la celda y la subió a sus caderas, rozando sus sexos y provocando un gemido por parte de la castaña.
- Otra vez no, por favor.-dijo Dolohov.-¿Porqué no vienen los dementores o los guardías cuando se los necesita?
- Antonin, no te quejes tanto y disfruta de las vistas.-dijo Walden.
- Es cierto, Dolohov.-dijo Barty.-¿Cuándo has tenido el placer de ver esto en una celda?
En ese momento la celda se abrió, dejando ver a Harry Potter y Ron Weasley, quienes se quedaron shockeados cuando vieron a su ex-amiga contra la pared besándose apasionadamente con Regulus Black.
- Vaya, vaya, vaya.-dijo Macnair.-Pero mirad quien nos honra con su presencia, si no es otro que el mismísimo Harry Potter y su sirviente pelirrojo.
Regulus y Hermione se dejaron de besar cuando escucharon a Macnair decir eso, él la bajó lentamente y la castaña los miró con profundo odio. Un dementor se dirigió a Regulus y le ató con cadenas a la pared, de tal forma que no se perdiese nada de lo que ocurría, pero que no pudiese intervenir.
- Cállate, Macnair.-dijo Harry avanzando hacia la castaña, cuando estuvo a su nivel la abofeteó con todas sus fuerzas. Ella cayó al suelo, con la mejilla ensangrentada.
- ¿Pero qué coño crees que estás haciendo, Potter?-dijo Regulus con ira.-Te vuelves a meter con mi novia y te reviento a ostias.
- Tú te callas. Esto es entre esta traidora y yo.-dijo Harry.
- Cuida tu lengua, Potter.-dijo Macnair.
- Así no se trata a una dama.-dijo Dolohov.-Hermione, ¿estás bien?-Hermione asintió casi imperceptiblemente.-Eres una basura, Potter. Sólo la atacas porque está indefensa. ¿Acaso no te han enseñado que a una mujer no se la pega?
- Pero como le van a haber enseñado eso, Antonin.-dijo Regulus.-Si no es capaz de asimilar nada por si mismo. Sólo es un peón que quiere ser rey.
- Siempre fuiste demasiado bruto, pero te has superado, Potter.-dijo Barty.-Has caido más bajo de lo que pensaba. Cuando te di clase demostraste no tener habilidades en mi materia y ser incapaz de reaccionar ante el peligro, por lo que intenté ayudarte para que Mi Señor tuviese por lo menos un adversario con quien batirse en duelo que le durase por lo menos tres minutos, pero veo que no sólo hiciste caso omiso a mis consejos, sino que te aprovechas de la debilidad de una mujer sin varita que ha estado encerrada y sin comer varios días. Has caído muy bajo, me averguenzo hasta yo.
- Qué os calléis todos, joder.-dijo Harry.-No puedo creer lo zorra que te has vuelto, Granger, ni te reconozco. Además de traidora, puta. ¿Con cuántos te has acostado? Crouch, los consejos te los metes por el culo, porque no escucho nada que provenga de un mortífago. Asique la defendéis todos ¿no? Eso me demuestra de que lado estás, Granger. Yo te consideraba mi amiga, pero al parecer sólo eras una traidora que te aprovechabas de mi confianza.
- ¿Sabes, Potter?-dijo Hermione decidida mirándole con odio y rencor mientras se levantaba del suelo y caminaba hacia él lentamente, haciéndolo retroceder.-Voy a decirte todas las verdades que no te he dicho durante siete años. Eres un malcriado, te aprovechas de que fuíste el único que sobrevivió a la maldición imperdonable que te lanzó Voldemort cuando eras pequeño, intentas dar pena para que la gente te vea como la víctima, cuando no lo eres porque te puedes defender perfectamente, sin embargo lo haces para conseguir lo que quieres. Eres un desagradecido, porque estuve ayudándote desde mi primer año a luchar contra Voldemort y nunca me lo agradeciste, siempre me exigías más: que te hiciera los deberes, que te ayudase a descubrir las pruebas en el Torneo de los Tres Magos...y siempre hacía lo que me pedías porque creía que eras mi amigo, pero demostraste ser igual de malvado que Voldemort y me traicionaste cuando más confié en ti. Siempre te quieres hacer el héroe, pero tienes complejo de víctima, así cuando la gente te pregunta, siempre te creen sólo porque eres El Niño que Vivió, pero ya estoy harta, de que pongas mi vida en peligro sin pensar en las consecuencias, de que tenga que quedarme durante horas haciéndote los deberes de las materias porque estás demasiado ocupado salvando al mundo. Tal como ha dicho mi novio, eres un maldito peón de la sociedad, porque ellos no se atreven a enfrentarse contra Voldemort, por lo que siempre eres tú el que se mete en el meollo, pero no lo ves gracias a tu complejo de héroe, pues entérate bien, chaval. NO ERES UN HÉROE, nunca lo has sido, sólo eres una maldita marioneta. NO eres guapo, ni siquiera lo aparentas, pero las chicas se acercan a ti por tu fortuna, tu fama o simplemente porque después, cuando cortan contigo pueden forrarse de dinero vendiendo su exclusiva al decir que han salido contigo y contar a la prensa y a todos los medios de comunicación como eres en la cama y todas esas gilipolleces. No te importan los demás y no dudas en poner sus vidas en peligro, en eso eres igual a Voldemort, ambos sois monstruos, pero cada uno de una manera diferente. Claro que si algo le pasa a tus seres queridos, o a los que te rodean, siempre puedes echarle la culpa a alguien del bando de los “malos”. Eres igual que Gilderoy Lockhart, siempre aparentando lo que no eres, pero beneficiándote de lo que hacen los demás. Me das lástima, porque me traicionaste sin importarte que fuera tu mejor amiga y que te hubiese ayudado todos estos años, y aún así eres capaz de venir hasta aquí, abofetearme y llamarme puta. Eres un crío que ni siquiera sabe lo que quiere, pero es fácil de manipular.-Hermione había acorralado a Harry contra la pared, el chico tenía una mirada de terror. Regulus la miró medio sonriendo, Barty, Dolohov y Macnair se estaban riendo a carcajadas. Ron intervino y agarró a Hermione poniéndola la varita en el cuello, pero Hermione ni se inmutó.-Y tú, Ronald, eres un maldito cobarde llorica, un perrito faldero que besa el suelo de Potter cada vez que lo pisa, sin importar que sea humillante y que te quedes sin dignidad. ¡Y creer que alguna vez estuve enamorada de ti! No sé como pude fijarme en tí, me das lástima. Ni siquiera eres un hombre, porque si lo fueras, no estarías poniéndome la varita en el cuello, cuando estoy desarmada-
- ¿Cómo te atreves a decirme eso, Granger?-dijo Ron empuñando la varita.-Cuida tu lengua, maldita zorra, porque si te la tengo que cortar, no me andaré con miramientos.
- Entonces yo te cortaría otra cosa, pero como no tengo varita, lo tendré que hacer con piedras.-dijo Hermione mirando hacia abajo para que Ron entendiese a lo que se refería.-Y después irías tú.-dijo a Harry.-Aunque más bien creo que les haría un gran favor a las mujeres que tengan algún interés en vosotros y también al mundo entero ya que os prohibiría tener descendencia.
- Vámonos, Ron.-dijo Harry temblando, haciendo que aumentase la risa de los mortífagos.-Está visto que no es la Hermione que conocíamos.
Ron le siguió también temblando, pero agarrando fuertemente la varita, pero antes de salir por la puerta, se volvió y miró a Hermione seriamente.
- Te acordarás de esta, Granger.-dijo Ron.-Vas a lamentarlo lentamente, porque me aseguraré de que te pudras en esta prisión por el resto de tu vida.
- A otra con las amenazas, Weasley.-dijo Hermione.-No te tengo miedo.
Ron se marchó. Sebastian soltó a Regulus, quien fue corriendo hacia Hermione para examinarla el rostro. El guardia se fue y cerró la puerta tras de sí. Barty, Dolohov y Macnair se rieron a carcajadas.
- Hermione...-dijo Barty.-Eres mi heroína, te lo juro.
- Esta vez estoy de acuerdo con Barty.-dijo Dolohov.-Pero que no se te suba a la cabeza.
- Yo también estoy de acuerdo con ellos, Granger.-dijo Macnair.-Ha estado muy bien, sobre todo porque le has dejado temblando de miedo.
- ¿Estás bien, Hermione?-preguntó Regulus preocupado, mientras la secaba la sangre de la mejilla.
- Sí, gracias cariño.-dijo Hermione.-Y gracias a vosotros también, por defenderme.
- No me gusta que golpeen a una mujer, aunque sea una Sangre Sucia.-dijo Dolohov.
- Además no me gusta Potter.-dijo Macnair.
- Y era lo mínimo que podíamos hacer por la persona que nos va a sacar de aquí.-dijo Barty.
- ¿Qué?-preguntó Hermione anonadada.
- Lo que escuchas, Granger.-dijo Barty.-Ayudaste a escapar a los Malfoy, Lestrange y a Regulus. Diste cobijo a Pansy Parkinson, Blaise Zabini, Theodore Nott, asique ¿porqué no puedes ayudarnos a escapar a nosotros también?
- Bueno, yo...-titubeó Hermione.
- Cariño, ¿se te ocurre como podemos salir de aquí?-preguntó Regulus mirándola suplicante.
- Está bien, intentaré pensar en algo y os prometo que podréis venir con nosotros.-dijo Hermione. Los mortífagos sonrieron, porque sabían que cuando ella prometía algo, siempre lo cumplía.
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 577
Edad: 17
Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
Fecha de inscripción: 11/09/2008

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Wua esta fantastico casi lloro de la emocion
na es broma no soy tan sentimental pero casi.
tu de verdad sabes como manter la emocion
inclusive en la escenas romanticas.
na es broma no soy tan sentimental pero casi.
tu de verdad sabes como manter la emocion
inclusive en la escenas romanticas.

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
totalmente de acuerdo con Ryoukai Ikari.
La emocion se salia de la pantalla del ordenador xD
una pasada
bss
La emocion se salia de la pantalla del ordenador xD
una pasada
bss
_________________


gailor- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 146
Edad: 27
Localización: viajando por el mundo con Theodore Nott
Fecha de inscripción: 27/04/2009
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Este capítulo está dedicado a Ryoukai Ikari, gracias por postear en el foro.
Capítulo 17:
- Barty.-preguntó Regulus mientras Hermione dormía plácidamente después de su exhausto encuentro con Potter y Weasley.-¿Porqué Hermione y tú tenéis tanta confianza?
- Tranquilo, Regulus, no es lo que piensas.-dijo Barty sonriendo recordando su cuarto año en Hogwarts. Dolohov y Macnair escuchaban atentamente.-Hermione siempre ha sido una chica muy inteligente, recuerdo que cuando empecé a trabajar en Hogwarts como Ojoloco Moody, los profesores me advirtieron que había una estudiante que sobresalía en todas las materias y que su astucia e inteligencia eran superiores a todos los alumnos de Hogwarts. Yo creí que se habían vuelto locos, pero en realidad no fue así. De todos los alumnos que impartía clases, ella era la única que atendía. Siempre con la mano levantada cuando hacía alguna pregunta, sólo Hermione sabía la respuesta. Era una maravilla como alumna, me sentí orgulloso porque había alguien que me escuchaba, además de que tenía un carácter indomable, sus amigos Harry Potter y Ronald Weasley siempre se aprovechaban de su inteligencia y la hacían algo de chantaje, porque cada vez que ella se negaba siempre argumentaban que suspenderían por su culpa, con lo que varias veces me la encontraba en la biblioteca haciendo horas extra para corregirles redacciones, trabajos...claro que ellos nunca se esforzaban en hacerlos bien, preferían dejárselos todos a Hermione. Recuerdo que Potter le pidió ayuda en las pruebas del Torneo de los Tres Magos porque no tenía ni idea de nada.
- No me extraña, ese chico tiene el cerebro de un mosquito.-dijo Macnair. Barty y Dolohov se rieron a carcajadas.
- Hubo una vez que Hermione estaba tan cansada en la biblioteca, que se estaba durmiendo. No pude evitar acercarme a ella, provocando que se pusiera nerviosa. Es normal que se lo hiciera, porque no he perdido mi encanto con las mujeres.-Regulus le miró de una manera que haría temblar hasta al más valiente.-Es broma, Regulus, no me mires así. Bueno, el caso es que me acerqué a ella...
*****Flasback*******
- Señorita Granger.-dijo Moody provocando que la castaña pegase un bote del susto que le había metido.
- Profesor.-dijo ella respetuosamente.
- ¿Qué está haciendo?
- Los deberes.-contestó la castaña un poco avergonzada. Moody giró su ojoloco y lo enfocó en el papel, que tenía el nombre de Ron Weasley y otro con el de Harry Potter. El joven mortífago suponía lo que estaba pasando, por eso decidió echar una mano a la castaña.
- ¿De tus amigos?-preguntó él con algo de enfado. Hermione se sonrojó de sobremanera.-No deberías hacéselos, señorita Granger. Se acostumbrarán y no aprenderán nada.
- Pero si no les ayudo, suspenderán y será mi culpa.-contestó ella mientras bostezaba de lo cansada que se sentía. Moody la miró, estaba más delgada que hace unos meses y tenía unas ojeras demasiado marcadas. ¡Esto había que pararlo, porque sino la muchacha caería enferma!
- ¿Tú culpa? ¿Porqué? ¿Por ser inteligente?-preguntó Moody.-Los mediocres se aprovechan de los inteligentes, porque saben que son los únicos que les pueden echar una mano sin que ellos tengan que esforzarse. Esta escuela está llena de alumnos mediocres que no soportan que los demás sobresalgan en algo, por eso se acercan a ellos y les hacen creer que son sus amigos, les chantajean para que les hagan sus trabajos y deberes mientras ellos están disfrutando de su tiempo libre. Por eso el genio está condenado a la soledad, Granger. No tengas miedo a la soledad, ni a las burlas de tus compañeros, no permitas que te utilicen de esta forma, pelea por tu derecho de ser una mujer inteligente e independiente, nunca dependas de nadie, sobre todo de aquellos que dicen ser tus amigos pero que no te tratan como tal. No necesitas hacerle el trabajo sucio a nadie para ser aceptada, porque tú vales mucho más que esto. Preocúpate por tí misma, Granger, haz tus propios trabajos y deberes y una vez que los hayas echo, disfruta de la vida, que desgraciadamente es demasiado corta; corre por los jardines, báñate en el lago, nada un poco, monta en escoba, lee bajo la sombra de algún árbol, ríete...estoy seguro de que también podrás buscar en un chico algo más que amistad, no es ningún secreto los sentimientos que el joven Krum tiene por ti y estoy seguro de que no es el único te mira y busca en ti algo más que amistad. No tengas miedo de enamorarte, ni de ser feliz. Aunque la mayoría de los chicos no se te acerquen, no te preocupes por ellos, la juventud de hoy en día prefiere una chica tonta con el cerebro completamente vacío porque las inteligentes les dejarían en evidencia, pero no le temas a eso, porque no merece la pena; tú vales mucho más que ellos y algún día encontrarás a alguien que te quiera por como eres y que no ponga ningún obstáculo a tu inteligencia, entonces sabrás que te ama de verdad. Si malgastas tu tiempo de esta manera, quitándote tu tiempo de felicidad que tanto te mereces, los mediocres saldrán ganando porque tú haces todo el trabajo y les consigues su aprobado.
Hermione empezó a sollozar, la verdad es que estaba tan cansada...parecía que últimamente todo el mundo la requería para algo y apenas tenía tiempo libre. Moody no tenía mucha experiencia en dar abrazos, pero parecía que la chica se iba reconfortando poco a poco.
- ¿Hace cuanto no comes ni duermes en condiciones?-preguntó Moody.
- Una semana.-contestó ella.-Apenas he tenido tiempo para hacerlo.
- La salud es lo más importante que tiene una persona, Granger.-dijo Moody.-No la descuides porque otros quieren que lo hagas. Pero sobre todo, utiliza tu inteligencia, no pasa nada por quererla para beneficios propios.
- ¿Eso no sería muy Slytherin?-preguntó Hermione.
- Ese es uno de los defectos que tiene este colegio, Granger.-confesó Moody.-Clasifican a las personas en casas. Si eres inteligente, te ponen en Ravenclaw, si eres orgulloso, te ponen en Slytherin y si eres valiente te clasifican para Gryffindor y el resto va a Huffelpuff. Según ellos, no existe un punto medio, pero están muy equivocados. Si eres demasiado valiente, te combiertes en temerario y acabas en el cementerio, a seis metros bajo tierra tarde o temprano; si eres demasiado inteligente es que te crees superior, por lo que nadie te dirige la palabra, si eres demasiado orgulloso, todos te harán el vacío, por lo que no puedes encontrar a nadie que no te mire como si no fueras un bicho raro. Y si no sobresales en nada, eres del montón y los demás pueden restregarte por las narices todos sus méritos, porque se creen superiores. Sé más inteligente que ellos, Granger, posees la inteligencia necesaria como para pisar a todos si tú quisieras, podrías ser poderosa, pero sin ser por ello malvada, con un poco más de orgullo y astucia podrías mejorar muchísimo y no por ello serías peligrosa para nadie que tú quisieras. Eres más de lo que todos se creen, Granger. Nadie da por tí ni un sólo galeón debido a tus orígenes muggles, demuéstrales que se equivocan, imponte a aquellos que creen que tienen algún poder sobre tí, pero que no son más que marionetas de la sociedad.
- ¿Quién eres?
- Sólo alguien que sabe mucho sobre la vida.-dijo Moody sonriendo al comprobar que la joven Gryffindor se había dado cuenta de quien era realmente.
- ¿Porqué me cuentas todo esto?
- Porque tienes demasiado potencial, Granger, sólo que lo estás desperdiciando. Piensa en lo que te he dicho, Granger, se te ha concedido un don excepcional, tu inteligencia. Úsala como es debido y endurece tu carácter, no permitas que nadie te rebaje, porque estás por encima de los demás, sólo que no lo quieres ver.-dijo Moody antes de irse.
**********Fin del flashback***********
- ¿En serio le dijiste todo eso, Barty?-preguntó Dolohov con los ojos abiertos de par en par.
- Por supuesto, la verdad es que me daba pena que la muchacha estuviese en ese estado por culpa de los neardentales de sus amigos.-contestó Barty.
- ¿Y qué ocurrió después?-preguntó Macnair interesado en la historia.
- Observé con satisfacción como Hermione hizo caso de mis consejos y salía a pasear más seguido, leía bajo la sombra de algún árbol, reía...pero también me fijaba como Potter y Weasley la miraban con profundo odio o se enfadaban con ella cada vez que Hermione se negaba a hacerles el trabajo.-dijo Barty.-Weasley se ponía celosísimo cuando algún chico se acercaba a Hermione. Teníais que haber visto la escena que la montaba cada vez que eso ocurría, parecía que fuera o su padre, hermano o novio. ¡Merlín! Eso es algo que no pienso olvidar nunca, sobre todo porque Hermione siempre ganaba las discusiones y Ronald se marchaba cabreado y más rojo que su cabello.
- Pero Hermione dijo que ella estaba enamorada de ese tal Weasley.-dijo Regulus con profundo odio.
- Eso era lo que ella creía. Sus amistades y algún que otro profesor, entre ellos Dumbledore, la presionaban bastante para que ella se hiciera novia de Ronald Weasley, aunque todos sabían que él la trataba fatal, era de esa clase de chico que se hace pasar por amigo para clavarte la puñalada por la espalda cuando menos te lo imaginas. Discutían continúamente, y siempre tenía que intervenir Potter para que volviesen a ser "El Trío Dorado".
- Asique los unía la hipocresía.-dijo Dolohov sorprendido.
- Así es.-dijo Barty.-Por esa razón, Potter y Weasley se encargaban de darle pequeñas puñaladas a Hermione cuando podían. Pero la gota que derramó el vaso fue el día del baile del Torneo de los Tres Magos. Granger estaba hermosísima, es una auténtica pena que no la viéseis. Regulus, no me mires así, pero es la verdad, Hermione parecía un ángel de lo hermosa que estaba. Desde el momento en que bajó las escaleras, todas las miradas estaban puestas en ella, y todas las chicas se comparaban con ella, viéndose imperfectas, aunque le echaban la culpa a Granger. Con deciros que el mismísimo Draco Lucius Malfoy no encontró palabras para insultarla, ni siquiera se atrevió a decirle Sangre Sucia. Es más, me atrevería a decir que hubiese deseado estar en el lugar del famoso jugador de quidditch Vicktor Krum, quien había invitado a Hermione al baile como su acompañante.
- ¿Me estás diciendo que el hijo de Malfoy no encontró palabras para insultarla?-preguntó Macnair carcajeándose.
- Así es.-dijo Barty.-A mi también me sorprendió, pero no dejaba de pasar su mirada de su acompañante, Pansy Parkinson con el entrecejo fruncido, a Hermione Granger y cuando la miraba su mirada se tornaba lujuriosa. ¡Fue digno de ver!
Capítulo 17:
- Barty.-preguntó Regulus mientras Hermione dormía plácidamente después de su exhausto encuentro con Potter y Weasley.-¿Porqué Hermione y tú tenéis tanta confianza?
- Tranquilo, Regulus, no es lo que piensas.-dijo Barty sonriendo recordando su cuarto año en Hogwarts. Dolohov y Macnair escuchaban atentamente.-Hermione siempre ha sido una chica muy inteligente, recuerdo que cuando empecé a trabajar en Hogwarts como Ojoloco Moody, los profesores me advirtieron que había una estudiante que sobresalía en todas las materias y que su astucia e inteligencia eran superiores a todos los alumnos de Hogwarts. Yo creí que se habían vuelto locos, pero en realidad no fue así. De todos los alumnos que impartía clases, ella era la única que atendía. Siempre con la mano levantada cuando hacía alguna pregunta, sólo Hermione sabía la respuesta. Era una maravilla como alumna, me sentí orgulloso porque había alguien que me escuchaba, además de que tenía un carácter indomable, sus amigos Harry Potter y Ronald Weasley siempre se aprovechaban de su inteligencia y la hacían algo de chantaje, porque cada vez que ella se negaba siempre argumentaban que suspenderían por su culpa, con lo que varias veces me la encontraba en la biblioteca haciendo horas extra para corregirles redacciones, trabajos...claro que ellos nunca se esforzaban en hacerlos bien, preferían dejárselos todos a Hermione. Recuerdo que Potter le pidió ayuda en las pruebas del Torneo de los Tres Magos porque no tenía ni idea de nada.
- No me extraña, ese chico tiene el cerebro de un mosquito.-dijo Macnair. Barty y Dolohov se rieron a carcajadas.
- Hubo una vez que Hermione estaba tan cansada en la biblioteca, que se estaba durmiendo. No pude evitar acercarme a ella, provocando que se pusiera nerviosa. Es normal que se lo hiciera, porque no he perdido mi encanto con las mujeres.-Regulus le miró de una manera que haría temblar hasta al más valiente.-Es broma, Regulus, no me mires así. Bueno, el caso es que me acerqué a ella...
*****Flasback*******
- Señorita Granger.-dijo Moody provocando que la castaña pegase un bote del susto que le había metido.
- Profesor.-dijo ella respetuosamente.
- ¿Qué está haciendo?
- Los deberes.-contestó la castaña un poco avergonzada. Moody giró su ojoloco y lo enfocó en el papel, que tenía el nombre de Ron Weasley y otro con el de Harry Potter. El joven mortífago suponía lo que estaba pasando, por eso decidió echar una mano a la castaña.
- ¿De tus amigos?-preguntó él con algo de enfado. Hermione se sonrojó de sobremanera.-No deberías hacéselos, señorita Granger. Se acostumbrarán y no aprenderán nada.
- Pero si no les ayudo, suspenderán y será mi culpa.-contestó ella mientras bostezaba de lo cansada que se sentía. Moody la miró, estaba más delgada que hace unos meses y tenía unas ojeras demasiado marcadas. ¡Esto había que pararlo, porque sino la muchacha caería enferma!
- ¿Tú culpa? ¿Porqué? ¿Por ser inteligente?-preguntó Moody.-Los mediocres se aprovechan de los inteligentes, porque saben que son los únicos que les pueden echar una mano sin que ellos tengan que esforzarse. Esta escuela está llena de alumnos mediocres que no soportan que los demás sobresalgan en algo, por eso se acercan a ellos y les hacen creer que son sus amigos, les chantajean para que les hagan sus trabajos y deberes mientras ellos están disfrutando de su tiempo libre. Por eso el genio está condenado a la soledad, Granger. No tengas miedo a la soledad, ni a las burlas de tus compañeros, no permitas que te utilicen de esta forma, pelea por tu derecho de ser una mujer inteligente e independiente, nunca dependas de nadie, sobre todo de aquellos que dicen ser tus amigos pero que no te tratan como tal. No necesitas hacerle el trabajo sucio a nadie para ser aceptada, porque tú vales mucho más que esto. Preocúpate por tí misma, Granger, haz tus propios trabajos y deberes y una vez que los hayas echo, disfruta de la vida, que desgraciadamente es demasiado corta; corre por los jardines, báñate en el lago, nada un poco, monta en escoba, lee bajo la sombra de algún árbol, ríete...estoy seguro de que también podrás buscar en un chico algo más que amistad, no es ningún secreto los sentimientos que el joven Krum tiene por ti y estoy seguro de que no es el único te mira y busca en ti algo más que amistad. No tengas miedo de enamorarte, ni de ser feliz. Aunque la mayoría de los chicos no se te acerquen, no te preocupes por ellos, la juventud de hoy en día prefiere una chica tonta con el cerebro completamente vacío porque las inteligentes les dejarían en evidencia, pero no le temas a eso, porque no merece la pena; tú vales mucho más que ellos y algún día encontrarás a alguien que te quiera por como eres y que no ponga ningún obstáculo a tu inteligencia, entonces sabrás que te ama de verdad. Si malgastas tu tiempo de esta manera, quitándote tu tiempo de felicidad que tanto te mereces, los mediocres saldrán ganando porque tú haces todo el trabajo y les consigues su aprobado.
Hermione empezó a sollozar, la verdad es que estaba tan cansada...parecía que últimamente todo el mundo la requería para algo y apenas tenía tiempo libre. Moody no tenía mucha experiencia en dar abrazos, pero parecía que la chica se iba reconfortando poco a poco.
- ¿Hace cuanto no comes ni duermes en condiciones?-preguntó Moody.
- Una semana.-contestó ella.-Apenas he tenido tiempo para hacerlo.
- La salud es lo más importante que tiene una persona, Granger.-dijo Moody.-No la descuides porque otros quieren que lo hagas. Pero sobre todo, utiliza tu inteligencia, no pasa nada por quererla para beneficios propios.
- ¿Eso no sería muy Slytherin?-preguntó Hermione.
- Ese es uno de los defectos que tiene este colegio, Granger.-confesó Moody.-Clasifican a las personas en casas. Si eres inteligente, te ponen en Ravenclaw, si eres orgulloso, te ponen en Slytherin y si eres valiente te clasifican para Gryffindor y el resto va a Huffelpuff. Según ellos, no existe un punto medio, pero están muy equivocados. Si eres demasiado valiente, te combiertes en temerario y acabas en el cementerio, a seis metros bajo tierra tarde o temprano; si eres demasiado inteligente es que te crees superior, por lo que nadie te dirige la palabra, si eres demasiado orgulloso, todos te harán el vacío, por lo que no puedes encontrar a nadie que no te mire como si no fueras un bicho raro. Y si no sobresales en nada, eres del montón y los demás pueden restregarte por las narices todos sus méritos, porque se creen superiores. Sé más inteligente que ellos, Granger, posees la inteligencia necesaria como para pisar a todos si tú quisieras, podrías ser poderosa, pero sin ser por ello malvada, con un poco más de orgullo y astucia podrías mejorar muchísimo y no por ello serías peligrosa para nadie que tú quisieras. Eres más de lo que todos se creen, Granger. Nadie da por tí ni un sólo galeón debido a tus orígenes muggles, demuéstrales que se equivocan, imponte a aquellos que creen que tienen algún poder sobre tí, pero que no son más que marionetas de la sociedad.
- ¿Quién eres?
- Sólo alguien que sabe mucho sobre la vida.-dijo Moody sonriendo al comprobar que la joven Gryffindor se había dado cuenta de quien era realmente.
- ¿Porqué me cuentas todo esto?
- Porque tienes demasiado potencial, Granger, sólo que lo estás desperdiciando. Piensa en lo que te he dicho, Granger, se te ha concedido un don excepcional, tu inteligencia. Úsala como es debido y endurece tu carácter, no permitas que nadie te rebaje, porque estás por encima de los demás, sólo que no lo quieres ver.-dijo Moody antes de irse.
**********Fin del flashback***********
- ¿En serio le dijiste todo eso, Barty?-preguntó Dolohov con los ojos abiertos de par en par.
- Por supuesto, la verdad es que me daba pena que la muchacha estuviese en ese estado por culpa de los neardentales de sus amigos.-contestó Barty.
- ¿Y qué ocurrió después?-preguntó Macnair interesado en la historia.
- Observé con satisfacción como Hermione hizo caso de mis consejos y salía a pasear más seguido, leía bajo la sombra de algún árbol, reía...pero también me fijaba como Potter y Weasley la miraban con profundo odio o se enfadaban con ella cada vez que Hermione se negaba a hacerles el trabajo.-dijo Barty.-Weasley se ponía celosísimo cuando algún chico se acercaba a Hermione. Teníais que haber visto la escena que la montaba cada vez que eso ocurría, parecía que fuera o su padre, hermano o novio. ¡Merlín! Eso es algo que no pienso olvidar nunca, sobre todo porque Hermione siempre ganaba las discusiones y Ronald se marchaba cabreado y más rojo que su cabello.
- Pero Hermione dijo que ella estaba enamorada de ese tal Weasley.-dijo Regulus con profundo odio.
- Eso era lo que ella creía. Sus amistades y algún que otro profesor, entre ellos Dumbledore, la presionaban bastante para que ella se hiciera novia de Ronald Weasley, aunque todos sabían que él la trataba fatal, era de esa clase de chico que se hace pasar por amigo para clavarte la puñalada por la espalda cuando menos te lo imaginas. Discutían continúamente, y siempre tenía que intervenir Potter para que volviesen a ser "El Trío Dorado".
- Asique los unía la hipocresía.-dijo Dolohov sorprendido.
- Así es.-dijo Barty.-Por esa razón, Potter y Weasley se encargaban de darle pequeñas puñaladas a Hermione cuando podían. Pero la gota que derramó el vaso fue el día del baile del Torneo de los Tres Magos. Granger estaba hermosísima, es una auténtica pena que no la viéseis. Regulus, no me mires así, pero es la verdad, Hermione parecía un ángel de lo hermosa que estaba. Desde el momento en que bajó las escaleras, todas las miradas estaban puestas en ella, y todas las chicas se comparaban con ella, viéndose imperfectas, aunque le echaban la culpa a Granger. Con deciros que el mismísimo Draco Lucius Malfoy no encontró palabras para insultarla, ni siquiera se atrevió a decirle Sangre Sucia. Es más, me atrevería a decir que hubiese deseado estar en el lugar del famoso jugador de quidditch Vicktor Krum, quien había invitado a Hermione al baile como su acompañante.
- ¿Me estás diciendo que el hijo de Malfoy no encontró palabras para insultarla?-preguntó Macnair carcajeándose.
- Así es.-dijo Barty.-A mi también me sorprendió, pero no dejaba de pasar su mirada de su acompañante, Pansy Parkinson con el entrecejo fruncido, a Hermione Granger y cuando la miraba su mirada se tornaba lujuriosa. ¡Fue digno de ver!
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 577
Edad: 17
Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
Fecha de inscripción: 11/09/2008

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
- ¿Cómo que lujuriosa?-preguntó Regulus algo mosqueado.-Es más, ¿cómo que Hermione fue al baile con Vicktor Krum? Si él no le llega ni a la suela de los zapatos.
- Estoy de acuerdo contigo, Regulus.-dijo Barty sonriendo.-Pues sí, aunque no lo creáis la mirada de Malfoy era de auténtica lujuria. Y la de las chicas de pura envidia, no sólo de lo elegante que iba Hermione, sino que además había conseguido llamar la atención de un jugador famoso. Bueno, el caso es que ese día, Potter y Weasley la miraron con envidia y cuando Krum se marchó a por las bebidas, ellos se acercaron a Hermione y la montaron una escenita de celos, la dijeron de todo, desde que estaba confabulada con el enemigo, que si les había traicionado, que ella debería estar pensando en las pruebas del Torneo, en vez de ponerse en evidencia delante de todos...pero lo que más me llamó la atención fue que ella no derramó ni una sola lágrima, simplemente se marchó a buscar a Krum sin decir ninguna palabra, ignorándoles completamente. Al día siguiente recibí una lechuza con una nota que decía:
*****Flashback**********
Profesor Moody:
Gracias por abrirme los ojos. He comprobado que las personas que creí que eran mis amigos nunca lo han sido. Es una pena que lo único que una a esta sociedad sea la hipocresía. Nunca he creído en los patrones que traza alguien, pero sé que sólo gracias a mi Harry estará vivo, por lo que lo ayudaré en todo lo que pueda, aunque no como antes.
Sus consejos me han ayudado a darme cuenta de que me estaba dejando utilizar sin razón alguna.
Gracias por todo,
Hermione Granger.
********Fin del flashback**********
- Después de todas las pruebas realizadas, amañé el laberinto para que Potter se trasladara ante el cementerio donde Nuestro Señor se escondía, y con ayuda de Colagusano, consiguió resucitar.-dijo Barty sonriendo.-Claro que después me atraparon y me dirigieron hacia una sala para darme el beso del dementor, pero entonces ella...
********Flashback*********
No tenía ni idea de como Hermione Granger se las había arreglado para encontrarme sin que nadie lo notase. Todo el mundo sabía lo que había pasado, la muerte de Cedric Diggory y mi verdadera identidad. Ella no pasaba desapercibida tan fácilmente, no sólo por ser amiga del famosísimo Harry Potter, sino porque era la bruja más inteligente de su generación. Y sin embargo allí estaba ella, delante de mi, dentro de poco vendría el Ministro de Magia acompañado por un dementor, ambos sabían que no tenían mucho tiempo.
A pesar de que el dementor vendría dentro de poco, no estaba seguro de que le daba más miedo, el beso que pondría fin a su vida...o ella. Hermione era gloriosa en su ira, nunca te sabías lo que podías esperar cuando se enfadaba. Y ahora estaba completamente seguro de que la joven Gryffindor estaba realmente cabreada y desearía matarle. Y era totalmente comprensible, durante los últimos meses la hice creer que era su amigo y me acercaba a ella, pero sólo lo hacía para llevar a Potter a la muerte.
Podía entender perfectamente porque ella estaba enfadada. Aunque ahora estaba llorando, suponía que la muchacha tendría ganas de gritarle, pero él también estaba seguro de que la joven castaña sabía que sería peligroso si la descubrían allí. Aunque los efectos del Veritaserum no habían pasado del todo, y todavía no podía mentir, podía resistir a las preguntas guardando silencio. Pero ella no tenía una lista interminable de preguntas tal y como me lo había imaginado, sólo tenía una.
Hermione quería saber el motivo por el que él lo había echo. ¿Pero cómo decírselo? ¿Cómo decirle que la razón por la que la odio es su mejor amigo? Ella podría ser una Sangre Sucia del montón, pero sé que es mucho más de lo que aparenta. No es un peón que deba morir en el campo de batalla sacrificándose por un rey loco que no tiene ni idea de como manejar las piezas de su propio tablero. No, ella es mucho más, es una reina sin reclamar su derecho al trono. Una líder camuflada entre la multitud. Es valiente y valerosa, una verdadera Gryffindor, leal con los suyos. Y por mucho que me odie ahora, yo nunca podría odiarla, porque sé a la perfección el verdadero potencial de la chica. Aunque su sangre sea la causa de que muchos mortífagos la tengan en su lista de próximas muertes, ella no es como las demás. Podría ser mejor que todos los mortífagos y aurores, podría ser más poderosa que Dumbledore y que el mismísimo Señor Oscuro, porque ella era una auténtica líder, no como el Niño que Vivió, que no es más que un peón que quiere ser rey, pero que sus hilos los maneja Dumbledore.
Pero no puedo responderla eso, porque equivaldría a traicionar a mi Señor, y no me he escapado de Azkaban para ponerme bajo el liderazgo de una chica a la que debería odiar, pero que en realidad benero más que al propio Señor Oscuro. Si tan sólo la muchacha fuese de Sangre Pura...las cosas serían diferentes, podría guiarla por el camino de la sabiduría y el poder, y talvez, sólo talvez, ella podría protegerme de la Orden si el Señor Oscuro perdía la batalla.
Ambos sentimos el frío invadir la habitación. Hermione me mira y veo que comprende a la perfección la situación que va a venir ahora, veo el horror en sus ojos, pero yo no tengo miedo, he cumplido la misión que se me encomendó y El Señor Oscuro estará satisfecho con mi trabajo. Mi muerte será sólo el comienzo de otras muchas que habrá en el futuro por intentar exterminar el mundo de esa escoria muggle que tanto detestamos los auténticos magos.
La miro y veo que está a punto de volver a llorar, me lo vuelve a preguntar y sonríe, pero yo no respondo. Entonces ella se acerca un poco más a mi, como si no me tuviese miedo, aunque sé que no es así, sé que la asusto, pero como buena Gryffindor tiene que aparentar lo contrario.
- ¿Porqué me diste todos esos consejos?-preguntó ella. Eso es algo que me pilló desprevenido.
- Porque la sociedad no puede evitar valerse de los que verdaderamente tienen potencial. Lo dije aquella vez y te lo vuelvo a repetir. Los consejos que te di, eran auténticos, recuérdalos siempre.
Entonces ella empezó a hacer algo que jamás me imaginé. Se acercó a las cuerdas que me inmovilizaban, y con un movimiento de varita, me desató completamente. Yo no sabía lo que estaba haciendo cuando sentí que ella me cogía de la mano y me ayudaba a levantarme.
- ¿Qué haces?-pregunté aún sin comprender nada. Lo asocié la pregunta que me hizo hace un par de meses sobre las maldiciones imperdonables y no pude evitar preguntarme si de verdad no querría matarme ella misma. El auténtico terror invadió mi cuerpo, ¿sería capaz de hacerlo? Y si así fuera ¿lo haría rápido o se entretendría en torturarme hasta la muerte? Con ella jamás se sabía.
- Tú me diste consejos y me abriste los ojos, yo te salvo la vida.-contestó simplemente mientras yo la miraba como si se hubiera vuelto loca. ¿Qué clase de persona racional hacía eso? Salvar la vida de alguien del bando contrario que casi había llevado a la muerte al único que podría salvar al mundo. En ese momento tenía serias dudas de la inteligencia de la muchacha ¿es que no se daba cuenta de que yo podría atacarla en cualquier momento?-Con esto pago mi deuda.-dijo mientras me pasaba una Saeta de Fuego que reconocí enseguida, pues era de Harry Potter. Yo cogí la escoba rápidamente y me dirigí a la ventana, no muy seguro de si debería darla la espalda, no fuera a ser que se le cruzaran los cables, aunque sabía que ella no era de las que atacaban por la espalda. Pero antes de empezar a volar, no pude evitar girarme y mirarla fijamente.
- ¿Porqué?-pregunté. Tiene gracia que lo hiciera, porque era lo mismo que me había preguntado ella hace apenas unos minutos.
- Evitaste que cayera en una depresión.-contestó Hermione.-Estaba tan cansada y exhausta, que me estaba reeplanteando ir a la enfermería a por somníferos o a por algo que me ayudase a despejar mi mente. Si no me hubieses dado esos consejos, no podría haber asistido al baile. Ahora ya puedes volver con Tu Señor, y yo volveré al lado de Harry para ayudar a destruir a Voldemort, yo ya he pagado mi deuda.
- Gracias.-la digo y es ahí donde me doy cuenta de que sería un verdadero honor estar bajo el liderazgo de Hermione Granger, porque ella es todo lo contrario al Señor Oscuro, ella se preocuparía por sus peones, aunque fuese la reina, ella sabe ver el lado bueno de cada uno, y eso es algo que en esos momentos yo agradecía mucho. Porque estaba seguro, de que era precisamente eso lo que la había llevado a salvar mi vida. Después dí una patada al suelo y salí volando por la ventana, mientras veía como Hermione salía de allí para volver al lado del Niño que Vivió.
*********Fin del flashback*************
- A ver si lo he entendido.-dijo Dolohov con los ojos desorbitados.-¿TE AYUDÓ A ESCAPAR? ¿ELLA?
- Así es.-dijo Barty sonriendo.-Para mi también fue una sorpresa.
- Asique Granger lleva la traición en sus venas.-dijo Macnair sonriendo.-Interesante...aunque no deberías haber pensado así de ella ¿porqué la comparas con Nuestro Señor?
- Ex-señor.-recordó Regulus.-Además, Barty tiene razón en todas esas afirmaciones que ha dicho, Hermione sería una buena líder.
- Por lo menos sería mejor que el maldito Ministro de Magia que tenemos ahora.-dijo Barty.
- En eso tienes razón, Barty.-dijo Regulus sonriendo.-Y eso me ha dado una idea. ¿Qué te parece si convencemos a Hermione para que sea la próxima Ministro de Magia?
- ¿QUÉ?-dijo Dolohov. Hermione se tapó un poco más con la manta y se giró para dar la espalda al ruido.
- Shh...-dijo Regulus.-La vas a despertar.
- Yo estaría encantado de ayudarla.-dijo Barty.-El potencial lo tiene, pero no sabe como utilizarlo, con un poco de ayuda nuestra podría ser mejor que El Señor Oscuro y que el mismísimo Dumbledore.
- Estoy de acuerdo contigo, Regulus.-dijo Barty sonriendo.-Pues sí, aunque no lo creáis la mirada de Malfoy era de auténtica lujuria. Y la de las chicas de pura envidia, no sólo de lo elegante que iba Hermione, sino que además había conseguido llamar la atención de un jugador famoso. Bueno, el caso es que ese día, Potter y Weasley la miraron con envidia y cuando Krum se marchó a por las bebidas, ellos se acercaron a Hermione y la montaron una escenita de celos, la dijeron de todo, desde que estaba confabulada con el enemigo, que si les había traicionado, que ella debería estar pensando en las pruebas del Torneo, en vez de ponerse en evidencia delante de todos...pero lo que más me llamó la atención fue que ella no derramó ni una sola lágrima, simplemente se marchó a buscar a Krum sin decir ninguna palabra, ignorándoles completamente. Al día siguiente recibí una lechuza con una nota que decía:
*****Flashback**********
Profesor Moody:
Gracias por abrirme los ojos. He comprobado que las personas que creí que eran mis amigos nunca lo han sido. Es una pena que lo único que una a esta sociedad sea la hipocresía. Nunca he creído en los patrones que traza alguien, pero sé que sólo gracias a mi Harry estará vivo, por lo que lo ayudaré en todo lo que pueda, aunque no como antes.
Sus consejos me han ayudado a darme cuenta de que me estaba dejando utilizar sin razón alguna.
Gracias por todo,
Hermione Granger.
********Fin del flashback**********
- Después de todas las pruebas realizadas, amañé el laberinto para que Potter se trasladara ante el cementerio donde Nuestro Señor se escondía, y con ayuda de Colagusano, consiguió resucitar.-dijo Barty sonriendo.-Claro que después me atraparon y me dirigieron hacia una sala para darme el beso del dementor, pero entonces ella...
********Flashback*********
No tenía ni idea de como Hermione Granger se las había arreglado para encontrarme sin que nadie lo notase. Todo el mundo sabía lo que había pasado, la muerte de Cedric Diggory y mi verdadera identidad. Ella no pasaba desapercibida tan fácilmente, no sólo por ser amiga del famosísimo Harry Potter, sino porque era la bruja más inteligente de su generación. Y sin embargo allí estaba ella, delante de mi, dentro de poco vendría el Ministro de Magia acompañado por un dementor, ambos sabían que no tenían mucho tiempo.
A pesar de que el dementor vendría dentro de poco, no estaba seguro de que le daba más miedo, el beso que pondría fin a su vida...o ella. Hermione era gloriosa en su ira, nunca te sabías lo que podías esperar cuando se enfadaba. Y ahora estaba completamente seguro de que la joven Gryffindor estaba realmente cabreada y desearía matarle. Y era totalmente comprensible, durante los últimos meses la hice creer que era su amigo y me acercaba a ella, pero sólo lo hacía para llevar a Potter a la muerte.
Podía entender perfectamente porque ella estaba enfadada. Aunque ahora estaba llorando, suponía que la muchacha tendría ganas de gritarle, pero él también estaba seguro de que la joven castaña sabía que sería peligroso si la descubrían allí. Aunque los efectos del Veritaserum no habían pasado del todo, y todavía no podía mentir, podía resistir a las preguntas guardando silencio. Pero ella no tenía una lista interminable de preguntas tal y como me lo había imaginado, sólo tenía una.
Hermione quería saber el motivo por el que él lo había echo. ¿Pero cómo decírselo? ¿Cómo decirle que la razón por la que la odio es su mejor amigo? Ella podría ser una Sangre Sucia del montón, pero sé que es mucho más de lo que aparenta. No es un peón que deba morir en el campo de batalla sacrificándose por un rey loco que no tiene ni idea de como manejar las piezas de su propio tablero. No, ella es mucho más, es una reina sin reclamar su derecho al trono. Una líder camuflada entre la multitud. Es valiente y valerosa, una verdadera Gryffindor, leal con los suyos. Y por mucho que me odie ahora, yo nunca podría odiarla, porque sé a la perfección el verdadero potencial de la chica. Aunque su sangre sea la causa de que muchos mortífagos la tengan en su lista de próximas muertes, ella no es como las demás. Podría ser mejor que todos los mortífagos y aurores, podría ser más poderosa que Dumbledore y que el mismísimo Señor Oscuro, porque ella era una auténtica líder, no como el Niño que Vivió, que no es más que un peón que quiere ser rey, pero que sus hilos los maneja Dumbledore.
Pero no puedo responderla eso, porque equivaldría a traicionar a mi Señor, y no me he escapado de Azkaban para ponerme bajo el liderazgo de una chica a la que debería odiar, pero que en realidad benero más que al propio Señor Oscuro. Si tan sólo la muchacha fuese de Sangre Pura...las cosas serían diferentes, podría guiarla por el camino de la sabiduría y el poder, y talvez, sólo talvez, ella podría protegerme de la Orden si el Señor Oscuro perdía la batalla.
Ambos sentimos el frío invadir la habitación. Hermione me mira y veo que comprende a la perfección la situación que va a venir ahora, veo el horror en sus ojos, pero yo no tengo miedo, he cumplido la misión que se me encomendó y El Señor Oscuro estará satisfecho con mi trabajo. Mi muerte será sólo el comienzo de otras muchas que habrá en el futuro por intentar exterminar el mundo de esa escoria muggle que tanto detestamos los auténticos magos.
La miro y veo que está a punto de volver a llorar, me lo vuelve a preguntar y sonríe, pero yo no respondo. Entonces ella se acerca un poco más a mi, como si no me tuviese miedo, aunque sé que no es así, sé que la asusto, pero como buena Gryffindor tiene que aparentar lo contrario.
- ¿Porqué me diste todos esos consejos?-preguntó ella. Eso es algo que me pilló desprevenido.
- Porque la sociedad no puede evitar valerse de los que verdaderamente tienen potencial. Lo dije aquella vez y te lo vuelvo a repetir. Los consejos que te di, eran auténticos, recuérdalos siempre.
Entonces ella empezó a hacer algo que jamás me imaginé. Se acercó a las cuerdas que me inmovilizaban, y con un movimiento de varita, me desató completamente. Yo no sabía lo que estaba haciendo cuando sentí que ella me cogía de la mano y me ayudaba a levantarme.
- ¿Qué haces?-pregunté aún sin comprender nada. Lo asocié la pregunta que me hizo hace un par de meses sobre las maldiciones imperdonables y no pude evitar preguntarme si de verdad no querría matarme ella misma. El auténtico terror invadió mi cuerpo, ¿sería capaz de hacerlo? Y si así fuera ¿lo haría rápido o se entretendría en torturarme hasta la muerte? Con ella jamás se sabía.
- Tú me diste consejos y me abriste los ojos, yo te salvo la vida.-contestó simplemente mientras yo la miraba como si se hubiera vuelto loca. ¿Qué clase de persona racional hacía eso? Salvar la vida de alguien del bando contrario que casi había llevado a la muerte al único que podría salvar al mundo. En ese momento tenía serias dudas de la inteligencia de la muchacha ¿es que no se daba cuenta de que yo podría atacarla en cualquier momento?-Con esto pago mi deuda.-dijo mientras me pasaba una Saeta de Fuego que reconocí enseguida, pues era de Harry Potter. Yo cogí la escoba rápidamente y me dirigí a la ventana, no muy seguro de si debería darla la espalda, no fuera a ser que se le cruzaran los cables, aunque sabía que ella no era de las que atacaban por la espalda. Pero antes de empezar a volar, no pude evitar girarme y mirarla fijamente.
- ¿Porqué?-pregunté. Tiene gracia que lo hiciera, porque era lo mismo que me había preguntado ella hace apenas unos minutos.
- Evitaste que cayera en una depresión.-contestó Hermione.-Estaba tan cansada y exhausta, que me estaba reeplanteando ir a la enfermería a por somníferos o a por algo que me ayudase a despejar mi mente. Si no me hubieses dado esos consejos, no podría haber asistido al baile. Ahora ya puedes volver con Tu Señor, y yo volveré al lado de Harry para ayudar a destruir a Voldemort, yo ya he pagado mi deuda.
- Gracias.-la digo y es ahí donde me doy cuenta de que sería un verdadero honor estar bajo el liderazgo de Hermione Granger, porque ella es todo lo contrario al Señor Oscuro, ella se preocuparía por sus peones, aunque fuese la reina, ella sabe ver el lado bueno de cada uno, y eso es algo que en esos momentos yo agradecía mucho. Porque estaba seguro, de que era precisamente eso lo que la había llevado a salvar mi vida. Después dí una patada al suelo y salí volando por la ventana, mientras veía como Hermione salía de allí para volver al lado del Niño que Vivió.
*********Fin del flashback*************
- A ver si lo he entendido.-dijo Dolohov con los ojos desorbitados.-¿TE AYUDÓ A ESCAPAR? ¿ELLA?
- Así es.-dijo Barty sonriendo.-Para mi también fue una sorpresa.
- Asique Granger lleva la traición en sus venas.-dijo Macnair sonriendo.-Interesante...aunque no deberías haber pensado así de ella ¿porqué la comparas con Nuestro Señor?
- Ex-señor.-recordó Regulus.-Además, Barty tiene razón en todas esas afirmaciones que ha dicho, Hermione sería una buena líder.
- Por lo menos sería mejor que el maldito Ministro de Magia que tenemos ahora.-dijo Barty.
- En eso tienes razón, Barty.-dijo Regulus sonriendo.-Y eso me ha dado una idea. ¿Qué te parece si convencemos a Hermione para que sea la próxima Ministro de Magia?
- ¿QUÉ?-dijo Dolohov. Hermione se tapó un poco más con la manta y se giró para dar la espalda al ruido.
- Shh...-dijo Regulus.-La vas a despertar.
- Yo estaría encantado de ayudarla.-dijo Barty.-El potencial lo tiene, pero no sabe como utilizarlo, con un poco de ayuda nuestra podría ser mejor que El Señor Oscuro y que el mismísimo Dumbledore.
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 577
Edad: 17
Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
Fecha de inscripción: 11/09/2008

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Hermone Granger For President!
Yo votaria por ella!
Una pregunta Draco aun ve a Hermione lujuriosamente??
bss
Yo votaria por ella!
Una pregunta Draco aun ve a Hermione lujuriosamente??
bss
_________________


gailor- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 146
Edad: 27
Localización: viajando por el mundo con Theodore Nott
Fecha de inscripción: 27/04/2009
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
SIIIIII
que hermione sea ministro de magia
seria sensacional, este fic cada vez
se pone mejor, continualo pronto.
que hermione sea ministro de magia
seria sensacional, este fic cada vez
se pone mejor, continualo pronto.

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Hola a tod@s:
Me alegro que os guste mi fic
gracias por dejar review.
Esta semana son fiestas en la ciudad de mi novio
por lo que no voy a poder escribir capítulos hasta que regrese.
Y de paso aprobecho un poco a ver si me visitan las musas.
(espero su visita con ánsias) Prometo que a mi regreso habrá muchísimos capítulos de mis fics.
Hasta mi regreso, gracias por postear tanto en mi fic: Ryoukai Ikari y gailor, os dedico este capítulo. Espero que os guste.
Capítulo 18:
- ¡No!-dijo Hermione.-¡Me niego rotundamente!
- Vamos, Hermione.-intentó convencerla Regulus. Cuando la joven ex-Gryffindor se había despertado, Regulus y Barty habían intentado convencerla para dar un golpe de Estado y que ella fuese la próxima Ministro de Magia, a lo que Hermione se había negado rotundamente.-Eres mejor que Cornelius Fudge. Tienes más potencial que él.
- Oh, vamos Granger.-dijo Macnair empezando a hartarse de la situación. ¿Qué es lo que te da miedo? ¿No ser lo suficientemente buena? ¡Por Merlín! No es por nada, pero Regulus tiene razón, aunque no seas una Sangre Pura, eres mejor que Cornelius Fudge.
- Además, Hermione.-dijo Barty.-¿Te recuerdo que me ayudaste a escapar en tu cuarto año cuando me iban a dar el beso del dementor? Un verdadero líder se preocupa por todos sus peones, eso es lo que hiciste tú en aquella ocasión.
- Eso fue algo muy diferente.-dijo Hermione.-En aquella época no sabía quien eras y te admiraba a mi manera. Te convertiste en mi ejemplo a seguir, claro que no sabía que no eras Moody.
- A ver si lo he entendido.-dijo Barty algo conmocionado.-¿Me estás diciendo que me admirabas? ¿Tú a mi? Wao, ni en mis mejores sueños hubiera esperado algo como eso.
- Por supuesto.-dijo Hermione.-Pero que no se te suba a la cabeza.
- Bueno, ¿entonces qué, Granger?-dijo Dolohov.-¿Aceptas dar el golpe de Estado? ¿O prefieres negarte como buena cobarde?
- No soy cobarde, Dolohov.-dijo Hermione.-Pero estamos hablando de algo muy serio. Mantener el orden público no es fácil y un golpe de Estado mucho menos, sobre todo por que sería una ex-convicta.
- Pero cariño, no te preocupes por eso.-dijo Regulus abrazando a Hermione.-En cuanto ganemos la guerra el Ministerio necesitará a alguien que lidere la Sociedad Mágica.
- ¿Y qué te hace pensar que vamos a ganar la guerra?-preguntó Hermione.
- ¡Por Merlín, Hermione! No seas tan pesimista.-dijo Regulus.
De pronto se escuchó un ruido proveniente del piso de abajo. Parecía que alguien estaba atacando la prisión. Barty, Antonin, Walden, Regulus y Hermione se pusieron de pie rápidamente. Los ruidos y las voces se escuchaban cada vez más cerca, pero nadie sabía lo que pasaba. Quejas de los presos, hechizos, dementores y guardias por todas partes. Eso era un jaleo. Y en medio de aquella batalla campal, los prisioneros estaban indefensos.
- ¡Bombarda!-dijo una voz abriendo la puerta de la celda de Hermione y de Regulus.-¡Hermione, Regulus!-dijo Tonks.-¡Venga, salir de ahí! Hemos venido a buscaros.
- ¡Tonks!-dijo Hermione saliendo rápidamente, seguida de Regulus. La aurora se disponía a caminar, pero se dió cuenta de que ellos no la seguían.
- ¿Sucede algo, Hermione?-preguntó Tonks.
- ¿Podrías liberarles a ellos también?-preguntó Hermione señalando a Barty, Dolohov y Antonin.-Les prometí que les ayudaría a escapar si tenía la oportunidad y pienso cumplir la promesa.
- ¡Pero Hermione!-intentó razonar Tonks.-¿Sabes quienes son ellos?
- Sí, sé quienes son, pero no me muevo de aquí sin ellos.-dijo Hermione cruzándose de brazos y preparándose para volver a la celda.-Si voy, ellos vienen conmigo.
- Oh, está bien, Hermione.-dijo Tonks a regañadientes, sabiendo que era imposible razonar con la castaña cuando se ponía cabezota.-¡Bombarda!-la puerta de la celda de Barty se abrió de golpe y el preso salió para situarse al lado de Hermione.-Por cierto, te informo de que Blaise Zabini y tu hermana, Dafne, son novios.-dijo Tonks mientras caminaba hacia la celda de Dolohov y de Macnair.-Al igual de Alison y Theodore Nott. No me complace mucho liberar a estos dos después de todo el trabajo que nos ha costado encarcelarles, pero si eso te hace feliz...¡Bombarda!-al igual que Barty, Dolohov y Macnair se situaron al lado de Regulus.
- ¿QUÉ HAS DICHO?-preguntó Hermione asimilando la información.-¿QUÉ MIS HERMANAS...QUÉ?
- Oh, vamos, Hermione, no es para tanto.-dijo Tonks quitándole importancia.-¿Qué te parece si salimos de aquí?
- Buena idea, Tonks.-dijo Regulus agarrando a Hermione de la mano. La aurora se dió cuenta de ese detalle, lo que provocó que sonriera.
- Entonces...¿ya puedo llamarte primita, Hermione?-preguntó Tonks.
- ¿Qué?-preguntó Hermione.
- Oh, vamos Granger.-dijo Barty riéndose.-¿Esque te ha dado por decir "qué" todo el rato?
- Lo digo porque Regulus y tú estáis agarrados de la mano.-dijo Tonks sonriendo.
- ¡Hermione!-saludó Lavender corriendo hacia ella, pero se paró a mitad de camino cuando vió la comitiva que acompañaba a su amiga.
- Hola, Brown.-saludó Barty.
- No pasa nada, Lavender.-dijo Hermione.-Dolohov, Macnair y Barty no resultan peligrosos...por ahora.
- De acuerdo, Hermione.-dijo Lavender.-Entonces, vámonos. ¡EXPECTO PATRONUM!-dos dementores que venían hacia ellos se alejaron al ver al colibrí que salía del patronum.
- ¿Sabes hacer un patronum corporeo?-preguntó Hermione asombrada.
- Así es, los profesores Lestrange nos ha estado enseñando hechizos.-dijo Lavender con orgullo.
- ¿LESTRANGE?-preguntaron Regulus, Hermione, Barty, Dolohov y Macnair al unísono.
- Así es.-dijo Tonks.-Los Malfoy y los Lestrange han estado entrenando a los miembros de la Legión Granger para ayudaros a salir de la prisión.
- Vaya, vaya, vaya.-dijo Dolohov.-¿Quién lo iba a decir?
Una vez llegaron hasta donde estaban los demás miembros de la Legión Granger, los Malfoy, Lestrange, Remus, Moody y Snape; los miembros de la Legión Granger se quedaron estáticos al ver quien acompañaba a Hermione. Moody se acercó a los tres mortífagos apuntándolos con la varita.
- Baja la varita, Moody.-dijo Hermione tranquilamente.-No van a hacernos nada, les prometí que les sacaría de las celdas y eso es lo que he echo.
- No debería sorprenderme, sin embargo no puedo evitarlo.-dijo Moody bajando la varita y mirándolos con desconfianza.
- A este paso, señorita Granger.-dijo Snape acercándose a ella.-Va a ser más famosa entre los presos que el mismísimo Harry Potter o Cornelius Fudge.
- Yo también me alegro de verle, profesor Snape.-dijo Hermione sonriendo.
- ¿Qué os parece si dejamos la tertulia para más tarde?-preguntó Remus.-Creo que es mejor salir de aquí antes de que vengan más aurores.
- Buena idea, Remus.-dijo Hermione sonriendo.
- Nosotros nos vamos.-dijo Dolohov señalándose a él mismo y a Macnair.
- Y nosotros también.-dijo Bellatrix señalándose a ella misma, a Pansy, a los Malfoy, a Rodolphus y a Rabastan.-Ya hemos pagado nuestra deuda al liberaros de la cárcel, por lo que volvemos al lado de Nuestro Señor.
- ¿Después de todo lo que ha pasado y váis a volver con él?-preguntó Tonks confundida.
- Pese a todos los acontecimientos que han sucedido, nosotros le seguimos siendo fiel.-dijo Pansy.-Te damos las gracias por acogernos en tu casa...
- Y por liberarnos de Azkaban.-dijo Rodolphus sonriendo.
- Pero debemos marcharnos.-dijo Lucius.
- Pero vuestro Señor es un tirano que no se preocupa por nadie salvo por él mismo.-dijo Neville.-¿Porqué queréis regresar con él?
- Porque es nuestro Maestro, Mesías, Señor...-dijo Draco como si fuera lo más natural del mundo lo que estaba diciendo.
- ¿Pero te das cuenta lo que dices, Draco?-preguntó Hermione alucinando.-¿Cómo puedes decir que él es tu Señor? Eso no tiene ni pies ni cabeza, además ¿desde cuándo alguien está por debajo de otra persona?
- Es la sociedad, Granger.-dijo Draco.
- ¿Y Blaise y Theodore?-preguntó Regulus interrumpiendo la conversación.
- Ellos prefirieron quedarse con...-dijo Narcisa indecisa en completar la frase.
- Ya le he dicho a Hermione que ellos son los novios de sus hermanas.-dijo Tonks como si nada.-Por lo tanto, Hermione, tienes que suponer que ellos han decidido quedarse con ellas.
- Ya que está todo aclarado, volvemos con Nuestro Señor.-dijo Narcisa sonriendo.-Adios, Granger, y gracias por todo.
Dicho esto, los mortífagos, excepto Barty y Regulus desaparecieron de allí. Hermione se quedó mirando la prisión de Azkaban y se dió cuenta de que no tenían mucho tiempo antes de que aparecieran los aurores.
- Hermione...-dijo Parvati.-Nosotros tenemos que volver a Hogwarts antes de que alguien note nuestra ausencia, no queremos levantar sospechas. Pero te informamos de que estamos a tu entera disposición y que te iremos a visitar de vez en cuando.
- Está bien, chicos.-dijo Hermione abrazando a Neville, Parvati y Lavender.-Cuidaros mucho y gracias por arriesgaros tanto.
- Ha sido un placer, Hermione.-dijo Neville algo sonrojado cuando Hermione le dió un beso en la mejilla.-¿Y él?-preguntó señalando a Barty.
- Di mi palabra de ayudar a Hermione a dar un golpe de Estado y quitar a Cornelius Fudge el poder de Ministro de Magia.-dijo Barty.
- Wao, Granger.-dijo Snape.-Veo que no ha perdido el tiempo, aunque nunca creí que usted sería capaz de hacer algo como eso. ¿No es un comportamiento muy Slytherin para una Gryffindor?
- Como alguien me dijo una vez, profesor Snape.-dijo Hermione.-En ocasiones se necesita combinar los conocimientos de ambas casas para poder sobrevivir. Lealtad, valor, orgullo y astucia no van reñidas y cuando se combinan dan un resultado increible.
- Señorita Granger...-dijo Snape.-...no lo diré nunca más y me retractaré de ello si alguna vez alguien me pregunta, pero...debería haber estado en mi casa, en vez de Gryffindor. Al menos allí no se hubiera desperdiciado su talento.
- De todas formas, Hermione, sabes que puedes contar con nosotros para lo que quieras.-dijo Remus.-Y sé que serás buena Ministra de Magia, pero te propongo algo...¿porqué no ser Ministra de Magia y directora de Hogwarts?
- Pero Dumbledore...-dijo Hermione.
- Sabes que te ha traicionado, Hermione.-dijo Parvati.-Nunca antes había odiado tanto a una persona, pero él se lo merece. Y nos hemos dado cuenta de que sin tí el Hogwarts no es lo mismo. Los de Ravenclaw consiguen todos los puntos para su casa, porque nadie de Gryffindor sabe la respuesta a las preguntas que plantean los profesores. Y nos hemos dado cuenta de que ni Harry ni Ron saben la mitad de las cosas que hacen, si logran hacer algún hechizo es de pura casualidad. Por lo tanto, Hermione, estoy de acuerdo con el profesor Lupin. Serías una buena Ministra de Magia y una buena directora para Hogwarts. Todos los de la Legión Granger pensamos igual, y si es necesario, te ayudaremos a dar el golpe de Estado.
Hermione, Barty y Regulus sonrieron. Segundos después, los miembros de la Legión Granger, y Tonks, Moody, Remus y Snape desaparecieron.
- Bueno, creo que es hora de regresar a casa. ¿No os parece?-preguntó Hermione.
- Me parece buena idea, ¿pero cómo regresaremos ahora?-preguntó Regulus acercándose al rostro de su novia para besarla.
- Ya que antes fuimos en avión...-dijo Hermione sonriendo maliciosamente.-...¿qué os parece si nos aparecemos en una ciudad cercana y cogemos el tren nocturno?
- ¿Con los muggles?-preguntó Barty asqueado.-Me niego rotundamente.
*****************
- ¿Cómo crees que estarán?-preguntó Alison preocupada.
- No te preocupes, amor.-dijo Theo besándola tiernamente en la frente.-Seguro que estarán bien.
- ¿Y cómo sabremos que el tal Fudge no los seguirá?-preguntó Dafne preocupada.
- Porque ese tío es imbécil.-dijo Blaise abrazando a su novia.-Pero tú no te preocupes...mejor preocúpate de la reacción que tendrá tu hermana ex-presidiaria cuando descubra que somos novios.
- Espero que la cárcel no la haya cambiado mucho.-dijo Theo tragando saliva.-Por lo menos espero que siga conservando su lógica, pero por si acaso...será mejor esconder las cosas afiladas.
- No creo que sea para tanto.-dijo Dafne mirándoles como si se hubieran vuelto locos.
- ¿Qué no?-preguntó Theo alucinando.-Eso es porque no la has visto cabreada.
- Nunca sabes lo que puedes esperar de ella.-concluyó Blaise.
Me alegro que os guste mi fic
Y de paso aprobecho un poco a ver si me visitan las musas.
(espero su visita con ánsias) Prometo que a mi regreso habrá muchísimos capítulos de mis fics. Hasta mi regreso, gracias por postear tanto en mi fic: Ryoukai Ikari y gailor, os dedico este capítulo. Espero que os guste.
Capítulo 18:
- ¡No!-dijo Hermione.-¡Me niego rotundamente!
- Vamos, Hermione.-intentó convencerla Regulus. Cuando la joven ex-Gryffindor se había despertado, Regulus y Barty habían intentado convencerla para dar un golpe de Estado y que ella fuese la próxima Ministro de Magia, a lo que Hermione se había negado rotundamente.-Eres mejor que Cornelius Fudge. Tienes más potencial que él.
- Oh, vamos Granger.-dijo Macnair empezando a hartarse de la situación. ¿Qué es lo que te da miedo? ¿No ser lo suficientemente buena? ¡Por Merlín! No es por nada, pero Regulus tiene razón, aunque no seas una Sangre Pura, eres mejor que Cornelius Fudge.
- Además, Hermione.-dijo Barty.-¿Te recuerdo que me ayudaste a escapar en tu cuarto año cuando me iban a dar el beso del dementor? Un verdadero líder se preocupa por todos sus peones, eso es lo que hiciste tú en aquella ocasión.
- Eso fue algo muy diferente.-dijo Hermione.-En aquella época no sabía quien eras y te admiraba a mi manera. Te convertiste en mi ejemplo a seguir, claro que no sabía que no eras Moody.
- A ver si lo he entendido.-dijo Barty algo conmocionado.-¿Me estás diciendo que me admirabas? ¿Tú a mi? Wao, ni en mis mejores sueños hubiera esperado algo como eso.
- Por supuesto.-dijo Hermione.-Pero que no se te suba a la cabeza.
- Bueno, ¿entonces qué, Granger?-dijo Dolohov.-¿Aceptas dar el golpe de Estado? ¿O prefieres negarte como buena cobarde?
- No soy cobarde, Dolohov.-dijo Hermione.-Pero estamos hablando de algo muy serio. Mantener el orden público no es fácil y un golpe de Estado mucho menos, sobre todo por que sería una ex-convicta.
- Pero cariño, no te preocupes por eso.-dijo Regulus abrazando a Hermione.-En cuanto ganemos la guerra el Ministerio necesitará a alguien que lidere la Sociedad Mágica.
- ¿Y qué te hace pensar que vamos a ganar la guerra?-preguntó Hermione.
- ¡Por Merlín, Hermione! No seas tan pesimista.-dijo Regulus.
De pronto se escuchó un ruido proveniente del piso de abajo. Parecía que alguien estaba atacando la prisión. Barty, Antonin, Walden, Regulus y Hermione se pusieron de pie rápidamente. Los ruidos y las voces se escuchaban cada vez más cerca, pero nadie sabía lo que pasaba. Quejas de los presos, hechizos, dementores y guardias por todas partes. Eso era un jaleo. Y en medio de aquella batalla campal, los prisioneros estaban indefensos.
- ¡Bombarda!-dijo una voz abriendo la puerta de la celda de Hermione y de Regulus.-¡Hermione, Regulus!-dijo Tonks.-¡Venga, salir de ahí! Hemos venido a buscaros.
- ¡Tonks!-dijo Hermione saliendo rápidamente, seguida de Regulus. La aurora se disponía a caminar, pero se dió cuenta de que ellos no la seguían.
- ¿Sucede algo, Hermione?-preguntó Tonks.
- ¿Podrías liberarles a ellos también?-preguntó Hermione señalando a Barty, Dolohov y Antonin.-Les prometí que les ayudaría a escapar si tenía la oportunidad y pienso cumplir la promesa.
- ¡Pero Hermione!-intentó razonar Tonks.-¿Sabes quienes son ellos?
- Sí, sé quienes son, pero no me muevo de aquí sin ellos.-dijo Hermione cruzándose de brazos y preparándose para volver a la celda.-Si voy, ellos vienen conmigo.
- Oh, está bien, Hermione.-dijo Tonks a regañadientes, sabiendo que era imposible razonar con la castaña cuando se ponía cabezota.-¡Bombarda!-la puerta de la celda de Barty se abrió de golpe y el preso salió para situarse al lado de Hermione.-Por cierto, te informo de que Blaise Zabini y tu hermana, Dafne, son novios.-dijo Tonks mientras caminaba hacia la celda de Dolohov y de Macnair.-Al igual de Alison y Theodore Nott. No me complace mucho liberar a estos dos después de todo el trabajo que nos ha costado encarcelarles, pero si eso te hace feliz...¡Bombarda!-al igual que Barty, Dolohov y Macnair se situaron al lado de Regulus.
- ¿QUÉ HAS DICHO?-preguntó Hermione asimilando la información.-¿QUÉ MIS HERMANAS...QUÉ?
- Oh, vamos, Hermione, no es para tanto.-dijo Tonks quitándole importancia.-¿Qué te parece si salimos de aquí?
- Buena idea, Tonks.-dijo Regulus agarrando a Hermione de la mano. La aurora se dió cuenta de ese detalle, lo que provocó que sonriera.
- Entonces...¿ya puedo llamarte primita, Hermione?-preguntó Tonks.
- ¿Qué?-preguntó Hermione.
- Oh, vamos Granger.-dijo Barty riéndose.-¿Esque te ha dado por decir "qué" todo el rato?
- Lo digo porque Regulus y tú estáis agarrados de la mano.-dijo Tonks sonriendo.
- ¡Hermione!-saludó Lavender corriendo hacia ella, pero se paró a mitad de camino cuando vió la comitiva que acompañaba a su amiga.
- Hola, Brown.-saludó Barty.
- No pasa nada, Lavender.-dijo Hermione.-Dolohov, Macnair y Barty no resultan peligrosos...por ahora.
- De acuerdo, Hermione.-dijo Lavender.-Entonces, vámonos. ¡EXPECTO PATRONUM!-dos dementores que venían hacia ellos se alejaron al ver al colibrí que salía del patronum.
- ¿Sabes hacer un patronum corporeo?-preguntó Hermione asombrada.
- Así es, los profesores Lestrange nos ha estado enseñando hechizos.-dijo Lavender con orgullo.
- ¿LESTRANGE?-preguntaron Regulus, Hermione, Barty, Dolohov y Macnair al unísono.
- Así es.-dijo Tonks.-Los Malfoy y los Lestrange han estado entrenando a los miembros de la Legión Granger para ayudaros a salir de la prisión.
- Vaya, vaya, vaya.-dijo Dolohov.-¿Quién lo iba a decir?
Una vez llegaron hasta donde estaban los demás miembros de la Legión Granger, los Malfoy, Lestrange, Remus, Moody y Snape; los miembros de la Legión Granger se quedaron estáticos al ver quien acompañaba a Hermione. Moody se acercó a los tres mortífagos apuntándolos con la varita.
- Baja la varita, Moody.-dijo Hermione tranquilamente.-No van a hacernos nada, les prometí que les sacaría de las celdas y eso es lo que he echo.
- No debería sorprenderme, sin embargo no puedo evitarlo.-dijo Moody bajando la varita y mirándolos con desconfianza.
- A este paso, señorita Granger.-dijo Snape acercándose a ella.-Va a ser más famosa entre los presos que el mismísimo Harry Potter o Cornelius Fudge.
- Yo también me alegro de verle, profesor Snape.-dijo Hermione sonriendo.
- ¿Qué os parece si dejamos la tertulia para más tarde?-preguntó Remus.-Creo que es mejor salir de aquí antes de que vengan más aurores.
- Buena idea, Remus.-dijo Hermione sonriendo.
- Nosotros nos vamos.-dijo Dolohov señalándose a él mismo y a Macnair.
- Y nosotros también.-dijo Bellatrix señalándose a ella misma, a Pansy, a los Malfoy, a Rodolphus y a Rabastan.-Ya hemos pagado nuestra deuda al liberaros de la cárcel, por lo que volvemos al lado de Nuestro Señor.
- ¿Después de todo lo que ha pasado y váis a volver con él?-preguntó Tonks confundida.
- Pese a todos los acontecimientos que han sucedido, nosotros le seguimos siendo fiel.-dijo Pansy.-Te damos las gracias por acogernos en tu casa...
- Y por liberarnos de Azkaban.-dijo Rodolphus sonriendo.
- Pero debemos marcharnos.-dijo Lucius.
- Pero vuestro Señor es un tirano que no se preocupa por nadie salvo por él mismo.-dijo Neville.-¿Porqué queréis regresar con él?
- Porque es nuestro Maestro, Mesías, Señor...-dijo Draco como si fuera lo más natural del mundo lo que estaba diciendo.
- ¿Pero te das cuenta lo que dices, Draco?-preguntó Hermione alucinando.-¿Cómo puedes decir que él es tu Señor? Eso no tiene ni pies ni cabeza, además ¿desde cuándo alguien está por debajo de otra persona?
- Es la sociedad, Granger.-dijo Draco.
- ¿Y Blaise y Theodore?-preguntó Regulus interrumpiendo la conversación.
- Ellos prefirieron quedarse con...-dijo Narcisa indecisa en completar la frase.
- Ya le he dicho a Hermione que ellos son los novios de sus hermanas.-dijo Tonks como si nada.-Por lo tanto, Hermione, tienes que suponer que ellos han decidido quedarse con ellas.
- Ya que está todo aclarado, volvemos con Nuestro Señor.-dijo Narcisa sonriendo.-Adios, Granger, y gracias por todo.
Dicho esto, los mortífagos, excepto Barty y Regulus desaparecieron de allí. Hermione se quedó mirando la prisión de Azkaban y se dió cuenta de que no tenían mucho tiempo antes de que aparecieran los aurores.
- Hermione...-dijo Parvati.-Nosotros tenemos que volver a Hogwarts antes de que alguien note nuestra ausencia, no queremos levantar sospechas. Pero te informamos de que estamos a tu entera disposición y que te iremos a visitar de vez en cuando.
- Está bien, chicos.-dijo Hermione abrazando a Neville, Parvati y Lavender.-Cuidaros mucho y gracias por arriesgaros tanto.
- Ha sido un placer, Hermione.-dijo Neville algo sonrojado cuando Hermione le dió un beso en la mejilla.-¿Y él?-preguntó señalando a Barty.
- Di mi palabra de ayudar a Hermione a dar un golpe de Estado y quitar a Cornelius Fudge el poder de Ministro de Magia.-dijo Barty.
- Wao, Granger.-dijo Snape.-Veo que no ha perdido el tiempo, aunque nunca creí que usted sería capaz de hacer algo como eso. ¿No es un comportamiento muy Slytherin para una Gryffindor?
- Como alguien me dijo una vez, profesor Snape.-dijo Hermione.-En ocasiones se necesita combinar los conocimientos de ambas casas para poder sobrevivir. Lealtad, valor, orgullo y astucia no van reñidas y cuando se combinan dan un resultado increible.
- Señorita Granger...-dijo Snape.-...no lo diré nunca más y me retractaré de ello si alguna vez alguien me pregunta, pero...debería haber estado en mi casa, en vez de Gryffindor. Al menos allí no se hubiera desperdiciado su talento.
- De todas formas, Hermione, sabes que puedes contar con nosotros para lo que quieras.-dijo Remus.-Y sé que serás buena Ministra de Magia, pero te propongo algo...¿porqué no ser Ministra de Magia y directora de Hogwarts?
- Pero Dumbledore...-dijo Hermione.
- Sabes que te ha traicionado, Hermione.-dijo Parvati.-Nunca antes había odiado tanto a una persona, pero él se lo merece. Y nos hemos dado cuenta de que sin tí el Hogwarts no es lo mismo. Los de Ravenclaw consiguen todos los puntos para su casa, porque nadie de Gryffindor sabe la respuesta a las preguntas que plantean los profesores. Y nos hemos dado cuenta de que ni Harry ni Ron saben la mitad de las cosas que hacen, si logran hacer algún hechizo es de pura casualidad. Por lo tanto, Hermione, estoy de acuerdo con el profesor Lupin. Serías una buena Ministra de Magia y una buena directora para Hogwarts. Todos los de la Legión Granger pensamos igual, y si es necesario, te ayudaremos a dar el golpe de Estado.
Hermione, Barty y Regulus sonrieron. Segundos después, los miembros de la Legión Granger, y Tonks, Moody, Remus y Snape desaparecieron.
- Bueno, creo que es hora de regresar a casa. ¿No os parece?-preguntó Hermione.
- Me parece buena idea, ¿pero cómo regresaremos ahora?-preguntó Regulus acercándose al rostro de su novia para besarla.
- Ya que antes fuimos en avión...-dijo Hermione sonriendo maliciosamente.-...¿qué os parece si nos aparecemos en una ciudad cercana y cogemos el tren nocturno?
- ¿Con los muggles?-preguntó Barty asqueado.-Me niego rotundamente.
*****************
- ¿Cómo crees que estarán?-preguntó Alison preocupada.
- No te preocupes, amor.-dijo Theo besándola tiernamente en la frente.-Seguro que estarán bien.
- ¿Y cómo sabremos que el tal Fudge no los seguirá?-preguntó Dafne preocupada.
- Porque ese tío es imbécil.-dijo Blaise abrazando a su novia.-Pero tú no te preocupes...mejor preocúpate de la reacción que tendrá tu hermana ex-presidiaria cuando descubra que somos novios.
- Espero que la cárcel no la haya cambiado mucho.-dijo Theo tragando saliva.-Por lo menos espero que siga conservando su lógica, pero por si acaso...será mejor esconder las cosas afiladas.
- No creo que sea para tanto.-dijo Dafne mirándoles como si se hubieran vuelto locos.
- ¿Qué no?-preguntó Theo alucinando.-Eso es porque no la has visto cabreada.
- Nunca sabes lo que puedes esperar de ella.-concluyó Blaise.
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 577
Edad: 17
Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
Fecha de inscripción: 11/09/2008

Página 3 de 5. •
1, 2, 3, 4, 5 
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.



