Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Waaa espero que regreses pronto
y la conti te quedo de maravilla
pero algo me dice que los mortifagos
van a regresar para el lado de Hermione.
Me parti de la riza ante la imagen de
hermione persiguendo a sus cuñaditos
con cuchillos jajajajajaja.
y la conti te quedo de maravilla
pero algo me dice que los mortifagos
van a regresar para el lado de Hermione.
Me parti de la riza ante la imagen de
hermione persiguendo a sus cuñaditos
con cuchillos jajajajajaja.

Ryoukai Ikari- Sexo:

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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Capítulo 19:
- ¡Malditos seáis!-dijo Voldemort lanzando un cruciatus a cada uno de los Malfoy, Lestrange, Pansy Parkinson, Antonin Dolohov y Walden Macnair, quienes se retorcían en el suelo de dolor mientras pedían clemencia.-¿Cómo os atrevéis a presentaros ante mi sin que os haya llamado?
- Pedimos perdón, mi señor.-dijo Narcisa arrodillada sin atreverse a levantar la cabeza por miedo a las replesarias.
- Lo sentimos.-dijo Bellatrix imitando a Narcisa.
- ¡BASTA!-dijo Voldemort.-Puede que haya una forma de que podáis conservar vuestras inútiles vidas: Bellatrix, Narcisa, id a mis aposentos, el resto puede irse, ellas pagarán por todos. O quizá no por todos, Dolohov, Macnair, quiero ver un duelo entre vosotros dos a muerte, el que haya vencido, sólo tendrá que soportar una hora de cruciatus. Quiero escuchar los gritos del duelo y que se mezclen con los gemidos de Bella y Cissy. Pasión y dolor, hermosa combinación ¿verdad?
Bellatrix y Narcisa se miraron entre sí e intentaron reprimir un escalofrío. Lucius, Rodolphus y Draco apretaron los puños fuertemente, intentando permanecer en su lugar y continuar arrodillados. Cuando las dos hermanas Black se levantaron, siguieron a Voldemort hacia sus aposentos.
- Esto no puede estar sucediendo.-dijo Lucius mirando con furia el camino por el que se había ido su esposa y a quien consideraba su Señor.
- Bastardo.-susurró Rodolphus.
- Madre...-Draco iba a salir tras ella, pero Rabastan lo detuvo.
Dolohov y Macnair se miraron fijamente ¿qué deberían hacer? ¿Deberían matarse? Empuñaron sus varitas y avanzaron unos cuantos pasos, sin apartar la mirada del otro y, de pronto, los recuerdos les invadieron. La primera vez que se conocieron en el tren, su iniciación a los mortífagos, la estadía en Azkaban tras la primera guerra, su esfuerzo por ser los mejores en servir a su Señor, su primera fuga de la cárcel.
Antonin bajó la varita y Walden lo imitó, al mismo tiempo que recordaron la estadía en Azkaban con Hermione Granger, la valiente e inteligente bruja que había cumplido su promesa al ayudarles a escapar y les dió la opción de unirse a ella, ¿qué deberían hacer? ¿Estar bajo las órdenes de Granger o matarse mutuamente sólo por complacer a su Señor? La primera opción era tentadora, ambos saldrían ilesos de ese duelo, pero sería arriesgar demasiado a Granger y tirar el honor que tanto se habían encargado de elevar, directamente al suelo. Sin embargo, la segunda opción permitía restaurar y mantener su orgullo, al servir al Señor Tenebroso, porque al fin y al cabo, eso es lo que siempre quisieron ¿o no?
- No merece la pena.-intentó razonar Rabastan.
- Tienes razón.-dijo Walden guardando su varita. Antonin lo imitó.
- ¿Qué quieres decir con que no merece la pena?-preguntó Antonin.-Son los deseos de Nuestro Señor, tenemos que cumplirlos. Walden, saca la varita.
- No puedo hacerlo, Antonin.-dijo Walden.-Antes que matarte prefiero aceptar la invitación de Granger. Eres como mi hermano, has sido mi amigo durante años...no puedo matarte.
- ¿Prefieres rendirle culto a una Sangre Sucia antes que a nuestro Señor?-preguntó Antonin incrédulo.
- Sangre Sucia o no, nos sacó de la prisión de Azkaban cuando El Señor Tenebroso no se preocupó por nosotros.-dijo Rodolphus.-Nos dió cobijo en su casa y no nos delató al Ministro.
- Además, con ella no teníamos que compartir a nuestras esposas.-dijo Lucius con el odio reflejado en los ojos cuando un grito de Narcisa se escuchó por toda la Mansión.-Ni nos castigaba con cruciatus.
- ¿Entonces qué hacemos?-preguntó Draco.-Recordar que nos fuimos de su lado para que Nuestro Señor no descubriese el paradero de sus hermanas, fue con el propósito de mantenerlas a salvo, aunque sabíamos a lo que nos arriesgaríamos, decidimos que no nos importarían las represarias que tomaría El Señor Tenebroso y que cualquier sacrificio que hiciéramos valdría la pena para que Dafne y Alison Granger vivieran un poco más antes de que cualquier otro mortífago las atacase. Fue por eso por lo que decidimos echarnos un obiviate para olvidar su paradero. Blaise y Theodore se negaron a dejarlas solas porque están enamoradas de ellas, pero nosotros debemos elegir, si nos vamos con ellas, será una decisión definitiva de la que no vale arrepentirse, porque como El Imnombrable se entere, no sólo nosotros acabaremos muertos, sino también ellas, y no sería justo después de todo lo que han echo por nosotros. Es más, no sería justo para Hermione Granger, que no sólo ha tenido que soportar la traición de Potter, sino aguantarnos a nosotros.
- Draco tiene razón.-dijo Lucius apoyando a su hijo.-Debemos soportar esto, es lo mínimo que las debemos.
- Pero Hermione Granger no podrá ganar la guerra sola.-dijo Rabastan intentando hacer entrar en razón a los demás.-El ED es numeroso y la Legión Granger podrá encargarse de ellos, pero no de los demás mortífagos.
- En eso concuerdo contigo, hermano.-dijo Rodolphus cerrando los ojos al escuchar un grito de Bellatrix seguido de un rugido de Voldemort. Apretó los puños e hizo el amago de ir a buscar a su esposa, pero Antonin y Walden lo detuvieron.
- Quieto ahí, Rodolphus, no seas loco.-dijo Macnair.
- Pero esto no es justo.-dijo Rodolphus.-Después de todo lo que hemos echo por él, después de todos los años de servicio...no puede mantener su polla fuera de mi esposa.
- Y de la mía, Rodolphus.-dijo Lucius.-No te olvides que Narcisa también está ahí dentro.
- No sé vosotros, pero si aceptando la propuesta de Granger puedo mantener a mi madre fuera del alcance de El Que no debe ser Nombrado...-dijo Draco.-...entonces la serviré gustoso en todo lo que me pida.
****************
- ¡Estarás de broma!-dijo Barty viendo la pantallita de la estación de trenes donde ponía que su tren nocturno iba con retraso de una hora.
- ¡La verdad es que no!-dijo Hermione algo cansada y apoyándose en Regulus, quien rodeó su cintura con sus brazos.
- ¡Granger!
Hermione se giró y vió a Antonin Dolohov y Walden Macnair detrás de ellos, ambos con ropas muggles.
- ¿Antonin? ¿Walden?-preguntó Barty incrédulo.
- Los mismos.-dijo Walden algo asqueado por la presencia de tantos muggles a su alrededor.-Queríamos saber si la oferta de Granger todavía seguía en pie.
- Por supuesto.-dijo Hermione sonriendo.
- ¿Qué ha pasado?-preguntó Regulus abrazando a Hermione por la espalda.
- El Señor Tenebroso se enfadó con nosotros porque nos fugamos de la prisión sin que él lo mandase y nos dijo que teníamos que batir en un duelo a muerte.-dijo Antonin.-A cambio de dejarnos vivos, les dijo a Narcisa y a Bellatrix que fueran a sus "aposentos".
- ¡Por Merlín!-dijo Hermione ampliando los ojos.-¿Y Draco, Lucius, y Rodolphus? ¿Cómo están?
- Luego se reunirán con nosotros.-dijo Antonin.
- ¿Qué hacéis vosotros aquí?-preguntó Walden.
- Estamos esperando un tren nocturno, pero va con retraso de una hora.-dijo Hermione.
- Llevamos una hora esperando el puto tren.-dijo Regulus cabreado.
- Creo que mientras tanto voy a acompañaros a buscar vuestros billetes.-dijo Hermione dejando a los mortífagos solos para que hablasen.
- ¿Qué ocurrió en realidad?-preguntó Regulus una vez se aseguró que Hermione no pudiese escucharlos.-¿Porqué los Malfoy y Lestrange regresaron con Voldemort?
- Querían proteger a las hermanas de Granger, según me han contado.-dijo Walden.
- Eso es muy noble por su parte.-dijo Barty, de pronto miró hacia la dirección de la joven Gryffindor.-Oye, Regulus ¿qué hace ese tío con Hermione?
Regulus, Walden, Barty y Antonin miraban la escena asombrados. Un chico se había acercado a Hermione y no paraba de perseguirla por toda la estación de autobuses. Regulus se iba a acercar, pero Barty lo detuvo. Al instante siguiente se escuchó una sonora bofetada y la castaña se acercó a ellos con cara de mala ostia.
- Bien, aquí están los billetes.-dijo Hermione con la furia bailando en sus ojos.-Al parecer tenemos que compartir un compartimento, tendremos que dormir en las literas, pero sólo hay cuatro y somos cinco, aunque eso no será ningún problema porque yo duermo con Regulus.
- Hermione, ¿qué ha pasado?-preguntó Regulus acercándose hacia su novia y abrazándola.
- Nada, que el idiota ese me empezó a seguir y me preguntó que cuanto tenía que pagar para echar un polvo conmigo.-dijo Hermione furiosa. Regulus se tensó.-Por lo que le dije que yo cobraba lo mismo tanto si lo hacía como si no, pero como no me dejaba en paz, no me quedó más remedio que abofetearle.
Regulus, Barty, Antonin y Walden miraban a Hermione sin saber que hacer exactamente. Podrían intentar decirla algo, pero la ira de la muchacha era demasiada en esos momentos y no sabían como iba a responder ella.
- Un momento.-dijo Antonin asimilando la información que les había dado Hermione.-¿Cómo que tendremos que compartir el compartimento con vosotros dos?-preguntó señalando a Hermione y a Regulus.-No me bastó con escucharos en la prisión de Azkaban, sino que ahora os tendré que ver en el acto.
- No te preocupes, Dolohov.-dijo Hermione.-Si no quieres ver nada, ponte del lado contrario o en alguna litera.
- Entonces ahora tendremos que esperar una hora ¿no?-preguntó Walden.
- Así es.-dijo Hermione.
**********************
- Narcisa ¿estás bien?-preguntó Lucius cuando su esposa salió de la habitación de su Señor.
- Madre...-dijo Draco corriendo hacia ella.
- Estoy bien, cielo.-dijo Narcisa besando la frente de Draco y depositando un suave beso en los labios de su marido.
- ¿Bella?-preguntó Rodolphus abrazando a su mujer.
- Yo también estoy bien.-dijo Bellatrix. Aunque sus palabras se contradecían cuando vieron las heridas y magulladuras que tenían Narcisa y Bellatrix.
- ¡Por Merlín!-dijo Rabastan alarmado.-¿Qué os ha pasado?
- Al parecer le complace mucho alternar los cruciatus con...-dijo Bellatrix besando las mejillas de su marido quien apretaba fuertemente los puños, y abrazaba a su esposa.
- ¿Y Antonin y Macnair?-preguntó Narcisa con lágrimas en los ojos.-¿Quién ha..?
- Ninguno de los dos.-dijo Lucius.-Han preferido irse con Hermione y los demás.
- Al igual que vamos a hacer nosotros ahora mismo.-dijo Rodolphus.
- ¿Pero se puede saber qué estáis diciendo?-preguntó Narcisa alucinada.
- Vamos a ayudar a Granger a ganar esta guerra.-dijo Rabastan.
- La debemos mucho y, aunque decidimos que no volveríamos con ellas bajo ningún concepto, no podemos dejar que él nos siga humillando de esta manera.-dijo Draco.
***************
- ¿Cómo que esa puta se ha vuelto a fugar?-preguntó Potter furioso.
- Así es.-dijo Cornelius Fudge.-Y esta vez ha liberado a Antonin Dolohov, Barty Crouch jr y Walden Macnair.
- ¡Esto es increible, Albus debemos dar la voz de alarma!-dijo Minerva alarmada.-Esto no puede continuar así, esa chica es tan inteligente como cruel y no se sabe a cuantos muggles puede haber matado ya o matará. Si no hacemos algo pronto va a haber una catástrofe.
- Minerva tiene razón, Albus.-dijo Sebastian.-Hermione Granger me amenazó con hacerme pagar todo el sufrimiento que le causase.
- Asique te amenazó.-dijo Ron.-Esto se está descontrolando. ¡Hay que hacer algo! ¿Y si intenta atacarte? Podrías ser su próxima víctima.
- Eso es cierto, Sebastian.-dijo Cornelius Fudge.-Propongo llamar a Rita Skeeter para dar un comunicado de alarma a la sociedad mágica. Esto cada vez va a peor y no sé como arreglar la situación. La chica me desconcierta, su actitud me desconcierta.
- Yo propongo otra cosa.-dijo Dumbledore.-¿Qué os parecería si utilizamos a los padres de Hermione Granger como escudo?
- ¿Crees que funcionará?-preguntó Potter.
- Podría ser.-dijo Albus.-Conozco lo suficiente a Hermione como para saber que todavía tiene aprecio por sus padres, ella no se atrevería a atacarlos y nos daría el tiempo suficiente para elaborar un plan y matarla, después modificaríamos la memoria de los padres para hacerles creer que no tienen ninguna hija y así borrar todo el rastro de Hermione Granger para siempre.
- Estoy de acuerdo con la idea.-dijo Ron.
- Yo también.-dijo Harry.
- Aunque tienes que seguir centrándote en Voldemort, Harry.-dijo Albus.-Si lo que quieren es distraernos no lo van a conseguir.
- Está bien, profesor Dumbledore.-dijo Harry.-Pero quiero pedirle un favor.
- ¿Cuál es, Harry?-preguntó Dumbledore.
- Cuando atrapen a Hermione, quiero que la den el beso del dementor nada más capturarla.-dijo Harry.-Ya nos ha causado demasiados problemas, además de que cuando Petegrew traicionó a mis padres, cometí el error de dejarle seguir viviendo y consiguió escapar, pero eso no volverá a suceder. Quiero que Hermione Granger pague por todo el dolor y sufrimiento que me ha echo pasar.
- Así se hará, Harry.-dijo Albus.
- Y yo me encargaré personalemente de que eso suceda.-dijo Cornelius Fudge.-Al igual que el resto de mortífagos que han escapado con ella, recibirán el beso.
************
- Hermione nos acaba de llamar.-informó Alison.-Dice que viene con compañía y que los vayamos a recoger mañana por la mañana a la estación de tren.
- ¿Ha dicho con cuántos viene?-preguntó Theo.
- Dice que la acompañan cuatro personas más.-dijo Dafne.-Pero no ha dicho quienes son.
- A este paso, esta casa va a parecer un hotel para prófugos.-bromeó Blaise, lo que provocó que Dafne, Theo y Alison estallaran en carcajadas.-Quien lo iba a decir de Hermione Granger.-susurró Blaise a Theo.
- ¡Malditos seáis!-dijo Voldemort lanzando un cruciatus a cada uno de los Malfoy, Lestrange, Pansy Parkinson, Antonin Dolohov y Walden Macnair, quienes se retorcían en el suelo de dolor mientras pedían clemencia.-¿Cómo os atrevéis a presentaros ante mi sin que os haya llamado?
- Pedimos perdón, mi señor.-dijo Narcisa arrodillada sin atreverse a levantar la cabeza por miedo a las replesarias.
- Lo sentimos.-dijo Bellatrix imitando a Narcisa.
- ¡BASTA!-dijo Voldemort.-Puede que haya una forma de que podáis conservar vuestras inútiles vidas: Bellatrix, Narcisa, id a mis aposentos, el resto puede irse, ellas pagarán por todos. O quizá no por todos, Dolohov, Macnair, quiero ver un duelo entre vosotros dos a muerte, el que haya vencido, sólo tendrá que soportar una hora de cruciatus. Quiero escuchar los gritos del duelo y que se mezclen con los gemidos de Bella y Cissy. Pasión y dolor, hermosa combinación ¿verdad?
Bellatrix y Narcisa se miraron entre sí e intentaron reprimir un escalofrío. Lucius, Rodolphus y Draco apretaron los puños fuertemente, intentando permanecer en su lugar y continuar arrodillados. Cuando las dos hermanas Black se levantaron, siguieron a Voldemort hacia sus aposentos.
- Esto no puede estar sucediendo.-dijo Lucius mirando con furia el camino por el que se había ido su esposa y a quien consideraba su Señor.
- Bastardo.-susurró Rodolphus.
- Madre...-Draco iba a salir tras ella, pero Rabastan lo detuvo.
Dolohov y Macnair se miraron fijamente ¿qué deberían hacer? ¿Deberían matarse? Empuñaron sus varitas y avanzaron unos cuantos pasos, sin apartar la mirada del otro y, de pronto, los recuerdos les invadieron. La primera vez que se conocieron en el tren, su iniciación a los mortífagos, la estadía en Azkaban tras la primera guerra, su esfuerzo por ser los mejores en servir a su Señor, su primera fuga de la cárcel.
Antonin bajó la varita y Walden lo imitó, al mismo tiempo que recordaron la estadía en Azkaban con Hermione Granger, la valiente e inteligente bruja que había cumplido su promesa al ayudarles a escapar y les dió la opción de unirse a ella, ¿qué deberían hacer? ¿Estar bajo las órdenes de Granger o matarse mutuamente sólo por complacer a su Señor? La primera opción era tentadora, ambos saldrían ilesos de ese duelo, pero sería arriesgar demasiado a Granger y tirar el honor que tanto se habían encargado de elevar, directamente al suelo. Sin embargo, la segunda opción permitía restaurar y mantener su orgullo, al servir al Señor Tenebroso, porque al fin y al cabo, eso es lo que siempre quisieron ¿o no?
- No merece la pena.-intentó razonar Rabastan.
- Tienes razón.-dijo Walden guardando su varita. Antonin lo imitó.
- ¿Qué quieres decir con que no merece la pena?-preguntó Antonin.-Son los deseos de Nuestro Señor, tenemos que cumplirlos. Walden, saca la varita.
- No puedo hacerlo, Antonin.-dijo Walden.-Antes que matarte prefiero aceptar la invitación de Granger. Eres como mi hermano, has sido mi amigo durante años...no puedo matarte.
- ¿Prefieres rendirle culto a una Sangre Sucia antes que a nuestro Señor?-preguntó Antonin incrédulo.
- Sangre Sucia o no, nos sacó de la prisión de Azkaban cuando El Señor Tenebroso no se preocupó por nosotros.-dijo Rodolphus.-Nos dió cobijo en su casa y no nos delató al Ministro.
- Además, con ella no teníamos que compartir a nuestras esposas.-dijo Lucius con el odio reflejado en los ojos cuando un grito de Narcisa se escuchó por toda la Mansión.-Ni nos castigaba con cruciatus.
- ¿Entonces qué hacemos?-preguntó Draco.-Recordar que nos fuimos de su lado para que Nuestro Señor no descubriese el paradero de sus hermanas, fue con el propósito de mantenerlas a salvo, aunque sabíamos a lo que nos arriesgaríamos, decidimos que no nos importarían las represarias que tomaría El Señor Tenebroso y que cualquier sacrificio que hiciéramos valdría la pena para que Dafne y Alison Granger vivieran un poco más antes de que cualquier otro mortífago las atacase. Fue por eso por lo que decidimos echarnos un obiviate para olvidar su paradero. Blaise y Theodore se negaron a dejarlas solas porque están enamoradas de ellas, pero nosotros debemos elegir, si nos vamos con ellas, será una decisión definitiva de la que no vale arrepentirse, porque como El Imnombrable se entere, no sólo nosotros acabaremos muertos, sino también ellas, y no sería justo después de todo lo que han echo por nosotros. Es más, no sería justo para Hermione Granger, que no sólo ha tenido que soportar la traición de Potter, sino aguantarnos a nosotros.
- Draco tiene razón.-dijo Lucius apoyando a su hijo.-Debemos soportar esto, es lo mínimo que las debemos.
- Pero Hermione Granger no podrá ganar la guerra sola.-dijo Rabastan intentando hacer entrar en razón a los demás.-El ED es numeroso y la Legión Granger podrá encargarse de ellos, pero no de los demás mortífagos.
- En eso concuerdo contigo, hermano.-dijo Rodolphus cerrando los ojos al escuchar un grito de Bellatrix seguido de un rugido de Voldemort. Apretó los puños e hizo el amago de ir a buscar a su esposa, pero Antonin y Walden lo detuvieron.
- Quieto ahí, Rodolphus, no seas loco.-dijo Macnair.
- Pero esto no es justo.-dijo Rodolphus.-Después de todo lo que hemos echo por él, después de todos los años de servicio...no puede mantener su polla fuera de mi esposa.
- Y de la mía, Rodolphus.-dijo Lucius.-No te olvides que Narcisa también está ahí dentro.
- No sé vosotros, pero si aceptando la propuesta de Granger puedo mantener a mi madre fuera del alcance de El Que no debe ser Nombrado...-dijo Draco.-...entonces la serviré gustoso en todo lo que me pida.
****************
- ¡Estarás de broma!-dijo Barty viendo la pantallita de la estación de trenes donde ponía que su tren nocturno iba con retraso de una hora.
- ¡La verdad es que no!-dijo Hermione algo cansada y apoyándose en Regulus, quien rodeó su cintura con sus brazos.
- ¡Granger!
Hermione se giró y vió a Antonin Dolohov y Walden Macnair detrás de ellos, ambos con ropas muggles.
- ¿Antonin? ¿Walden?-preguntó Barty incrédulo.
- Los mismos.-dijo Walden algo asqueado por la presencia de tantos muggles a su alrededor.-Queríamos saber si la oferta de Granger todavía seguía en pie.
- Por supuesto.-dijo Hermione sonriendo.
- ¿Qué ha pasado?-preguntó Regulus abrazando a Hermione por la espalda.
- El Señor Tenebroso se enfadó con nosotros porque nos fugamos de la prisión sin que él lo mandase y nos dijo que teníamos que batir en un duelo a muerte.-dijo Antonin.-A cambio de dejarnos vivos, les dijo a Narcisa y a Bellatrix que fueran a sus "aposentos".
- ¡Por Merlín!-dijo Hermione ampliando los ojos.-¿Y Draco, Lucius, y Rodolphus? ¿Cómo están?
- Luego se reunirán con nosotros.-dijo Antonin.
- ¿Qué hacéis vosotros aquí?-preguntó Walden.
- Estamos esperando un tren nocturno, pero va con retraso de una hora.-dijo Hermione.
- Llevamos una hora esperando el puto tren.-dijo Regulus cabreado.
- Creo que mientras tanto voy a acompañaros a buscar vuestros billetes.-dijo Hermione dejando a los mortífagos solos para que hablasen.
- ¿Qué ocurrió en realidad?-preguntó Regulus una vez se aseguró que Hermione no pudiese escucharlos.-¿Porqué los Malfoy y Lestrange regresaron con Voldemort?
- Querían proteger a las hermanas de Granger, según me han contado.-dijo Walden.
- Eso es muy noble por su parte.-dijo Barty, de pronto miró hacia la dirección de la joven Gryffindor.-Oye, Regulus ¿qué hace ese tío con Hermione?
Regulus, Walden, Barty y Antonin miraban la escena asombrados. Un chico se había acercado a Hermione y no paraba de perseguirla por toda la estación de autobuses. Regulus se iba a acercar, pero Barty lo detuvo. Al instante siguiente se escuchó una sonora bofetada y la castaña se acercó a ellos con cara de mala ostia.
- Bien, aquí están los billetes.-dijo Hermione con la furia bailando en sus ojos.-Al parecer tenemos que compartir un compartimento, tendremos que dormir en las literas, pero sólo hay cuatro y somos cinco, aunque eso no será ningún problema porque yo duermo con Regulus.
- Hermione, ¿qué ha pasado?-preguntó Regulus acercándose hacia su novia y abrazándola.
- Nada, que el idiota ese me empezó a seguir y me preguntó que cuanto tenía que pagar para echar un polvo conmigo.-dijo Hermione furiosa. Regulus se tensó.-Por lo que le dije que yo cobraba lo mismo tanto si lo hacía como si no, pero como no me dejaba en paz, no me quedó más remedio que abofetearle.
Regulus, Barty, Antonin y Walden miraban a Hermione sin saber que hacer exactamente. Podrían intentar decirla algo, pero la ira de la muchacha era demasiada en esos momentos y no sabían como iba a responder ella.
- Un momento.-dijo Antonin asimilando la información que les había dado Hermione.-¿Cómo que tendremos que compartir el compartimento con vosotros dos?-preguntó señalando a Hermione y a Regulus.-No me bastó con escucharos en la prisión de Azkaban, sino que ahora os tendré que ver en el acto.
- No te preocupes, Dolohov.-dijo Hermione.-Si no quieres ver nada, ponte del lado contrario o en alguna litera.
- Entonces ahora tendremos que esperar una hora ¿no?-preguntó Walden.
- Así es.-dijo Hermione.
**********************
- Narcisa ¿estás bien?-preguntó Lucius cuando su esposa salió de la habitación de su Señor.
- Madre...-dijo Draco corriendo hacia ella.
- Estoy bien, cielo.-dijo Narcisa besando la frente de Draco y depositando un suave beso en los labios de su marido.
- ¿Bella?-preguntó Rodolphus abrazando a su mujer.
- Yo también estoy bien.-dijo Bellatrix. Aunque sus palabras se contradecían cuando vieron las heridas y magulladuras que tenían Narcisa y Bellatrix.
- ¡Por Merlín!-dijo Rabastan alarmado.-¿Qué os ha pasado?
- Al parecer le complace mucho alternar los cruciatus con...-dijo Bellatrix besando las mejillas de su marido quien apretaba fuertemente los puños, y abrazaba a su esposa.
- ¿Y Antonin y Macnair?-preguntó Narcisa con lágrimas en los ojos.-¿Quién ha..?
- Ninguno de los dos.-dijo Lucius.-Han preferido irse con Hermione y los demás.
- Al igual que vamos a hacer nosotros ahora mismo.-dijo Rodolphus.
- ¿Pero se puede saber qué estáis diciendo?-preguntó Narcisa alucinada.
- Vamos a ayudar a Granger a ganar esta guerra.-dijo Rabastan.
- La debemos mucho y, aunque decidimos que no volveríamos con ellas bajo ningún concepto, no podemos dejar que él nos siga humillando de esta manera.-dijo Draco.
***************
- ¿Cómo que esa puta se ha vuelto a fugar?-preguntó Potter furioso.
- Así es.-dijo Cornelius Fudge.-Y esta vez ha liberado a Antonin Dolohov, Barty Crouch jr y Walden Macnair.
- ¡Esto es increible, Albus debemos dar la voz de alarma!-dijo Minerva alarmada.-Esto no puede continuar así, esa chica es tan inteligente como cruel y no se sabe a cuantos muggles puede haber matado ya o matará. Si no hacemos algo pronto va a haber una catástrofe.
- Minerva tiene razón, Albus.-dijo Sebastian.-Hermione Granger me amenazó con hacerme pagar todo el sufrimiento que le causase.
- Asique te amenazó.-dijo Ron.-Esto se está descontrolando. ¡Hay que hacer algo! ¿Y si intenta atacarte? Podrías ser su próxima víctima.
- Eso es cierto, Sebastian.-dijo Cornelius Fudge.-Propongo llamar a Rita Skeeter para dar un comunicado de alarma a la sociedad mágica. Esto cada vez va a peor y no sé como arreglar la situación. La chica me desconcierta, su actitud me desconcierta.
- Yo propongo otra cosa.-dijo Dumbledore.-¿Qué os parecería si utilizamos a los padres de Hermione Granger como escudo?
- ¿Crees que funcionará?-preguntó Potter.
- Podría ser.-dijo Albus.-Conozco lo suficiente a Hermione como para saber que todavía tiene aprecio por sus padres, ella no se atrevería a atacarlos y nos daría el tiempo suficiente para elaborar un plan y matarla, después modificaríamos la memoria de los padres para hacerles creer que no tienen ninguna hija y así borrar todo el rastro de Hermione Granger para siempre.
- Estoy de acuerdo con la idea.-dijo Ron.
- Yo también.-dijo Harry.
- Aunque tienes que seguir centrándote en Voldemort, Harry.-dijo Albus.-Si lo que quieren es distraernos no lo van a conseguir.
- Está bien, profesor Dumbledore.-dijo Harry.-Pero quiero pedirle un favor.
- ¿Cuál es, Harry?-preguntó Dumbledore.
- Cuando atrapen a Hermione, quiero que la den el beso del dementor nada más capturarla.-dijo Harry.-Ya nos ha causado demasiados problemas, además de que cuando Petegrew traicionó a mis padres, cometí el error de dejarle seguir viviendo y consiguió escapar, pero eso no volverá a suceder. Quiero que Hermione Granger pague por todo el dolor y sufrimiento que me ha echo pasar.
- Así se hará, Harry.-dijo Albus.
- Y yo me encargaré personalemente de que eso suceda.-dijo Cornelius Fudge.-Al igual que el resto de mortífagos que han escapado con ella, recibirán el beso.
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- Hermione nos acaba de llamar.-informó Alison.-Dice que viene con compañía y que los vayamos a recoger mañana por la mañana a la estación de tren.
- ¿Ha dicho con cuántos viene?-preguntó Theo.
- Dice que la acompañan cuatro personas más.-dijo Dafne.-Pero no ha dicho quienes son.
- A este paso, esta casa va a parecer un hotel para prófugos.-bromeó Blaise, lo que provocó que Dafne, Theo y Alison estallaran en carcajadas.-Quien lo iba a decir de Hermione Granger.-susurró Blaise a Theo.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
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Edad: 17
Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
Fecha de inscripción: 11/09/2008

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
woow estubo genial
se nota que no regresaste
con las manos vasias.
Quiero que harry y todos
cuando digo todos es TODOS
sus seguidores mueran.
ya quiero ver la cara de
vorti cuando vea que se
quedo sin mortifagos
jajajajajaja
continualo pronto
se nota que no regresaste
con las manos vasias.
Quiero que harry y todos
cuando digo todos es TODOS
sus seguidores mueran.
ya quiero ver la cara de
vorti cuando vea que se
quedo sin mortifagos
jajajajajaja
continualo pronto

Ryoukai Ikari- Sexo:

Zodiaco:

Cantidad de envíos: 34
Edad: 18
Fecha de inscripción: 05/08/2009

Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Estoy deacuerdo totalmente con Ryoukai!!
Que mueran todos los "buenos" dolorosamente jajaj
Y que a Voldi-Pooh le entre una sifilis o una gonorrea antes de palmarla por guaro(no dijo que Bella y Narcisa tengan enfermedades venereas, pero seguro que otr@s mortifag@s si)
muchos bss
Que mueran todos los "buenos" dolorosamente jajaj
Y que a Voldi-Pooh le entre una sifilis o una gonorrea antes de palmarla por guaro(no dijo que Bella y Narcisa tengan enfermedades venereas, pero seguro que otr@s mortifag@s si)
muchos bss
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gailor- Sexo:

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Edad: 27
Localización: viajando por el mundo con Theodore Nott
Fecha de inscripción: 27/04/2009
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Dedico este capítulo a gailor y a Ryoukai Ikari. Gracias por leerme y dejar reviews.
Capítulo 20:
- ¡Ese es nuestro tren!-dijo Hermione sobresaltando a los demás.
- ¡Al fín!-dijo Barty levantándose del asiento. Llevaban más de hora y media esperando al maldito tren que iba con retraso y la paciencia del mortífago se iba agotando.
Los mortífagos y Hermione se dirigieron hacia el tren, donde el revisor les pidió los billetes, cuando Hermione se los dió, se dirigieron hacia el compartimento que les había sido asignado.
- ¿Qué compartimento es?-preguntó Macnair.
- El 69.-contestó Hermione avanzando rápidamente y compartiendo con Regulus una pícara mirada.
- Lo haces a posta ¿verdad?-preguntó Dolohov siguiéndola a regañadientes.
- ¿El qué?-preguntó Hermione confundida.
- Elegir el número del compartimento.-dijo Dolohov.-¿O me dirás que es pura casualidad que nos haya tocado ese número?
- Pura casualidad.-dijo Hermione entrando por el compartimento, seguido por los demás.
- ¡Esto tiene que ser una broma!-protestó Regulus viendo el compartimento, que consistía únicamente en dos literas.-¿Vamos a entrar todos ahí? Si apenas cabemos.
- Ya verás como sí, cariño.-dijo Hermione eligiendo una de las camas de la parte superior de la litera.-Sólo hay que apretujarse un poquito. ¿No vienes conmigo?-preguntó haciendo un pucherito.
- Por supuesto.-contestó Regulus entrando en el compartimento y echándose con ella en la cama.
- Si empiezan así ahora no quiero saber como estarán después.-dijo Dolohov escogiendo la cama inferior de la cama que estaba frente a la parejita.
- Yo me pongo aquí para disfrutar de las vistas.-dijo Barty escogiendo la cama de la parte superior de Antonin y quedando frente a los sonrojados tortolitos.
- Jo, yo quería ese sitio Barty.-dijo Walden sentándose en la única cama que quedaba, debajo de Regulus y Hermione.
- Se siente, Walden, yo escogí antes.-dijo Barty.
- Parecéis críos.-dijo Hermione sonriendo.-¿Qué más da la disposición de las camas?
- ¡Eso!-dijo Antonin.-¡Encima pitorreo! Eso lo dices porque tú no tienes que preocuparte de internarte en un manicomio por el trauma que podéis causar al ver ese tipo de escenas.-dijo él bromeando.
- Vaya, Dolohov, quien lo diría.-dijo Hermione siguiéndole el juego.-Yo te consideraba más fuerte mentalmente, no me dirás que no puedes aguantar unos cuantos gemidos.
- Eso sí puedo aguantarlo, castañita.-dijo Antonin burlándose.
- Pero Antonin, no te lo tomes así.-dijo Macnair sonriendo.
- Exactamente, además de que tendremos que dormir algo, porque tenemos que despertarnos a las 5:00 de la mañana.-dijo Hermione como si nada.
- ¿QUÉ?-preguntó Barty incrédulo.
- Así es, no podemos despertarnos ni un minuto más tarde, asique señores...-dijo Hermione tirando la manta por encima de ella y de Regulus.-...buenas noches.-dijo girándose para ver a Regulus a los ojos y abrazarle.
****************
- ¿Hola?-preguntó Rabastan apareciéndose junto al resto de los Lestrange, Pansy Parkinson y los Malfoy en la casa de las Granger. De pronto se escucharon pasos rápidos bajando las escaleras y llegando al salón.
- ¡Hola!-saludó Dafne somñolienta apoyándose en Blaise.
- ¿Hermione?-preguntó Pansy mirando como faltaba una de las hermanas.
- Aún no ha llegado, el tren viene con retraso.-dijo Alison bostezando.-Tenemos que ir a recogerla a las 5:00 de la mañana.
- ¿Podemos seguir quedándoos en vuestra casa unos cuantos días más?-preguntó Narcisa.
- ¡Claro! Todo el tiempo que queráis.-dijo Dafne sonriendo.
*****************
- ¡Ya he acabado de redactarlo, señor Ministro!-dijo Rita Skeeter.-¿Le gusta así?
- Déjamelo ver.-dijo Cornelius Fudge viendo el pergamino que tenía la periodista en la mano.-Sí, esto servirá.
- Mañana a primera hora, esto saldrá en todos los ejemplares de El Profeta.-dijo Rita.-En primera plana.
ALERTA EN LA COMUNIDAD MÁGICA: TRAICIÓN DE HERMIONE GRANGER.
Hechos recientes afirman que la joven bruja Hermione Jane Granger, mejor amiga de Harry Potter, hasta ahora, ha tenido contacto con El que No debe ser Nombrado, uniéndose a él y convirtiéndose en una fiel y leal mortífaga, traicionando así la confianza de Harry Potter.
Los primeros indicios de esto se dieron hace unos meses cuando la joven bruja afirmó tener sueños premonitorios sobre ataques de mortífagos, acertando en cada uno de ellos. Una noche que afirmó tener uno de esos sueños, el Ministerio fue hacia el lugar que Granger había indicado, encontrándose con los cadáveres de magos y muggles, y a ella con la varita en la mano al lado de los cuerpos. Fue arrestada y conducida a juicio, donde se la encontró culpable y se la condenó a Azkaban de por vida, pero sólo cumplió condena unas cuantas semanas, pues al poco rato se fugó junto a los famosos mortífagos Rabastan, Rodolphus y Bellatrix Lestrange y Narcisa, Lucius y Draco Malfoy y Regulus Black.
Pero la traición de esta bruja a la Comunidad Mágica no se detiene ahí. Pansy Parkinson, Theodore Nott y Blaise Zabini, acusados de mortífagos, buscaron cobijo junto a Hermione Granger cuando el Ministerio intentó arrestarles.
La fuga de Hermione Granger no duró mucho, pues Cornelius Fudge la arrestó poco tiempo después y la volvió a enviar a Azkaban, pero nada más llegar, se encontró con Walden Macnair y Antonin Dolohov, con quienes estuvo conversando amigablemente, según afirma un guardia de la prisión de Azkaban a quien Hermione Jane Granger amenazó de muerte. Más tarde, Barty Crouch jr fue conducido a Azkaban, al parecer ya conocía de antes a la señorita Granger. La joven bruja se volvió a escapar por segunda vez, esta vez acompañada por Barty Crouch jr, Antonin Dolohov y Walden Macnair.
No se sabe el actual paradero de los mortífagos mencionados con anterioridad, pero lo que sí se sabe es que Hermione Granger es tan inteligente como cruel, por lo que pedimos a los lectores de esta edición que si alguien sabe el paradero de alguno de ellos, lo comunique inmediatamente al Ministro de Magia, Cornelius Fudge.
Hay una recompensa de 50.000 galeones por la cabeza de Hermione Granger.
Les informa,
Rita Skeeter.
*******************
Ruido, vías, traqueteo...era todo lo que podía escucharse en el compartimento de los mortífagos quienes intentaban dormir, pero sus esfuerzos eran en vano.
- ¡Esto es imposible!-dijo Macnair cambiándose de postura.
- ¡No se puede dormir!-dijo Dolohov tapándose la cabeza con la almohada.
Hermione intentaba dormir sin conseguirlo, se abrazó a Regulus con más fuerza para evitar caerse de la litera por el bamboleo del tren. Regulus sonrió por la acción de la castaña, y deslizó una de sus manos por la pierna de Hermione hasta llegar al muslo, ella sonrió y buscó sus labios que esbozaban una sonrisa pícara.
- ¡Regulus!-susurró Hermione también sonriendo.
- ¿Qué?-preguntó él inocentemente.-No puedo dormir.-dijo retirándole un mechón de cabello y poniéndoselo tras la oreja.-Además de que hoy estás preciosa y tenerte así, tan cerca, hace que te desee y te ame más de lo que ya lo hago.
- Gracias.-contestó ella sonrojada.
- ¡Ya empiezan!-dijo Barty mirando la escena.-¡Ya era hora! Me estaba preguntando cuando empezaría la acción.
- Barty.-dijo Hermione girándose para mirarlo y sacarle la lengua.-Deberías intentar dormir.
- Ya lo sé, y lo he intentado...-dijo Barty.-Pero como no puedo, prefiero miraros a vosotros.
************
- Remus...-dijo Tonks abrazándose a él.-¿Tú crees que Hermione estará bien?
- Por supuesto, Nym.-dijo Remus besándola en la frente.-Hermione es la bruja más responsable e inteligente que conozco, estoy seguro de que estará bien, además de que parece tener un extraño vínculo con los mortífagos más sanguinarios, aunque eso es algo que no consigo explicármelo.
- Ya sabes, Remus.-dijo Tonks.-Hermione es una de esas personas que se hacen querer.
- Lo sé.-contestó Remus.-A pesar de que descubrió lo de mi licantropía, no le importó y siguió tratándome como a una persona, ayudó a escapar a Sirius, se enfrentó contra los mortífagos para ayudar a Harry...
- Pero hay algo que no me explico.-dijo Tonks.-Si Hermione se enfrentó contra los mortífagos para ayudar a Harry ¿porqué ahora se comportan como si fueran viejos amigos?
- Eso es algo que yo tampoco me explico.-contestó Moody que había escuchado toda la conversación.-No sé como puede confiar en esa pandilla de sanguijuelas anti-muggles.
- ¿Habéis visto la confianza que tenían mi primo y Hermione?-preguntó Tonks divertida.-Estoy segura de que dentro de poco celebraremos una boda.
- ¿Regulus Black y Hermione Granger?-preguntó Remus abriendo los ojos.-¡Tienes que estar de broma!
- No, Remus, no lo estoy.-dijo Tonks seria.-Los he visto agarrados de las manos y parecían muy acaramelados.
- Si Sirius se enterase...-dijo Remus.
- Sirius está demasiado ocupado ahora ayudando a Harry a capturar a Hermione como para enterarse de algo más que no sea su ahijado.-dijo Moody.
- Yo ya no sé quien está de parte de quien.-confesó Tonks.-Primero creí que Harry estaba de nuestro lado, pero al parecer me equivoqué, porque envió a Hermione a la prisión de Azkaban, aunque eso no hubiese ocurrido si alguien la hubiese creido cuando dijo que tenía sueños premonitorios de ataques de mortífagos.
- Es que sonaba tan imposible...-dijo Remus.-Hermione siempre ha odiado la adivinación, por lo que tuviese sueños premonitorios no tenía ningún sentido.
- Aún así, nosotros tendríamos que haber estado presentes en el juicio.-dijo Moody.-Aún no puedo creer que lo hicieran a nuestras espaldas.
*****************
- ¡Bajénse del tren!-gritaba el revisor golpeando la puerta de cada compartimento. Hermione se sobresaltó al abrir la puerta y encontrarse con el revisor.
- ¿Qué ocurre?-preguntó Hermione molesta.
- El tren se ha averiado y hemos tenido que parar, no tenemos provisiones, ni agua, ni comida, y los baños no se pueden utilizar ya que la averia ha sido general.-explicó el revisor.
- ¡Vamos a morir todos!-dijo alguien.
- ¡Cálmese tío, aquí no va a morir nadie!-soltó otro.
- ¿Y qué va a pasar ahora?-preguntó Hermione.
- Tendremos que bajar del tren, por desgracia estamos en pleno descampado, por lo que tendremos que caminar un par de kilómetros para llegar al pueblo más cercano y pedir ayuda.-dijo el revisor. Hermione, seguida por el resto de los mortífagos, salieron y se mezclaron con el resto de personas para salir del tren.
La noche era oscura y fría, ante ellos se vislumbraba un enorme descampado. Pánico cundía entre la multitud de personas, algunos niños lloraban, el revisor encabezaba la marcha linterna en mano, el resto lo seguían.
- ¡Esto es increible!-se quejaba Hermione tiritando de frío, Regulus la puso una manta por encima de los hombros, ella sonrió agradecida.-¿Porqué nos tienen que pasar estas cosas a nosotros?
- ¿El mundo muggle siempre es así?-preguntó Regulus.
- En absoluto.-respondió Hermione.
- No me gusta viajar en trenes nocturnos.-dijo Barty.
- A mi tampoco.-dijo Antonin.-Esto sólo podía ocurrirnos a nosotros.
- Te doy la razón.-dijo Macnair.-No me lo puedo creer, estamos en plena noche siguiendo a un muggle pirado con una linterna en mitad de un descansado y con toda la Comunidad Mágica buscándonos. ¡Esto es una pesadilla!
Caminaron en silencio, siguiendo a la multitud. Se escucharon ruidos entre la hierba, y algunas mujeres chillaron aterrorizadas, mirando inseguras hacia la fuente del ruido.
- ¿Qué ha sido eso?-preguntó una aterrorizada.
- Démonos prisa antes de que nos ataquen.-dijo un hombre.
Regulus agarraba a Hermione de la mano y ella la apretaba fuertemente, sus dedos entrelazados, jugaban con los de él. Regulus la miró, ella le devolvió la mirada y esbozó una leve sonrisa, él se la devolvió, puso su mano en la mejilla de ella, provocando que cerrara los ojos momentaneamente y entreabriera los labios. Él se acercó a ella y tiernamente la besó en los labios. Cuando se separaron lentamente, por la falta de aire, se dieron cuenta de que todo el mundo se les había quedado mirando. Las mujeres tenían mirada soñadora, los niños ponían cara de asco, los hombres levantaban la ceja expectantes, pero todos ellos aplaudieron cuando la parejita se sonrojó algo avergonzados. Una de las mujeres se acercó a ellos.
- ¿Recién casados?-preguntó la mujer. Hermione y Regulus se miraron momentaneamente y sonrojados, desviaron su mirada.
- No.-respondió Hermione.
- Entonces ¿viaje romántico?-volvió a preguntar la mujer.
- Algo así.-respondió Regulus.
- Os comprendo a la perfección.-dijo la mujer.-Hacéis una buena pareja, se nota a leguas el amor que tenéis. Os deseo mucha felicidad.
- Gracias.-dijo Hermione sinceramente. La mujer se retiró y Regulus miró a Hermione a los ojos.-¿Sucede algo?-preguntó Hermione mirando a los ojos de su novio y perdiéndose en la profundidaz de su mirada.
- Talvez algún día.-dijo Regulus con una sonrisa.-Si a ti te parece bien, por supuesto.
- No te comprendo.-dijo Hermione con mirada interrogante.
- El viaje de recién casados.-dijo Regulus.-Si a ti te parece bien, me gustaría hacerlo contigo.
- Regulus...yo...-dijo Hermione abriendo los ojos de par en par.
- No tienes porque contestar ahora, Hermione.-dijo Regulus acercándose a ella.-Sólo...piénsatelo. Porque yo ya lo he echo y...quiero lanzarme a la mayor aventura de mi vida: estar contigo todos y cada uno de los días de mi vida
Capítulo 20:
- ¡Ese es nuestro tren!-dijo Hermione sobresaltando a los demás.
- ¡Al fín!-dijo Barty levantándose del asiento. Llevaban más de hora y media esperando al maldito tren que iba con retraso y la paciencia del mortífago se iba agotando.
Los mortífagos y Hermione se dirigieron hacia el tren, donde el revisor les pidió los billetes, cuando Hermione se los dió, se dirigieron hacia el compartimento que les había sido asignado.
- ¿Qué compartimento es?-preguntó Macnair.
- El 69.-contestó Hermione avanzando rápidamente y compartiendo con Regulus una pícara mirada.
- Lo haces a posta ¿verdad?-preguntó Dolohov siguiéndola a regañadientes.
- ¿El qué?-preguntó Hermione confundida.
- Elegir el número del compartimento.-dijo Dolohov.-¿O me dirás que es pura casualidad que nos haya tocado ese número?
- Pura casualidad.-dijo Hermione entrando por el compartimento, seguido por los demás.
- ¡Esto tiene que ser una broma!-protestó Regulus viendo el compartimento, que consistía únicamente en dos literas.-¿Vamos a entrar todos ahí? Si apenas cabemos.
- Ya verás como sí, cariño.-dijo Hermione eligiendo una de las camas de la parte superior de la litera.-Sólo hay que apretujarse un poquito. ¿No vienes conmigo?-preguntó haciendo un pucherito.
- Por supuesto.-contestó Regulus entrando en el compartimento y echándose con ella en la cama.
- Si empiezan así ahora no quiero saber como estarán después.-dijo Dolohov escogiendo la cama inferior de la cama que estaba frente a la parejita.
- Yo me pongo aquí para disfrutar de las vistas.-dijo Barty escogiendo la cama de la parte superior de Antonin y quedando frente a los sonrojados tortolitos.
- Jo, yo quería ese sitio Barty.-dijo Walden sentándose en la única cama que quedaba, debajo de Regulus y Hermione.
- Se siente, Walden, yo escogí antes.-dijo Barty.
- Parecéis críos.-dijo Hermione sonriendo.-¿Qué más da la disposición de las camas?
- ¡Eso!-dijo Antonin.-¡Encima pitorreo! Eso lo dices porque tú no tienes que preocuparte de internarte en un manicomio por el trauma que podéis causar al ver ese tipo de escenas.-dijo él bromeando.
- Vaya, Dolohov, quien lo diría.-dijo Hermione siguiéndole el juego.-Yo te consideraba más fuerte mentalmente, no me dirás que no puedes aguantar unos cuantos gemidos.
- Eso sí puedo aguantarlo, castañita.-dijo Antonin burlándose.
- Pero Antonin, no te lo tomes así.-dijo Macnair sonriendo.
- Exactamente, además de que tendremos que dormir algo, porque tenemos que despertarnos a las 5:00 de la mañana.-dijo Hermione como si nada.
- ¿QUÉ?-preguntó Barty incrédulo.
- Así es, no podemos despertarnos ni un minuto más tarde, asique señores...-dijo Hermione tirando la manta por encima de ella y de Regulus.-...buenas noches.-dijo girándose para ver a Regulus a los ojos y abrazarle.
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- ¿Hola?-preguntó Rabastan apareciéndose junto al resto de los Lestrange, Pansy Parkinson y los Malfoy en la casa de las Granger. De pronto se escucharon pasos rápidos bajando las escaleras y llegando al salón.
- ¡Hola!-saludó Dafne somñolienta apoyándose en Blaise.
- ¿Hermione?-preguntó Pansy mirando como faltaba una de las hermanas.
- Aún no ha llegado, el tren viene con retraso.-dijo Alison bostezando.-Tenemos que ir a recogerla a las 5:00 de la mañana.
- ¿Podemos seguir quedándoos en vuestra casa unos cuantos días más?-preguntó Narcisa.
- ¡Claro! Todo el tiempo que queráis.-dijo Dafne sonriendo.
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- ¡Ya he acabado de redactarlo, señor Ministro!-dijo Rita Skeeter.-¿Le gusta así?
- Déjamelo ver.-dijo Cornelius Fudge viendo el pergamino que tenía la periodista en la mano.-Sí, esto servirá.
- Mañana a primera hora, esto saldrá en todos los ejemplares de El Profeta.-dijo Rita.-En primera plana.
ALERTA EN LA COMUNIDAD MÁGICA: TRAICIÓN DE HERMIONE GRANGER.
Hechos recientes afirman que la joven bruja Hermione Jane Granger, mejor amiga de Harry Potter, hasta ahora, ha tenido contacto con El que No debe ser Nombrado, uniéndose a él y convirtiéndose en una fiel y leal mortífaga, traicionando así la confianza de Harry Potter.
Los primeros indicios de esto se dieron hace unos meses cuando la joven bruja afirmó tener sueños premonitorios sobre ataques de mortífagos, acertando en cada uno de ellos. Una noche que afirmó tener uno de esos sueños, el Ministerio fue hacia el lugar que Granger había indicado, encontrándose con los cadáveres de magos y muggles, y a ella con la varita en la mano al lado de los cuerpos. Fue arrestada y conducida a juicio, donde se la encontró culpable y se la condenó a Azkaban de por vida, pero sólo cumplió condena unas cuantas semanas, pues al poco rato se fugó junto a los famosos mortífagos Rabastan, Rodolphus y Bellatrix Lestrange y Narcisa, Lucius y Draco Malfoy y Regulus Black.
Pero la traición de esta bruja a la Comunidad Mágica no se detiene ahí. Pansy Parkinson, Theodore Nott y Blaise Zabini, acusados de mortífagos, buscaron cobijo junto a Hermione Granger cuando el Ministerio intentó arrestarles.
La fuga de Hermione Granger no duró mucho, pues Cornelius Fudge la arrestó poco tiempo después y la volvió a enviar a Azkaban, pero nada más llegar, se encontró con Walden Macnair y Antonin Dolohov, con quienes estuvo conversando amigablemente, según afirma un guardia de la prisión de Azkaban a quien Hermione Jane Granger amenazó de muerte. Más tarde, Barty Crouch jr fue conducido a Azkaban, al parecer ya conocía de antes a la señorita Granger. La joven bruja se volvió a escapar por segunda vez, esta vez acompañada por Barty Crouch jr, Antonin Dolohov y Walden Macnair.
No se sabe el actual paradero de los mortífagos mencionados con anterioridad, pero lo que sí se sabe es que Hermione Granger es tan inteligente como cruel, por lo que pedimos a los lectores de esta edición que si alguien sabe el paradero de alguno de ellos, lo comunique inmediatamente al Ministro de Magia, Cornelius Fudge.
Hay una recompensa de 50.000 galeones por la cabeza de Hermione Granger.
Les informa,
Rita Skeeter.
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Ruido, vías, traqueteo...era todo lo que podía escucharse en el compartimento de los mortífagos quienes intentaban dormir, pero sus esfuerzos eran en vano.
- ¡Esto es imposible!-dijo Macnair cambiándose de postura.
- ¡No se puede dormir!-dijo Dolohov tapándose la cabeza con la almohada.
Hermione intentaba dormir sin conseguirlo, se abrazó a Regulus con más fuerza para evitar caerse de la litera por el bamboleo del tren. Regulus sonrió por la acción de la castaña, y deslizó una de sus manos por la pierna de Hermione hasta llegar al muslo, ella sonrió y buscó sus labios que esbozaban una sonrisa pícara.
- ¡Regulus!-susurró Hermione también sonriendo.
- ¿Qué?-preguntó él inocentemente.-No puedo dormir.-dijo retirándole un mechón de cabello y poniéndoselo tras la oreja.-Además de que hoy estás preciosa y tenerte así, tan cerca, hace que te desee y te ame más de lo que ya lo hago.
- Gracias.-contestó ella sonrojada.
- ¡Ya empiezan!-dijo Barty mirando la escena.-¡Ya era hora! Me estaba preguntando cuando empezaría la acción.
- Barty.-dijo Hermione girándose para mirarlo y sacarle la lengua.-Deberías intentar dormir.
- Ya lo sé, y lo he intentado...-dijo Barty.-Pero como no puedo, prefiero miraros a vosotros.
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- Remus...-dijo Tonks abrazándose a él.-¿Tú crees que Hermione estará bien?
- Por supuesto, Nym.-dijo Remus besándola en la frente.-Hermione es la bruja más responsable e inteligente que conozco, estoy seguro de que estará bien, además de que parece tener un extraño vínculo con los mortífagos más sanguinarios, aunque eso es algo que no consigo explicármelo.
- Ya sabes, Remus.-dijo Tonks.-Hermione es una de esas personas que se hacen querer.
- Lo sé.-contestó Remus.-A pesar de que descubrió lo de mi licantropía, no le importó y siguió tratándome como a una persona, ayudó a escapar a Sirius, se enfrentó contra los mortífagos para ayudar a Harry...
- Pero hay algo que no me explico.-dijo Tonks.-Si Hermione se enfrentó contra los mortífagos para ayudar a Harry ¿porqué ahora se comportan como si fueran viejos amigos?
- Eso es algo que yo tampoco me explico.-contestó Moody que había escuchado toda la conversación.-No sé como puede confiar en esa pandilla de sanguijuelas anti-muggles.
- ¿Habéis visto la confianza que tenían mi primo y Hermione?-preguntó Tonks divertida.-Estoy segura de que dentro de poco celebraremos una boda.
- ¿Regulus Black y Hermione Granger?-preguntó Remus abriendo los ojos.-¡Tienes que estar de broma!
- No, Remus, no lo estoy.-dijo Tonks seria.-Los he visto agarrados de las manos y parecían muy acaramelados.
- Si Sirius se enterase...-dijo Remus.
- Sirius está demasiado ocupado ahora ayudando a Harry a capturar a Hermione como para enterarse de algo más que no sea su ahijado.-dijo Moody.
- Yo ya no sé quien está de parte de quien.-confesó Tonks.-Primero creí que Harry estaba de nuestro lado, pero al parecer me equivoqué, porque envió a Hermione a la prisión de Azkaban, aunque eso no hubiese ocurrido si alguien la hubiese creido cuando dijo que tenía sueños premonitorios de ataques de mortífagos.
- Es que sonaba tan imposible...-dijo Remus.-Hermione siempre ha odiado la adivinación, por lo que tuviese sueños premonitorios no tenía ningún sentido.
- Aún así, nosotros tendríamos que haber estado presentes en el juicio.-dijo Moody.-Aún no puedo creer que lo hicieran a nuestras espaldas.
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- ¡Bajénse del tren!-gritaba el revisor golpeando la puerta de cada compartimento. Hermione se sobresaltó al abrir la puerta y encontrarse con el revisor.
- ¿Qué ocurre?-preguntó Hermione molesta.
- El tren se ha averiado y hemos tenido que parar, no tenemos provisiones, ni agua, ni comida, y los baños no se pueden utilizar ya que la averia ha sido general.-explicó el revisor.
- ¡Vamos a morir todos!-dijo alguien.
- ¡Cálmese tío, aquí no va a morir nadie!-soltó otro.
- ¿Y qué va a pasar ahora?-preguntó Hermione.
- Tendremos que bajar del tren, por desgracia estamos en pleno descampado, por lo que tendremos que caminar un par de kilómetros para llegar al pueblo más cercano y pedir ayuda.-dijo el revisor. Hermione, seguida por el resto de los mortífagos, salieron y se mezclaron con el resto de personas para salir del tren.
La noche era oscura y fría, ante ellos se vislumbraba un enorme descampado. Pánico cundía entre la multitud de personas, algunos niños lloraban, el revisor encabezaba la marcha linterna en mano, el resto lo seguían.
- ¡Esto es increible!-se quejaba Hermione tiritando de frío, Regulus la puso una manta por encima de los hombros, ella sonrió agradecida.-¿Porqué nos tienen que pasar estas cosas a nosotros?
- ¿El mundo muggle siempre es así?-preguntó Regulus.
- En absoluto.-respondió Hermione.
- No me gusta viajar en trenes nocturnos.-dijo Barty.
- A mi tampoco.-dijo Antonin.-Esto sólo podía ocurrirnos a nosotros.
- Te doy la razón.-dijo Macnair.-No me lo puedo creer, estamos en plena noche siguiendo a un muggle pirado con una linterna en mitad de un descansado y con toda la Comunidad Mágica buscándonos. ¡Esto es una pesadilla!
Caminaron en silencio, siguiendo a la multitud. Se escucharon ruidos entre la hierba, y algunas mujeres chillaron aterrorizadas, mirando inseguras hacia la fuente del ruido.
- ¿Qué ha sido eso?-preguntó una aterrorizada.
- Démonos prisa antes de que nos ataquen.-dijo un hombre.
Regulus agarraba a Hermione de la mano y ella la apretaba fuertemente, sus dedos entrelazados, jugaban con los de él. Regulus la miró, ella le devolvió la mirada y esbozó una leve sonrisa, él se la devolvió, puso su mano en la mejilla de ella, provocando que cerrara los ojos momentaneamente y entreabriera los labios. Él se acercó a ella y tiernamente la besó en los labios. Cuando se separaron lentamente, por la falta de aire, se dieron cuenta de que todo el mundo se les había quedado mirando. Las mujeres tenían mirada soñadora, los niños ponían cara de asco, los hombres levantaban la ceja expectantes, pero todos ellos aplaudieron cuando la parejita se sonrojó algo avergonzados. Una de las mujeres se acercó a ellos.
- ¿Recién casados?-preguntó la mujer. Hermione y Regulus se miraron momentaneamente y sonrojados, desviaron su mirada.
- No.-respondió Hermione.
- Entonces ¿viaje romántico?-volvió a preguntar la mujer.
- Algo así.-respondió Regulus.
- Os comprendo a la perfección.-dijo la mujer.-Hacéis una buena pareja, se nota a leguas el amor que tenéis. Os deseo mucha felicidad.
- Gracias.-dijo Hermione sinceramente. La mujer se retiró y Regulus miró a Hermione a los ojos.-¿Sucede algo?-preguntó Hermione mirando a los ojos de su novio y perdiéndose en la profundidaz de su mirada.
- Talvez algún día.-dijo Regulus con una sonrisa.-Si a ti te parece bien, por supuesto.
- No te comprendo.-dijo Hermione con mirada interrogante.
- El viaje de recién casados.-dijo Regulus.-Si a ti te parece bien, me gustaría hacerlo contigo.
- Regulus...yo...-dijo Hermione abriendo los ojos de par en par.
- No tienes porque contestar ahora, Hermione.-dijo Regulus acercándose a ella.-Sólo...piénsatelo. Porque yo ya lo he echo y...quiero lanzarme a la mayor aventura de mi vida: estar contigo todos y cada uno de los días de mi vida
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


Hermosura Regulus- Admin
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Localización: Bailando un vals con Regulus Black bajo la luz de la luna
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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
AAAAAAAAH!
que declaracion mas bonita xD.
Hace tiempo que se ha perdido el romanticismo jolines.
besos
pd, gracias por el capitulo, maravilloso como siempre.
que declaracion mas bonita xD.
Hace tiempo que se ha perdido el romanticismo jolines.
besos
pd, gracias por el capitulo, maravilloso como siempre.
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gailor- Sexo:

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Edad: 27
Localización: viajando por el mundo con Theodore Nott
Fecha de inscripción: 27/04/2009
Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Gracias por tus reviews, Gailor, espero que te guste el capítulo.
Capítulo 21:
Después de caminar durante dos horas y media, llegaron a un pequeño pueblecito donde el revisor realizó unas llamadas telefónicas para que les mandasen otra máquina de tren. Tuvieron que esperar una hora más hasta que la maquinaria apareció y se subieron en ella ¿conclusión? Los mortífagos estaban de los nervios ya que no pudieron dormir en toda la noche, porque entre la aventurilla que acababan de tener y el maldito traqueteo de tren, no pudieron pegar ojo en toda la noche.
"Sólo...piénsatelo. Porque yo ya lo he echo y...quiero lanzarme a la mayor aventura de mi vida: estar contigo todos y cada uno de los días de mi vida." No conforme con todo eso que les había pasado, las palabras de Regulus no dejaban de resonar en la mente de Hermione. Esque...¡Merlín! Nunca se lo habría imaginado, era cierto que ella estaba locamente enamorada de Regulus, pero si a lo mejor ni siquiera salía viva de la batalla, ¿cómo decidirse?"
Pronto llegaron a la estación de trenes, donde Hermione localizó rápidamente a sus hermanas y corrió hacia ellas envolviéndolas en un cariñoso abrazo.
- ¡Hermione!-decían Alison y Dafne.
- Os juro que esta es la última vez que subo a un cacharro de esos.-dijo Antonin dirigiéndose a Rabastan, quien soltó una carcajada.
*****************
Lejos de allí, en Grimmund Place, Tonks, Remus y Moody leían la última edición de El Profeta, alucinando cada vez más con cada palabra que leían.
- ¡Merlín!-saltó Tonks cuando acabó de leer.-¡Pero si no dice más que tonterías!
- ¡Están consiguiendo poner a Hermione en contra de todo el mundo!-dijo Remus.
- Debemos advertirla para que esté constantemente alerta.-dijo Moody.
- Hola.-saludó Snape apareciéndose en la sala donde estaban.-¿Habéis leído El Profeta?
- Sí.-dijo Remus.-Vamos a advertir a Hermione de lo que está pasando.
- Pues eso no es todo.-dijo Severus.-Traigo noticias y no muy buenas, que digamos.
- ¿Qué ha pasado?-preguntó Tonks.
- El Señor Oscuro no sabe donde se han metido un grupito de sus más fieles mortífagos y está muy enfadado.-dijo Severus.
- Entonces es hora de que vayamos a avisar a Hermione y a los demás.-dijo Remus levantándose.
- Por cierto, Moody.-dijo Tonks muy seria.-Creo que deberías ir pensando en hacer las paces con Barty Crouch jr.
- Eso no lo verás ni en tus mejores sueños, Nymphadora.-dijo Moody deleitándose cuando vió que el cabello de Tonks pasaba de un morado a un rojo escarlata, señal de que estaba enfadada.
- Sabes que no me gusta que me llamen así, Alastor.-dijo Nymphadora.-Pero será mejor que hagas las paces porque necesitamos aliados en esta batalla y Crouch es un aliado más que valioso.
- ¿Y si no hago las paces, qué?-preguntó Alastor.
- Más te vale no tentar a tu suerte, Alastor.-dijo Tonks arrastrando las palabras y con la mirada más maliciosa que de costumbre, al parecer, estar tanto tiempo con sus primos la había perjudicado bastante, a opinión de Moody, Severus y Remus que miraban a la bruja como si fuera una loca homicida.
*****************
Una vez todos estuvieron en la casa de las hermanas Granger, los mortífagos se dirigieron hacia el salón para planificar el golpe de estado que debería dar Hermione, mientras tanto, las hermanas charlaban alegremente en la habitación de Dafne.
- En fin, Hermione...-dijo Alison.-Theo y yo...
- Oh, vamos, Alison, no pasa nada.-dijo Hermione.-Ya sé que Theodore y tú sois novios, al igual que Dafne y Blaise.
- ¿Cómo lo..?-preguntó Dafne con los ojos muy abiertos.
- Eso es lo de menos.-dijo Hermione en un intento por no delatar a Tonks.
- ¿Entonces lo aceptas?-preguntó Alison suspicaz.
- Sí, lo acepto.-dijo Hermione.-Pero como os hagan daño, se las verán conmigo personalmente.
- Oh, Hermione, gracias.-dijo Dafne abrazando a su hermana, minutos después Alison se unió al abrazo.
- De nada, Dafne.-dijo Hermione.-Por cierto, dentro de poco, tendréis que ayudarme a preparar una boda.
- ¿Qué dices?-preguntó Alison abriendo mucho los ojos.
- ¿Tú..?-preguntó Dafne mirando a Hermione seriamente, quien asintió.-¿Con quién?
- Regulus Black.-contestó Hermione simplemente.
- ¿No estarás embarazada?-preguntó Alison mirando el vientre de Hermione.
- ¡Claro que no!-dijo Hermione escandalizada.
- Menos mal, porque cuando mamá y papá se enteren, les va a dar un infarto.-dijo Dafne.
*******************
En el salón, los mortífagos discutían sobre la mejor forma de convertir a Hermione en Ministra de Magia. Rabastan proponía descubrir todos los trapos sucios del ministro y hacerle chantaje.
- Me gusta el plan.-dijo Bellatrix.-Si no fuera porque para hacer eso antes tendremos que encargarnos de Potter.
- Sí, ese niñito sin cerebro ya me está sacando bastante de quicio.-dijo Pansy mirándose las uñas.
- Estoy de acuerdo con Pansy.-apoyó Draco.-Es hora de cobrar todas las humillaciones que nos ha echo pasar.
- Bueno, Narcisa, aprovecho para decirte, que además de ganar la guerra contra El Señor Tenebroso y contra Dumbledore, talvez tengamos que ir pensando en preparar una boda.-dijo Barty maliciosamente.
- ¿Cómo?-preguntó Narcisa confundida.
- ¿Quién se casa?-preguntó Rodolphus confundido.
- ¡Quien va a ser!-contestó Walden.-La pareja de prófugos.
- ¿Quién?-volvió a preguntar Blaise confundido.
- Regulus y Hermione.-contestó Antonin algo asqueado.-No sólo tuvimos que aguantar sus gemidos y toqueteos en la celda, sino que además tuvimos que ver como la pedía matrimonio en pleno descampado cuando se paró el tren.
- ¿QUÉ?-preguntó Theo alzando la voz.
- ¿Cuándo os casáis?-preguntó Lucius interesado.
- ¿Casarse?-preguntó Tonks apareciéndose en el salón junto a Severus, Remus y Moody.-¿Quién se casa?
- Regulus y Hermione.-contestó Narcisa sonriendo dulcemente.
- ¡Ya era hora!-dijo Tonks corriendo a abrazar a su primo.-¡Felicidades!
- ¿Cómo que felicidades? ¿Ya lo sabías?-preguntó Draco abriendo mucho los ojos por la sorpresa.
- Me lo imaginé cuando les vi cogidos de la mano en Azkaban.-respondió Tonks.
- ¿Tú y..?-preguntó Remus abriendo mucho los ojos.-¿Pero qué habéis echo?
- Eso es, lobito, tú encima de cachondeo, no te jode.-dijo Antonin asqueado al recordar algunas imágenes.-¿Es que te pone saber hasta los más morbosos detalles o qué?
- Quiero decir...-dijo Remus sonrojado por el comentario de Dolohov.
- No hace falta que busques escusas, Lupin.-dijo Antonin.-En el fondo sabemos que eso es lo que querías preguntar.
- Vamos a ver si nos aclaramos todos porque veo que aquí hay muchos malentendidos.-dijo Regulus.-Es cierto que le pedí matrimonio a Hermione, pero ella todavía no me ha contestado.
- Pero no te preocupes, hombre, seguro que acepta.-dijo Narcisa abrazando a Regulus.-Y dentro de poco, cuando todo este juego de traiciones y mentiras se acabe, celebraremos tu boda.
- Ahora en serio, Regulus.-dijo Tonks mirándole pícaramente.-¿Qué habéis echo en Azkaban?
- Eso, eso, Regulus.-apoyó Pansy.-Queremos detalles.
Regulus suspiró cansinamente y echó a Barty una mirada fulminante por ser el causante de aquella situación, pero el joven Crouch se limitó a sonreir perversamente, estaba claro que ahora venía el gran interrogatorio. Intentó su última jugada.
- ¿Ha habido alguna novedad en el Mundo Mágico?-preguntó Regulus intentando desviar la conversación.
- En realidad sí.-dijo Moody entregándole El Profeta. Regulus lo leyó en alto, enfureciéndose conforme iba leyendo.
- ¡No dice más que blasfemias!-dijo Theodore.
- Por cierto, os informo que Voldemort está muy enfadado porque os habéis ausentado sin informar.-dijo Severus.-Ahora estáis en busca y captura por parte de los mortífagos, y gracias a este artículo, se os considera traidores entre los mortífagos.
- Sabía que algo así podía ocurrir.-dijo Narcisa suspirando con frustración.-Es por eso que decidimos volver con El Señor Tenebroso y evitar exponerlas en más peligro del que ya están.
- Pero eso hubiera dado absolutamente igual.-dijo Moody.-Porque aunque estuviéseis ahora con Voldemort, el artículo seguiría siendo el mismo, no habría cambiado nada y Voldemort os habría castigado o matado porque estoy seguro que se hubiera creido todas las idioteces que están escritas.
- En eso puede que tengas razón, Ojoloco.-dijo Barty.
- Crouch, no me agradó nada que hace un par de años me cogieras de sorpresa y te hicieras pasar por mi con poción multijugos.-dijo Moody.-Pero ya que por esta vez estamos en el mismo bando y debemos trabajar en equipo...¿sin rencores?-preguntó Moody tendiéndole la mano. Tonks le sonrió, al fin las amenazas habían surtido su efecto. Barty examinó su rostro antes de estrecharle la mano.
- Sin rencores.-dijo Barty sonriendo.-Pero sólo hasta que ganemos la guerra.
- No hace falta que lo especifiques, muchacho.-dijo Moody.
*******************
Toc, toc, toc.
Albus Dumbledore, Harry Potter, Ronald Weasley y Cornelius Fudge llamaban constantemente a la puerta de un barrio en el Londres muggle.
- ¿Si?-preguntó una mujer abriendo la puerta.-¿Quieren algo?
- ¿Es usted la señora Granger?-preguntó Dumbledore.
- Sí, soy yo.-dijo ella.
- ¿La madre de Hermione?-volvió a preguntar Dumbledore.
- Sí, soy yo-repitió ella asustada.-¿Le ha pasado algo a mi hija?
- ¿Y su marido?-preguntó Fudge.
- Dentro ¿qué desean?-preguntó ella incómoda.-¿Le ha ocurrido algo a Hermione o no?-volvió a preguntar ella empezando a exasperarse ante el silencio de los hombres, Dumbledore fijó su vista en ella, y murmurando un hechizo apenas inaudible para los demás, la señora Granger se quedó inmóvil al instante. Segundos después, entraron en la casa, ahora le tocaba al padre.
Capítulo 21:
Después de caminar durante dos horas y media, llegaron a un pequeño pueblecito donde el revisor realizó unas llamadas telefónicas para que les mandasen otra máquina de tren. Tuvieron que esperar una hora más hasta que la maquinaria apareció y se subieron en ella ¿conclusión? Los mortífagos estaban de los nervios ya que no pudieron dormir en toda la noche, porque entre la aventurilla que acababan de tener y el maldito traqueteo de tren, no pudieron pegar ojo en toda la noche.
"Sólo...piénsatelo. Porque yo ya lo he echo y...quiero lanzarme a la mayor aventura de mi vida: estar contigo todos y cada uno de los días de mi vida." No conforme con todo eso que les había pasado, las palabras de Regulus no dejaban de resonar en la mente de Hermione. Esque...¡Merlín! Nunca se lo habría imaginado, era cierto que ella estaba locamente enamorada de Regulus, pero si a lo mejor ni siquiera salía viva de la batalla, ¿cómo decidirse?"
Pronto llegaron a la estación de trenes, donde Hermione localizó rápidamente a sus hermanas y corrió hacia ellas envolviéndolas en un cariñoso abrazo.
- ¡Hermione!-decían Alison y Dafne.
- Os juro que esta es la última vez que subo a un cacharro de esos.-dijo Antonin dirigiéndose a Rabastan, quien soltó una carcajada.
*****************
Lejos de allí, en Grimmund Place, Tonks, Remus y Moody leían la última edición de El Profeta, alucinando cada vez más con cada palabra que leían.
- ¡Merlín!-saltó Tonks cuando acabó de leer.-¡Pero si no dice más que tonterías!
- ¡Están consiguiendo poner a Hermione en contra de todo el mundo!-dijo Remus.
- Debemos advertirla para que esté constantemente alerta.-dijo Moody.
- Hola.-saludó Snape apareciéndose en la sala donde estaban.-¿Habéis leído El Profeta?
- Sí.-dijo Remus.-Vamos a advertir a Hermione de lo que está pasando.
- Pues eso no es todo.-dijo Severus.-Traigo noticias y no muy buenas, que digamos.
- ¿Qué ha pasado?-preguntó Tonks.
- El Señor Oscuro no sabe donde se han metido un grupito de sus más fieles mortífagos y está muy enfadado.-dijo Severus.
- Entonces es hora de que vayamos a avisar a Hermione y a los demás.-dijo Remus levantándose.
- Por cierto, Moody.-dijo Tonks muy seria.-Creo que deberías ir pensando en hacer las paces con Barty Crouch jr.
- Eso no lo verás ni en tus mejores sueños, Nymphadora.-dijo Moody deleitándose cuando vió que el cabello de Tonks pasaba de un morado a un rojo escarlata, señal de que estaba enfadada.
- Sabes que no me gusta que me llamen así, Alastor.-dijo Nymphadora.-Pero será mejor que hagas las paces porque necesitamos aliados en esta batalla y Crouch es un aliado más que valioso.
- ¿Y si no hago las paces, qué?-preguntó Alastor.
- Más te vale no tentar a tu suerte, Alastor.-dijo Tonks arrastrando las palabras y con la mirada más maliciosa que de costumbre, al parecer, estar tanto tiempo con sus primos la había perjudicado bastante, a opinión de Moody, Severus y Remus que miraban a la bruja como si fuera una loca homicida.
*****************
Una vez todos estuvieron en la casa de las hermanas Granger, los mortífagos se dirigieron hacia el salón para planificar el golpe de estado que debería dar Hermione, mientras tanto, las hermanas charlaban alegremente en la habitación de Dafne.
- En fin, Hermione...-dijo Alison.-Theo y yo...
- Oh, vamos, Alison, no pasa nada.-dijo Hermione.-Ya sé que Theodore y tú sois novios, al igual que Dafne y Blaise.
- ¿Cómo lo..?-preguntó Dafne con los ojos muy abiertos.
- Eso es lo de menos.-dijo Hermione en un intento por no delatar a Tonks.
- ¿Entonces lo aceptas?-preguntó Alison suspicaz.
- Sí, lo acepto.-dijo Hermione.-Pero como os hagan daño, se las verán conmigo personalmente.
- Oh, Hermione, gracias.-dijo Dafne abrazando a su hermana, minutos después Alison se unió al abrazo.
- De nada, Dafne.-dijo Hermione.-Por cierto, dentro de poco, tendréis que ayudarme a preparar una boda.
- ¿Qué dices?-preguntó Alison abriendo mucho los ojos.
- ¿Tú..?-preguntó Dafne mirando a Hermione seriamente, quien asintió.-¿Con quién?
- Regulus Black.-contestó Hermione simplemente.
- ¿No estarás embarazada?-preguntó Alison mirando el vientre de Hermione.
- ¡Claro que no!-dijo Hermione escandalizada.
- Menos mal, porque cuando mamá y papá se enteren, les va a dar un infarto.-dijo Dafne.
*******************
En el salón, los mortífagos discutían sobre la mejor forma de convertir a Hermione en Ministra de Magia. Rabastan proponía descubrir todos los trapos sucios del ministro y hacerle chantaje.
- Me gusta el plan.-dijo Bellatrix.-Si no fuera porque para hacer eso antes tendremos que encargarnos de Potter.
- Sí, ese niñito sin cerebro ya me está sacando bastante de quicio.-dijo Pansy mirándose las uñas.
- Estoy de acuerdo con Pansy.-apoyó Draco.-Es hora de cobrar todas las humillaciones que nos ha echo pasar.
- Bueno, Narcisa, aprovecho para decirte, que además de ganar la guerra contra El Señor Tenebroso y contra Dumbledore, talvez tengamos que ir pensando en preparar una boda.-dijo Barty maliciosamente.
- ¿Cómo?-preguntó Narcisa confundida.
- ¿Quién se casa?-preguntó Rodolphus confundido.
- ¡Quien va a ser!-contestó Walden.-La pareja de prófugos.
- ¿Quién?-volvió a preguntar Blaise confundido.
- Regulus y Hermione.-contestó Antonin algo asqueado.-No sólo tuvimos que aguantar sus gemidos y toqueteos en la celda, sino que además tuvimos que ver como la pedía matrimonio en pleno descampado cuando se paró el tren.
- ¿QUÉ?-preguntó Theo alzando la voz.
- ¿Cuándo os casáis?-preguntó Lucius interesado.
- ¿Casarse?-preguntó Tonks apareciéndose en el salón junto a Severus, Remus y Moody.-¿Quién se casa?
- Regulus y Hermione.-contestó Narcisa sonriendo dulcemente.
- ¡Ya era hora!-dijo Tonks corriendo a abrazar a su primo.-¡Felicidades!
- ¿Cómo que felicidades? ¿Ya lo sabías?-preguntó Draco abriendo mucho los ojos por la sorpresa.
- Me lo imaginé cuando les vi cogidos de la mano en Azkaban.-respondió Tonks.
- ¿Tú y..?-preguntó Remus abriendo mucho los ojos.-¿Pero qué habéis echo?
- Eso es, lobito, tú encima de cachondeo, no te jode.-dijo Antonin asqueado al recordar algunas imágenes.-¿Es que te pone saber hasta los más morbosos detalles o qué?
- Quiero decir...-dijo Remus sonrojado por el comentario de Dolohov.
- No hace falta que busques escusas, Lupin.-dijo Antonin.-En el fondo sabemos que eso es lo que querías preguntar.
- Vamos a ver si nos aclaramos todos porque veo que aquí hay muchos malentendidos.-dijo Regulus.-Es cierto que le pedí matrimonio a Hermione, pero ella todavía no me ha contestado.
- Pero no te preocupes, hombre, seguro que acepta.-dijo Narcisa abrazando a Regulus.-Y dentro de poco, cuando todo este juego de traiciones y mentiras se acabe, celebraremos tu boda.
- Ahora en serio, Regulus.-dijo Tonks mirándole pícaramente.-¿Qué habéis echo en Azkaban?
- Eso, eso, Regulus.-apoyó Pansy.-Queremos detalles.
Regulus suspiró cansinamente y echó a Barty una mirada fulminante por ser el causante de aquella situación, pero el joven Crouch se limitó a sonreir perversamente, estaba claro que ahora venía el gran interrogatorio. Intentó su última jugada.
- ¿Ha habido alguna novedad en el Mundo Mágico?-preguntó Regulus intentando desviar la conversación.
- En realidad sí.-dijo Moody entregándole El Profeta. Regulus lo leyó en alto, enfureciéndose conforme iba leyendo.
- ¡No dice más que blasfemias!-dijo Theodore.
- Por cierto, os informo que Voldemort está muy enfadado porque os habéis ausentado sin informar.-dijo Severus.-Ahora estáis en busca y captura por parte de los mortífagos, y gracias a este artículo, se os considera traidores entre los mortífagos.
- Sabía que algo así podía ocurrir.-dijo Narcisa suspirando con frustración.-Es por eso que decidimos volver con El Señor Tenebroso y evitar exponerlas en más peligro del que ya están.
- Pero eso hubiera dado absolutamente igual.-dijo Moody.-Porque aunque estuviéseis ahora con Voldemort, el artículo seguiría siendo el mismo, no habría cambiado nada y Voldemort os habría castigado o matado porque estoy seguro que se hubiera creido todas las idioteces que están escritas.
- En eso puede que tengas razón, Ojoloco.-dijo Barty.
- Crouch, no me agradó nada que hace un par de años me cogieras de sorpresa y te hicieras pasar por mi con poción multijugos.-dijo Moody.-Pero ya que por esta vez estamos en el mismo bando y debemos trabajar en equipo...¿sin rencores?-preguntó Moody tendiéndole la mano. Tonks le sonrió, al fin las amenazas habían surtido su efecto. Barty examinó su rostro antes de estrecharle la mano.
- Sin rencores.-dijo Barty sonriendo.-Pero sólo hasta que ganemos la guerra.
- No hace falta que lo especifiques, muchacho.-dijo Moody.
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Toc, toc, toc.
Albus Dumbledore, Harry Potter, Ronald Weasley y Cornelius Fudge llamaban constantemente a la puerta de un barrio en el Londres muggle.
- ¿Si?-preguntó una mujer abriendo la puerta.-¿Quieren algo?
- ¿Es usted la señora Granger?-preguntó Dumbledore.
- Sí, soy yo.-dijo ella.
- ¿La madre de Hermione?-volvió a preguntar Dumbledore.
- Sí, soy yo-repitió ella asustada.-¿Le ha pasado algo a mi hija?
- ¿Y su marido?-preguntó Fudge.
- Dentro ¿qué desean?-preguntó ella incómoda.-¿Le ha ocurrido algo a Hermione o no?-volvió a preguntar ella empezando a exasperarse ante el silencio de los hombres, Dumbledore fijó su vista en ella, y murmurando un hechizo apenas inaudible para los demás, la señora Granger se quedó inmóvil al instante. Segundos después, entraron en la casa, ahora le tocaba al padre.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
La poca vbergüenza de este hombre no tiene limite(me refiero a Dumbledore)
espero quie pronto le des su merecido jiji
besos
pd, siempre es un placer comentarte.
espero quie pronto le des su merecido jiji
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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
- Bien, quería darle las gracias a...-empezó Harry.
- Perdona que te moleste, Harry, pero los agradecimientos los damos nosotros.-dijo Rabastan señalándose a ella y a los mortífagos.
- Traidora, yo soy el indicado para dar los agradecimientos.-dijo Harry.-Soy El Niño que Vivió.
- Y el más patético de todos.-dijo Draco.
- Cállate, Malfoy.-dijo Harry sacando la varita.
- Utiliza el poco cerebro que tienes, Potter.-dijo Lucius poniéndose delante de su hijo.-Nosotros somos bastantes más que tú, más poderosos y con más años de experiencia en matar y torturar ¿de verdad quieres enfrentarte tú sólo a nosotros?
Harry refunfuñó un par de palabras que ninguno de los presentes alcanzó a oir, guardó la varita y salió de ahí.
- Bueno, ahora que este pendejo se ha ido.-dijo Blaise.-Es hora de que comencemos a dar el agradecimiento.
- Gailor, gracias por leer el fic y dejar review. Estaba claro que Albus ya no rinde, y que la edad ya ha nublado el buen juicio que tenía antes, y en cuanto a Potter y a Weasley, siempre les ha gustado quedar en primer plano de El Profeta, por eso no es de extrañar que traicionen a sus más fieles aliados, al fin y al cabo, el poder y la fama les ha corrompido.-dijo Hermione.-Espero que te siga gustando el fic.
- Sin más...-empezó Rodolphus.
-...Os dejamos...-siguió Barty lanzando un beso a las admiradoras.
- ...con otro capítulo.-continuó Antonin haciendo una inclinación de cabeza, señal de que ya se despedían.
- Espero que os siga gustando el fic...-dijo Bellatrix.
- ...Y que os sigáis pasando.-dijo Macnair.
Capítulo 22:
La semana pasaba lentamente, no se sabía nada de los planes de Dumbledore ni de los de Voldemort, Regulus cada vez estaba más nervioso porque Hermione todavía no le había respondido, los mortífagos trataban a Hermione con un respeto que ella nunca se lo hubiese imaginado, la trataban como si fuese su igual y, algunos, como Barty, como a una líder. Y ella estaba muy agradecida por eso y por la ayuda y el apoyo que le proporcionaban. La legión Granger, Tonks, Severus, Moody y Remus le hacía visitas con frecuencia y Hermione, en persona, les enseñaba a batirse en duelo y salir ilesos, maldiciones de todo tipo: desde curativas hasta dañinas, pero nunca imperdonables.
Era un día soleado, mientras Alison y Dafne veían un poco la televisión, Hermione, los mortífagos, Tonks, Moody y Remus y La Legión Granger se batían en duelo.
- Hola a todos.-dijo Severus apareciéndose.
- Severus, ¿qué tal?-dijo Walden saludándolo cordialmente.
- Bien, traigo noticias.-dijo Severus tendiendo a Rabastan El Profeta, quien empezó a leerlo en voz alta.
VICTORIA DE HARRY POTTER FRENTE AL SEÑOR TENEBROSO
Así es queridos lectores, al fin podemos estar tranquilos porque Harry Potter acabó ayer definitivamente con El Que No Debe Ser Nombrado.
- Al fin todo terminó.-dice Harry Potter.-Él está muerto, para siempre.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?-pregunta Rita Skeeter.
- Porque destruí hasta el último Horcruxe.-nos informa Harry Potter.
- ¿Y qué es todo eso de los Horcruxe?-pregunta Rita Skeeter.
- El horcrux es un objeto en el cuál un mago tenebroso ha ocultado un fragmento de su alma con el propósito de lograr la inmortalidad.-informa Harry Potter.-El Que No Debe Ser Nombrado creó siete Horcruxes, que me he encargado de destruir personalmente, por lo que ya no puede volver a resucitar.
- Lo único que no pudimos conseguir fue capturar a Hermione Granger, los Lestrange, los Malfoy, Barty Crouch jr, Regulus Black, Antonin Dolohov y Walden Macnair.-informa Harry Potter.
- Ellos siguen sueltos y son muy peligrosos.-informa Ron Weasley.-Conocí a Hermione por unos años y sé lo suficiente de ella como para asegurar que su sed insaciable de conocimientos podría hacer que se convirtiese en la próxima Bruja Tenebrosa, y creo que no voy mal encaminado, pues ya ha unido sus fuerzas a las de los mortífagos más leales al Señor Tenebroso.
¿Podría ser que la señorita Granger esté reclutando miembros para ser la nueva Bruja Oscura? Ya hemos salido de la pesadilla que representaba para nosotros El Que No Debe Ser Nombrado ¿estaremos ahora bajo el dominio de Lady Granger?
Les informa,
Rita Skeeter.
- Increible.-dijo Lucius.
- Me resulta un poco extraño que Potter haya conseguido derrotar al Señor Tenebroso.-dijo Dolohov.
- A mi también me cuesta creerlo.-dijo Bellatrix.-Aunque talvez la Orden le haya llevado de la manita, porque si no no me lo explico.
- Bueno, pero ahora el problema va a ser que la comunidad mágica acepte a Hermione.-dijo Regulus.
- Yo no lo veo ningún problema.-dijo Hermione.-El verdadero problema era Voldemort, ahora sólo tenemos que destruir la fama de Harry para que la comunidad mágica nos acepte. Pero para destruir la fama de Harry, debemos entrenarnos más, porque si estoy en lo cierto, Dumbledore nunca permitirá que hagamos ningún movimiento sin que nos declare la guerra. Rodolphus ¿te importaría combatir contra mi?
- En absoluto, Hermione.-dijo Rodolphus sacando su varita.-Pero no esperes misericordia.
- Tampoco la esperaba.-dijo Hermione empuñando su varita.-Atácame con tu mejor arma.
- Si insistes...vamos a ver si lo soportas, Hermione.-dijo Rodolphus.-¡Imperio!
Hermione sintió como su cuerpo dejaba de obedecerla, se sentía débil, exhausta, impaciente porque le dijeran las órdenes que debería cumplir. Pero eso no podía estar sintiéndolo ella, debía combatir con todas sus fuerzas. "Ven a mi, Hermione." Escuchó Hermione en su mente, sus pies estaban a punto de ceder. "No" pensó Hermione. "Ven a mi, Hermione" escuchó Hermione que la llamaban, esta vez con más fuerza. "NO" pensó Hermione rompiendo el contacto mental. Miró a Rodolphus quien todavía no se creía que alguien se hubiese resistido a su poder, los demás mortífagos estaban igual de sorprendidos que él.
- No se ha movido ni un ápice.-dijo Bellatrix incrédula.
- ¡Crucio!-dijo Dolohov detrás de Hermione, quien reaccionó a tiempo y se giró lo suficientemente rápido como para contratacar.
- ¡Protego inversus!-dijo Hermione. Ella y Dolohov se intercambiaron las posiciones, ahora el crucio iba dirigido a él, Antonin abrió mucho sus ojos esperando que el hechizo que había lanzado él mismo hacía apenas unos minutos antes golpease de lleno en él, pero eso nunca llegó, pues Hermione, viendo lo que acababa de hacer, dijo.-Wingardium leviosa.-Antonin empezó a levitar hasta situarse al lado de Hermione. El hechizo ni siquiera le había rozado.
- Increible.-dijo Narcisa viendo el duelo que tenía lugar delante de ella.
- Creo que vas a tener un ligero problema con Hermione si en algún momento le pones los cuernos.-susurró Barty a Regulus de tal manera que no pudiese oirlo los demás.
- ¿Y porqué tendría que ponerle los cuernos?-preguntó Regulus como si Barty se hubiese vuelto más loco de lo que ya estaba.
- Sólo era un consejito que te estaba dando, hombre.-dijo Barty.-Luego haz lo que quieras.
- Barty...¿has pensado seriamente en ir a un psicoanalista? Tienes un problema grave.-dijo Regulus.-Moody y tú sois los más locos de todos. Él porque no deja de ver peligros hasta en su propia sombra, el pobre hombre vive amargado, estoy por asegurar que ni siquiera pega ojo por las noches; y tú porque a veces dices cosas sin sentido. De verdad, Barty, Azkaban te ha afectado más de lo que pensaba.
- Excelente duelista.-dijo Rabastan viendo a Hermione.
- Creo que hicimos bien en cambiar de bando en el último momento ¿no crees, Draco?-preguntó Blaise.
- Opino exactamente lo mismo, Blaise.-respondió Draco tragando saliva sonoramente.
- Buen duelo, Hermione.-dijo Rodolphus extrechándola la mano.
- Ha sido un placer luchar contra ti.-dijo Hermione extrechándole la mano.-Y contra ti también, Dolohov.
Fue en aquel instante, cuando una lechuza empezó a picotear los cristales de la casa de las Granger. Dafne se dirigió a la ventana para abrirla. La lechuza entró rápidamente y se situó delante de Alison, quien desató la carta de la pata de la lechuza, leyó el contenido y soltó un chillido. No pasaron ni tres minutos cuando se escucharon pasos apresurados dirigiéndose al lugar donde se encontraban Dafne y Alison.
- ¿Qué ocurre?-preguntó Hermione preocupada, Alison sólo le pasó la carta con los ojos llenos de lágrimas y se fue a refugiar en los brazos de Theodore. Hermione leyó la carta en voz alta.
Señorita Granger:
Sea donde sea donde se encuentra, quería comunicarla que tenemos a sus padres. Si le importan en lo más mínimo, venga hoy a por ellos a su casa, supongo que no hace falta que le escriba la dirección ¿verdad?
Ya es hora de que resolvamos esto.
Albus Dumbledore.
- Me parece increible que haya caído tan bajo.-dijo Neville.
- ¿Qué hacemos, Hermione?-preguntó Parvati refiriendose a la Legión Granger.
- Voy a ir a casa, a recuperar a mis padres.-dijo Hermione decidida, mientras Regulus la abrazaba.-Vosotros quedaros en Hogwarts, si mis conocimientos sobre ese hombre no me fallan, querrá pavonearse de su victoria capturándome delante de todo el mundo.
- Si las cosas se ponen feas, te ayudaremos y declararemos la guerra.-dijo Lavender.
- ¿Y nosotros qué hacemos mientras tanto?-preguntó Pansy.
- Quedaros con ellos.-dijo Hermione señalando a la Legión Granger.
- Te acompaño.-dijo Regulus decidido.
- Gracias, Regulus.-dijo Hermione sonriéndole y buscando sus labios.
Narcisa y Pansy y Tonks miraban la escena emocionadas, ¿habría boda al final? Ellas esperaba que sí. Dolohov ponía cara de asco, Remus abría los ojos como si no pudiera creerse lo que veía. Y los demás, estaban demasiado ocupados planeando un plan B, para enterarse de algo más. Minutos después, Regulus y Hermione se separaron, para acto seguido, desaparecer.
- Perdona que te moleste, Harry, pero los agradecimientos los damos nosotros.-dijo Rabastan señalándose a ella y a los mortífagos.
- Traidora, yo soy el indicado para dar los agradecimientos.-dijo Harry.-Soy El Niño que Vivió.
- Y el más patético de todos.-dijo Draco.
- Cállate, Malfoy.-dijo Harry sacando la varita.
- Utiliza el poco cerebro que tienes, Potter.-dijo Lucius poniéndose delante de su hijo.-Nosotros somos bastantes más que tú, más poderosos y con más años de experiencia en matar y torturar ¿de verdad quieres enfrentarte tú sólo a nosotros?
Harry refunfuñó un par de palabras que ninguno de los presentes alcanzó a oir, guardó la varita y salió de ahí.
- Bueno, ahora que este pendejo se ha ido.-dijo Blaise.-Es hora de que comencemos a dar el agradecimiento.
- Gailor, gracias por leer el fic y dejar review. Estaba claro que Albus ya no rinde, y que la edad ya ha nublado el buen juicio que tenía antes, y en cuanto a Potter y a Weasley, siempre les ha gustado quedar en primer plano de El Profeta, por eso no es de extrañar que traicionen a sus más fieles aliados, al fin y al cabo, el poder y la fama les ha corrompido.-dijo Hermione.-Espero que te siga gustando el fic.
- Sin más...-empezó Rodolphus.
-...Os dejamos...-siguió Barty lanzando un beso a las admiradoras.
- ...con otro capítulo.-continuó Antonin haciendo una inclinación de cabeza, señal de que ya se despedían.
- Espero que os siga gustando el fic...-dijo Bellatrix.
- ...Y que os sigáis pasando.-dijo Macnair.
Capítulo 22:
La semana pasaba lentamente, no se sabía nada de los planes de Dumbledore ni de los de Voldemort, Regulus cada vez estaba más nervioso porque Hermione todavía no le había respondido, los mortífagos trataban a Hermione con un respeto que ella nunca se lo hubiese imaginado, la trataban como si fuese su igual y, algunos, como Barty, como a una líder. Y ella estaba muy agradecida por eso y por la ayuda y el apoyo que le proporcionaban. La legión Granger, Tonks, Severus, Moody y Remus le hacía visitas con frecuencia y Hermione, en persona, les enseñaba a batirse en duelo y salir ilesos, maldiciones de todo tipo: desde curativas hasta dañinas, pero nunca imperdonables.
Era un día soleado, mientras Alison y Dafne veían un poco la televisión, Hermione, los mortífagos, Tonks, Moody y Remus y La Legión Granger se batían en duelo.
- Hola a todos.-dijo Severus apareciéndose.
- Severus, ¿qué tal?-dijo Walden saludándolo cordialmente.
- Bien, traigo noticias.-dijo Severus tendiendo a Rabastan El Profeta, quien empezó a leerlo en voz alta.
VICTORIA DE HARRY POTTER FRENTE AL SEÑOR TENEBROSO
Así es queridos lectores, al fin podemos estar tranquilos porque Harry Potter acabó ayer definitivamente con El Que No Debe Ser Nombrado.
- Al fin todo terminó.-dice Harry Potter.-Él está muerto, para siempre.
- ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?-pregunta Rita Skeeter.
- Porque destruí hasta el último Horcruxe.-nos informa Harry Potter.
- ¿Y qué es todo eso de los Horcruxe?-pregunta Rita Skeeter.
- El horcrux es un objeto en el cuál un mago tenebroso ha ocultado un fragmento de su alma con el propósito de lograr la inmortalidad.-informa Harry Potter.-El Que No Debe Ser Nombrado creó siete Horcruxes, que me he encargado de destruir personalmente, por lo que ya no puede volver a resucitar.
- Lo único que no pudimos conseguir fue capturar a Hermione Granger, los Lestrange, los Malfoy, Barty Crouch jr, Regulus Black, Antonin Dolohov y Walden Macnair.-informa Harry Potter.
- Ellos siguen sueltos y son muy peligrosos.-informa Ron Weasley.-Conocí a Hermione por unos años y sé lo suficiente de ella como para asegurar que su sed insaciable de conocimientos podría hacer que se convirtiese en la próxima Bruja Tenebrosa, y creo que no voy mal encaminado, pues ya ha unido sus fuerzas a las de los mortífagos más leales al Señor Tenebroso.
¿Podría ser que la señorita Granger esté reclutando miembros para ser la nueva Bruja Oscura? Ya hemos salido de la pesadilla que representaba para nosotros El Que No Debe Ser Nombrado ¿estaremos ahora bajo el dominio de Lady Granger?
Les informa,
Rita Skeeter.
- Increible.-dijo Lucius.
- Me resulta un poco extraño que Potter haya conseguido derrotar al Señor Tenebroso.-dijo Dolohov.
- A mi también me cuesta creerlo.-dijo Bellatrix.-Aunque talvez la Orden le haya llevado de la manita, porque si no no me lo explico.
- Bueno, pero ahora el problema va a ser que la comunidad mágica acepte a Hermione.-dijo Regulus.
- Yo no lo veo ningún problema.-dijo Hermione.-El verdadero problema era Voldemort, ahora sólo tenemos que destruir la fama de Harry para que la comunidad mágica nos acepte. Pero para destruir la fama de Harry, debemos entrenarnos más, porque si estoy en lo cierto, Dumbledore nunca permitirá que hagamos ningún movimiento sin que nos declare la guerra. Rodolphus ¿te importaría combatir contra mi?
- En absoluto, Hermione.-dijo Rodolphus sacando su varita.-Pero no esperes misericordia.
- Tampoco la esperaba.-dijo Hermione empuñando su varita.-Atácame con tu mejor arma.
- Si insistes...vamos a ver si lo soportas, Hermione.-dijo Rodolphus.-¡Imperio!
Hermione sintió como su cuerpo dejaba de obedecerla, se sentía débil, exhausta, impaciente porque le dijeran las órdenes que debería cumplir. Pero eso no podía estar sintiéndolo ella, debía combatir con todas sus fuerzas. "Ven a mi, Hermione." Escuchó Hermione en su mente, sus pies estaban a punto de ceder. "No" pensó Hermione. "Ven a mi, Hermione" escuchó Hermione que la llamaban, esta vez con más fuerza. "NO" pensó Hermione rompiendo el contacto mental. Miró a Rodolphus quien todavía no se creía que alguien se hubiese resistido a su poder, los demás mortífagos estaban igual de sorprendidos que él.
- No se ha movido ni un ápice.-dijo Bellatrix incrédula.
- ¡Crucio!-dijo Dolohov detrás de Hermione, quien reaccionó a tiempo y se giró lo suficientemente rápido como para contratacar.
- ¡Protego inversus!-dijo Hermione. Ella y Dolohov se intercambiaron las posiciones, ahora el crucio iba dirigido a él, Antonin abrió mucho sus ojos esperando que el hechizo que había lanzado él mismo hacía apenas unos minutos antes golpease de lleno en él, pero eso nunca llegó, pues Hermione, viendo lo que acababa de hacer, dijo.-Wingardium leviosa.-Antonin empezó a levitar hasta situarse al lado de Hermione. El hechizo ni siquiera le había rozado.
- Increible.-dijo Narcisa viendo el duelo que tenía lugar delante de ella.
- Creo que vas a tener un ligero problema con Hermione si en algún momento le pones los cuernos.-susurró Barty a Regulus de tal manera que no pudiese oirlo los demás.
- ¿Y porqué tendría que ponerle los cuernos?-preguntó Regulus como si Barty se hubiese vuelto más loco de lo que ya estaba.
- Sólo era un consejito que te estaba dando, hombre.-dijo Barty.-Luego haz lo que quieras.
- Barty...¿has pensado seriamente en ir a un psicoanalista? Tienes un problema grave.-dijo Regulus.-Moody y tú sois los más locos de todos. Él porque no deja de ver peligros hasta en su propia sombra, el pobre hombre vive amargado, estoy por asegurar que ni siquiera pega ojo por las noches; y tú porque a veces dices cosas sin sentido. De verdad, Barty, Azkaban te ha afectado más de lo que pensaba.
- Excelente duelista.-dijo Rabastan viendo a Hermione.
- Creo que hicimos bien en cambiar de bando en el último momento ¿no crees, Draco?-preguntó Blaise.
- Opino exactamente lo mismo, Blaise.-respondió Draco tragando saliva sonoramente.
- Buen duelo, Hermione.-dijo Rodolphus extrechándola la mano.
- Ha sido un placer luchar contra ti.-dijo Hermione extrechándole la mano.-Y contra ti también, Dolohov.
Fue en aquel instante, cuando una lechuza empezó a picotear los cristales de la casa de las Granger. Dafne se dirigió a la ventana para abrirla. La lechuza entró rápidamente y se situó delante de Alison, quien desató la carta de la pata de la lechuza, leyó el contenido y soltó un chillido. No pasaron ni tres minutos cuando se escucharon pasos apresurados dirigiéndose al lugar donde se encontraban Dafne y Alison.
- ¿Qué ocurre?-preguntó Hermione preocupada, Alison sólo le pasó la carta con los ojos llenos de lágrimas y se fue a refugiar en los brazos de Theodore. Hermione leyó la carta en voz alta.
Señorita Granger:
Sea donde sea donde se encuentra, quería comunicarla que tenemos a sus padres. Si le importan en lo más mínimo, venga hoy a por ellos a su casa, supongo que no hace falta que le escriba la dirección ¿verdad?
Ya es hora de que resolvamos esto.
Albus Dumbledore.
- Me parece increible que haya caído tan bajo.-dijo Neville.
- ¿Qué hacemos, Hermione?-preguntó Parvati refiriendose a la Legión Granger.
- Voy a ir a casa, a recuperar a mis padres.-dijo Hermione decidida, mientras Regulus la abrazaba.-Vosotros quedaros en Hogwarts, si mis conocimientos sobre ese hombre no me fallan, querrá pavonearse de su victoria capturándome delante de todo el mundo.
- Si las cosas se ponen feas, te ayudaremos y declararemos la guerra.-dijo Lavender.
- ¿Y nosotros qué hacemos mientras tanto?-preguntó Pansy.
- Quedaros con ellos.-dijo Hermione señalando a la Legión Granger.
- Te acompaño.-dijo Regulus decidido.
- Gracias, Regulus.-dijo Hermione sonriéndole y buscando sus labios.
Narcisa y Pansy y Tonks miraban la escena emocionadas, ¿habría boda al final? Ellas esperaba que sí. Dolohov ponía cara de asco, Remus abría los ojos como si no pudiera creerse lo que veía. Y los demás, estaban demasiado ocupados planeando un plan B, para enterarse de algo más. Minutos después, Regulus y Hermione se separaron, para acto seguido, desaparecer.
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Wow muchas gracias que gusto da empezar a leer asi jeejej
comentando el fic, Hermione se esta tardando para darle el si, lo estara haciendo aposta ????
y lo d Dumbledore no tiene nombre xD... bueno quizas hipocrita manipulador! creo que eso le va bien.
besos
comentando el fic, Hermione se esta tardando para darle el si, lo estara haciendo aposta ????
y lo d Dumbledore no tiene nombre xD... bueno quizas hipocrita manipulador! creo que eso le va bien.
besos
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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Capítulo dedicado a Gailor,
espero que te guste.
Capítulo 23:
Cuando Hermione y Regulus se aparecieron en la casa de los padres de Hermione, sabían que estarían en problemas nada más llegar, pero nunca se imaginaron la escena que se representaba delante de ellos. Los padres de Hermione, atados y amordazados, magullados, con sangre en las ropas y algunas heridas visibles que no tenían muy buena pinta. Tras ellos, Harry, Cornelius Fudge, Albus Dumbledore, Ronald Weasley, Sebastian y varios aurores empuñaban con fuerza sus varitas, mientras en sus rostros exhibían sonrisas de autosuficiencia y triunfo.
- Al parecer no nos equivocamos contigo, Hermione.-dijo Dumbledore sonriendo malvadamente.-Sigues siendo la misma sentimental de siempre.
- ¿Qué le ha echo a mis padres?-preguntó Hermione al borde de las lágrimas.
- Simplemente lo que doblegarles.-dijo Fudge.-Al fin y al cabo era la única forma de traerte hasta aquí.
- ¡Monstruo!-dijo Hermione sacando su varita, Regulus la imitó.
- Aquí el único monstruo que hay eres tú.-dijo Harry.-Por traicionarme, por traicionarnos a todos y unirte al ser más despreciable y repulsivo que ha existido nunca. ¡Maldita zorra que no puede mantener sus piernas cerradas, que tiene que follarse al primer mortífago que vea! Eso es lo que eres.
- No tienes ningún derecho a hablarla así.-dijo Regulus colocándose delante de Hermione.
- Esta escena es demasiado patética para mi gusto.-dijo Ron muerto de celos.-Hay por lo menos diez aurores en esta habitación y unos refuerzos más que van a llegar dentro de muy poquito, y vosotros sólo sois dos. Aún así, el chulo quiere defender a la puta. ¡Simplemente patético! Aunque claro, debes de ser muy buena en la cama para que te defiendan todos con tanto ahínco.
- ¡Cierra tu maldita boca, Weasley!-dijo Regulus.
- ¡Petrificus totalus!-dijo uno de los aurores detrás de ellos, sin darles tiempo a reaccionar, ni posibilidad de defenderse, pillándoles completamente desprevenidos.
- Ahora, señor Black y señorita Granger, es hora de que se haga justicia.-dijo Cornelius Fudge sonriendo malvadamente.-Le prometí a este muchacho.-dijo señalando a Harry.-Que esta vez no os encerraría en Azkaban y que simplemente os daría el beso del dementor, sin jucio alguno. Y eso es lo que os va a ocurrir ahora mismito, porque vamos a ir al Ministerio a hacer justicia de una vez por todas, pero antes, me diréis donde están los demás mortífagos fugados.
********************
Un rato después, Hermione y Regulus fueron conducidos a salas de interrogatorio separadas. Dumbledore informó a Moody para que empezara interrogar a Granger. El auror tragó saliva en cuanto se lo comunicaron, con una mirada, le dijo a Tonks que fuera a buscar a los demás, ella accedió gustosa. Por su parte, Ron y Harry se ofrecieron voluntarios para interrogar a Regulus.
*****Interrogatorio de Hermione******
- ¡Granger!-dijo Moody entrando por la puerta de la sala de interrogatorios y mirándola significativamente para hacerla saber que los estaban espiando.
- Pero si es el mismísimo Alastor Moody.-contestó Hermione entendiendo lo que Moody quería decirla y siguiéndole el juego.-Al parecer todavía no se retira de la profesión de auror, aunque ya no tenga edad para esa profesión.
- ¡Calla, niña!-dijo Moody. "Asique viejo ¿eh? ¿Qué se cree?"-Puede que yo sea un viejo, pero al menos me mantengo fiel a mis principios.
- Seguro...-dijo Hermione alzando una ceja y mirándolo divertida.
- Bueno, ¡ya está bien, Granger! Dime donde se encuentran.
- Jamás.
*****Interrogatorio de Regulus*****
- ¡Maldito mortífago!-dijo Ronald Weasley tomándole de los hombros y zarandeándole.-¡Dime donde se encuentran la escoria de tus amigos!
- ¿Seguro que es eso lo que de verdad quieres preguntar?-preguntó Regulus divertido.
- ¡Sí!-dijo Ron.
- Bueno, pues eso es algo que no te pienso decir, muchacho.-dijo Regulus.
- ¡Maldito seas!-dijo Harry.-¡Malditos seais todos! Tú, tu puta, la escoria Pura Sangre y los que os apoyan.
- ¡Cuidado con lo que dices, Potter!-dijo Regulus mirándole desafiante.-No te metas con mi novia, porque es más santa que la tuya.
- ¿Qué sabrás tú de mi, eh, Black?-preguntó Harry demasiado molesto.
- No tengo nada que decir, porque Hermione lo resumió bastante bien.-dijo Regulus.-Pero tú ni siquiera me conoces, no sabes nada de mi, por lo que no puedes juzgarme.
- Sé que eres un mortífago.-dijo Harry.-Eso basta para que te odie.
- Pues bien vamos entonces.-se mofó Regulus.
- ¡Asqueroso traidor!-dijo Ron dándole un puñetazo que le rompió la nariz.-Voy a matarte con mis propias manos si es necesario, pero antes, me divertiré un poco con tu puta.
- Como le toques un pelo a Hermione, te juro por Merlín, que conocerás de lo que puede ser capaz un mortífago.-dijo Regulus arrastrando las palabras.-Y desearás estar muerto.
- Tranquilo, Black.-dijo Ron sonriendo maliciosamente.-Voy a tocarla algo más que el pelo.
- ¡Maldito cabrón!-dijo Regulus intentando levantarse, pero Ron le dió una patada en toda la rodilla, provocando que Regulus se doblase con cara de dolor y que Harry y Ron sonriesen.
- No malgastes energía con nosotros, Black.-dijo Harry.-Guárdalas para el dementor, las vas a necesitar.
- La verdad es que no sé que has podido ver en esa Sangre Sucia.-dijo Ron.-Es una empollona come libros que lo único que sabe hacer es memorizar y regañarte de mala manera en cuanto tienes alguna imperfección, tiene una voz de marisavidilla, es cansina, es demasiado mojigata para cualquiera, ni siquiera sirve para un polvo. Creí que tenías mejor gusto.
En ese momento, Regulus se volvió a levantar y le dió un puñetazo a Ron en la nariz, rompiéndosela al instante. Ron fue a devolverle el golpe, pero en ese momento, aparecieron dos aurores que sacaron a Harry y a Ron de la sala, no sin antes agarrar a Regulus para que Ron pudiese pegarle.
- Espero que al menos, tu puta y tú follárais antes de apareceros en la casa de los Granger.-dijo Harry.-Porque va a ser la última vez que lo hagáis. Ahora vais a morir los dos de la manera más dolorosa posible: el beso del dementor. Y ya es la hora.
Regulus apenas tuvo tiempo de mirarle desafiante, cuando dos aurores lo cogieron para llevarlo hacia la sala donde el dementor absorvería su alma.
******Interrogatorio de Hermione******
- Hermione...-dijo Moody.
- ¿Ya es la hora?-preguntó Hermione.
- Sí.-dijo Moody.-Lo siento.
- No se preocupe.-dijo Hermione mientras una silenciosa lágrima se deslizaba por su mejilla.-Hazme un favor y cuídalos a todos, conserva la paciencia con ellos y tener cuidado. Prométeme que lo harás.
- Te lo prometo.-dijo Alastor.
- Gracias.-dijo Hermione. Justo en ese momento, entraron dos aurores, cogieron a Hermione y se la llevaron hasta la misma sala que Regulus. Los ataron a una silla, uno en frente del otro, para que se vieran morir lentamente y el dolor fuera el doble.
- Estamos aquí reunidos para hacer justicia.-dijo Cornelius Fudge a todos los presentes, compuestos entre otros, por el mismísimo tribunal mágico, Dumbledore, Harry Potter, Ronald Weasley, el ED, Rita Skeeter, Sirius Black, algunos miembros de la Orden del Fénix.-Estos prófugos han osado desafiar a todos los integrantes de la comunidad mágica, traicionar a Harry Potter, unirse a Quien No Debe Ser Nombrado, y más delitos que ahora carecen de importancia.
Regulus miró a Hermione, ella también le miraba, si les iban a matar, por lo menos lo último que verían serían los ojos de la persona amada. Ella sonrió tristemente, él también lo hizo y deseó estar más cerca para besarla y decirle que todo iba a salir bien, aunque ni él mismo lo creyese. Ella deseó tocarle la cara con sus manos y depositar suaves y delicados besos sobre sus ojos, su frente, sus mejillas, su nariz hasta llegar a la boca y darle el último beso.
- Por eso, es necesario acabar con esta amenaza de una vez por todas y demostrarles que, al igual que su maestro, ellos también caerán.-prosiguió Fudge.
- No me contestaste a la pregunta, Hermione.-susurró Regulus.-Aunque ahora carezca de importancia, me gustaría escucharla.
- Sí.-dijo Hermione.
- ¿Sí qué?-preguntó Regulus.
- Sí, me hubiera casado contigo.-dijo Hermione conteniendo un sollozo. Regulus estaba tan feliz...le habían dado una noticia estupenda. Le había dicho sí, se hubiese casado con él. Pero pronto esa sonrisa se esfumó rápidamente al recordar la situación en la que se hayaban; ya nada de eso importaba, porque no habría boda, no podría verla despertar cada día junto a él, ni decirla lo mucho que la amaba.
****************
- Hermione y Regulus están en problemas.-dijo Tonks apresuradamente.-Tenemos que ir a ayudarles.
- Cálmate, Tonks.-dijo Remus abrazándola.-¿Qué ha pasado?
- Los han capturado y los van a dar el beso del dementor sin celebrar ningún juicio.-dijo Tonks sollozando.
- ¿Cuánto tiempo tenemos?-preguntó Rabastan.
- Dos minutos.-contestó Tonks.
- Pues habrá que darse prisa.-dijo Bellatrix.
*****************
- Hay que mandar un aviso a aquellos, que, como los prisioneros que tenemos aquí, se han refugiado en algún lugar del mundo, con la esperanza de poder escapar de la justicia, de su destino, y el mensaje que quiero transmitir es el siguiente: el bien siempre gana al mal, es la ley de la vida, asique podréis esconderos, pero nunca podréis escapar del poder de la justicia, porque os acabaremos encontrando y vuestros crímenes serán pagados.-prosiguió Fudge.-Que pasen los dementores.
En ese momento, varios dementores entraron en la sala, Hermione y Regulus se miraron fijamente a los ojos. La castaña intentó desviar la vista, pero él no la dejó.
- Hermione, no apartes tu mirada de la mía.-dijo Regulus.-Si voy a morir, quiero ver tu mirada por última vez.
- Regulus, yo...-dijo Hermione mirándole y asintiendo con la cabeza.-Sabes que te amo ¿verdad?
- Yo también te amo, Hermione.-dijo Regulus esbozando una triste sonrisa. El tiempo se acababa, ambos lo sabían, porque sentían el frío acercarse.-Sabes que eres lo mejor que me ha pasado en la vida ¿verdad?
- Sí, pero me gusta escucharlo.-dijo Hermione.
- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.-dijo Regulus.-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, lo mejor.
- Te amo, te amo, te amo.-dijo Hermione sollozando.-Regulus, recuérdalo siempre.
- ¿Sabes en lo que estoy pensando en este momento?-preguntó Regulus.
- ¿En qué?-preguntó Hermione.
- En todo lo que nos vamos a perder.-dijo Regulus.-En que ya no podré volver a besarte, decirte lo mucho que te amo, recorrer tu piel, besarla y dormir abrazado a ti; ya no podremos ver esas películas que tanto te emocionan y lo peor de todo es que todo esto ha sido por mi culpa.
- ¿Porqué dices eso?-preguntó Hermione.-No ha sido culpa tuya.
- Sí, lo ha sido, porque si no te hubiese mandado esos sueños nada de esto habría ocurrido.-dijo Regulus.
- Amor mío, si no me hubieses mandado esos sueños, no nos habríamos conocido.-dijo Hermione.-Y no nos hubiésemos enamorado ni hubiésemos compartido todas las sensaciones y sentimientos que expresamos cada día.
- Te amo.-dijo Regulus cuando sintió que la mano del dementor recorría su cara.
- Te amo.-respondió Hermione cuando sintió que la mano del dementor recorría sus cabellos.
Los dementores se acercaron hacia sus víctimas, Hermione no apartó la mirada de la de Regulus y viceversa. Pero veían a los dementores abrir la boca, un escalofrío recorrió sus espinas dorsales y empezaron a sudar frío, pero seguían sin apartar la vista.
- Típico de vosotros.-dijo la voz de Dolohov.-Estáis a punto de morir y ni siquiera así dejáis de declararos vuestro amor.
Los dementores se detuvieron, y todo el mundo miró en la dirección en la que se escuchaba la voz. Allí estaban los mortífagos más buscados, junto con algunos alumnos de Hogwarts y algunos miembros de la Orden del Fénix que habían sido fieles a Hermione.
- ¿Qué significa esto?-preguntó Cornelius Fudge.
- Esto, señor Fudge.-contestó Barty.-Es la guerra.
Capítulo 23:
Cuando Hermione y Regulus se aparecieron en la casa de los padres de Hermione, sabían que estarían en problemas nada más llegar, pero nunca se imaginaron la escena que se representaba delante de ellos. Los padres de Hermione, atados y amordazados, magullados, con sangre en las ropas y algunas heridas visibles que no tenían muy buena pinta. Tras ellos, Harry, Cornelius Fudge, Albus Dumbledore, Ronald Weasley, Sebastian y varios aurores empuñaban con fuerza sus varitas, mientras en sus rostros exhibían sonrisas de autosuficiencia y triunfo.
- Al parecer no nos equivocamos contigo, Hermione.-dijo Dumbledore sonriendo malvadamente.-Sigues siendo la misma sentimental de siempre.
- ¿Qué le ha echo a mis padres?-preguntó Hermione al borde de las lágrimas.
- Simplemente lo que doblegarles.-dijo Fudge.-Al fin y al cabo era la única forma de traerte hasta aquí.
- ¡Monstruo!-dijo Hermione sacando su varita, Regulus la imitó.
- Aquí el único monstruo que hay eres tú.-dijo Harry.-Por traicionarme, por traicionarnos a todos y unirte al ser más despreciable y repulsivo que ha existido nunca. ¡Maldita zorra que no puede mantener sus piernas cerradas, que tiene que follarse al primer mortífago que vea! Eso es lo que eres.
- No tienes ningún derecho a hablarla así.-dijo Regulus colocándose delante de Hermione.
- Esta escena es demasiado patética para mi gusto.-dijo Ron muerto de celos.-Hay por lo menos diez aurores en esta habitación y unos refuerzos más que van a llegar dentro de muy poquito, y vosotros sólo sois dos. Aún así, el chulo quiere defender a la puta. ¡Simplemente patético! Aunque claro, debes de ser muy buena en la cama para que te defiendan todos con tanto ahínco.
- ¡Cierra tu maldita boca, Weasley!-dijo Regulus.
- ¡Petrificus totalus!-dijo uno de los aurores detrás de ellos, sin darles tiempo a reaccionar, ni posibilidad de defenderse, pillándoles completamente desprevenidos.
- Ahora, señor Black y señorita Granger, es hora de que se haga justicia.-dijo Cornelius Fudge sonriendo malvadamente.-Le prometí a este muchacho.-dijo señalando a Harry.-Que esta vez no os encerraría en Azkaban y que simplemente os daría el beso del dementor, sin jucio alguno. Y eso es lo que os va a ocurrir ahora mismito, porque vamos a ir al Ministerio a hacer justicia de una vez por todas, pero antes, me diréis donde están los demás mortífagos fugados.
********************
Un rato después, Hermione y Regulus fueron conducidos a salas de interrogatorio separadas. Dumbledore informó a Moody para que empezara interrogar a Granger. El auror tragó saliva en cuanto se lo comunicaron, con una mirada, le dijo a Tonks que fuera a buscar a los demás, ella accedió gustosa. Por su parte, Ron y Harry se ofrecieron voluntarios para interrogar a Regulus.
*****Interrogatorio de Hermione******
- ¡Granger!-dijo Moody entrando por la puerta de la sala de interrogatorios y mirándola significativamente para hacerla saber que los estaban espiando.
- Pero si es el mismísimo Alastor Moody.-contestó Hermione entendiendo lo que Moody quería decirla y siguiéndole el juego.-Al parecer todavía no se retira de la profesión de auror, aunque ya no tenga edad para esa profesión.
- ¡Calla, niña!-dijo Moody. "Asique viejo ¿eh? ¿Qué se cree?"-Puede que yo sea un viejo, pero al menos me mantengo fiel a mis principios.
- Seguro...-dijo Hermione alzando una ceja y mirándolo divertida.
- Bueno, ¡ya está bien, Granger! Dime donde se encuentran.
- Jamás.
*****Interrogatorio de Regulus*****
- ¡Maldito mortífago!-dijo Ronald Weasley tomándole de los hombros y zarandeándole.-¡Dime donde se encuentran la escoria de tus amigos!
- ¿Seguro que es eso lo que de verdad quieres preguntar?-preguntó Regulus divertido.
- ¡Sí!-dijo Ron.
- Bueno, pues eso es algo que no te pienso decir, muchacho.-dijo Regulus.
- ¡Maldito seas!-dijo Harry.-¡Malditos seais todos! Tú, tu puta, la escoria Pura Sangre y los que os apoyan.
- ¡Cuidado con lo que dices, Potter!-dijo Regulus mirándole desafiante.-No te metas con mi novia, porque es más santa que la tuya.
- ¿Qué sabrás tú de mi, eh, Black?-preguntó Harry demasiado molesto.
- No tengo nada que decir, porque Hermione lo resumió bastante bien.-dijo Regulus.-Pero tú ni siquiera me conoces, no sabes nada de mi, por lo que no puedes juzgarme.
- Sé que eres un mortífago.-dijo Harry.-Eso basta para que te odie.
- Pues bien vamos entonces.-se mofó Regulus.
- ¡Asqueroso traidor!-dijo Ron dándole un puñetazo que le rompió la nariz.-Voy a matarte con mis propias manos si es necesario, pero antes, me divertiré un poco con tu puta.
- Como le toques un pelo a Hermione, te juro por Merlín, que conocerás de lo que puede ser capaz un mortífago.-dijo Regulus arrastrando las palabras.-Y desearás estar muerto.
- Tranquilo, Black.-dijo Ron sonriendo maliciosamente.-Voy a tocarla algo más que el pelo.
- ¡Maldito cabrón!-dijo Regulus intentando levantarse, pero Ron le dió una patada en toda la rodilla, provocando que Regulus se doblase con cara de dolor y que Harry y Ron sonriesen.
- No malgastes energía con nosotros, Black.-dijo Harry.-Guárdalas para el dementor, las vas a necesitar.
- La verdad es que no sé que has podido ver en esa Sangre Sucia.-dijo Ron.-Es una empollona come libros que lo único que sabe hacer es memorizar y regañarte de mala manera en cuanto tienes alguna imperfección, tiene una voz de marisavidilla, es cansina, es demasiado mojigata para cualquiera, ni siquiera sirve para un polvo. Creí que tenías mejor gusto.
En ese momento, Regulus se volvió a levantar y le dió un puñetazo a Ron en la nariz, rompiéndosela al instante. Ron fue a devolverle el golpe, pero en ese momento, aparecieron dos aurores que sacaron a Harry y a Ron de la sala, no sin antes agarrar a Regulus para que Ron pudiese pegarle.
- Espero que al menos, tu puta y tú follárais antes de apareceros en la casa de los Granger.-dijo Harry.-Porque va a ser la última vez que lo hagáis. Ahora vais a morir los dos de la manera más dolorosa posible: el beso del dementor. Y ya es la hora.
Regulus apenas tuvo tiempo de mirarle desafiante, cuando dos aurores lo cogieron para llevarlo hacia la sala donde el dementor absorvería su alma.
******Interrogatorio de Hermione******
- Hermione...-dijo Moody.
- ¿Ya es la hora?-preguntó Hermione.
- Sí.-dijo Moody.-Lo siento.
- No se preocupe.-dijo Hermione mientras una silenciosa lágrima se deslizaba por su mejilla.-Hazme un favor y cuídalos a todos, conserva la paciencia con ellos y tener cuidado. Prométeme que lo harás.
- Te lo prometo.-dijo Alastor.
- Gracias.-dijo Hermione. Justo en ese momento, entraron dos aurores, cogieron a Hermione y se la llevaron hasta la misma sala que Regulus. Los ataron a una silla, uno en frente del otro, para que se vieran morir lentamente y el dolor fuera el doble.
- Estamos aquí reunidos para hacer justicia.-dijo Cornelius Fudge a todos los presentes, compuestos entre otros, por el mismísimo tribunal mágico, Dumbledore, Harry Potter, Ronald Weasley, el ED, Rita Skeeter, Sirius Black, algunos miembros de la Orden del Fénix.-Estos prófugos han osado desafiar a todos los integrantes de la comunidad mágica, traicionar a Harry Potter, unirse a Quien No Debe Ser Nombrado, y más delitos que ahora carecen de importancia.
Regulus miró a Hermione, ella también le miraba, si les iban a matar, por lo menos lo último que verían serían los ojos de la persona amada. Ella sonrió tristemente, él también lo hizo y deseó estar más cerca para besarla y decirle que todo iba a salir bien, aunque ni él mismo lo creyese. Ella deseó tocarle la cara con sus manos y depositar suaves y delicados besos sobre sus ojos, su frente, sus mejillas, su nariz hasta llegar a la boca y darle el último beso.
- Por eso, es necesario acabar con esta amenaza de una vez por todas y demostrarles que, al igual que su maestro, ellos también caerán.-prosiguió Fudge.
- No me contestaste a la pregunta, Hermione.-susurró Regulus.-Aunque ahora carezca de importancia, me gustaría escucharla.
- Sí.-dijo Hermione.
- ¿Sí qué?-preguntó Regulus.
- Sí, me hubiera casado contigo.-dijo Hermione conteniendo un sollozo. Regulus estaba tan feliz...le habían dado una noticia estupenda. Le había dicho sí, se hubiese casado con él. Pero pronto esa sonrisa se esfumó rápidamente al recordar la situación en la que se hayaban; ya nada de eso importaba, porque no habría boda, no podría verla despertar cada día junto a él, ni decirla lo mucho que la amaba.
****************
- Hermione y Regulus están en problemas.-dijo Tonks apresuradamente.-Tenemos que ir a ayudarles.
- Cálmate, Tonks.-dijo Remus abrazándola.-¿Qué ha pasado?
- Los han capturado y los van a dar el beso del dementor sin celebrar ningún juicio.-dijo Tonks sollozando.
- ¿Cuánto tiempo tenemos?-preguntó Rabastan.
- Dos minutos.-contestó Tonks.
- Pues habrá que darse prisa.-dijo Bellatrix.
*****************
- Hay que mandar un aviso a aquellos, que, como los prisioneros que tenemos aquí, se han refugiado en algún lugar del mundo, con la esperanza de poder escapar de la justicia, de su destino, y el mensaje que quiero transmitir es el siguiente: el bien siempre gana al mal, es la ley de la vida, asique podréis esconderos, pero nunca podréis escapar del poder de la justicia, porque os acabaremos encontrando y vuestros crímenes serán pagados.-prosiguió Fudge.-Que pasen los dementores.
En ese momento, varios dementores entraron en la sala, Hermione y Regulus se miraron fijamente a los ojos. La castaña intentó desviar la vista, pero él no la dejó.
- Hermione, no apartes tu mirada de la mía.-dijo Regulus.-Si voy a morir, quiero ver tu mirada por última vez.
- Regulus, yo...-dijo Hermione mirándole y asintiendo con la cabeza.-Sabes que te amo ¿verdad?
- Yo también te amo, Hermione.-dijo Regulus esbozando una triste sonrisa. El tiempo se acababa, ambos lo sabían, porque sentían el frío acercarse.-Sabes que eres lo mejor que me ha pasado en la vida ¿verdad?
- Sí, pero me gusta escucharlo.-dijo Hermione.
- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.-dijo Regulus.-Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, lo mejor.
- Te amo, te amo, te amo.-dijo Hermione sollozando.-Regulus, recuérdalo siempre.
- ¿Sabes en lo que estoy pensando en este momento?-preguntó Regulus.
- ¿En qué?-preguntó Hermione.
- En todo lo que nos vamos a perder.-dijo Regulus.-En que ya no podré volver a besarte, decirte lo mucho que te amo, recorrer tu piel, besarla y dormir abrazado a ti; ya no podremos ver esas películas que tanto te emocionan y lo peor de todo es que todo esto ha sido por mi culpa.
- ¿Porqué dices eso?-preguntó Hermione.-No ha sido culpa tuya.
- Sí, lo ha sido, porque si no te hubiese mandado esos sueños nada de esto habría ocurrido.-dijo Regulus.
- Amor mío, si no me hubieses mandado esos sueños, no nos habríamos conocido.-dijo Hermione.-Y no nos hubiésemos enamorado ni hubiésemos compartido todas las sensaciones y sentimientos que expresamos cada día.
- Te amo.-dijo Regulus cuando sintió que la mano del dementor recorría su cara.
- Te amo.-respondió Hermione cuando sintió que la mano del dementor recorría sus cabellos.
Los dementores se acercaron hacia sus víctimas, Hermione no apartó la mirada de la de Regulus y viceversa. Pero veían a los dementores abrir la boca, un escalofrío recorrió sus espinas dorsales y empezaron a sudar frío, pero seguían sin apartar la vista.
- Típico de vosotros.-dijo la voz de Dolohov.-Estáis a punto de morir y ni siquiera así dejáis de declararos vuestro amor.
Los dementores se detuvieron, y todo el mundo miró en la dirección en la que se escuchaba la voz. Allí estaban los mortífagos más buscados, junto con algunos alumnos de Hogwarts y algunos miembros de la Orden del Fénix que habían sido fieles a Hermione.
- ¿Qué significa esto?-preguntó Cornelius Fudge.
- Esto, señor Fudge.-contestó Barty.-Es la guerra.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

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Hermosura Regulus- Admin
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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Me encanta el fic espero el prox capi. 

Aelita93- Sexo:

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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Me encanta!!!
no se, si me impresiona mas Bellatrix metiendo prisa para salvar a Hermione o que como bien dice Dolohov esten a punto de perder su alma y estan dicendo Te amo jeje, aunque claro el AMOR mueve montañas.
Epero q la legion Granger y sus aliados den una buena patada en el culo a Harry & Cia.
bss
no se, si me impresiona mas Bellatrix metiendo prisa para salvar a Hermione o que como bien dice Dolohov esten a punto de perder su alma y estan dicendo Te amo jeje, aunque claro el AMOR mueve montañas.
Epero q la legion Granger y sus aliados den una buena patada en el culo a Harry & Cia.
bss
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gailor- Sexo:

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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Este capítulo se lo dedico a Aelita93 y a Gailor. Espero que os guste.
Capítulo 23:
Hechizos y maldiciones sin ton ni son, seguidas de gritos, sollozos, y lágrimas de ambos bandos. Dementores intentando atacar a los enemigos del Ministerio, terror y desolación en el ambiente. Y en medio de todo aquel ajetreo, dos personas, atadas a la silla esperaban el turno de unirse a la batalla.
Draco fue el primero en darse cuenta de la presencia de los prófugos que miraban la batalla deseando unirse a ella; asique, haciendo caso omiso a Harry, contra el que estaba luchando, y esquivando varias maldiciones, logró llegar hasta donde se encontraban Regulus y Hermione.
- Hola, Draco.-saludó Hermione educadamente.
- Hola, Hermione.-saludó Draco con una de sus famosas sonrisas y desatándoles al mismo tiempo que Lucius y Narcisa les cubrían las espaldas.-Me resulta un poco increible que aún estando a punto de que un dementor os quite las almas, sigáis con vuestro romanticismo.
- Bueno, ya sabes lo que dicen.-dijo Hermione guiñándole un ojo.-El amor mueve montañas.
- Gracias Draco.-dijo Regulus levantándose.
- De nada, primo.-contestó Draco.-Ahora es el momento de enseñarles que nosotros somos mejores que ellos ¿no os parece?
- Por supuesto.-contestó Hermione sonriendo de lado.-Por cierto, el Ministro es mío.-dijo antes de dirigirse donde se encontraba Cornelius Fudge. Observé la situación de los demás, Draco había vuelto a luchar contra Harry, Regulus contra Ron, Remus contra Sirius, Dolohov contra Dumbledore, Barty contra Sebastian, Snape contra Magonagall...
- ¡Traidora! No voy a permitir que me mates, no conseguirás controlar a la población mágica porque para eso vas a tener que vencerme, y no lo voy a permitir.-dijo Fudge.
- Mi intención no es matarle, señor Fudge.-respondió Hermione.-¡Petrificus totalus!
- ¡Protego!-dijo Fudge protegiéndose del hechizo.
- ¡Mortis locomotor!-dijo Hermione.
- ¡Impedimenta!-dijo Fudge.-Vamos, Granger, creí que ibas a ser un rival de mi altura, al parecer me equivoqué.
*****Remus vs Sirius**********
- ¿Tú también eres un traidor, Lunático?-preguntó Sirius con la varita en la mano.
- No soy ningún traidor, Canuto, sólo permanezco fiel a mis instintos y mis instintos me dicen que Hermione no es malvada.-dijo Remus.
- ¿Has visto las compañías con las que anda?-preguntó Sirius.-¿Cómo puedes decir que ella no es una traidora?
- Porque la conozco.-dijo Remus.-Y no voy a serle desleal cuando no me ha dado pruebas para que lo sea.
- Entonces tendré que matarte, Remus.-dijo Sirius seriamente.-Creí que eras mejor que Colagusano, pero al parecer me equivoqué, si James estuviera vivo se volvería a la tumba de la decepción.
- Soy mejor que Petegrew.-dijo Remus firmemente.-Si James estuviera vivo, se volvería a la tumba de la decepción del mundo mágico, corrompido por el poder.
- Basta de charla, Lupin, es hora de resolver esto.-dijo Sirius.-¡Incendio comature!
- Impedimenta.-dijo Remus.
*********Regulus vs Ron********
- Verás, Weasley, cabrear a un mortífago es demasiado peligroso.-dijo Regulus.-Y más aún si ese mortífago ha pasado la mitad de su vida encerrado en Azkaban.
- Eso a mi me da igual, porque te voy a matar ahora mismo.-dijo Ron rojo de ira.-¡CRUCIO!
Regulus esquivó la maldición con facilidad. Ronald estaba más furioso que nunca, por lo que se abalanzó contra Regulus para liarse a puñetazos, pero Regulus no iba a dejarse pegar por un mocoso insignificante, por lo que fue el joven Black quien le dió el primer puñetazo y lo tumbó al suelo.
********Sirius vs Remus******
- Avis index.-dijo Sirius.
- ¡Protego inversus!-dijo Remus. Ambos intercambiaron posiciones, ahora el hechizo iba dirigido hacia Sirius, quien no pudo esquivar la maldición a tiempo. Cuando la maldición le golpeó, se tumbó al suelo y empezó a chillar.-Lo siento, viejo amigo. ¡Luxin down!-Unas cuerdas salieron de la varita de Remus y ataron a Sirius de pies a cabeza, impidiendo su movilidad. El licantropo sabía que Sirius no sería molestia durante la batalla, por lo que observó la situación y decidió ir a ayudar a Tonks quien parecía que tenía algún que otro problemita al estar luchando contra cuatro aurores y dos miembros del ED al mismo tiempo.
****Dolohov vs Dumbledore******
- Esta no es la solución, Dolohov.-dijo Albus.-La venganza nunca ha sido buena en ningún sentido.
- Guárdate tus palabras, viejo.-dijo Dolohov.-Yo no las necesito. ¡Avada Kedavra!
- ¡Protego inversus!-dijo Dumbledore. La maldición de la muerte se dirigía hacia Antonin.
- ¡Max protem inver!-chilló una voz de mujer. El hechizo de la mujer golpeó a Antonin, quien giró la cabeza al instante para ver a su salvadora, que no era nada más y nada menos que Hermione.
*****Hermione vs Fudge*****
Hermione había visto la jugada que Dumbledore le había echo a Antonin y decidió intervenir para salvar a uno de sus aliados, aunque eso le había costado que le golpease un cruciatus lanzado por Fudge.
- Interesante comportamiento.-dijo Fudge.-Intentando salvar la vida de un mortífago.
- Al menos me preocupo por los míos.-dijo Hermione intentando levantarse del suelo.
- Eso te va a costar la vida.-dijo Fudge.-¡Crucio!
- ¡Impedimenta!-dijo Hermione levantándose del suelo.-Esto no ha acabado, señor Fudge.
*****Snape vs Magonagall******
- Siempre supe que eras una serpiente traidora, al igual que tu casa.-dijo Minerva.-Se lo dije a Albus, pero no me hizo caso.
- Eso a mi me trae sin cuidado, Minerva.-dijo Snape.-Esta es nuestra lucha, y por primera vez, las serpientes derrotarán a los leones.
- Pruébalo.-dijo Minerva.-¡Saint sant en!
- ¡Protego!-dijo Severus.-¡Locomotor mortis mortis!
- ¡Impedimenta!-dijo Minerva.
******Barty vs Sebastian******
- Siempre supe que estabas del lado de esa Sangre Sucia.-dijo Sebastian con odio.-No sé como puedes estar a las órdenes de alguien tan inferior como ella. Me das pena.
- ¿Has terminado ya?-preguntó Barty.-¿Estás listo para luchar?
- Escoria mortífaga.-dijo Sebastian.-¡Avada Kedavra!
Barty se hizo a un lado y esquivó la maldición de milagro, pero la maldición de la muerte siguió su recorrido hasta chocar contra lo que Barty tenía detrás: Albus Dumbledore. El anciano director de Hogwarts cayó al suelo, muerto.
Dolohov miró a Barty, habían ganado la batalla. Como se esperaron los mortífagos, cuando Albus Dumbledore cayó, tosdas las miradas se centraron en su cuerpo inerte. El ED dejó de luchar, la Orden del Fénix también lo hizo, al igual que Sebastian y Cornelius Fudge. Harry y Ron lloraron desconsolados la muerte del director y se dirigieron hacia su cuerpo, ese fue su error.
- ¡Expeliarmus!-gritaron los mortífagos, la legión Granger y Hermione al mismo tiempo. Las varitas de sus oponentes salieron de las manos de sus dueños. El hechizo los había cogido desprevenidos, sin posibilidad de contraatacar.
- En una batalla, Potter, uno no se puede permitir un minuto de distración.-dijo Walden mofándose.
- Como siempre, habéis caido en nuestra trampa.-dijo Rabastan.
- Ahora nos vais a matar ¿verdad?-dijo Harry apretando los puños fuertemente.
- Oh, no Harry.-dijo Hermione acercándose a él.-Mi intención nunca fue mataros. Sólo quiero que paséis por lo mismo que pasé yo, por lo que os vais a ir a Azkaban y no volveréis a ver la luz del Sol en la vida.
- No puedes hacer eso.-dijo Ron.
- En realidad sí puede.-dijo Rodolphus.-Ahora ella es la nueva Ministra.
- Y la nueva directora de Hogwarts.-dijo Tonks.
- Theo, Blaise, Lucius, Narcisa, Neville, Bellatrix, Dolohov.-dijo Hermione.-¿Me acompañáis a llevarlos a sus nuevas celdas?
- Nos encantaría.-dijo Blaise.
*******************
MOTÍN EN EL MINISTERIO
Hace apenas unas horas, nos han comunicado la terrible noticia de que los mortífagos fugados; es decir: Barty Crouch Jr, Draco, Narcisa y Lucius Malfoy, Antonin Dolohov, Walden Macnair, Bellatrix, Rabastan y Rodolphus Lestrange, se han amotinado en el Ministerio en un desesperado intento de salvar a sus compañeros Hermione Granger y Regulus Black.
Desgraciadamente, algunos miembros traidores de la Orden del Fénix y del ED han decidido unirse a los mortífagos, ganando así la batalla. Los aurores, el Ministro de magia Cornelius Fudge y los miembros del ED, incluyendo al mismísimo Harry Potter, han sido desterrados a Azkaban.
Al parecer, Hermione Granger, quien pronto será la señora Black, puesto que ha aceptado la petición de mano propuesta por Regulus Black, hermano pequeño de Sirius Black, será la próxima Ministro de Magia.
¿Qué intenciones tendrá Hermione Granger? ¿Podrá dormir tranquila la Comunidad Mágica?
Les informa,
Rita Skeeter.
- Me parece increible lo que hace esta mujer, amor.-dijo Regulus acariciando el cabello de su futura esposa.
- No pasa nada.-dijo Hermione dándole un tierno beso a su futuro marido.
- Oh, por favor, ¿otra vez así de acaramelados?-preguntó Dolohov rodando los ojos.-Voy a pensar que lo hacéis a drede.
- Es que nos da morbo que nos miren.-contestó Hermione sacando la lengua.-Por cierto, Rodolphus, he decidido que en vez de ser Ministra voy a ser abogada del mundo mágico. Y estaba pensando ofrecerte el puesto de Ministro. ¿Aceptas?
- ¿Lo dices en serio, Hermione?-preguntó Rodolphus sonriendo ampliamente.
- Por supuesto.-respondió Hermione.-¿Aceptas?
- Claro.-respondió Rodolphus.
- Lucius.-dijo Hermione.-Hogwarts no puede quedarse sin director y para mi sería un honor que aceptes ese puesto.
- ¿Quieres que sea el director de Hogwarts?-preguntó Lucius ampliando los ojos.
- Sólo si tú quieres.-contestó Hermione.
- Sería un honor.-dijo Lucius.
- Narcisa, el puesto de profesora de Transformaciones ha quedado libre.-dijo Hermione mirándola directamente.-Tal vez te interese.
- Hermione yo...-dijo Narcisa.-Lo acepto encantada.
- Perfecto.-dijo Hermione sonriendo ampliamente antes de mirar a Barty.-Barty, recuerdo a la perfección las clases de Defensa Contra las Artes Oscuras que me diste en mi cuarto año, aprendí muchas cosas contigo, eras un gran profesor y te admiraba mucho por aquel entonces, no sólo porque te estabas haciendo pasar por Moody. Y ya que el puesto de DCAO ha quedado libre, me preguntaba si habría alguna posibilidad de que formases parte del profesorado de Hogwarts.
- Para mi sería un enorme honor aceptar ese puesto, mi lady.-dijo Barty haciendo una reverencia. Hermione sonrió.
- Barty, no es necesario que te arrodilles.-dijo Hermione.
- ¿Y qué va a pasar con nosotros?-preguntó Bellatrix.
- Bueno, según he oído, el tribunal de magia se ha quedado sin miembros.-dijo Hermione.-Y me he tomado la libertad de reservar unas sillas con vuestros nombres.
*****************
Por fin llegó el tan esperado día. No puedo creer que en estos momentos visto de blanco, ese atuendo que siempre soñé llevar. Camino sobre la roja alfombra hacia el altar donde me espera con quien me he de casar. ¿No es una boda lo que todas las mujeres deseamos? Unir nuestras vidas con la persona que amamos es lo que siempre soñamos, sin dejar de lado lo esplendorosa que resulta, iniciando con portar el más bello vestido blanco que indique que eres la mujer más feliz y también, que haga que todas las demás te envidien; no hay que olvidar la celebración que conlleva la ocasión ni los cientos de regalos que te dan, la luna de miel con quien se convirtió en tu esposo y, por supuesto lo más importante y que sin esto no habría boda, amar y ser amada. Yo, Hermione Granger, así imagine mi boda.
Jamás imagine que la iglesia estaría tan concurrida y menos que sería mi padre, que después de haber sido víctima de una de las maldiciones provocadas por el malnacido de Dumbledore, caminase junto a mí para darme sus bendiciones y entregarme a mi futuro esposo. He de admitir que estoy nerviosa y toda esta gente mirándome no me ayuda mucho, mi corazón late demasiado rápido, siento que en cualquier instante puedo salir corriendo y huir pero no lo haré, prometí no hacerlo. Aún así, siento que en cualquier momento me puedo desmayar pero debo evitar que eso suceda dentro de poco habrá terminado y estas sensaciones ya no tendrán importancia.
Lo que más me sorprende son las circunstancias, los momentos, todas esas situaciones que hicieron que esté aquí, en mi boda. Ha pasado un mes desde que derrotamos a Dumbledore y a todos los que me traicionaron y me enviaron a Azkaban, pero gracias a eso, pude conocer al que ahora, está a mi lado, Regulus Black, el hombre por el que ahora llevo el vestido más hermoso de toda la ceremonia, de la cual somos estrellas.
- Yo, Regulus Black, te quiero a ti, Hermione Granger, como esposa y me entrego a ti y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida.-dice colocándome el anillo en el dedo. Yo sonrío.
- Yo, Hermione Granger, te quiero a ti, Regulus Black, como esposo y me entrego a ti y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida.-digo sonriendo de felicidad, de puro nerviosismo.
Veo a Remus sonreir, él es el padrino. Me pregunto si Tonks, la madrina, estará llorando de emoción en estos momentos.
- Hermione Granger, ¿quieres ser mi mujer?-me pregunta Regulus.
- Sí, quiero.-respondo. ¿Cómo no voy a querer? Si es lo mejor que me ha pasado en la vida, la razón por la que me siento completa todos los días.- Regulus Black ¿quieres ser mi marido?
- Sí, quiero.-responde Regulus.- Hermione Granger, yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.
Y más le vale cumplir su promesa, porque como alguna vez lo pille engañándome, le haré cosas que harían vomitar hasta el hombre más osado.
- Regulus Black, yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.-digo sinceramente.
- Regulus Black, ¿quieres recibir a Hermione Granger, como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?-pregunta Rodolphus, que como buen Ministro de Magia, se ofreció a casarnos por todo lo alto, a lo que no pudimos negarnos. Pero nunca creí que cuando decía por todo lo alto, se estuviese refiriendo a llamar a la prensa, invitar a todas las personas influyentes...
- Sí, quiero.-responde Regulus.
- Hermione Granger, ¿quieres recibir a Regulus Black, como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?-me pregunta Rodolphus.
- Sí, quiero.-respondo.
- En ese caso, podéis besaros.-dijo Rodolphus.
No necesitamos que nos lo repitieran, nuestros labios se unieron en un beso tierno y dulce, pero que cada vez se estaba volviendo más apasionado. Escuché como alguien carraspeaba y nos separamos un poco sonrojados. Después nos dimos la vuelta, dispuestos a irnos de la iglesia. Barty, Rodolphus, Rabastan, Moody, Tonks, Remus, Draco, Blaise, Theo, Pansy, Dafne, Alison, Bellatrix, Narcisa, Lucius, Antonin, Walden, Neville, Parvati, Lavender, y todos los miembros de la Legión Granger nos felicitan, algunos están llorando. Yo sonrío.
Una vez fuera, tiro el ramo, y cual es mi sorpresa cuando lo coge Dafne, quien mira disimuladamente a Blaise. Yo sonrío antes de volverme hacia mi esposo. ¿He mencionado que ambos somos los abogados más importantes de la Comunidad Mágica?
Hice bien al haberme marchado sola a descubrir lo que querían decir mis sueños, gracias a mi estadía en Azkaban, nos conocimos y nos enamoramos. Ahora debemos irnos a la luna de miel. ¿Adónde me llevará? Tengo curiosidad y siempre que pregunto me dice que es una sorpresa, aunque es mejor así, no me importa a donde me lleve, siempre que me lleve a su lado.
FIN DEL FIC.
Capítulo 23:
Hechizos y maldiciones sin ton ni son, seguidas de gritos, sollozos, y lágrimas de ambos bandos. Dementores intentando atacar a los enemigos del Ministerio, terror y desolación en el ambiente. Y en medio de todo aquel ajetreo, dos personas, atadas a la silla esperaban el turno de unirse a la batalla.
Draco fue el primero en darse cuenta de la presencia de los prófugos que miraban la batalla deseando unirse a ella; asique, haciendo caso omiso a Harry, contra el que estaba luchando, y esquivando varias maldiciones, logró llegar hasta donde se encontraban Regulus y Hermione.
- Hola, Draco.-saludó Hermione educadamente.
- Hola, Hermione.-saludó Draco con una de sus famosas sonrisas y desatándoles al mismo tiempo que Lucius y Narcisa les cubrían las espaldas.-Me resulta un poco increible que aún estando a punto de que un dementor os quite las almas, sigáis con vuestro romanticismo.
- Bueno, ya sabes lo que dicen.-dijo Hermione guiñándole un ojo.-El amor mueve montañas.
- Gracias Draco.-dijo Regulus levantándose.
- De nada, primo.-contestó Draco.-Ahora es el momento de enseñarles que nosotros somos mejores que ellos ¿no os parece?
- Por supuesto.-contestó Hermione sonriendo de lado.-Por cierto, el Ministro es mío.-dijo antes de dirigirse donde se encontraba Cornelius Fudge. Observé la situación de los demás, Draco había vuelto a luchar contra Harry, Regulus contra Ron, Remus contra Sirius, Dolohov contra Dumbledore, Barty contra Sebastian, Snape contra Magonagall...
- ¡Traidora! No voy a permitir que me mates, no conseguirás controlar a la población mágica porque para eso vas a tener que vencerme, y no lo voy a permitir.-dijo Fudge.
- Mi intención no es matarle, señor Fudge.-respondió Hermione.-¡Petrificus totalus!
- ¡Protego!-dijo Fudge protegiéndose del hechizo.
- ¡Mortis locomotor!-dijo Hermione.
- ¡Impedimenta!-dijo Fudge.-Vamos, Granger, creí que ibas a ser un rival de mi altura, al parecer me equivoqué.
*****Remus vs Sirius**********
- ¿Tú también eres un traidor, Lunático?-preguntó Sirius con la varita en la mano.
- No soy ningún traidor, Canuto, sólo permanezco fiel a mis instintos y mis instintos me dicen que Hermione no es malvada.-dijo Remus.
- ¿Has visto las compañías con las que anda?-preguntó Sirius.-¿Cómo puedes decir que ella no es una traidora?
- Porque la conozco.-dijo Remus.-Y no voy a serle desleal cuando no me ha dado pruebas para que lo sea.
- Entonces tendré que matarte, Remus.-dijo Sirius seriamente.-Creí que eras mejor que Colagusano, pero al parecer me equivoqué, si James estuviera vivo se volvería a la tumba de la decepción.
- Soy mejor que Petegrew.-dijo Remus firmemente.-Si James estuviera vivo, se volvería a la tumba de la decepción del mundo mágico, corrompido por el poder.
- Basta de charla, Lupin, es hora de resolver esto.-dijo Sirius.-¡Incendio comature!
- Impedimenta.-dijo Remus.
*********Regulus vs Ron********
- Verás, Weasley, cabrear a un mortífago es demasiado peligroso.-dijo Regulus.-Y más aún si ese mortífago ha pasado la mitad de su vida encerrado en Azkaban.
- Eso a mi me da igual, porque te voy a matar ahora mismo.-dijo Ron rojo de ira.-¡CRUCIO!
Regulus esquivó la maldición con facilidad. Ronald estaba más furioso que nunca, por lo que se abalanzó contra Regulus para liarse a puñetazos, pero Regulus no iba a dejarse pegar por un mocoso insignificante, por lo que fue el joven Black quien le dió el primer puñetazo y lo tumbó al suelo.
********Sirius vs Remus******
- Avis index.-dijo Sirius.
- ¡Protego inversus!-dijo Remus. Ambos intercambiaron posiciones, ahora el hechizo iba dirigido hacia Sirius, quien no pudo esquivar la maldición a tiempo. Cuando la maldición le golpeó, se tumbó al suelo y empezó a chillar.-Lo siento, viejo amigo. ¡Luxin down!-Unas cuerdas salieron de la varita de Remus y ataron a Sirius de pies a cabeza, impidiendo su movilidad. El licantropo sabía que Sirius no sería molestia durante la batalla, por lo que observó la situación y decidió ir a ayudar a Tonks quien parecía que tenía algún que otro problemita al estar luchando contra cuatro aurores y dos miembros del ED al mismo tiempo.
****Dolohov vs Dumbledore******
- Esta no es la solución, Dolohov.-dijo Albus.-La venganza nunca ha sido buena en ningún sentido.
- Guárdate tus palabras, viejo.-dijo Dolohov.-Yo no las necesito. ¡Avada Kedavra!
- ¡Protego inversus!-dijo Dumbledore. La maldición de la muerte se dirigía hacia Antonin.
- ¡Max protem inver!-chilló una voz de mujer. El hechizo de la mujer golpeó a Antonin, quien giró la cabeza al instante para ver a su salvadora, que no era nada más y nada menos que Hermione.
*****Hermione vs Fudge*****
Hermione había visto la jugada que Dumbledore le había echo a Antonin y decidió intervenir para salvar a uno de sus aliados, aunque eso le había costado que le golpease un cruciatus lanzado por Fudge.
- Interesante comportamiento.-dijo Fudge.-Intentando salvar la vida de un mortífago.
- Al menos me preocupo por los míos.-dijo Hermione intentando levantarse del suelo.
- Eso te va a costar la vida.-dijo Fudge.-¡Crucio!
- ¡Impedimenta!-dijo Hermione levantándose del suelo.-Esto no ha acabado, señor Fudge.
*****Snape vs Magonagall******
- Siempre supe que eras una serpiente traidora, al igual que tu casa.-dijo Minerva.-Se lo dije a Albus, pero no me hizo caso.
- Eso a mi me trae sin cuidado, Minerva.-dijo Snape.-Esta es nuestra lucha, y por primera vez, las serpientes derrotarán a los leones.
- Pruébalo.-dijo Minerva.-¡Saint sant en!
- ¡Protego!-dijo Severus.-¡Locomotor mortis mortis!
- ¡Impedimenta!-dijo Minerva.
******Barty vs Sebastian******
- Siempre supe que estabas del lado de esa Sangre Sucia.-dijo Sebastian con odio.-No sé como puedes estar a las órdenes de alguien tan inferior como ella. Me das pena.
- ¿Has terminado ya?-preguntó Barty.-¿Estás listo para luchar?
- Escoria mortífaga.-dijo Sebastian.-¡Avada Kedavra!
Barty se hizo a un lado y esquivó la maldición de milagro, pero la maldición de la muerte siguió su recorrido hasta chocar contra lo que Barty tenía detrás: Albus Dumbledore. El anciano director de Hogwarts cayó al suelo, muerto.
Dolohov miró a Barty, habían ganado la batalla. Como se esperaron los mortífagos, cuando Albus Dumbledore cayó, tosdas las miradas se centraron en su cuerpo inerte. El ED dejó de luchar, la Orden del Fénix también lo hizo, al igual que Sebastian y Cornelius Fudge. Harry y Ron lloraron desconsolados la muerte del director y se dirigieron hacia su cuerpo, ese fue su error.
- ¡Expeliarmus!-gritaron los mortífagos, la legión Granger y Hermione al mismo tiempo. Las varitas de sus oponentes salieron de las manos de sus dueños. El hechizo los había cogido desprevenidos, sin posibilidad de contraatacar.
- En una batalla, Potter, uno no se puede permitir un minuto de distración.-dijo Walden mofándose.
- Como siempre, habéis caido en nuestra trampa.-dijo Rabastan.
- Ahora nos vais a matar ¿verdad?-dijo Harry apretando los puños fuertemente.
- Oh, no Harry.-dijo Hermione acercándose a él.-Mi intención nunca fue mataros. Sólo quiero que paséis por lo mismo que pasé yo, por lo que os vais a ir a Azkaban y no volveréis a ver la luz del Sol en la vida.
- No puedes hacer eso.-dijo Ron.
- En realidad sí puede.-dijo Rodolphus.-Ahora ella es la nueva Ministra.
- Y la nueva directora de Hogwarts.-dijo Tonks.
- Theo, Blaise, Lucius, Narcisa, Neville, Bellatrix, Dolohov.-dijo Hermione.-¿Me acompañáis a llevarlos a sus nuevas celdas?
- Nos encantaría.-dijo Blaise.
*******************
MOTÍN EN EL MINISTERIO
Hace apenas unas horas, nos han comunicado la terrible noticia de que los mortífagos fugados; es decir: Barty Crouch Jr, Draco, Narcisa y Lucius Malfoy, Antonin Dolohov, Walden Macnair, Bellatrix, Rabastan y Rodolphus Lestrange, se han amotinado en el Ministerio en un desesperado intento de salvar a sus compañeros Hermione Granger y Regulus Black.
Desgraciadamente, algunos miembros traidores de la Orden del Fénix y del ED han decidido unirse a los mortífagos, ganando así la batalla. Los aurores, el Ministro de magia Cornelius Fudge y los miembros del ED, incluyendo al mismísimo Harry Potter, han sido desterrados a Azkaban.
Al parecer, Hermione Granger, quien pronto será la señora Black, puesto que ha aceptado la petición de mano propuesta por Regulus Black, hermano pequeño de Sirius Black, será la próxima Ministro de Magia.
¿Qué intenciones tendrá Hermione Granger? ¿Podrá dormir tranquila la Comunidad Mágica?
Les informa,
Rita Skeeter.
- Me parece increible lo que hace esta mujer, amor.-dijo Regulus acariciando el cabello de su futura esposa.
- No pasa nada.-dijo Hermione dándole un tierno beso a su futuro marido.
- Oh, por favor, ¿otra vez así de acaramelados?-preguntó Dolohov rodando los ojos.-Voy a pensar que lo hacéis a drede.
- Es que nos da morbo que nos miren.-contestó Hermione sacando la lengua.-Por cierto, Rodolphus, he decidido que en vez de ser Ministra voy a ser abogada del mundo mágico. Y estaba pensando ofrecerte el puesto de Ministro. ¿Aceptas?
- ¿Lo dices en serio, Hermione?-preguntó Rodolphus sonriendo ampliamente.
- Por supuesto.-respondió Hermione.-¿Aceptas?
- Claro.-respondió Rodolphus.
- Lucius.-dijo Hermione.-Hogwarts no puede quedarse sin director y para mi sería un honor que aceptes ese puesto.
- ¿Quieres que sea el director de Hogwarts?-preguntó Lucius ampliando los ojos.
- Sólo si tú quieres.-contestó Hermione.
- Sería un honor.-dijo Lucius.
- Narcisa, el puesto de profesora de Transformaciones ha quedado libre.-dijo Hermione mirándola directamente.-Tal vez te interese.
- Hermione yo...-dijo Narcisa.-Lo acepto encantada.
- Perfecto.-dijo Hermione sonriendo ampliamente antes de mirar a Barty.-Barty, recuerdo a la perfección las clases de Defensa Contra las Artes Oscuras que me diste en mi cuarto año, aprendí muchas cosas contigo, eras un gran profesor y te admiraba mucho por aquel entonces, no sólo porque te estabas haciendo pasar por Moody. Y ya que el puesto de DCAO ha quedado libre, me preguntaba si habría alguna posibilidad de que formases parte del profesorado de Hogwarts.
- Para mi sería un enorme honor aceptar ese puesto, mi lady.-dijo Barty haciendo una reverencia. Hermione sonrió.
- Barty, no es necesario que te arrodilles.-dijo Hermione.
- ¿Y qué va a pasar con nosotros?-preguntó Bellatrix.
- Bueno, según he oído, el tribunal de magia se ha quedado sin miembros.-dijo Hermione.-Y me he tomado la libertad de reservar unas sillas con vuestros nombres.
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Por fin llegó el tan esperado día. No puedo creer que en estos momentos visto de blanco, ese atuendo que siempre soñé llevar. Camino sobre la roja alfombra hacia el altar donde me espera con quien me he de casar. ¿No es una boda lo que todas las mujeres deseamos? Unir nuestras vidas con la persona que amamos es lo que siempre soñamos, sin dejar de lado lo esplendorosa que resulta, iniciando con portar el más bello vestido blanco que indique que eres la mujer más feliz y también, que haga que todas las demás te envidien; no hay que olvidar la celebración que conlleva la ocasión ni los cientos de regalos que te dan, la luna de miel con quien se convirtió en tu esposo y, por supuesto lo más importante y que sin esto no habría boda, amar y ser amada. Yo, Hermione Granger, así imagine mi boda.
Jamás imagine que la iglesia estaría tan concurrida y menos que sería mi padre, que después de haber sido víctima de una de las maldiciones provocadas por el malnacido de Dumbledore, caminase junto a mí para darme sus bendiciones y entregarme a mi futuro esposo. He de admitir que estoy nerviosa y toda esta gente mirándome no me ayuda mucho, mi corazón late demasiado rápido, siento que en cualquier instante puedo salir corriendo y huir pero no lo haré, prometí no hacerlo. Aún así, siento que en cualquier momento me puedo desmayar pero debo evitar que eso suceda dentro de poco habrá terminado y estas sensaciones ya no tendrán importancia.
Lo que más me sorprende son las circunstancias, los momentos, todas esas situaciones que hicieron que esté aquí, en mi boda. Ha pasado un mes desde que derrotamos a Dumbledore y a todos los que me traicionaron y me enviaron a Azkaban, pero gracias a eso, pude conocer al que ahora, está a mi lado, Regulus Black, el hombre por el que ahora llevo el vestido más hermoso de toda la ceremonia, de la cual somos estrellas.
- Yo, Regulus Black, te quiero a ti, Hermione Granger, como esposa y me entrego a ti y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida.-dice colocándome el anillo en el dedo. Yo sonrío.
- Yo, Hermione Granger, te quiero a ti, Regulus Black, como esposo y me entrego a ti y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida.-digo sonriendo de felicidad, de puro nerviosismo.
Veo a Remus sonreir, él es el padrino. Me pregunto si Tonks, la madrina, estará llorando de emoción en estos momentos.
- Hermione Granger, ¿quieres ser mi mujer?-me pregunta Regulus.
- Sí, quiero.-respondo. ¿Cómo no voy a querer? Si es lo mejor que me ha pasado en la vida, la razón por la que me siento completa todos los días.- Regulus Black ¿quieres ser mi marido?
- Sí, quiero.-responde Regulus.- Hermione Granger, yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.
Y más le vale cumplir su promesa, porque como alguna vez lo pille engañándome, le haré cosas que harían vomitar hasta el hombre más osado.
- Regulus Black, yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.-digo sinceramente.
- Regulus Black, ¿quieres recibir a Hermione Granger, como esposa, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarla y respetarla todos los días de tu vida?-pregunta Rodolphus, que como buen Ministro de Magia, se ofreció a casarnos por todo lo alto, a lo que no pudimos negarnos. Pero nunca creí que cuando decía por todo lo alto, se estuviese refiriendo a llamar a la prensa, invitar a todas las personas influyentes...
- Sí, quiero.-responde Regulus.
- Hermione Granger, ¿quieres recibir a Regulus Black, como esposo, y prometes serle fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?-me pregunta Rodolphus.
- Sí, quiero.-respondo.
- En ese caso, podéis besaros.-dijo Rodolphus.
No necesitamos que nos lo repitieran, nuestros labios se unieron en un beso tierno y dulce, pero que cada vez se estaba volviendo más apasionado. Escuché como alguien carraspeaba y nos separamos un poco sonrojados. Después nos dimos la vuelta, dispuestos a irnos de la iglesia. Barty, Rodolphus, Rabastan, Moody, Tonks, Remus, Draco, Blaise, Theo, Pansy, Dafne, Alison, Bellatrix, Narcisa, Lucius, Antonin, Walden, Neville, Parvati, Lavender, y todos los miembros de la Legión Granger nos felicitan, algunos están llorando. Yo sonrío.
Una vez fuera, tiro el ramo, y cual es mi sorpresa cuando lo coge Dafne, quien mira disimuladamente a Blaise. Yo sonrío antes de volverme hacia mi esposo. ¿He mencionado que ambos somos los abogados más importantes de la Comunidad Mágica?
Hice bien al haberme marchado sola a descubrir lo que querían decir mis sueños, gracias a mi estadía en Azkaban, nos conocimos y nos enamoramos. Ahora debemos irnos a la luna de miel. ¿Adónde me llevará? Tengo curiosidad y siempre que pregunto me dice que es una sorpresa, aunque es mejor así, no me importa a donde me lleve, siempre que me lleve a su lado.
FIN DEL FIC.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Azkaban: Las cadenas de tu amor (Regulus/Hermione)
Que pedazo de final!!!
vamos por partes ejem.... la batalla estupenda, mira que matar a Dumbledore uno de los suyos jejeje, si esque son unos patosos de cuidado xD.
Bueno y
La repartición de cargos me parece acertada sobre todo la de director de Hogwarts que recae en Lucius, pero no as pensado que a Snape no le va hacer gracia que Barty sea profesor de DCAO, con lo que a Sevi le gusta el puesto?? jejej
Y bueno el momento de Hermione entrando en la ceremonia es real como la vida misma, esos nervios que te empugan a salir corriendo de la iglesia jejej, por suerte hay algo llamémosle "x" que te ata los pies al suelo jejej para que no puedas huir.
En fin ya se termino, por suerte aun tienes mas historias, sabes te iba a proponer otro reto, pero no se si estaras muy estresada jejej, ya me avisas ok? una pista por si te pica la curiosidad Hermione/ Tom.S. Jnr.(voldemort de joven)
bss
vamos por partes ejem.... la batalla estupenda, mira que matar a Dumbledore uno de los suyos jejeje, si esque son unos patosos de cuidado xD.
Bueno y
totalmente de acuerdo jejeje."Bueno, ya sabes lo que dicen.-dijo Hermione guiñándole un ojo.-El amor mueve montañas."
La repartición de cargos me parece acertada sobre todo la de director de Hogwarts que recae en Lucius, pero no as pensado que a Snape no le va hacer gracia que Barty sea profesor de DCAO, con lo que a Sevi le gusta el puesto?? jejej
Y bueno el momento de Hermione entrando en la ceremonia es real como la vida misma, esos nervios que te empugan a salir corriendo de la iglesia jejej, por suerte hay algo llamémosle "x" que te ata los pies al suelo jejej para que no puedas huir.
En fin ya se termino, por suerte aun tienes mas historias, sabes te iba a proponer otro reto, pero no se si estaras muy estresada jejej, ya me avisas ok? una pista por si te pica la curiosidad Hermione/ Tom.S. Jnr.(voldemort de joven)
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