Toujours Pur (Regulus/Hermione)
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 8:
¿Knockturn Alley?"-preguntó la señora Weasley sentada en una silla en el despacho de Mcgonagall, quien había convocado una reunión de emergencia después de haber visto las fotos de Harry, Ron y Hermione en El Profeta. La señora Weasley había ido corriendo, no le había dado tiempo a cambiarse de ropa, por lo que seguía con el pijama.-¿Y los mortífagos también estaban en esa zona? Primero Azkaban y ahora esto ¿qué están haciendo, Minerva? ¿Qué les dijo Dumbledore?
- No tengo ni idea.-dijo Minerva intentando trasmitir una calma que no sentía.-Supongo que están haciendo lo que cualquiera de nosotros haría.
- Sus escondites no son ilógicos.-dijo Remus asustado de la mirada de reproche que le dirigió la señora Weasley.-Escogieron esos lugares porque pensaron que nadie los encontraría, sólo han tenido mala suerte.
- ¿Mala suerte?-repitió la señora Weasley indignada.-¿Cuánta mala suerte pueden tener tres niños?
- No son niños, Molly.-dijo Remus.-Tienen la misma edad que nosotros cuando nos unimos a la Orden.
- Formaron el Ejército de Dumbledore hace dos años.-intervino Ginny.-Voldemort le lanzó a Harry la maldición Unforgivable cuando sólo era un bebé. Hermione fue petrificada con doce años cuando se enfrentó con un basilisco. Harry, Ron y Hermione han convatido muchas veces contra Voldemort y siempre han salido victoriosos.
- Ginny.-dijo la señora Weasley abrazando a su hija.-Van a estar bien, ya lo verás...
- No, no, no...-sollozaba Ginny.-Incluso si ellos sobreviven, siempre van a estar marcados por el dolor y la muerte de sus seres queridos.
La señora Weasley observó a su hija, nunca la había visto así, tenía demasiado dolor.
- Ellos nos tienen, Ginny.-intervino Remus recordando cuando Arthur Weasley había dicho esas mismas palabras a Molly después de que Voldemort matase a Lily y a James.-Ellos siempre nos tendrán.
*********************
- Ron, vamos a detenernos aquí.-dijo Harry.-Necesitamos descansar. Hermione se va a caer de la escoba si continuamos.
Ron miró a Harry y asintió. Descendieron lentamente, y metieron las escobas en las bolsas sin fondo por si había muggles cerca, aunque ya era demasiado raro ver a tres adolescentes con pijamas caminando por la calle como si fuese lo más normal del mundo.
- Tendremos que encontrar un lugar donde poder cambiarnos de ropa antes de que salga el sol.-dijo Harry.
- Girar a la derecha en la próxima esquina.-dijo Hermione.-Estamos cerca de mi casa y mis padres están de viaje fuera de la ciudad.
- ¿Una auténtica casa?-preguntó Ron ansiosamente.-¿Con muebles, alimento y aseo? Al final la persecución por Knockturn Alley va a servir para algo.
Harry no podía dejar de reir y Hermione esbozó una leve sonrisa. La casa de los Grangers estaba limpia y ordenada, con un ligero olor a vainilla resultado de las velas que había por toda la casa. Hermione puso rápidamente hechizos protectores en todas las puertas y ventanas, mientras Harry y Ron estaban en la cocina haciendo la comida. Hermione se fue a la ducha y se cambió de ropa, después bajó las escaleras y se dirigió a la cocina. Harry y Ron echaron a suertes quien le tocaría ducharse primero. Ganó Harry, por lo que Ron se quedó en la cocina con Hermione. Una vez duchados los tres, empezaron a comer, y cuando terminaron, se dirigieron a los dormitorios, donde se durmieron rápidamente.
*******************
- ¿Porqué no vinieron aquí al principio?-preguntó el hombre de ojos oscuros.-Si ella sabía que sus padres no estarían en casa...
- Entonces no habrían destruido dos Horcruxes.-dijo el otro hombre sabiamente.
- ¿Sabes cuándo regresaran sus padres?
- Todavía tardarán en regresar algunos días. Los mandé fuera del país después de que Harry, Ron y Hermione decidieran recorrer el mundo para destruir los Horcruxes, después de todo, los muggles no se pueden defender muy bien contra la magia.
- Asique sabes donde están.
- No y tampoco lo sabe ella.-respondió el otro hombre rápidamente.
- Supongo que cuanto sepa ella de sus padres y viceversa, será mejor.
- No hay necesidad de causar más preocupación de la necesaria. Ella estará bien, una vez que le contemos todo.
El hombre de ojos oscuros soltó una amarga carcajada.
- ¿Crees enserio que lo conseguirá?-preguntó el hombre de ojos oscuros.
- Esperemos que sí.-respondió el otro hombre.-Por el bien de todos.
*************************
Era domingo por la tarde, Hermione, Harry y Ron estaban algo más descansados, más aseados, más nutridos y mejor vestidos que hace unos días desde que decidieron irse de la boda de Bill y Fleur. Cuando, de repente sintieron como la puerta principal de la casa de los Granger se abría de golpe. El Trío de Oro agarró fuertemente las varitas.
- ¿Qué ha sido eso?-preguntó Ron, pero nadie le contestó.
Unos momentos después, sus varitas salieron volando hacia un punto de la habitación, intentaron seguirlas, pero descubrieron que no podían moverse.
- Lamento haber tenido que hacer esto.-dijo Albus Dumbledore con las varitas del Trío de Oro en la mano.-Pero debido a la experiencia que tenéis en duelos, no quería provocar un caos.
Harry, Ron y Hermione lo miraban como si no se pudieran creer que era él, que estaba allí, aunque lo estuvieran viendo con sus propios ojos. Después de un momento, los ojos se les llenaron de lágrimas.
- ¡No puede ser!-dijo Harry.-¡Usted no puede estar aquí! ¡Yo le vi morir! ¡Le vi caer de la Torre de Astronomía! ¡Todo el mundo lo vió muerto en el suelo! ¡Estuvimos en su funeral!
- No puedo disculparme lo suficiente por menti a todos, especialmente a vosotros.-dijo Dumbledore.-Tampoco puedo explicar las razones por la que Snape y yo decidimos llevar a cabo esa farsa.
- Snape te mató.-dijo Harry.
- Eso es lo que queríamos que pensárais.-dijo Dumbledore.-Queríamos contároslo, pero teníamos que esperar el momento adecuado, por eso estuvimos en observándoos en la boda de Bill y Fleur, también os estuvimos observando cuando estuvísteis cerca de Azkaban. Queríamos que encontrárais la nota de RAB.
- ¿Cómo dice?-preguntó Harry un segundo antes de que Hermione lanzara un chillido. Harry miró la causa del grito de su amiga, y entonces la ira que sentía empezó a crecer. Severus Snape acababa de surgir detrás de Dumbledore y los miraba a todos con su mirada indiferente.
- ¡TÚ, MONSTRUO!-gritó Hermione cuando se recuperó del shock.-¡YO LE DEFENDÍ CUANDO NADIE MÁS LO HIZO! ¡NOS TRATÓ COMO BASURA PERO AÚN ASÍ CREÍ EN TÍ! ¡EN TU INOCENCIA! ¡PERO NOS TRAICIONASTE A TODOS!
Cuando Hermione se detuvó a respirar un poco, Dumbledore dijo cuidadosamente:
- Hermione, si Severus me hubiera matado en realidad y lo que vísteis no hubiera sido un impostor...
- Desde la primera vez que ví a Harry hacer fácilmente las pociones con el libro del Príncipe Mestizo supe que algo no andaba bien.-lo interrumpió Hermione.-Mientras Harry y Ron se divertían en buscar hechizos y pociones en ese libro, decidí investigar un poco, pero lo único que pude encontrar fue el nombre de Eileen Prince, busqué como una posesa información sobre ella, pero no dió resultado. Luego pasó ese incidente con la maldición Sectusembra, aunque sabía que era magia negra, pero parecía tan inofensiva...
- Hermione...-comenzó Dumbledore.
- Prendí fuego a sus ropas en primer año.-continuó Hermione dirigiéndose a Snape que la miraba con intensidad.-Creí que eras tú quien intentaba tirar a Harry de la escoba, no Quirrel. En segundo año fuí yo quien robó los ingredientes de su despacho para elaborar la poción multijugos para infiltrarnos en la sala común de Slytherin y conseguir información sobre la cámara de los secretos. En tercer año me imaginé la verdad sobre Remus Lupin, al faltar siempre después de la luna llena, pero lo mantuve en secreto. Ese mismo año utilicé el giratiempo con Harry para salvar a Buckbeak y a Sirius. Y en quinto año convencí a Harry para llevar a Umbridge al interior del bosque prohibido y dejarla a merced de los centauros para poder entrar en El Departamento de Misterios del Ministerio.
Snape miraba a Hermione de una manera un tanto extraña, pero ella le seguía mirando desafiante.
- ¿Es suficiente para tí?-preguntó Hermione desafiante.-¿Vas a matarnos ahora?
Harry pudo haber jurado que vió un leve amago de sonrisa en el rostro de Snape antes de que su ex-profesor mirase a Dumbledore.
- Talvez ella pueda manejarlo todo.-dijo Snape. Dumbledore sonrió.
- Ron.-dijo Dumbledore.-Si tienes algo que decir, como tus amigos, hazlo ahora, porque tenemos mucho de lo que hablar y muy poco tiempo.
**************
A pesar de que Dumbledore retiró el hechizo, Harry, Ron y Hermione estaban sentados en el sillón de los Granger, pero la tensión se respiraba en el aire. Dumbledore estaba sentado en el sillón frente a ellos, Snape estaba de pie, detrás de una silla. Dumbledore comenzó a explicar los acontecimientos de la noche del ataque a Hogwarts, hasta que llegó a la parte en la que Harry llamó a la puerta de su despacho para que le hablara de los Horcruxes.
- ¿Cómo pudíste haber sobrevivido esa noche?-preguntó Harry.
- Porque yo no fuí quien murió.-respondió Dumbledore.
- ¿Entonces quién fué el que murió?-preguntó Ron.
- Narcisa Malfoy.-respondió Dumbledore.
- ¿QUÉ?-preguntó El Trío de Oro al unísono.
- Pero si ella realizó el voto irrompible con Severus para proteger a Draco.-respondió Harry.
- El pacto se mantuvo.-explicó Dumbledore.-No en la forma en la que se sugirió desde el primer momento, pero ella pudo cumplir su parte.
Harry, Ron y Hermione lo miraban atónitos, Snape decidió continuar con la historia.
- Decidí hacer el voto irrompible con Narcisa pero sabía que tenía que ser cuidadoso con mis palabras, especialmente con Bellatrix presente. Narcisa sabía que El Señor Oscuro estaba utilizando a Draco para castigar a Lucius. También sabía que Draco no era ningún mortífago, por lo tanto, no tenía porque seguir las órdenes del Señor Tenebroso. Por lo que mi parte del trato pudo hacerse sin problemas.
- Pero había un obstáculo.-dijo Dumbledore.-Tenía que morir. Harry, Narcisa me pidió, a través de Snape, que la Orden protegiera a Draco. Ella se dirigió a Azkaban para comunicárselo a Lucius, pero él se enfadó con ella por haber traicionado a Voldemort.
- Entonces, Lucius le dijo a Draco que su madre les había traicionado.-continuó Snape.-Narcisa habló con Draco y le dijo que ella no aguantaba más, que tenía que suicidarse antes de que la encontrase El Señor Oscuro o alguno de sus seguidores, pero ella no se suicidó, vino a verme y decidió ayudarnos para mantener seguro a Draco, decidió morir en el lugar de Albus.
- Y así conseguir destruir a Voldemort.-dijo Dumbledore.-Voldemort no tenía ni idea de que vosotros sabíais que los Horcruxes existían y os subestimó demasiado. Asumió que con mi muerte no habría ningún problema para lograr manipular a todos. Por eso le dije a Severus que le dijese al Señor Oscuro que yo había muerto, pero en realidad era Narcisa bajo los efectos de la poción multijugos, ella era la que estaba en mi oficina cuando viniste a reunirte conmigo, Harry. Era ella quien estaba en la torre contigo.
- Yo maté a Narcisa.-dijo Snape con una voz que expresaba remordimiento.-Después cogí a Draco y huimos de allí, más tarde le dije que su madre se había suicidado.
- Para asegurarme de que Voldemort creyera que yo había muerto, tuve que dejar que vosotros también lo creyérais.-continuó Dumbledore al borde de las lágrimas.-No tenéis ni idea de lo doloroso que fué para mí causaros tanto dolor, pero era necesario.-Sabía que no abandonaríais, que completaríais la misión aunque estuviéseis solos.-dijo con los ojos llenos de orgullo.-Os hemos estado siguiendo desde el día en que dejásteis la Orden, hemos estado vigilando vuestros pasos y ayudándoos como pudimos, pero la mayor parte del trabajo lo habéis hecho vosotros. Fuí yo quien te proporcionaba las visiones de los lugares en donde estaban los Horcruxes, Harry. Era solo Ligellimency.
- Pero cuando se enteraron de lo de Regulus, no supísteis continuar.-dijo Snape.
- Sentimos no haber podido volver a romper las normas para entrar en el Ministerio.-dijo Hermione con ironía.-Además, no habéis explicado como supísteis sobre Regulus y sobre mí.
- Porque lo vimos en la mente de Kreacher.-dijo Snape indiferente.
- ¿Habéis utilizado Ligellimency con un elfo?-preguntó Hermione alzando un poco la voz.
- Oh, claro.-dijo Snape empezando a mostrar cierta irritación con Hermione.-Me olvidé completamente de los derechos de los elfos domésticos, aunque él no mostrase ningún respeto contigo cuando estuviste en la casa de los Black.
- Severus, Hermione, ya basta.-dijo Dumbledore.-Hermione, no sé lo que te pasa últimamente, pero deberías tranquilizarte un poco. El fuego tiene muchos usos, puede utilizarse de forma benigna, pero también puede ser desastroso si se deja libre, además de que puede ser peligroso. Vas a tener que pensar de qué manera quieres utilizarlo y aún así debes ser capaz de controlarlo. El año al que vas a ir, Hermione, es crucial para todos. Severus todavía está cursando Hogwarts, por lo que no es ningún espía de la Orden.
- Asíque sabéis como puedo acceder al Garus Glitch.-dijo Hermione asintiendo.-Y como puedo convencer a Regulus para que me ayude a destruir el Horcruxe.
- Tenemos una idea.-respondió Dumbledore.
¿Knockturn Alley?"-preguntó la señora Weasley sentada en una silla en el despacho de Mcgonagall, quien había convocado una reunión de emergencia después de haber visto las fotos de Harry, Ron y Hermione en El Profeta. La señora Weasley había ido corriendo, no le había dado tiempo a cambiarse de ropa, por lo que seguía con el pijama.-¿Y los mortífagos también estaban en esa zona? Primero Azkaban y ahora esto ¿qué están haciendo, Minerva? ¿Qué les dijo Dumbledore?
- No tengo ni idea.-dijo Minerva intentando trasmitir una calma que no sentía.-Supongo que están haciendo lo que cualquiera de nosotros haría.
- Sus escondites no son ilógicos.-dijo Remus asustado de la mirada de reproche que le dirigió la señora Weasley.-Escogieron esos lugares porque pensaron que nadie los encontraría, sólo han tenido mala suerte.
- ¿Mala suerte?-repitió la señora Weasley indignada.-¿Cuánta mala suerte pueden tener tres niños?
- No son niños, Molly.-dijo Remus.-Tienen la misma edad que nosotros cuando nos unimos a la Orden.
- Formaron el Ejército de Dumbledore hace dos años.-intervino Ginny.-Voldemort le lanzó a Harry la maldición Unforgivable cuando sólo era un bebé. Hermione fue petrificada con doce años cuando se enfrentó con un basilisco. Harry, Ron y Hermione han convatido muchas veces contra Voldemort y siempre han salido victoriosos.
- Ginny.-dijo la señora Weasley abrazando a su hija.-Van a estar bien, ya lo verás...
- No, no, no...-sollozaba Ginny.-Incluso si ellos sobreviven, siempre van a estar marcados por el dolor y la muerte de sus seres queridos.
La señora Weasley observó a su hija, nunca la había visto así, tenía demasiado dolor.
- Ellos nos tienen, Ginny.-intervino Remus recordando cuando Arthur Weasley había dicho esas mismas palabras a Molly después de que Voldemort matase a Lily y a James.-Ellos siempre nos tendrán.
*********************
- Ron, vamos a detenernos aquí.-dijo Harry.-Necesitamos descansar. Hermione se va a caer de la escoba si continuamos.
Ron miró a Harry y asintió. Descendieron lentamente, y metieron las escobas en las bolsas sin fondo por si había muggles cerca, aunque ya era demasiado raro ver a tres adolescentes con pijamas caminando por la calle como si fuese lo más normal del mundo.
- Tendremos que encontrar un lugar donde poder cambiarnos de ropa antes de que salga el sol.-dijo Harry.
- Girar a la derecha en la próxima esquina.-dijo Hermione.-Estamos cerca de mi casa y mis padres están de viaje fuera de la ciudad.
- ¿Una auténtica casa?-preguntó Ron ansiosamente.-¿Con muebles, alimento y aseo? Al final la persecución por Knockturn Alley va a servir para algo.
Harry no podía dejar de reir y Hermione esbozó una leve sonrisa. La casa de los Grangers estaba limpia y ordenada, con un ligero olor a vainilla resultado de las velas que había por toda la casa. Hermione puso rápidamente hechizos protectores en todas las puertas y ventanas, mientras Harry y Ron estaban en la cocina haciendo la comida. Hermione se fue a la ducha y se cambió de ropa, después bajó las escaleras y se dirigió a la cocina. Harry y Ron echaron a suertes quien le tocaría ducharse primero. Ganó Harry, por lo que Ron se quedó en la cocina con Hermione. Una vez duchados los tres, empezaron a comer, y cuando terminaron, se dirigieron a los dormitorios, donde se durmieron rápidamente.
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- ¿Porqué no vinieron aquí al principio?-preguntó el hombre de ojos oscuros.-Si ella sabía que sus padres no estarían en casa...
- Entonces no habrían destruido dos Horcruxes.-dijo el otro hombre sabiamente.
- ¿Sabes cuándo regresaran sus padres?
- Todavía tardarán en regresar algunos días. Los mandé fuera del país después de que Harry, Ron y Hermione decidieran recorrer el mundo para destruir los Horcruxes, después de todo, los muggles no se pueden defender muy bien contra la magia.
- Asique sabes donde están.
- No y tampoco lo sabe ella.-respondió el otro hombre rápidamente.
- Supongo que cuanto sepa ella de sus padres y viceversa, será mejor.
- No hay necesidad de causar más preocupación de la necesaria. Ella estará bien, una vez que le contemos todo.
El hombre de ojos oscuros soltó una amarga carcajada.
- ¿Crees enserio que lo conseguirá?-preguntó el hombre de ojos oscuros.
- Esperemos que sí.-respondió el otro hombre.-Por el bien de todos.
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Era domingo por la tarde, Hermione, Harry y Ron estaban algo más descansados, más aseados, más nutridos y mejor vestidos que hace unos días desde que decidieron irse de la boda de Bill y Fleur. Cuando, de repente sintieron como la puerta principal de la casa de los Granger se abría de golpe. El Trío de Oro agarró fuertemente las varitas.
- ¿Qué ha sido eso?-preguntó Ron, pero nadie le contestó.
Unos momentos después, sus varitas salieron volando hacia un punto de la habitación, intentaron seguirlas, pero descubrieron que no podían moverse.
- Lamento haber tenido que hacer esto.-dijo Albus Dumbledore con las varitas del Trío de Oro en la mano.-Pero debido a la experiencia que tenéis en duelos, no quería provocar un caos.
Harry, Ron y Hermione lo miraban como si no se pudieran creer que era él, que estaba allí, aunque lo estuvieran viendo con sus propios ojos. Después de un momento, los ojos se les llenaron de lágrimas.
- ¡No puede ser!-dijo Harry.-¡Usted no puede estar aquí! ¡Yo le vi morir! ¡Le vi caer de la Torre de Astronomía! ¡Todo el mundo lo vió muerto en el suelo! ¡Estuvimos en su funeral!
- No puedo disculparme lo suficiente por menti a todos, especialmente a vosotros.-dijo Dumbledore.-Tampoco puedo explicar las razones por la que Snape y yo decidimos llevar a cabo esa farsa.
- Snape te mató.-dijo Harry.
- Eso es lo que queríamos que pensárais.-dijo Dumbledore.-Queríamos contároslo, pero teníamos que esperar el momento adecuado, por eso estuvimos en observándoos en la boda de Bill y Fleur, también os estuvimos observando cuando estuvísteis cerca de Azkaban. Queríamos que encontrárais la nota de RAB.
- ¿Cómo dice?-preguntó Harry un segundo antes de que Hermione lanzara un chillido. Harry miró la causa del grito de su amiga, y entonces la ira que sentía empezó a crecer. Severus Snape acababa de surgir detrás de Dumbledore y los miraba a todos con su mirada indiferente.
- ¡TÚ, MONSTRUO!-gritó Hermione cuando se recuperó del shock.-¡YO LE DEFENDÍ CUANDO NADIE MÁS LO HIZO! ¡NOS TRATÓ COMO BASURA PERO AÚN ASÍ CREÍ EN TÍ! ¡EN TU INOCENCIA! ¡PERO NOS TRAICIONASTE A TODOS!
Cuando Hermione se detuvó a respirar un poco, Dumbledore dijo cuidadosamente:
- Hermione, si Severus me hubiera matado en realidad y lo que vísteis no hubiera sido un impostor...
- Desde la primera vez que ví a Harry hacer fácilmente las pociones con el libro del Príncipe Mestizo supe que algo no andaba bien.-lo interrumpió Hermione.-Mientras Harry y Ron se divertían en buscar hechizos y pociones en ese libro, decidí investigar un poco, pero lo único que pude encontrar fue el nombre de Eileen Prince, busqué como una posesa información sobre ella, pero no dió resultado. Luego pasó ese incidente con la maldición Sectusembra, aunque sabía que era magia negra, pero parecía tan inofensiva...
- Hermione...-comenzó Dumbledore.
- Prendí fuego a sus ropas en primer año.-continuó Hermione dirigiéndose a Snape que la miraba con intensidad.-Creí que eras tú quien intentaba tirar a Harry de la escoba, no Quirrel. En segundo año fuí yo quien robó los ingredientes de su despacho para elaborar la poción multijugos para infiltrarnos en la sala común de Slytherin y conseguir información sobre la cámara de los secretos. En tercer año me imaginé la verdad sobre Remus Lupin, al faltar siempre después de la luna llena, pero lo mantuve en secreto. Ese mismo año utilicé el giratiempo con Harry para salvar a Buckbeak y a Sirius. Y en quinto año convencí a Harry para llevar a Umbridge al interior del bosque prohibido y dejarla a merced de los centauros para poder entrar en El Departamento de Misterios del Ministerio.
Snape miraba a Hermione de una manera un tanto extraña, pero ella le seguía mirando desafiante.
- ¿Es suficiente para tí?-preguntó Hermione desafiante.-¿Vas a matarnos ahora?
Harry pudo haber jurado que vió un leve amago de sonrisa en el rostro de Snape antes de que su ex-profesor mirase a Dumbledore.
- Talvez ella pueda manejarlo todo.-dijo Snape. Dumbledore sonrió.
- Ron.-dijo Dumbledore.-Si tienes algo que decir, como tus amigos, hazlo ahora, porque tenemos mucho de lo que hablar y muy poco tiempo.
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A pesar de que Dumbledore retiró el hechizo, Harry, Ron y Hermione estaban sentados en el sillón de los Granger, pero la tensión se respiraba en el aire. Dumbledore estaba sentado en el sillón frente a ellos, Snape estaba de pie, detrás de una silla. Dumbledore comenzó a explicar los acontecimientos de la noche del ataque a Hogwarts, hasta que llegó a la parte en la que Harry llamó a la puerta de su despacho para que le hablara de los Horcruxes.
- ¿Cómo pudíste haber sobrevivido esa noche?-preguntó Harry.
- Porque yo no fuí quien murió.-respondió Dumbledore.
- ¿Entonces quién fué el que murió?-preguntó Ron.
- Narcisa Malfoy.-respondió Dumbledore.
- ¿QUÉ?-preguntó El Trío de Oro al unísono.
- Pero si ella realizó el voto irrompible con Severus para proteger a Draco.-respondió Harry.
- El pacto se mantuvo.-explicó Dumbledore.-No en la forma en la que se sugirió desde el primer momento, pero ella pudo cumplir su parte.
Harry, Ron y Hermione lo miraban atónitos, Snape decidió continuar con la historia.
- Decidí hacer el voto irrompible con Narcisa pero sabía que tenía que ser cuidadoso con mis palabras, especialmente con Bellatrix presente. Narcisa sabía que El Señor Oscuro estaba utilizando a Draco para castigar a Lucius. También sabía que Draco no era ningún mortífago, por lo tanto, no tenía porque seguir las órdenes del Señor Tenebroso. Por lo que mi parte del trato pudo hacerse sin problemas.
- Pero había un obstáculo.-dijo Dumbledore.-Tenía que morir. Harry, Narcisa me pidió, a través de Snape, que la Orden protegiera a Draco. Ella se dirigió a Azkaban para comunicárselo a Lucius, pero él se enfadó con ella por haber traicionado a Voldemort.
- Entonces, Lucius le dijo a Draco que su madre les había traicionado.-continuó Snape.-Narcisa habló con Draco y le dijo que ella no aguantaba más, que tenía que suicidarse antes de que la encontrase El Señor Oscuro o alguno de sus seguidores, pero ella no se suicidó, vino a verme y decidió ayudarnos para mantener seguro a Draco, decidió morir en el lugar de Albus.
- Y así conseguir destruir a Voldemort.-dijo Dumbledore.-Voldemort no tenía ni idea de que vosotros sabíais que los Horcruxes existían y os subestimó demasiado. Asumió que con mi muerte no habría ningún problema para lograr manipular a todos. Por eso le dije a Severus que le dijese al Señor Oscuro que yo había muerto, pero en realidad era Narcisa bajo los efectos de la poción multijugos, ella era la que estaba en mi oficina cuando viniste a reunirte conmigo, Harry. Era ella quien estaba en la torre contigo.
- Yo maté a Narcisa.-dijo Snape con una voz que expresaba remordimiento.-Después cogí a Draco y huimos de allí, más tarde le dije que su madre se había suicidado.
- Para asegurarme de que Voldemort creyera que yo había muerto, tuve que dejar que vosotros también lo creyérais.-continuó Dumbledore al borde de las lágrimas.-No tenéis ni idea de lo doloroso que fué para mí causaros tanto dolor, pero era necesario.-Sabía que no abandonaríais, que completaríais la misión aunque estuviéseis solos.-dijo con los ojos llenos de orgullo.-Os hemos estado siguiendo desde el día en que dejásteis la Orden, hemos estado vigilando vuestros pasos y ayudándoos como pudimos, pero la mayor parte del trabajo lo habéis hecho vosotros. Fuí yo quien te proporcionaba las visiones de los lugares en donde estaban los Horcruxes, Harry. Era solo Ligellimency.
- Pero cuando se enteraron de lo de Regulus, no supísteis continuar.-dijo Snape.
- Sentimos no haber podido volver a romper las normas para entrar en el Ministerio.-dijo Hermione con ironía.-Además, no habéis explicado como supísteis sobre Regulus y sobre mí.
- Porque lo vimos en la mente de Kreacher.-dijo Snape indiferente.
- ¿Habéis utilizado Ligellimency con un elfo?-preguntó Hermione alzando un poco la voz.
- Oh, claro.-dijo Snape empezando a mostrar cierta irritación con Hermione.-Me olvidé completamente de los derechos de los elfos domésticos, aunque él no mostrase ningún respeto contigo cuando estuviste en la casa de los Black.
- Severus, Hermione, ya basta.-dijo Dumbledore.-Hermione, no sé lo que te pasa últimamente, pero deberías tranquilizarte un poco. El fuego tiene muchos usos, puede utilizarse de forma benigna, pero también puede ser desastroso si se deja libre, además de que puede ser peligroso. Vas a tener que pensar de qué manera quieres utilizarlo y aún así debes ser capaz de controlarlo. El año al que vas a ir, Hermione, es crucial para todos. Severus todavía está cursando Hogwarts, por lo que no es ningún espía de la Orden.
- Asíque sabéis como puedo acceder al Garus Glitch.-dijo Hermione asintiendo.-Y como puedo convencer a Regulus para que me ayude a destruir el Horcruxe.
- Tenemos una idea.-respondió Dumbledore.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 9:
- Podemos entrar en el Ministerio por los pasadizos secretos.-dijo Dumbledore.-No habrá mucha seguridad, porque poca gente los conoce, y para el resto del mundo, se supone que estoy muerto.
- ¿Qué pasa con la sala del Garus Glitch?-preguntó Ron.-¿Cómo entraremos?
- No habrá ningún problema.-dijo Dumbledore.
- Dos de nosotros entrarán en la sala para comprobar que no hay ningún peligro.-dijo Snape.-Lo difícil será la preparación.
- ¿Preparación para qué?-preguntó Harry.
- Si la señorita Granger va a viajar 21 años al pasado, tendrá que estar preparada para soportar la magnitud de la magia.-dijo Snape.-Afortunadamente ella ya tiene experiencia en viajes al pasado.
- Hermione ¿estás segura de esto?-preguntó Ron.-No me agrada la idea de que te vayas para siempre, aunque sea por el bien del mundo mágico, sé que sonaré egoísta, pero yo...
- Ron...-interrumpió Hermione sonriendo.-A mi tampoco me agrada la idea de irme de aquí y viajar 21 años al pasado, pero es para derrotar a Voldemort, es la única posibilidad que tenemos.
- Ya que está tan segura de esto, señorita Granger.-dijo Snape.-Has de saber que Regulus no era ningún inadaptado social, tenía muchísimos amigos en su séptimo año, por lo que no esperes que se aferre a ti nada más llegar. Te va a costar mucho tiempo acercarte a él.
- Bueno, usted no tenía muchos amigos por aquella época ¿verdad?-dijo Harry desafiante.-Talvez Hermione pueda hacerse amigo tuyo y llegar a Regulus de esa forma.
- Es suficiente Harry.-dijo Dumbledore antes de que Severus pudiese contestar al muchacho.
- De todos modos, os estáis olvidando de algo.-dijo Hermione algo agitada. Todo el mundo la miró, Ron colocó una mano en su hombro.-Soy nacida de muggles. Aunque las notas entre Regulus y yo hablasen de que yo era una nacida de muggles, él no pudo haberlo sabido todo el tiempo. El prejuicio de la sangre era mucho peor en aquella época que en la actualidad, si algún Slytherin me descubre, no tendrá ningún reparo en enviarme a San Mungo.
- ¿Y porque crees que alguien va a descubrir que eres nacida de muggles?-preguntó Dumbledore mirando a Snape, quien asintió.
- Por mi nombre.-contestó Hermione.
- Entonces hazles creer que eres una mestiza, que tu madre fue una bruja quien se enamoró de un muggle, como consecuencia tu familia materna os prohibió tener cualquier contacto con ellos.-dijo Dumbledore.
- ¿Cómo crees que voy a conseguir que se lo traguen?-preguntó Hermione soltando una carcajada.
- Porque vas a utilizar esto.-dijo Snape sacando de su túnica un perfume.-El perfume pensativo. Se llama así porque extrae ilusiones, recuerdos, pensamientos...provocando que los demás crean lo que dices. Al igual que Voldemort utilizó la Ligelimency para mandar esos sueños sobre Black a Potter, este perfume puede lograr engañar a todo el mundo. En esa época no era extraño que los mestizos fueran renegados por sus familias de Sangre Pura cuando uno de sus miembros se relacionaba con muggles. Así evitaban los escándalos y las humillaciones públicas.
- ¿Y cómo lo uso?-preguntó Hermione.
- Los pensamientos e ilusiones tienes que pensarlos tú.-respondió Dumbledore.-Pero los recuerdos podemos proporcionártelos nosotros con la Ligelimency, pero tienes que tener cuidado con la Oclumency ya que podría arruinar los recuerdos que te proporcionemos. Tienes que rociarte con el perfume cada 24 horas.
Hermione agarró la mano de Ron y le dió un fuerte apretón, Harry rodeó con sus brazos la cintura de la castaña, como si quisiera protegerla de algo.
- ¡Eso es demasiado peligroso!-dijo Harry.-Cuando Voldemort empleó la Ligelimency conmigo, nosotros tres junto con Neville, Ginny y Luna fuimos al Departamento de Misterios para intentar salvar a Sirius, y cuando por fin llegamos, Sirius acabó muerto.
- Pero eso no ocurrirá si la señorita Granger actua con precaución.-dijo Snape.-Además de que estuve enseñándote Oclumency pero pasaste olímpicamente de mis clases, Potter.
- Ven aquí Hermione.-dijo Dumbledore. Hermione se acercó lentamente a Dumbledore y puso su mano sobre la del anciano ex-director. Dumbledore la miró con orgullo.-Es cierto que la Ligelimency es complicada, pero es mucho más sencilla si hay contacto físico y visual. Asíque si no te importa ¿podrías darle la otra mano a Severus?
Hermione se estremeció, pero le dió la mano a Snape, quien la cogió con cuidado, pero sin borrar su expresión apática. La castaña no apartó la vista de su antiguo profesor de pociones.
- Recuerda, Hermione.-dijo Dumbledore.-No te resistas a nosotros. Legilimens.
Hermione tensó su cuerpo y a continuación se relajó. Harry y Ron no apartaron los ojos de ella en ningún instante. Ella veía a un hombre con sus mismos ojos, llamado Francis Granger. También escuchó la suave voz de una mujer tarareando una canción y se sintió muy cansada, necesitaba dormir. Luego vió recuerdos de su infancia, pero en ninguna aparecía la mujer que había visto antes, sólo aparecía el hombre llamado Francis Granger. Luego se vió a sí misma con las túnicas de Beauxbatons, y más tarde se vió con las de Hogwarts. Después vió a Francis Granger en una cama de hospital tras haber sido víctima mortal de un accidente de coche.
Hermione parpadeó un par de veces, se sentía mareada e incapaz de sostenerse en pie. Sintió como Dumbledore y Snape reforzaron el agarre y la ayudaron a sentarse en el sillón. Cuando se sintió un poco mejor, levantó la cabeza y descubrió que todos la estaban mirando.
- ¿Has entendido lo que has visto, Hermione?-preguntó Dumbledore con cuidado. Ella asintió.
- Escuché la voz de mi madre, pero no la ví. En cambio, pude ver a mi padre, Francis Granger. Un montón de mis recuerdos reales, pero con Francis en ellos en vez de mi padre. Fuí al colegio de Beauxbatons y me cambié a Hogwarts para estar más cerca de mi padre, pero murió en un accidente de coche.-Hermione parpadeó y miró a Dumbledore.-Es decir, que voy a hacer creer a todo el mundo que soy una estudiante de Beauxbatons, no sé nada de mi madre ni de ninguno de mis parientes de sangre pura. Mi padre, Francis Granger me dijo que mi madre era una mujer de Sangre Pura, pero mi padre murió recientemente en un accidente de coche.
- Y que ningún miembro de su familia paterna sabe que eres una bruja.-añadió Snape.-Has perdido todo contacto con tus amigos de Beauxbatons. No tienes ninguna conexión con nadie, por lo tanto, nadie puede contradecir tu historia.
- ¿Ahora qué tengo que hacer?-preguntó ella.
- Extrae esos recuerdos de tu mente y añádelos al Perfume Pensativo.-respondió Snape.
Hermione asintió, cogió su varita y apuntó a su cabeza, sacó los recuerdos de su mente y los dirigió al perfume.
- Ese perfume no puede durarte mucho tiempo, pero intenta que te dure lo suficiente como para que todos crean tu historia.-dijo Snape.-Recuerda, rocíate sólo cada 24 horas, no más.
*****************************
- Vamos, Ron. No puedes quedarte atrás.-susurró Hermione con urgencia. Ron y ella se habían colocado sus túnicas con capucha y bolsas sin fondo. Era de noche y ambos seguían a Dumbledore y a Snape.
- Manteneos en silencio.-susurró Dumbledore.-Estamos llegando a los pasadizos, no parece que haya nadie vigilándolos, pero ser prudentes.
- ¿Dónde está exactamente el pasadizo?-preguntó Harry a Dumbledore.
- En la oficina del Ministro.-contestó Dumbledore.
- ¿QUÉ?-preguntó Harry atónito. No sabía lo que le resultaba más chocante: que hubiese un pasadizo que comunicaba el Bosque Prohibido con la oficina de Ministro, o que ese pasadizo estuviese sin vigilancia cuando el nuevo Ministro había sido jefe de aurores.
- Cuanto más cerca esté del peligro, más seguro estará.-dijo Dumbledore.-Es la misma decisión que cuando vosotros tres os escondísteis en el Callejón Knockturn. Nadie sabe que esos pasadizos existen. Scrimgeour pasa mucho tiempo en su oficina tratando de mantener el orden público intentando capturar algún mortífago.
Harry asintió. Era muy difícil perderse en los pasadizos, parecían una especie de laberinto y todos los corredores se comunicaban entre sí. Dumbledore estaba a la cabeza y los iba giando, hasta que una pared les impidió el paso. Dumbledore murmuró un hechizo con su varita y la pared se movió revelando la oficina del Ministerio. Salieron silenciosamente del despacho y poco tiempo después llegaron al Departamento de Misterios. Harry no se había dado cuenta de que había dejado de moverse hasta que Hermione puso una mano en su hombro, entonces se dió cuenta de que tanto ella como Ron se le habían quedado mirando. Él asintió al comprender que los tres estaban mirando lo mismo: la última vez que estuvieron allí, Sirius fué asesinado por Bellatrix Lestrange. El niño que vivió quiso ir corriendo hacia el velo para llamar a Sirius, pero sabía que era inútil y que había cosas más importantes que hacer.
Cuando llegaron a la sala de las puertas giratorias, Dumbledore se detuvo y levantó su mano para pedir silencio.
- Tened cuidado.-dijo Dumbledore. Acto seguido todos agarraron fuertemente la varita. El anciano ex-director apuntó con ella a la puerta.-Sectumportus imperio.
Hubo una fuerte explosión y la manilla de la puerta se deshizo, mientras soltaba vapores de color naranja. La puerta se abrió y todos entraron en la sala, donde había una bola de luz blanca en medio de la sala.
- No hay vuelta atrás ahora.-dijo Hermione, cuyas piernas no la respondían.-No puedo hacerlo.
- Claro que puedes, Hermione.-la animó Harry.
- Sí que puede, señorita Granger.-dijo Dumbledore. Ron agarró la mano de la castaña, Snape no dijo nada, sólo la miraba fijamente.
- Coja su giratiempo, señorita Granger y colóquese en el centro de la luz.-dijo Snape. Hermione hizo lo que él le ordenó.-Ahora vas a retroceder 21 años atrás. Le voy a dar un consejo que le puede ser útil: escoja muy bien sus batallas.
- Entiendo.-dijo Hermione.-Tengo que centrarme en Regulus y en el Horcruxe.
- Millicent Bagnold era ministro en aquella época.-dijo Snape.-Y la poción para los hombres lobo todavía no se ha inventado, falta un año para eso. Por lo tanto desconfía en todos los hombres lobos, sin importar lo encantadores que puedan llegar a ser en su forma humana.-dijo con sarcasmo.
- No se preocupe, dejaré que los Merodeadores se ocupen de Remus en su forma animaga durante las noches de luna llena.-dijo Hermione sabiendo lo que quería decir Snape.
- Oh, y hablando de eso.-dijo Harry sacando de su bolsa sin fondo el mapa de los Merodeadores.-Esto te ayudará, pero no dejes que nadie lo vea.
- Gracias.-dijo Hermione.
- Otra cosa más.-dijo Dumbledore.-Los prefectos son Lily Evans y James Potter.
- Por favor, cuida de mis padres y de Bill.-dijo Ron abrazando a Hermione.
- Por supuesto.-dijo la castaña devolviéndole el abrazo, él le secó la lágrima que resbalaba por la mejilla de ella con su dedo índice. Después echó un vistazo a los demás quien miraban la escena, acto seguido la besó brevemente en los labios.
- Ya era hora de que estuviérais juntos.-dijo Dumbledore.-Por cierto Harry...
- ¿Ginny?-preguntó el niño que vivió sabiendo lo que quería preguntarle Albus.-Fuimos novios, pero era demasiado peligroso para ella.
- Míralo por el lado bueno, Hermione.-dijo Harry intentando que ella sonriera.-Vas a ser 21 años más joven.
Hermione esbozó una sonrisa, después se giró para ver a Snape.
- Eso significa que voy a hacerte competencia en pociones.-dijo ella.
- Ya veremos.-dijo Snape esbozando una ligera sonrisa.
- Espero que en el futuro te podamos volver a ver.-dijo Harry.
- Os lo prometo.-dijo ella abrazando a Harry y derramando unas cuantas lágrimas. Acto seguido, se dirigió cogió su giratiempos, y caminó hacia la bola de luz, los miró una última vez, sonrió y dijo.
- Allá vamos.
Después desapareció. Harry, Ron, Snape y Dumbledore se quedaron mirando el lugar donde minutos antes había estado Hermione Granger.
- No os preocupéis, lo conseguirá.-dijo Dumbledore.-Sólo confiar en ella.
- Podemos entrar en el Ministerio por los pasadizos secretos.-dijo Dumbledore.-No habrá mucha seguridad, porque poca gente los conoce, y para el resto del mundo, se supone que estoy muerto.
- ¿Qué pasa con la sala del Garus Glitch?-preguntó Ron.-¿Cómo entraremos?
- No habrá ningún problema.-dijo Dumbledore.
- Dos de nosotros entrarán en la sala para comprobar que no hay ningún peligro.-dijo Snape.-Lo difícil será la preparación.
- ¿Preparación para qué?-preguntó Harry.
- Si la señorita Granger va a viajar 21 años al pasado, tendrá que estar preparada para soportar la magnitud de la magia.-dijo Snape.-Afortunadamente ella ya tiene experiencia en viajes al pasado.
- Hermione ¿estás segura de esto?-preguntó Ron.-No me agrada la idea de que te vayas para siempre, aunque sea por el bien del mundo mágico, sé que sonaré egoísta, pero yo...
- Ron...-interrumpió Hermione sonriendo.-A mi tampoco me agrada la idea de irme de aquí y viajar 21 años al pasado, pero es para derrotar a Voldemort, es la única posibilidad que tenemos.
- Ya que está tan segura de esto, señorita Granger.-dijo Snape.-Has de saber que Regulus no era ningún inadaptado social, tenía muchísimos amigos en su séptimo año, por lo que no esperes que se aferre a ti nada más llegar. Te va a costar mucho tiempo acercarte a él.
- Bueno, usted no tenía muchos amigos por aquella época ¿verdad?-dijo Harry desafiante.-Talvez Hermione pueda hacerse amigo tuyo y llegar a Regulus de esa forma.
- Es suficiente Harry.-dijo Dumbledore antes de que Severus pudiese contestar al muchacho.
- De todos modos, os estáis olvidando de algo.-dijo Hermione algo agitada. Todo el mundo la miró, Ron colocó una mano en su hombro.-Soy nacida de muggles. Aunque las notas entre Regulus y yo hablasen de que yo era una nacida de muggles, él no pudo haberlo sabido todo el tiempo. El prejuicio de la sangre era mucho peor en aquella época que en la actualidad, si algún Slytherin me descubre, no tendrá ningún reparo en enviarme a San Mungo.
- ¿Y porque crees que alguien va a descubrir que eres nacida de muggles?-preguntó Dumbledore mirando a Snape, quien asintió.
- Por mi nombre.-contestó Hermione.
- Entonces hazles creer que eres una mestiza, que tu madre fue una bruja quien se enamoró de un muggle, como consecuencia tu familia materna os prohibió tener cualquier contacto con ellos.-dijo Dumbledore.
- ¿Cómo crees que voy a conseguir que se lo traguen?-preguntó Hermione soltando una carcajada.
- Porque vas a utilizar esto.-dijo Snape sacando de su túnica un perfume.-El perfume pensativo. Se llama así porque extrae ilusiones, recuerdos, pensamientos...provocando que los demás crean lo que dices. Al igual que Voldemort utilizó la Ligelimency para mandar esos sueños sobre Black a Potter, este perfume puede lograr engañar a todo el mundo. En esa época no era extraño que los mestizos fueran renegados por sus familias de Sangre Pura cuando uno de sus miembros se relacionaba con muggles. Así evitaban los escándalos y las humillaciones públicas.
- ¿Y cómo lo uso?-preguntó Hermione.
- Los pensamientos e ilusiones tienes que pensarlos tú.-respondió Dumbledore.-Pero los recuerdos podemos proporcionártelos nosotros con la Ligelimency, pero tienes que tener cuidado con la Oclumency ya que podría arruinar los recuerdos que te proporcionemos. Tienes que rociarte con el perfume cada 24 horas.
Hermione agarró la mano de Ron y le dió un fuerte apretón, Harry rodeó con sus brazos la cintura de la castaña, como si quisiera protegerla de algo.
- ¡Eso es demasiado peligroso!-dijo Harry.-Cuando Voldemort empleó la Ligelimency conmigo, nosotros tres junto con Neville, Ginny y Luna fuimos al Departamento de Misterios para intentar salvar a Sirius, y cuando por fin llegamos, Sirius acabó muerto.
- Pero eso no ocurrirá si la señorita Granger actua con precaución.-dijo Snape.-Además de que estuve enseñándote Oclumency pero pasaste olímpicamente de mis clases, Potter.
- Ven aquí Hermione.-dijo Dumbledore. Hermione se acercó lentamente a Dumbledore y puso su mano sobre la del anciano ex-director. Dumbledore la miró con orgullo.-Es cierto que la Ligelimency es complicada, pero es mucho más sencilla si hay contacto físico y visual. Asíque si no te importa ¿podrías darle la otra mano a Severus?
Hermione se estremeció, pero le dió la mano a Snape, quien la cogió con cuidado, pero sin borrar su expresión apática. La castaña no apartó la vista de su antiguo profesor de pociones.
- Recuerda, Hermione.-dijo Dumbledore.-No te resistas a nosotros. Legilimens.
Hermione tensó su cuerpo y a continuación se relajó. Harry y Ron no apartaron los ojos de ella en ningún instante. Ella veía a un hombre con sus mismos ojos, llamado Francis Granger. También escuchó la suave voz de una mujer tarareando una canción y se sintió muy cansada, necesitaba dormir. Luego vió recuerdos de su infancia, pero en ninguna aparecía la mujer que había visto antes, sólo aparecía el hombre llamado Francis Granger. Luego se vió a sí misma con las túnicas de Beauxbatons, y más tarde se vió con las de Hogwarts. Después vió a Francis Granger en una cama de hospital tras haber sido víctima mortal de un accidente de coche.
Hermione parpadeó un par de veces, se sentía mareada e incapaz de sostenerse en pie. Sintió como Dumbledore y Snape reforzaron el agarre y la ayudaron a sentarse en el sillón. Cuando se sintió un poco mejor, levantó la cabeza y descubrió que todos la estaban mirando.
- ¿Has entendido lo que has visto, Hermione?-preguntó Dumbledore con cuidado. Ella asintió.
- Escuché la voz de mi madre, pero no la ví. En cambio, pude ver a mi padre, Francis Granger. Un montón de mis recuerdos reales, pero con Francis en ellos en vez de mi padre. Fuí al colegio de Beauxbatons y me cambié a Hogwarts para estar más cerca de mi padre, pero murió en un accidente de coche.-Hermione parpadeó y miró a Dumbledore.-Es decir, que voy a hacer creer a todo el mundo que soy una estudiante de Beauxbatons, no sé nada de mi madre ni de ninguno de mis parientes de sangre pura. Mi padre, Francis Granger me dijo que mi madre era una mujer de Sangre Pura, pero mi padre murió recientemente en un accidente de coche.
- Y que ningún miembro de su familia paterna sabe que eres una bruja.-añadió Snape.-Has perdido todo contacto con tus amigos de Beauxbatons. No tienes ninguna conexión con nadie, por lo tanto, nadie puede contradecir tu historia.
- ¿Ahora qué tengo que hacer?-preguntó ella.
- Extrae esos recuerdos de tu mente y añádelos al Perfume Pensativo.-respondió Snape.
Hermione asintió, cogió su varita y apuntó a su cabeza, sacó los recuerdos de su mente y los dirigió al perfume.
- Ese perfume no puede durarte mucho tiempo, pero intenta que te dure lo suficiente como para que todos crean tu historia.-dijo Snape.-Recuerda, rocíate sólo cada 24 horas, no más.
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- Vamos, Ron. No puedes quedarte atrás.-susurró Hermione con urgencia. Ron y ella se habían colocado sus túnicas con capucha y bolsas sin fondo. Era de noche y ambos seguían a Dumbledore y a Snape.
- Manteneos en silencio.-susurró Dumbledore.-Estamos llegando a los pasadizos, no parece que haya nadie vigilándolos, pero ser prudentes.
- ¿Dónde está exactamente el pasadizo?-preguntó Harry a Dumbledore.
- En la oficina del Ministro.-contestó Dumbledore.
- ¿QUÉ?-preguntó Harry atónito. No sabía lo que le resultaba más chocante: que hubiese un pasadizo que comunicaba el Bosque Prohibido con la oficina de Ministro, o que ese pasadizo estuviese sin vigilancia cuando el nuevo Ministro había sido jefe de aurores.
- Cuanto más cerca esté del peligro, más seguro estará.-dijo Dumbledore.-Es la misma decisión que cuando vosotros tres os escondísteis en el Callejón Knockturn. Nadie sabe que esos pasadizos existen. Scrimgeour pasa mucho tiempo en su oficina tratando de mantener el orden público intentando capturar algún mortífago.
Harry asintió. Era muy difícil perderse en los pasadizos, parecían una especie de laberinto y todos los corredores se comunicaban entre sí. Dumbledore estaba a la cabeza y los iba giando, hasta que una pared les impidió el paso. Dumbledore murmuró un hechizo con su varita y la pared se movió revelando la oficina del Ministerio. Salieron silenciosamente del despacho y poco tiempo después llegaron al Departamento de Misterios. Harry no se había dado cuenta de que había dejado de moverse hasta que Hermione puso una mano en su hombro, entonces se dió cuenta de que tanto ella como Ron se le habían quedado mirando. Él asintió al comprender que los tres estaban mirando lo mismo: la última vez que estuvieron allí, Sirius fué asesinado por Bellatrix Lestrange. El niño que vivió quiso ir corriendo hacia el velo para llamar a Sirius, pero sabía que era inútil y que había cosas más importantes que hacer.
Cuando llegaron a la sala de las puertas giratorias, Dumbledore se detuvo y levantó su mano para pedir silencio.
- Tened cuidado.-dijo Dumbledore. Acto seguido todos agarraron fuertemente la varita. El anciano ex-director apuntó con ella a la puerta.-Sectumportus imperio.
Hubo una fuerte explosión y la manilla de la puerta se deshizo, mientras soltaba vapores de color naranja. La puerta se abrió y todos entraron en la sala, donde había una bola de luz blanca en medio de la sala.
- No hay vuelta atrás ahora.-dijo Hermione, cuyas piernas no la respondían.-No puedo hacerlo.
- Claro que puedes, Hermione.-la animó Harry.
- Sí que puede, señorita Granger.-dijo Dumbledore. Ron agarró la mano de la castaña, Snape no dijo nada, sólo la miraba fijamente.
- Coja su giratiempo, señorita Granger y colóquese en el centro de la luz.-dijo Snape. Hermione hizo lo que él le ordenó.-Ahora vas a retroceder 21 años atrás. Le voy a dar un consejo que le puede ser útil: escoja muy bien sus batallas.
- Entiendo.-dijo Hermione.-Tengo que centrarme en Regulus y en el Horcruxe.
- Millicent Bagnold era ministro en aquella época.-dijo Snape.-Y la poción para los hombres lobo todavía no se ha inventado, falta un año para eso. Por lo tanto desconfía en todos los hombres lobos, sin importar lo encantadores que puedan llegar a ser en su forma humana.-dijo con sarcasmo.
- No se preocupe, dejaré que los Merodeadores se ocupen de Remus en su forma animaga durante las noches de luna llena.-dijo Hermione sabiendo lo que quería decir Snape.
- Oh, y hablando de eso.-dijo Harry sacando de su bolsa sin fondo el mapa de los Merodeadores.-Esto te ayudará, pero no dejes que nadie lo vea.
- Gracias.-dijo Hermione.
- Otra cosa más.-dijo Dumbledore.-Los prefectos son Lily Evans y James Potter.
- Por favor, cuida de mis padres y de Bill.-dijo Ron abrazando a Hermione.
- Por supuesto.-dijo la castaña devolviéndole el abrazo, él le secó la lágrima que resbalaba por la mejilla de ella con su dedo índice. Después echó un vistazo a los demás quien miraban la escena, acto seguido la besó brevemente en los labios.
- Ya era hora de que estuviérais juntos.-dijo Dumbledore.-Por cierto Harry...
- ¿Ginny?-preguntó el niño que vivió sabiendo lo que quería preguntarle Albus.-Fuimos novios, pero era demasiado peligroso para ella.
- Míralo por el lado bueno, Hermione.-dijo Harry intentando que ella sonriera.-Vas a ser 21 años más joven.
Hermione esbozó una sonrisa, después se giró para ver a Snape.
- Eso significa que voy a hacerte competencia en pociones.-dijo ella.
- Ya veremos.-dijo Snape esbozando una ligera sonrisa.
- Espero que en el futuro te podamos volver a ver.-dijo Harry.
- Os lo prometo.-dijo ella abrazando a Harry y derramando unas cuantas lágrimas. Acto seguido, se dirigió cogió su giratiempos, y caminó hacia la bola de luz, los miró una última vez, sonrió y dijo.
- Allá vamos.
Después desapareció. Harry, Ron, Snape y Dumbledore se quedaron mirando el lugar donde minutos antes había estado Hermione Granger.
- No os preocupéis, lo conseguirá.-dijo Dumbledore.-Sólo confiar en ella.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Perdona por no comentar el capitulo anterior...
A mi esto de los viajes al pasado me desconcierta un monton
Espero q actualices pronto xq estoy muy intrigada xD
bss
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 10:
Hermione cayó al suelo. Se levantó rápidamente, estaba frente a las puertas del castillo de Hogwarts. Cogió el perfume con el que le había "obsequiado" Snape y se roció. Comprobó para su satisfación que olía a rosas y a jazmines.
- ¿La señorita Hermione Granger?-preguntó una voz detrás de ella provocando que se sobresaltase.
- ¿Profesor Dumbledore?-preguntó ella a su vez mirando sorprendida a un joven director, quien sonrió y afortunadamente no se dió cuenta del ligero detalle de porque lo conocía cuando nunca antes se habían visto.
- Ha llegado de un largo viaje ¿no? Debe estar cansada. Según me han dicho, acaba de perder a su padre, lo lamento muchísimo.
- Gracias.-dijo ella muy nerviosa ¿y ahora qué podría decir?-Yo...
- No hay necesidad de hablar de eso, señorita Granger.-dijo Dumbledore amablemente. Hermione asintió.-Ahora tenemos que ir a mi despacho para colocarte el Sombrero Seleccionador y asignarte una de las casas.
Caminaron en silencio hasta el vestíbulo, donde se dieron cuenta de que las únicas personas que había eran los dos prefectos de Gryffindor.
- Profesor Dumbledore ¿esta es la nueva estudiante?-preguntó Lily Evans cuando ella y James Potter se quedaron en frente de Hermione y Dumbledore.
- Así es.-dijo Dumbledore.-Hermione Grange, esta es la señorita Lily Evans y él es James Potter. Ambos son prefectos de Gryffindor de 7º año.
Hermione saludó con la mano, mientras intentaba asimilar la información. Era algo chocante hablar cara a cara con ellos, aunque se había preparado mentalmente para eso.
- Encantada de conocerlos.-dijo Hermione.
- El placer es mío.-dijo Lily.-He oído que vienes de intercambio de Beauxbatons, Hermione y que eras la mejor estudiante.
- Este...-titubeó Hermione.
- Oh, vamos.-dijo James.-No seas modesta. Estás entre amigos, probablemente terminarás en Ravenclaw, aunque espero que te seas una Gryffindor, al menos tendremos más posibilidades para ganar la Copa de la Casa.
- Gracias, chicos.-dijo Hermione sonriendo al recordar que Harry también hubiera dicho eso.-Yo también espero estar en Gryffindor.
- Ahora acabamos de terminar nuestras rondas.-dijo Lily sonriendo.-Talvez podamos acompañarte en tu selección para las casas. ¿Qué dices, Hermione? ¿Profesor Dumbledore?
- Si a la señorita Granger no le importa, no tengo ninguna objeción.-dijo Dumbledore.
- Me encantaría, Lily.-dijo Hermione. Lily y James sonrieron.
Empezaron a caminar por los pasillos y al fin se detuvieron frente a una gárgola.
- Es aquí.-dijo Dumbledore.-Merodeadores.-dijo guiñándole un ojo a James.-Señorita Granger, en muchos sitios de este castillo se cambian las contraseñas de vez en cuando, mi despacho es uno de esos lugares, pero siempre tengo informados a la señorita Lily Evans y al señor James Potter, si alguna vez necesitas verme y he cambiado la contraseña, puede preguntársela a ellos.
- Gracias profesor.-dijo Hermione.
- Ahora tome asiento, señorita Granger.-dijo Dumbledore.-Voy a despertar al sombrero seleccionador.
Hermione se sentó en una silla y James y Lily se colocaron a ambos lados de ella. La castaña sonrió, le recordaban a Harry, Ron y ella. Poco tiempo después, Dumbledore fue hacia ellos mientras hablaba con el sombrero seleccionador.
- Voy a ponerte este sombrero en la cabeza, después él explorará en tu cabeza y nos dirá a que casa perteneces.-dijo Dumbledore. Hermione asintió y el director puso el sombrero sobre su cabeza.
- ¡GRYFFINDOR!-dijo el sombrero seleccionador. James y Lily vitorearon y aplaudieron. Dumbledore le quitó el sombrero de la cabeza, sonreía.
- Bienvenida a Hogwarts, señorita Granger.-dijo Dumbledore.-La señorita Lily Evans la acompañará a su dormitorio, se te dará el horario mañana por la mañana.
"Oh, no" pensó Hermione. "He perdido tres meses de clases de 7º año ¿y si me he perdido algo importante?" Se obligó a deshechar esos pensamientos. Lily, James y ella caminaban fuera del despacho de Dumbledore y la mostraban el camino hacia la Torre de Gryffindor. Lily y James le contaban anécdotas sobre su vida en Hogwarts, pero también la preguntaron sobre su vida en Beauxbatons, por lo que Hermione tuvo que decir la historia que había ensayado con Dumbledore y Snape. Cuando llegaron a la sala común de Gryffindor, James se despidió de ellas y se dirigió hacia la habitación de los chicos. Lily la mostró el dormitorio de las chicas y Hermione se sorprendió al ver que dos chicas estaban despiertas.
- Hermione, ella es Molly Lucini.-presentó Lily. Hermione la miró fijamente, entonces la reconoció ¡era Molly Weasley!-Y ella es Alice Warren.-Hermione también la reconoció ¡era Alice Longbotton! ¡Por Merlín, estaba frente a los futuros padres de sus amigos!
Empezaron a charlar animadamente, las chicas eran muy simpáticas, la pusieron al día sobre los cotilleos y rumores de Hogwarts, pero pronto empezaron a interesarse por la vida personal de Hermione.
- ¿Cómo son tus padres, Hermione?-preguntó Alice.
- Si quieres puedo responder por ti.-se ofreció Lily. Hermione asintió y Lily empezó a relatar la historia que Hermione le había contado.
- Hermione, lo siento mucho.-dijo Alice apenada.-Debió haber sido horrible.
Hermione intentó no derramar las lágrimas que intentaban caer de sus ojos, pero el esfuerzo fue inútil. La situación era tan surrealista. Aquí estaba ella, hablando con las personas que serían los padres de sus amigos.
- Tranquila, Hermione.-dijo Lily abrazándola.
Poco tiempo después, las chicas se fueron a dormir, pero Hermione no podía. Se acostó en su cama e intentó ahogar los sollozos con la almohada. ¡Por Merlín! En unas pocas horas se había despedido para siempre de Harry y Ron y ahora estaba delante de sus madres. ¡Tenía que cambiar el pasado! ¡No podía dejar que las cosas acontecieran igual que como se conocían en su tiempo!
*******************
El desayuno del día siguiente fue algo incómodo. Desde que las puertas del Gran Comedor dejaron paso a Hermione, acompañada de Molly y Lily, nadie apartaba la vista de ella. Las tres chicas se sentaron en la mesa de Gryffindor al lado de James Potter, Sirius Black, Remus Lupin y Peter Petegrew, Alice Warren y Frank Longbotton. Aunque Hermione los reconoció al instante.
Hermione supuso que James les había contado a los demás su historia, porque nadie la preguntó nada, pero estuvieron hablando de quidditch y de otras cosas. Hermione intentaba no participar mucho en la conversación por si acaso decía algo que no debería. Hermione miró a Sirius, era guapo, aunque al pasar 12 años en Azkaban se le deformase un poco el rostro, ahora parecía feliz. Al igual que Remus, que aunque tuviese arañazos por toda la cara provocadas por sus transformaciones en hombre-lobo, parecía feliz y contento. Después, la castaña miró a Petegrew ¡Merlín! Se estaba conteniendo muchísimo para no lanzarle ninguna maldición ¡maldito traidor! Y encima se atrevía a reirse con los chistes que contaban los demás.
Hermione dirigió su vista alrededor, intentando encontrar gente conocida. Se fijó en la mesa de Slytherin y pudo reconocer a Bellatrix Black, Narcisa Black, Avery, Macnair, Lucius Malfoy, Crabbe, Goyle, Rodolphus Lestrange, Rabastan Lestrange, Alecto, Avery, Severus Snape y Regulus Black. Cuando la mirada de Regulus coincidió con la suya, Hermione se giró bruscamente, provocando que el vaso de jugo de calabaza cayese en encima de Remus.
- Lo lamento.-dijo Hermione limpiando el jugo con un hechizo. Los demás estallaron en carcajadas.
- No pasa nada, Hermione.-dijo Remus riendo.
- Me pregunto que es lo que te habrá echo sobresaltarte.-dijo Sirius mirando hacia la mesa de Slytherin, donde Regulus y Snape miraban a Hermione y se reían de ella.-Oh, Reggie y Snivellus.-dijo cambiando su expresión a una de disgusto.
- Regulus y Severus.-corrigió Lily.-Pensé que le íbais a dejar tranquilo.
- Estamos intentándolo.-dijo James.-Danos tiempo, Evans, para nosotros es difícil.
- Regulus Black es mi hermano.-dijo Sirius a Hermione.-Él no es tan idiota como las compañías con las que anda, pero Snape es de lo peor de la mesa.
- Pelo grasiento, nariz respingona, maldito Slytherin.-dijo James.-Si alguna vez te molesta Snape, Hermione, dínoslo y nos encargaremos de él.
- Paz y calma.-dijo Remus.-Sólo la ha mirado, por lo menos esperar a que se le acerque para acribillarle.
Todos se rieron.
- Pareces alguien en quien se puede confiar, Hermione.-dijo Sirius.-Voy a mostrarte el mapa del merodeador. Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.-Acto seguido, el mapa se abrió y mostró las posiciones de cada uno. Hermione cogió el mapa intentando poner su mejor cara de sorpresa.
- Ese mapa es nuestra obra maestra.-dijo James.-Yo soy Cornamenta, Sirius es Canuto, Remus es Lunático y Peter es Colagusano. Escogimos los apodos según nuestra forma animaga. Yo soy un ciervo, Sirius un perro, Peter una rata...-James se paró de repente, Hermione sabía que era porque no quería desvelar el oscuro secreto de Remus, asique decidió arriesgarse, se inclinó sobre la mesa, de tal manera que ellos fueran los únicos que podrían escucharla.
- Y Remus un lobo ¿verdad?-dijo Hermione. Alicia, Molly, Lily y los cuatro Merodeadores la miraron. Remus estaba muy pálido.-Según el mapa hay un túnel desde el sauce boxeador hasta la casa de los gritos. Por eso tienes las cicatrices ¿verdad? De arañarte y morderte en tu forma de hombre lobo.-Remus asintió ruborizándose ligeramente.-No es para tanto. Los hombres lobo tuvieron la mala suerte de ser mordidos. La mayoría por Fenrir Greyback.-los ojos de Remus se ampliaron más de lo que ya estaban. Hermione frunció el ceño.-Lo siento. ¿Tú...?-preguntó Hermione, Remus asintió, aún tenso, pero se relajó ligeramente cuando Hermione le cogió la mano.-Lo lamento, ¿eras muy joven cuándo...?
- Siete.-susurró Remus. Hermione miró a los demás Merodeadores.
- ¿Por eso os convertísteis en animagos?-preguntó Hermione.-¿Para ayudarle en las noches de luna llena?
- Sí.-respondió James con lágrimas en los ojos. Resultaba difícil saber si eran de alegría o de tristeza.-Dumbledore, Mcgonagall y Madame Pomfrey son los únicos que saben los motivos por los que nos convertimos en animagos. No queríamos que Remus se sintiese solo durante las noches de luna llena. Mcgonagall nos acompañó una vez a la Casa de los Gritos la primera vez que vimos a Remus transformarse, ella también es una animaga, puede convertirse en un gato.
- Sois buenos amigos.-dijo Hermione mordiéndose la lengua para no decir, salvo el traidor de Colagusano. Sirius y James sonrieron ampliamente.
- ¿Ves como hay más gente que no odia a los hombres lobo, Remus?-dijo Lily.
- Aún así siguen siendo pocos.-dijo Remus sonriendo a Hermione.-Hermione es un caso especial.-Si tan sólo pudiera agradecer a todo el que le había ayudado y apoyado con sus transformaciones, le costaría una vida entera.
- También es una chica lista.-dijo Molly.-Si pudiste averiguar todo eso durante el desayuno, no puedo esperar a verte en clases.
- Si necesitas ayuda en pociones, Hermione, me encantaría ayudarte.-dijo Sirius sonriendo de lado, los demás rieron.
- Por cierto Hermione.-dijo Lily-Si no te importa que te lo pregunte ¿cómo fueron tus notas en Beauxbatons?
- Saqué un Extraordinario en pociones.-dijo Hermione.-Y en todas las demás asignaturas.-todo el mundo amplió los ojos.
- Yo la ví primero.-dijo James posesivamente.
- En realidad lo hice yo.-dijo Lily.
Mientras Lily y James discutían, los demás reían. Hermione se sentía cómoda entre esos Gryffindors, tranquila, feliz, sin embargo no podía olvidar su misión que consistía en acercarse a los Slytherins, especialmente a Regulus. ¿Sería capaz de lograr que Regulus le ayudase a destruir los Horcruxes para acabar con El Señor Oscuro? Recordó lo que Snape le había dicho: escoge tus batallas con sabiduría.
Hermione cayó al suelo. Se levantó rápidamente, estaba frente a las puertas del castillo de Hogwarts. Cogió el perfume con el que le había "obsequiado" Snape y se roció. Comprobó para su satisfación que olía a rosas y a jazmines.
- ¿La señorita Hermione Granger?-preguntó una voz detrás de ella provocando que se sobresaltase.
- ¿Profesor Dumbledore?-preguntó ella a su vez mirando sorprendida a un joven director, quien sonrió y afortunadamente no se dió cuenta del ligero detalle de porque lo conocía cuando nunca antes se habían visto.
- Ha llegado de un largo viaje ¿no? Debe estar cansada. Según me han dicho, acaba de perder a su padre, lo lamento muchísimo.
- Gracias.-dijo ella muy nerviosa ¿y ahora qué podría decir?-Yo...
- No hay necesidad de hablar de eso, señorita Granger.-dijo Dumbledore amablemente. Hermione asintió.-Ahora tenemos que ir a mi despacho para colocarte el Sombrero Seleccionador y asignarte una de las casas.
Caminaron en silencio hasta el vestíbulo, donde se dieron cuenta de que las únicas personas que había eran los dos prefectos de Gryffindor.
- Profesor Dumbledore ¿esta es la nueva estudiante?-preguntó Lily Evans cuando ella y James Potter se quedaron en frente de Hermione y Dumbledore.
- Así es.-dijo Dumbledore.-Hermione Grange, esta es la señorita Lily Evans y él es James Potter. Ambos son prefectos de Gryffindor de 7º año.
Hermione saludó con la mano, mientras intentaba asimilar la información. Era algo chocante hablar cara a cara con ellos, aunque se había preparado mentalmente para eso.
- Encantada de conocerlos.-dijo Hermione.
- El placer es mío.-dijo Lily.-He oído que vienes de intercambio de Beauxbatons, Hermione y que eras la mejor estudiante.
- Este...-titubeó Hermione.
- Oh, vamos.-dijo James.-No seas modesta. Estás entre amigos, probablemente terminarás en Ravenclaw, aunque espero que te seas una Gryffindor, al menos tendremos más posibilidades para ganar la Copa de la Casa.
- Gracias, chicos.-dijo Hermione sonriendo al recordar que Harry también hubiera dicho eso.-Yo también espero estar en Gryffindor.
- Ahora acabamos de terminar nuestras rondas.-dijo Lily sonriendo.-Talvez podamos acompañarte en tu selección para las casas. ¿Qué dices, Hermione? ¿Profesor Dumbledore?
- Si a la señorita Granger no le importa, no tengo ninguna objeción.-dijo Dumbledore.
- Me encantaría, Lily.-dijo Hermione. Lily y James sonrieron.
Empezaron a caminar por los pasillos y al fin se detuvieron frente a una gárgola.
- Es aquí.-dijo Dumbledore.-Merodeadores.-dijo guiñándole un ojo a James.-Señorita Granger, en muchos sitios de este castillo se cambian las contraseñas de vez en cuando, mi despacho es uno de esos lugares, pero siempre tengo informados a la señorita Lily Evans y al señor James Potter, si alguna vez necesitas verme y he cambiado la contraseña, puede preguntársela a ellos.
- Gracias profesor.-dijo Hermione.
- Ahora tome asiento, señorita Granger.-dijo Dumbledore.-Voy a despertar al sombrero seleccionador.
Hermione se sentó en una silla y James y Lily se colocaron a ambos lados de ella. La castaña sonrió, le recordaban a Harry, Ron y ella. Poco tiempo después, Dumbledore fue hacia ellos mientras hablaba con el sombrero seleccionador.
- Voy a ponerte este sombrero en la cabeza, después él explorará en tu cabeza y nos dirá a que casa perteneces.-dijo Dumbledore. Hermione asintió y el director puso el sombrero sobre su cabeza.
- ¡GRYFFINDOR!-dijo el sombrero seleccionador. James y Lily vitorearon y aplaudieron. Dumbledore le quitó el sombrero de la cabeza, sonreía.
- Bienvenida a Hogwarts, señorita Granger.-dijo Dumbledore.-La señorita Lily Evans la acompañará a su dormitorio, se te dará el horario mañana por la mañana.
"Oh, no" pensó Hermione. "He perdido tres meses de clases de 7º año ¿y si me he perdido algo importante?" Se obligó a deshechar esos pensamientos. Lily, James y ella caminaban fuera del despacho de Dumbledore y la mostraban el camino hacia la Torre de Gryffindor. Lily y James le contaban anécdotas sobre su vida en Hogwarts, pero también la preguntaron sobre su vida en Beauxbatons, por lo que Hermione tuvo que decir la historia que había ensayado con Dumbledore y Snape. Cuando llegaron a la sala común de Gryffindor, James se despidió de ellas y se dirigió hacia la habitación de los chicos. Lily la mostró el dormitorio de las chicas y Hermione se sorprendió al ver que dos chicas estaban despiertas.
- Hermione, ella es Molly Lucini.-presentó Lily. Hermione la miró fijamente, entonces la reconoció ¡era Molly Weasley!-Y ella es Alice Warren.-Hermione también la reconoció ¡era Alice Longbotton! ¡Por Merlín, estaba frente a los futuros padres de sus amigos!
Empezaron a charlar animadamente, las chicas eran muy simpáticas, la pusieron al día sobre los cotilleos y rumores de Hogwarts, pero pronto empezaron a interesarse por la vida personal de Hermione.
- ¿Cómo son tus padres, Hermione?-preguntó Alice.
- Si quieres puedo responder por ti.-se ofreció Lily. Hermione asintió y Lily empezó a relatar la historia que Hermione le había contado.
- Hermione, lo siento mucho.-dijo Alice apenada.-Debió haber sido horrible.
Hermione intentó no derramar las lágrimas que intentaban caer de sus ojos, pero el esfuerzo fue inútil. La situación era tan surrealista. Aquí estaba ella, hablando con las personas que serían los padres de sus amigos.
- Tranquila, Hermione.-dijo Lily abrazándola.
Poco tiempo después, las chicas se fueron a dormir, pero Hermione no podía. Se acostó en su cama e intentó ahogar los sollozos con la almohada. ¡Por Merlín! En unas pocas horas se había despedido para siempre de Harry y Ron y ahora estaba delante de sus madres. ¡Tenía que cambiar el pasado! ¡No podía dejar que las cosas acontecieran igual que como se conocían en su tiempo!
*******************
El desayuno del día siguiente fue algo incómodo. Desde que las puertas del Gran Comedor dejaron paso a Hermione, acompañada de Molly y Lily, nadie apartaba la vista de ella. Las tres chicas se sentaron en la mesa de Gryffindor al lado de James Potter, Sirius Black, Remus Lupin y Peter Petegrew, Alice Warren y Frank Longbotton. Aunque Hermione los reconoció al instante.
Hermione supuso que James les había contado a los demás su historia, porque nadie la preguntó nada, pero estuvieron hablando de quidditch y de otras cosas. Hermione intentaba no participar mucho en la conversación por si acaso decía algo que no debería. Hermione miró a Sirius, era guapo, aunque al pasar 12 años en Azkaban se le deformase un poco el rostro, ahora parecía feliz. Al igual que Remus, que aunque tuviese arañazos por toda la cara provocadas por sus transformaciones en hombre-lobo, parecía feliz y contento. Después, la castaña miró a Petegrew ¡Merlín! Se estaba conteniendo muchísimo para no lanzarle ninguna maldición ¡maldito traidor! Y encima se atrevía a reirse con los chistes que contaban los demás.
Hermione dirigió su vista alrededor, intentando encontrar gente conocida. Se fijó en la mesa de Slytherin y pudo reconocer a Bellatrix Black, Narcisa Black, Avery, Macnair, Lucius Malfoy, Crabbe, Goyle, Rodolphus Lestrange, Rabastan Lestrange, Alecto, Avery, Severus Snape y Regulus Black. Cuando la mirada de Regulus coincidió con la suya, Hermione se giró bruscamente, provocando que el vaso de jugo de calabaza cayese en encima de Remus.
- Lo lamento.-dijo Hermione limpiando el jugo con un hechizo. Los demás estallaron en carcajadas.
- No pasa nada, Hermione.-dijo Remus riendo.
- Me pregunto que es lo que te habrá echo sobresaltarte.-dijo Sirius mirando hacia la mesa de Slytherin, donde Regulus y Snape miraban a Hermione y se reían de ella.-Oh, Reggie y Snivellus.-dijo cambiando su expresión a una de disgusto.
- Regulus y Severus.-corrigió Lily.-Pensé que le íbais a dejar tranquilo.
- Estamos intentándolo.-dijo James.-Danos tiempo, Evans, para nosotros es difícil.
- Regulus Black es mi hermano.-dijo Sirius a Hermione.-Él no es tan idiota como las compañías con las que anda, pero Snape es de lo peor de la mesa.
- Pelo grasiento, nariz respingona, maldito Slytherin.-dijo James.-Si alguna vez te molesta Snape, Hermione, dínoslo y nos encargaremos de él.
- Paz y calma.-dijo Remus.-Sólo la ha mirado, por lo menos esperar a que se le acerque para acribillarle.
Todos se rieron.
- Pareces alguien en quien se puede confiar, Hermione.-dijo Sirius.-Voy a mostrarte el mapa del merodeador. Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.-Acto seguido, el mapa se abrió y mostró las posiciones de cada uno. Hermione cogió el mapa intentando poner su mejor cara de sorpresa.
- Ese mapa es nuestra obra maestra.-dijo James.-Yo soy Cornamenta, Sirius es Canuto, Remus es Lunático y Peter es Colagusano. Escogimos los apodos según nuestra forma animaga. Yo soy un ciervo, Sirius un perro, Peter una rata...-James se paró de repente, Hermione sabía que era porque no quería desvelar el oscuro secreto de Remus, asique decidió arriesgarse, se inclinó sobre la mesa, de tal manera que ellos fueran los únicos que podrían escucharla.
- Y Remus un lobo ¿verdad?-dijo Hermione. Alicia, Molly, Lily y los cuatro Merodeadores la miraron. Remus estaba muy pálido.-Según el mapa hay un túnel desde el sauce boxeador hasta la casa de los gritos. Por eso tienes las cicatrices ¿verdad? De arañarte y morderte en tu forma de hombre lobo.-Remus asintió ruborizándose ligeramente.-No es para tanto. Los hombres lobo tuvieron la mala suerte de ser mordidos. La mayoría por Fenrir Greyback.-los ojos de Remus se ampliaron más de lo que ya estaban. Hermione frunció el ceño.-Lo siento. ¿Tú...?-preguntó Hermione, Remus asintió, aún tenso, pero se relajó ligeramente cuando Hermione le cogió la mano.-Lo lamento, ¿eras muy joven cuándo...?
- Siete.-susurró Remus. Hermione miró a los demás Merodeadores.
- ¿Por eso os convertísteis en animagos?-preguntó Hermione.-¿Para ayudarle en las noches de luna llena?
- Sí.-respondió James con lágrimas en los ojos. Resultaba difícil saber si eran de alegría o de tristeza.-Dumbledore, Mcgonagall y Madame Pomfrey son los únicos que saben los motivos por los que nos convertimos en animagos. No queríamos que Remus se sintiese solo durante las noches de luna llena. Mcgonagall nos acompañó una vez a la Casa de los Gritos la primera vez que vimos a Remus transformarse, ella también es una animaga, puede convertirse en un gato.
- Sois buenos amigos.-dijo Hermione mordiéndose la lengua para no decir, salvo el traidor de Colagusano. Sirius y James sonrieron ampliamente.
- ¿Ves como hay más gente que no odia a los hombres lobo, Remus?-dijo Lily.
- Aún así siguen siendo pocos.-dijo Remus sonriendo a Hermione.-Hermione es un caso especial.-Si tan sólo pudiera agradecer a todo el que le había ayudado y apoyado con sus transformaciones, le costaría una vida entera.
- También es una chica lista.-dijo Molly.-Si pudiste averiguar todo eso durante el desayuno, no puedo esperar a verte en clases.
- Si necesitas ayuda en pociones, Hermione, me encantaría ayudarte.-dijo Sirius sonriendo de lado, los demás rieron.
- Por cierto Hermione.-dijo Lily-Si no te importa que te lo pregunte ¿cómo fueron tus notas en Beauxbatons?
- Saqué un Extraordinario en pociones.-dijo Hermione.-Y en todas las demás asignaturas.-todo el mundo amplió los ojos.
- Yo la ví primero.-dijo James posesivamente.
- En realidad lo hice yo.-dijo Lily.
Mientras Lily y James discutían, los demás reían. Hermione se sentía cómoda entre esos Gryffindors, tranquila, feliz, sin embargo no podía olvidar su misión que consistía en acercarse a los Slytherins, especialmente a Regulus. ¿Sería capaz de lograr que Regulus le ayudase a destruir los Horcruxes para acabar con El Señor Oscuro? Recordó lo que Snape le había dicho: escoge tus batallas con sabiduría.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Menos mal q empezo con buen pie!!
Pero yo pense q quedaria en Slytherin, ya sabes para tener medio camino hecho, y como ella se supone q es mestiza al igual q Sevi, pues tendrian algo en comun jejeje
besos
Pero yo pense q quedaria en Slytherin, ya sabes para tener medio camino hecho, y como ella se supone q es mestiza al igual q Sevi, pues tendrian algo en comun jejeje
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 11:
En su primer día de clases, Hermione consiguió ganar varios puntos para su casa. En la clase de Defensas Contra las Artes Oscuras, el profesor les enseñó a hacer patronus, cuando le tocó el turno a Hermione e hizo aparecer su nútria, ganó 50 puntos para su casa, además de que todo el mundo la miraba con la boca abierta. Sólo James, Lily y Severus consiguieron algo parecido a un patronus corporeo, pero no lo consiguieron del todo.
Hermione charlaba con sus amigos de Gryffindor con frecuencia, de vez en cuando respondía preguntas sobre ella siempre que no fueran muy personales o no revelasen ningún detalle importante sobre el futuro. Aún no había tenido contacto con los Slytherins, la verdad es que no sabía como acercarse a Regulus, el chico parecía demasiado distante. Una noche en la que ella fue a la biblioteca a coger un libro, se encontró frente a frente con quien menos se esperaba.
- ¿Qué haces aquí, Granger?-preguntó una voz arrastrando las palabras, muy parecida a la de Draco Malfoy. Hermione se giró para ver de quien se trataba y se encontró delante de su padre, quien se parecía muchísimo a su hijo, sólo que Lucius llevaba el pelo más largo. Estaba acompañado por Crabbe y Goyle. Hermione reía para sus adentros de lo surrealista de la situación. "De tal palo tal astilla." pensaba.
- ¿Y porqué no iba a estar aquí, Malfoy?-respondió Hermione fríamente.-¿Sabéis que estudiar es muy importante para sacar buenas notas?
- ¿No sabes quienes somos?-reía Crabbe.
- Al parecer no sabes ni quienes somos ni lo que podemos hacerte.-dijo Lucius.-Porque si lo supieras, no nos hablarías de ese modo.
- Hablaré como quiera.-dijo Hermione.-Vosotros no sabéis con quien os enfrentáis. Las marcas en vuestros brazos izquierdos no me dan miedo.
Malfoy, Crabbe y Goyle cogieron rápidamente sus varitas, Hermione los imitó. Pero nadie atacó.
- ¿Qué es lo que sabes de nosotros, mestiza?-preguntó Lucius fríamente. Hermione se sorprendió un poco de que no le llamase sangre sucia, pero luego recordó con quien estaba hablando.
- Muchas cosas, Malfoy.-dijo Hermione.-No soy tonta, reconozco un mortífago cuando lo veo. Conozco a algunas personas de Durmstrang.
- ¿Quién?-preguntó Goyle más calmado.
- ¿Pensáis charlar y amenazarme todo el rato o queríais algo?-preguntó Hermione.
- Si has estado tan cerca de mortífagos ¿porqué nos amenazas?-preguntó Lucius.
- No me subestimes.-dijo Hermione.-No suelo tomarme ese tipo de insultos a la ligera. En cuanto a la cuestión de la pureza de la sangre ¿sabiáis que vuestro señor es un mestizo?-Hermione veía como la ira de Crabbe, Goyle y Lucius se reflejaba en los ojos de los muchachos.-Y Snape también. ¿Porqué no le insultáis a él?
- Porque eres amiga de Potter, Evans y Sirius Black.-respondió airadamente Lucius.
- Y del traidor de Peter Petegrew.-afirmó Hermione, sabiendo que había ganado esa batalla.
- ¿Cómo lo sabes?-preguntó Lucius.-Él no ha sido marcado todavía, sólo ha hablado con nosotros para pedirnos permiso para unirse al Señor Oscuro.
- Sé muchas cosas más.-dijo Hermione.-Y puedo hablar.
A continuación hubo un silencio incómodo en el cual los Slytherins fulminaban a la Gryffindor con la mirada.
- ¿Fue Karkaroff quién te lo contó?-preguntó Goyle.
- No.-dijo Hermione fríamente.
Los Slytherins bajaron las varitas y Hermione los imitó sabiendo que no iban a atacarla. Esa batalla la había ganado ella.
Al día siguiente de su encuentro con Malfoy, Crabbe y Goyle en la biblioteca, tuvo su primera clase de pociones. Cuando Slughorn dijo que tenían que trabajar en parejas, los Gryffindors se pusieron alrededor de Hermione.
- Las parejas las haré yo.-dijo Slughorn.-Lupin y Sirius Black; Bellatrix y Regulus Black; Evans y Potter; Snape y Granger.
Hermione miró a Slughorn asustada ¿era su primera clase de pociones y ya la ponía con Snape? ¿Qué se proponía ese profesor qué hubiese más competencia y rivalidad entre las casas? Pero tal y como le prometió al Snape de su época, le haría rivalidad en pociones.
- Los rumores también llegan a los profesores, señorita Granger.-dijo Slughorn.-Los profesores alaban que haya llegado una alumna con su talento, señorita Granger. Todo el mundo tanto los profesores, como los alumnos, saben los extraordinarios que ha sacado en todas las asignaturas de Beauxbatons. Habría que ser estúpido para no aprobechar tales talentos.
Hermione caminó hacia Snape, los demás Gryffindors querían arrojarle algo al profesor y a Snape, porque se habían vuelto demasiado protectores con la castaña y ahora la veían como si fuera un indefenso corderito caminando hacia la boca del lobo. Snape y Hermione no dijeron nada después de que Slughorn les asignara una poción que era demasiado difícil. Sólo se miraban para saber lo que estaba haciendo el otro y no hablaban nada más que para la poción. Estuviron así hasta que Snape sacó su libro y empezó a hacer anotaciones, que Hermione reconoció al instante como el libro del Príncipe Mestizo.
- Malfoy me dijo que sabías cosas de mi padre.-susurró Snape de forma que sólo lo pudiese escuchar Hermione.-Supongo que también sabes cosas de mi madre.
- Eileen Prince.-dijo Hermione.-El nombre que hay en tu libro dice mucho a su favor. ¿Es de sangre pura?
- Esa es una de las razones.-admitió Snape. Hermione se fijó en el hechizo del Levicorpus Jinx y se rió suavemente.
- Asique el hechizo Levicorpus.-dijo Hermione.-Interesante. No me lo enseñaron en Beauxbatons y no conocí a ningún alumno de Dumstrang que me lo pudiese enseñar, pero al parecer aquí es común usarlo. ¿Lo inventaste tú?
- Así es, al igual que algunos otros.-dijo Snape pasando las páginas de su libro hasta llegar al de la maldición Sectumsembra.
- Sectumsembra.-dijo ella tranquilamente.-¿Sectum? ¿Una maldición que corta?
- Causa varios cortes.-dijo Snape.-Principalmente en el torso.
- Eso explica la nota que has escrito que dice que es buena para utilizarla en los enemigos.-dijo Hermione.-¿Alguna vez la has utilizado?
- Sólo una vez.-respondió Snape.
Hermione asintió y ambos se centraron de nuevo en la poción. Al final de la clase Slughorn les felicitó porque la poción era impecable y les recompensó con varios puntos para ambas casas. Al salir del aula, James cogió a Hermione del brazo y Sirius, Molly, Lily y Remus se agruparon alrededor de la castaña para separarla de los Slytherins.
- Hemos escuchado la conversación entre Regulus y Bellatrix.-dijo James de camino hacia El Gran Comedor.-No nos dijiste que sabías que eran mortífagos.
- No estaba segura de si lo eran todos.-mintió Hermione.-No quería preocuparos innecesariamente.
- Hermione, somos parte de un grupo que se dedica a luchar contra los mortífagos para destruir a Voldemort.-dijo Lily.-Se llama La Orden del Fénix.
- Hemos escuchado que Malfoy, Crabbe y Goyle casi te atacan en la biblioteca.-dijo Sirius.
- Casi.-recalcó Hermione.-Controlaba la situación a la perfección. No soy novata en luchar contra mortífagos.
Lily, Molly y los cuatro Merodeadores la miraron ansiosos de que ella continuara.
- Te hemos visto hablar con Snape.-dijo Remus.-¿Qué te ha dicho? ¿Te ha amenazado?
- No.-dijo Hermione.-Estábamos hablando de la poción.
- Mentira.-dijo James, provocando que Hermione se tensara.-Pero no nos lo tienes que contar ahora si no quieres. Sólo prométenos que si Snape intenta hacerte algo nos lo dirás en seguida.
- Lo prometo.-dijo Hermione.
En su primer día de clases, Hermione consiguió ganar varios puntos para su casa. En la clase de Defensas Contra las Artes Oscuras, el profesor les enseñó a hacer patronus, cuando le tocó el turno a Hermione e hizo aparecer su nútria, ganó 50 puntos para su casa, además de que todo el mundo la miraba con la boca abierta. Sólo James, Lily y Severus consiguieron algo parecido a un patronus corporeo, pero no lo consiguieron del todo.
Hermione charlaba con sus amigos de Gryffindor con frecuencia, de vez en cuando respondía preguntas sobre ella siempre que no fueran muy personales o no revelasen ningún detalle importante sobre el futuro. Aún no había tenido contacto con los Slytherins, la verdad es que no sabía como acercarse a Regulus, el chico parecía demasiado distante. Una noche en la que ella fue a la biblioteca a coger un libro, se encontró frente a frente con quien menos se esperaba.
- ¿Qué haces aquí, Granger?-preguntó una voz arrastrando las palabras, muy parecida a la de Draco Malfoy. Hermione se giró para ver de quien se trataba y se encontró delante de su padre, quien se parecía muchísimo a su hijo, sólo que Lucius llevaba el pelo más largo. Estaba acompañado por Crabbe y Goyle. Hermione reía para sus adentros de lo surrealista de la situación. "De tal palo tal astilla." pensaba.
- ¿Y porqué no iba a estar aquí, Malfoy?-respondió Hermione fríamente.-¿Sabéis que estudiar es muy importante para sacar buenas notas?
- ¿No sabes quienes somos?-reía Crabbe.
- Al parecer no sabes ni quienes somos ni lo que podemos hacerte.-dijo Lucius.-Porque si lo supieras, no nos hablarías de ese modo.
- Hablaré como quiera.-dijo Hermione.-Vosotros no sabéis con quien os enfrentáis. Las marcas en vuestros brazos izquierdos no me dan miedo.
Malfoy, Crabbe y Goyle cogieron rápidamente sus varitas, Hermione los imitó. Pero nadie atacó.
- ¿Qué es lo que sabes de nosotros, mestiza?-preguntó Lucius fríamente. Hermione se sorprendió un poco de que no le llamase sangre sucia, pero luego recordó con quien estaba hablando.
- Muchas cosas, Malfoy.-dijo Hermione.-No soy tonta, reconozco un mortífago cuando lo veo. Conozco a algunas personas de Durmstrang.
- ¿Quién?-preguntó Goyle más calmado.
- ¿Pensáis charlar y amenazarme todo el rato o queríais algo?-preguntó Hermione.
- Si has estado tan cerca de mortífagos ¿porqué nos amenazas?-preguntó Lucius.
- No me subestimes.-dijo Hermione.-No suelo tomarme ese tipo de insultos a la ligera. En cuanto a la cuestión de la pureza de la sangre ¿sabiáis que vuestro señor es un mestizo?-Hermione veía como la ira de Crabbe, Goyle y Lucius se reflejaba en los ojos de los muchachos.-Y Snape también. ¿Porqué no le insultáis a él?
- Porque eres amiga de Potter, Evans y Sirius Black.-respondió airadamente Lucius.
- Y del traidor de Peter Petegrew.-afirmó Hermione, sabiendo que había ganado esa batalla.
- ¿Cómo lo sabes?-preguntó Lucius.-Él no ha sido marcado todavía, sólo ha hablado con nosotros para pedirnos permiso para unirse al Señor Oscuro.
- Sé muchas cosas más.-dijo Hermione.-Y puedo hablar.
A continuación hubo un silencio incómodo en el cual los Slytherins fulminaban a la Gryffindor con la mirada.
- ¿Fue Karkaroff quién te lo contó?-preguntó Goyle.
- No.-dijo Hermione fríamente.
Los Slytherins bajaron las varitas y Hermione los imitó sabiendo que no iban a atacarla. Esa batalla la había ganado ella.
Al día siguiente de su encuentro con Malfoy, Crabbe y Goyle en la biblioteca, tuvo su primera clase de pociones. Cuando Slughorn dijo que tenían que trabajar en parejas, los Gryffindors se pusieron alrededor de Hermione.
- Las parejas las haré yo.-dijo Slughorn.-Lupin y Sirius Black; Bellatrix y Regulus Black; Evans y Potter; Snape y Granger.
Hermione miró a Slughorn asustada ¿era su primera clase de pociones y ya la ponía con Snape? ¿Qué se proponía ese profesor qué hubiese más competencia y rivalidad entre las casas? Pero tal y como le prometió al Snape de su época, le haría rivalidad en pociones.
- Los rumores también llegan a los profesores, señorita Granger.-dijo Slughorn.-Los profesores alaban que haya llegado una alumna con su talento, señorita Granger. Todo el mundo tanto los profesores, como los alumnos, saben los extraordinarios que ha sacado en todas las asignaturas de Beauxbatons. Habría que ser estúpido para no aprobechar tales talentos.
Hermione caminó hacia Snape, los demás Gryffindors querían arrojarle algo al profesor y a Snape, porque se habían vuelto demasiado protectores con la castaña y ahora la veían como si fuera un indefenso corderito caminando hacia la boca del lobo. Snape y Hermione no dijeron nada después de que Slughorn les asignara una poción que era demasiado difícil. Sólo se miraban para saber lo que estaba haciendo el otro y no hablaban nada más que para la poción. Estuviron así hasta que Snape sacó su libro y empezó a hacer anotaciones, que Hermione reconoció al instante como el libro del Príncipe Mestizo.
- Malfoy me dijo que sabías cosas de mi padre.-susurró Snape de forma que sólo lo pudiese escuchar Hermione.-Supongo que también sabes cosas de mi madre.
- Eileen Prince.-dijo Hermione.-El nombre que hay en tu libro dice mucho a su favor. ¿Es de sangre pura?
- Esa es una de las razones.-admitió Snape. Hermione se fijó en el hechizo del Levicorpus Jinx y se rió suavemente.
- Asique el hechizo Levicorpus.-dijo Hermione.-Interesante. No me lo enseñaron en Beauxbatons y no conocí a ningún alumno de Dumstrang que me lo pudiese enseñar, pero al parecer aquí es común usarlo. ¿Lo inventaste tú?
- Así es, al igual que algunos otros.-dijo Snape pasando las páginas de su libro hasta llegar al de la maldición Sectumsembra.
- Sectumsembra.-dijo ella tranquilamente.-¿Sectum? ¿Una maldición que corta?
- Causa varios cortes.-dijo Snape.-Principalmente en el torso.
- Eso explica la nota que has escrito que dice que es buena para utilizarla en los enemigos.-dijo Hermione.-¿Alguna vez la has utilizado?
- Sólo una vez.-respondió Snape.
Hermione asintió y ambos se centraron de nuevo en la poción. Al final de la clase Slughorn les felicitó porque la poción era impecable y les recompensó con varios puntos para ambas casas. Al salir del aula, James cogió a Hermione del brazo y Sirius, Molly, Lily y Remus se agruparon alrededor de la castaña para separarla de los Slytherins.
- Hemos escuchado la conversación entre Regulus y Bellatrix.-dijo James de camino hacia El Gran Comedor.-No nos dijiste que sabías que eran mortífagos.
- No estaba segura de si lo eran todos.-mintió Hermione.-No quería preocuparos innecesariamente.
- Hermione, somos parte de un grupo que se dedica a luchar contra los mortífagos para destruir a Voldemort.-dijo Lily.-Se llama La Orden del Fénix.
- Hemos escuchado que Malfoy, Crabbe y Goyle casi te atacan en la biblioteca.-dijo Sirius.
- Casi.-recalcó Hermione.-Controlaba la situación a la perfección. No soy novata en luchar contra mortífagos.
Lily, Molly y los cuatro Merodeadores la miraron ansiosos de que ella continuara.
- Te hemos visto hablar con Snape.-dijo Remus.-¿Qué te ha dicho? ¿Te ha amenazado?
- No.-dijo Hermione.-Estábamos hablando de la poción.
- Mentira.-dijo James, provocando que Hermione se tensara.-Pero no nos lo tienes que contar ahora si no quieres. Sólo prométenos que si Snape intenta hacerte algo nos lo dirás en seguida.
- Lo prometo.-dijo Hermione.
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Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Continúa!
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 12:
- Señorita Granger ¿puedo hablar con usted?-preguntó Slughorn, parando a Hermione en los pasillos mientras se dirigía a la clase de Aritmacia y aprochando que no estaban sus compañeros de Gryffindor.
- Claro, profesor.-respondió Hermione.
- ¿Le ha hablado el señor Potter o la señorita Evans del Club Slug?-preguntó Slughorn. Hermione quiso preguntar ¿cuál de los dos Potter?
- No profesor, ¿qué es eso?
- Es un club cuyos miembros son los alumnos más inteligentes, trabajadores y brillantes de Hogwarts. La señorita Evans y el señor Potter son miembros del club junto con todos los miembros de la familia Black, incluyendo a Sirius. Talvez conozcas a más gente, si vienes a alguna reunión.
- ¿Me está invitando a unirme?
- Por supuesto. No sé porque estás tan sorprendida de que te lo pregunte, señorita Granger. En menos de dos semanas has conseguido una gran cantidad de puntos para tu casa y no ha bajado del extraordinario en ninguna asignatura. Sería un gran honor tenerte en el Club Slug.
- En ese caso acepto.
- Excelente. Solemos reunirnos todos los viernes por la noche, después de cenar en mi oficina. Si lo deseas puedes venir a la reunión de esta noche.
- Por supuesto, profesor.-dijo Hermione.-Sin embargo ahora debo ir a clase.
- Claro. Te he entretenido demasiado. Te veré esta noche, Hermione.
"Bien, ahora Slughorm me tutea." pensaba Hermione. "Me he entretenido mucho y no sé si voy a llegar a la clase de Aritmacia."
***************************
-Slughorm no perdió el tiempo.-reía Sirius cuando Hermione terminó de contarles a sus amigos su encuentro con Slughorm.
- Sirius, sólo he tenido dos clases con él.-dijo Hermione.
- El radar que tiene Slughorm para captar a posibles miembros de su Club Slug funciona constantemente.-bromeó James.-En realidad nos sorprendió bastante que no te escogiera antes de tu primera clase con él cuando se enteró de las notas que tuviste en Beauxbatons.
Cuando Hermione, James, Lily y Sirius llegaron a la oficina de Slughorm todos los demás miembros del club ya se encontraban allí, al igual que la profesora Mcgonagall y el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, Kettleburn.
- Hermione, Lily.-llamó Slughorm.-Justo las dos personas que estaba esperando. ¡Acercaros un momento!
Lily y Hermione caminaron hacia donde se encontraba Slughorm y se sorprendieron cuando la profesora Mcgonagall se situó detrás de ellas.
- ¿Reconocéis esta poción, señoritas?-preguntó Slughorm mostrándoles un frasco que Hermione reconoció enseguida.
- Poción multijugos.-respondió Hermione rápidamente.-pero parece que el efecto es de poca duración.
- Así, es.-dijo Slughorm.-Está demasiado líquida por lo que el efecto es de poco tiempo, si fuera más espesa duraría más. ¿Has elaborado antes esta poción, Hermione?
- Sí.-dijo Hermione.
- ¿Para una persona?-inquirió Slughorm.
- Para tres.-respondió Hermione.
- ¿Tres?-preguntó Slughorm impresionado.-¿Y para qué querías la poción? Vamos, no seas modesta, dime ¿la utilizaste en tu sexto año? ¿Quinto?
- ¿Cuarto año?-preguntó Mcgonagall.
- Segundo.-respondió Hermione.
- ¿Segundo año?-preguntó Slughorm impresionado. Mcgonagall la miraba como si la chica fuese un ser de otro planeta, Lily la miraba asombrada. Finalmente Lily la abrazó.
-¡Eso es increible! ¡Merlín!-dijo Lily.-¡Esta bruja no debe tomarse a la ligera!
- Por esa razón he solicitado tu ayuda.-dijo Slughorm.
- ¿Mi ayuda?-preguntó Hermione.
- Así es.-dijo Slughorm.-Quería saber si vosotras dos podríais utilizar la poción multijugos el lunes.
Hermione y Lily intercambiaron miradas.
- Sí.-dijo Hermione.
- ¿Una oportunidad para transformarme en ella?-dijo Lily.-Por supuesto que acepto.
Hermione se sonrojó ligeramente.
- ¿Y la autorización de la jefa de Gryffindor?-preguntó Slughorm mirando a Mcgonagall.
- Doy mi consentimiento sólo si permanecen contigo hasta que vuelvan a ser ellas.-dijo Mcgonagall.
- Gracias, Minerva.-dijo Slughorm con una sonrisa. Slughorm y Mcgonagall continuaron hablando y Hermione y Lily volvieron a la multitud de estudiantes, Lily se dirigió inmediatamente hacia James y Sirius para comentarles la solicitud de Slughorm. Hermione se alejó un poco, analizando la sala, pero no se dió cuenta de que dos chicas se situaron detrás de ella.
- ¿En serio te vas a convertir en una Sangre Sucia?-se mofó Bellatrix Black. Hermione se giró para ver a ella y a su hermana menor, Narcisa.-Por lo menos sabemos que no hace falta una maldición cruciatus para herirte, eres demasiado masoquista.
- ¿Y no lo son todos, Bella?-preguntó un chico detrás de Hermione. Ella se giró de nuevo y contuvo la respiración, era Regulus Black. Él dijo algo más a Bellatrix y a Narcisa, pero Hermione no consiguió escucharlo, estaba demasiado ensimismada con la suave y cálida voz del chico. Lo observó, era muy guapo. Su pelo negro, rizado era un poco más corto que el de Sirius. Sus ojos verdes esmeralda eran profundos y cautivadores. Era alto, una estatura media entre Sirius y Remus. Cuando los ojos de Regulus se reunieron con los de Hermione, ella desvió la mirada.-Tolerar el dolor a veces es necesario.
- ¿Sucede algo, Hermione?-preguntó Sirius acompañado por James y Lily.
- Vamos a despejar la sala para que haya más espacio.-dijo Bellatrix sacando la varita.
- Eso no será necesario, señorita Black.-dijo Mcgonagall.-No va a haber ningún duelo aquí. Potter, Sirius Blac, Granger y Evans vengan conmigo.
Los cuatro Gryffindors siguieron a la profesora Mcgonagall hasta su despacho.
- Es muy arriesgado combatir contra mortífagos.-dijo Mcgonagall.-Pero involucrar a una inocente...
- Sé lo de la Orden, profesora.-dijo Hermione defendiendo a sus amigos.-No es la primera vez que me enfrento contra mortífagos. No les eche la culpa, por favor, sólo trataban de protegerme.
- ¿Sabes lo de la Orden y los alumnos que se convirtieron en mortífagos?-preguntó Mcgonagall visiblemente nerviosa.
- Nosotros le dijimos lo de la Orden, profesora.-dijo Lily.-Pero no lo de los alumnos que habían sido marcados.
- Es verdad profesora.-dijo James.-En su primer día aquí, Hermione descubrió a los mortífagos, sabía que el Sauce Boxeador comunicaba con la Casa de los Gritos antes de que le enseñáramos el mapa y averiguó el oscuro secreto de Remus sin hacernos ninguna pregunta.
- Realmente eres una chica extraordinaria, señorita Granger.-dijo Mcgonagall sonriendo.
- Gracias profesora.-dijo Hermione sonriendo.
**************
El lunes, en la clase de Slughorm, todos esperaban expectantes. Slughorm virtió el contenido de la poción multijugos en dos copas y se las entregó a Hermione y a Lily.
- Aviso: la transformación puede ser desagradable.-dijo Slughorm.-Afortunadamente la señorita Granger ha experimentado esto antes y la señorita Evans tiene una fuerte tolerancia a los dolores físicos. ¡Señoritas, porfavor, cogan un pelo de su compañera, pónganlo en la poción, cojan aire y beban.
Hermione y Lily cogieron aire y bebieron hasta la última gota de la poción, se agarraron fuertemente a la mesa. Poco tiempo después, ambas chicas se transformaron, la clase aplaudió.
- Bien hecho, señoritas.-dijo Slughorm. Después las hizo hablar para demostrar a toda la clase que las voces no cambiaban. El resto de la clase, Hermione y Lily estuvieron en primera fila para que todos los alumnos pudieran seguir observándolas.
Hermione notó que Lily la miraba cada vez con más frecuencia. La castaña observó los apuntes que estaba tomando la pelirroja, eran poquísimos, eso no hacía más que confundirla, Lily siempre tomaba los apuntes detallados, escribía hasta la más mínima nota. ¿Porqué ahora no? Talvez ella...no, era prácticamente imposible. Al final de la clase, los efectos de la poción desaparecieron, pero Lily seguía con el mismo comportamiento extraño.
- ¿Hermione?-preguntó Lily cuando todos los estudiantes se marcharon.-¿Podemos hablar en privado?
- Claro.-dijo Hermione siguiendo a Lily hasta el baño de las chicas. Una vez dentro, la pelirroja cerró la puerta y puso un hechizo silenciador.
- Cuando me transformé en tí, me ví a mi misma siendo una mestiza, trasladada aquí desde Beauxbatons, mi madre era sangre pura pero no sabía quien era y un padre llamado Francis Granger que murió recientemente en un accidente de coche.
- Lily...yo...-dijo Hermione desesperada.
- No eres quien dices ser ¿verdad?-preguntó Lily dolida.-Nos has estado engañando todo el tiempo.
- No tienes nada que temer, Lily.-dijo Hermione.-Es cierto que utilicé una poción para encubrir mis orígenes.
- Todavía siento que puedo confiar en tí, Hermione.-dijo Lily.-Sin embargo, quiero saber toda la verdad.
- La poción dura seis horas más.-dijo Hermione.-Te explicaré todo cuando la poción deje de hacer efecto. ¿Podrías guardar silencio hasta entonces?
- Está bien.-dijo Lily.-Ven conmigo a mi ronda esta noche, James y los demás Merodeadores estarán en el Sauce Boxeador ayudando a Remus con su transformación.
***********************
Esa noche Hermione y Lily estaban sentadas en uno de los bancos de la Torre de Astronomía. Lily lloraba fuertemente. Hermione le había contado todo, desde la noche en la que Voldemort había matado a Lily y James Potter hasta el final de la historia: le contó la primera vez que se reunió con su hijo Harry y el hijo menor de Molly, Ron. Su lucha por proteger la piedra Filosofal de Voldemort y Quirrel, como había sospechado de Snape, como ella se había quedado petrificada cuando se volvió a abrir la Cámara de los Secretos y como Ron y Harry la salvaron, también le contó la historia de los Merodeadores: la traición de Petegrew y del injusto encarcelamiento de Sirius, Hermione le contó a Lily como Harry y ella habían utilizado el giratiempo para salvar a Sirius a pesar de que todavía se le consideraba culpable. Como el Ministerio de Magia se puso en contra de Harry cuando él dijo a todo el mundo que Voldemort seguía vivo, la muerte de Sirius, la profecía, los Horcruxes, la falsa muerte de Dumbledore y la falsa traición de Snape. Por último, Hermione le contó la verdadera razón por la que se encontraba allí, convencer a Regulus Black para que le ayudase a destruir los Horcruxes, con el fin de derrotar a Voldemort.
Lily inhaló fuertemente cuando Hermione le enseñó una foto que había sacado Collin Creevery, donde aparecían Harry, Ron y ella en su quinto año cuando se formó el ED.
- Es igual que James.-dijo Lily.
- Salvo en los ojos.-dijo Hermione llorando.-Él tiene tus ojos.
Lily sollozaba y Hermione la abrazó.
- Eres increible, Hermione.-dijo Lily.-Harry, Ron...todos soís increibles.
- Tú eres la que hiciste posible nuestra lucha cuando diste tu vida por la de Harry.-dijo Hermione.-Él te quiere mucho.
- Distraeré a los demás cuando tengas que estar con Regulus y los demás mortífagos. No le diré nada a nadie a menos que me des permiso.
- Gracias, Lily.-dijo Hermione.
- Señorita Granger ¿puedo hablar con usted?-preguntó Slughorn, parando a Hermione en los pasillos mientras se dirigía a la clase de Aritmacia y aprochando que no estaban sus compañeros de Gryffindor.
- Claro, profesor.-respondió Hermione.
- ¿Le ha hablado el señor Potter o la señorita Evans del Club Slug?-preguntó Slughorn. Hermione quiso preguntar ¿cuál de los dos Potter?
- No profesor, ¿qué es eso?
- Es un club cuyos miembros son los alumnos más inteligentes, trabajadores y brillantes de Hogwarts. La señorita Evans y el señor Potter son miembros del club junto con todos los miembros de la familia Black, incluyendo a Sirius. Talvez conozcas a más gente, si vienes a alguna reunión.
- ¿Me está invitando a unirme?
- Por supuesto. No sé porque estás tan sorprendida de que te lo pregunte, señorita Granger. En menos de dos semanas has conseguido una gran cantidad de puntos para tu casa y no ha bajado del extraordinario en ninguna asignatura. Sería un gran honor tenerte en el Club Slug.
- En ese caso acepto.
- Excelente. Solemos reunirnos todos los viernes por la noche, después de cenar en mi oficina. Si lo deseas puedes venir a la reunión de esta noche.
- Por supuesto, profesor.-dijo Hermione.-Sin embargo ahora debo ir a clase.
- Claro. Te he entretenido demasiado. Te veré esta noche, Hermione.
"Bien, ahora Slughorm me tutea." pensaba Hermione. "Me he entretenido mucho y no sé si voy a llegar a la clase de Aritmacia."
***************************
-Slughorm no perdió el tiempo.-reía Sirius cuando Hermione terminó de contarles a sus amigos su encuentro con Slughorm.
- Sirius, sólo he tenido dos clases con él.-dijo Hermione.
- El radar que tiene Slughorm para captar a posibles miembros de su Club Slug funciona constantemente.-bromeó James.-En realidad nos sorprendió bastante que no te escogiera antes de tu primera clase con él cuando se enteró de las notas que tuviste en Beauxbatons.
Cuando Hermione, James, Lily y Sirius llegaron a la oficina de Slughorm todos los demás miembros del club ya se encontraban allí, al igual que la profesora Mcgonagall y el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, Kettleburn.
- Hermione, Lily.-llamó Slughorm.-Justo las dos personas que estaba esperando. ¡Acercaros un momento!
Lily y Hermione caminaron hacia donde se encontraba Slughorm y se sorprendieron cuando la profesora Mcgonagall se situó detrás de ellas.
- ¿Reconocéis esta poción, señoritas?-preguntó Slughorm mostrándoles un frasco que Hermione reconoció enseguida.
- Poción multijugos.-respondió Hermione rápidamente.-pero parece que el efecto es de poca duración.
- Así, es.-dijo Slughorm.-Está demasiado líquida por lo que el efecto es de poco tiempo, si fuera más espesa duraría más. ¿Has elaborado antes esta poción, Hermione?
- Sí.-dijo Hermione.
- ¿Para una persona?-inquirió Slughorm.
- Para tres.-respondió Hermione.
- ¿Tres?-preguntó Slughorm impresionado.-¿Y para qué querías la poción? Vamos, no seas modesta, dime ¿la utilizaste en tu sexto año? ¿Quinto?
- ¿Cuarto año?-preguntó Mcgonagall.
- Segundo.-respondió Hermione.
- ¿Segundo año?-preguntó Slughorm impresionado. Mcgonagall la miraba como si la chica fuese un ser de otro planeta, Lily la miraba asombrada. Finalmente Lily la abrazó.
-¡Eso es increible! ¡Merlín!-dijo Lily.-¡Esta bruja no debe tomarse a la ligera!
- Por esa razón he solicitado tu ayuda.-dijo Slughorm.
- ¿Mi ayuda?-preguntó Hermione.
- Así es.-dijo Slughorm.-Quería saber si vosotras dos podríais utilizar la poción multijugos el lunes.
Hermione y Lily intercambiaron miradas.
- Sí.-dijo Hermione.
- ¿Una oportunidad para transformarme en ella?-dijo Lily.-Por supuesto que acepto.
Hermione se sonrojó ligeramente.
- ¿Y la autorización de la jefa de Gryffindor?-preguntó Slughorm mirando a Mcgonagall.
- Doy mi consentimiento sólo si permanecen contigo hasta que vuelvan a ser ellas.-dijo Mcgonagall.
- Gracias, Minerva.-dijo Slughorm con una sonrisa. Slughorm y Mcgonagall continuaron hablando y Hermione y Lily volvieron a la multitud de estudiantes, Lily se dirigió inmediatamente hacia James y Sirius para comentarles la solicitud de Slughorm. Hermione se alejó un poco, analizando la sala, pero no se dió cuenta de que dos chicas se situaron detrás de ella.
- ¿En serio te vas a convertir en una Sangre Sucia?-se mofó Bellatrix Black. Hermione se giró para ver a ella y a su hermana menor, Narcisa.-Por lo menos sabemos que no hace falta una maldición cruciatus para herirte, eres demasiado masoquista.
- ¿Y no lo son todos, Bella?-preguntó un chico detrás de Hermione. Ella se giró de nuevo y contuvo la respiración, era Regulus Black. Él dijo algo más a Bellatrix y a Narcisa, pero Hermione no consiguió escucharlo, estaba demasiado ensimismada con la suave y cálida voz del chico. Lo observó, era muy guapo. Su pelo negro, rizado era un poco más corto que el de Sirius. Sus ojos verdes esmeralda eran profundos y cautivadores. Era alto, una estatura media entre Sirius y Remus. Cuando los ojos de Regulus se reunieron con los de Hermione, ella desvió la mirada.-Tolerar el dolor a veces es necesario.
- ¿Sucede algo, Hermione?-preguntó Sirius acompañado por James y Lily.
- Vamos a despejar la sala para que haya más espacio.-dijo Bellatrix sacando la varita.
- Eso no será necesario, señorita Black.-dijo Mcgonagall.-No va a haber ningún duelo aquí. Potter, Sirius Blac, Granger y Evans vengan conmigo.
Los cuatro Gryffindors siguieron a la profesora Mcgonagall hasta su despacho.
- Es muy arriesgado combatir contra mortífagos.-dijo Mcgonagall.-Pero involucrar a una inocente...
- Sé lo de la Orden, profesora.-dijo Hermione defendiendo a sus amigos.-No es la primera vez que me enfrento contra mortífagos. No les eche la culpa, por favor, sólo trataban de protegerme.
- ¿Sabes lo de la Orden y los alumnos que se convirtieron en mortífagos?-preguntó Mcgonagall visiblemente nerviosa.
- Nosotros le dijimos lo de la Orden, profesora.-dijo Lily.-Pero no lo de los alumnos que habían sido marcados.
- Es verdad profesora.-dijo James.-En su primer día aquí, Hermione descubrió a los mortífagos, sabía que el Sauce Boxeador comunicaba con la Casa de los Gritos antes de que le enseñáramos el mapa y averiguó el oscuro secreto de Remus sin hacernos ninguna pregunta.
- Realmente eres una chica extraordinaria, señorita Granger.-dijo Mcgonagall sonriendo.
- Gracias profesora.-dijo Hermione sonriendo.
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El lunes, en la clase de Slughorm, todos esperaban expectantes. Slughorm virtió el contenido de la poción multijugos en dos copas y se las entregó a Hermione y a Lily.
- Aviso: la transformación puede ser desagradable.-dijo Slughorm.-Afortunadamente la señorita Granger ha experimentado esto antes y la señorita Evans tiene una fuerte tolerancia a los dolores físicos. ¡Señoritas, porfavor, cogan un pelo de su compañera, pónganlo en la poción, cojan aire y beban.
Hermione y Lily cogieron aire y bebieron hasta la última gota de la poción, se agarraron fuertemente a la mesa. Poco tiempo después, ambas chicas se transformaron, la clase aplaudió.
- Bien hecho, señoritas.-dijo Slughorm. Después las hizo hablar para demostrar a toda la clase que las voces no cambiaban. El resto de la clase, Hermione y Lily estuvieron en primera fila para que todos los alumnos pudieran seguir observándolas.
Hermione notó que Lily la miraba cada vez con más frecuencia. La castaña observó los apuntes que estaba tomando la pelirroja, eran poquísimos, eso no hacía más que confundirla, Lily siempre tomaba los apuntes detallados, escribía hasta la más mínima nota. ¿Porqué ahora no? Talvez ella...no, era prácticamente imposible. Al final de la clase, los efectos de la poción desaparecieron, pero Lily seguía con el mismo comportamiento extraño.
- ¿Hermione?-preguntó Lily cuando todos los estudiantes se marcharon.-¿Podemos hablar en privado?
- Claro.-dijo Hermione siguiendo a Lily hasta el baño de las chicas. Una vez dentro, la pelirroja cerró la puerta y puso un hechizo silenciador.
- Cuando me transformé en tí, me ví a mi misma siendo una mestiza, trasladada aquí desde Beauxbatons, mi madre era sangre pura pero no sabía quien era y un padre llamado Francis Granger que murió recientemente en un accidente de coche.
- Lily...yo...-dijo Hermione desesperada.
- No eres quien dices ser ¿verdad?-preguntó Lily dolida.-Nos has estado engañando todo el tiempo.
- No tienes nada que temer, Lily.-dijo Hermione.-Es cierto que utilicé una poción para encubrir mis orígenes.
- Todavía siento que puedo confiar en tí, Hermione.-dijo Lily.-Sin embargo, quiero saber toda la verdad.
- La poción dura seis horas más.-dijo Hermione.-Te explicaré todo cuando la poción deje de hacer efecto. ¿Podrías guardar silencio hasta entonces?
- Está bien.-dijo Lily.-Ven conmigo a mi ronda esta noche, James y los demás Merodeadores estarán en el Sauce Boxeador ayudando a Remus con su transformación.
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Esa noche Hermione y Lily estaban sentadas en uno de los bancos de la Torre de Astronomía. Lily lloraba fuertemente. Hermione le había contado todo, desde la noche en la que Voldemort había matado a Lily y James Potter hasta el final de la historia: le contó la primera vez que se reunió con su hijo Harry y el hijo menor de Molly, Ron. Su lucha por proteger la piedra Filosofal de Voldemort y Quirrel, como había sospechado de Snape, como ella se había quedado petrificada cuando se volvió a abrir la Cámara de los Secretos y como Ron y Harry la salvaron, también le contó la historia de los Merodeadores: la traición de Petegrew y del injusto encarcelamiento de Sirius, Hermione le contó a Lily como Harry y ella habían utilizado el giratiempo para salvar a Sirius a pesar de que todavía se le consideraba culpable. Como el Ministerio de Magia se puso en contra de Harry cuando él dijo a todo el mundo que Voldemort seguía vivo, la muerte de Sirius, la profecía, los Horcruxes, la falsa muerte de Dumbledore y la falsa traición de Snape. Por último, Hermione le contó la verdadera razón por la que se encontraba allí, convencer a Regulus Black para que le ayudase a destruir los Horcruxes, con el fin de derrotar a Voldemort.
Lily inhaló fuertemente cuando Hermione le enseñó una foto que había sacado Collin Creevery, donde aparecían Harry, Ron y ella en su quinto año cuando se formó el ED.
- Es igual que James.-dijo Lily.
- Salvo en los ojos.-dijo Hermione llorando.-Él tiene tus ojos.
Lily sollozaba y Hermione la abrazó.
- Eres increible, Hermione.-dijo Lily.-Harry, Ron...todos soís increibles.
- Tú eres la que hiciste posible nuestra lucha cuando diste tu vida por la de Harry.-dijo Hermione.-Él te quiere mucho.
- Distraeré a los demás cuando tengas que estar con Regulus y los demás mortífagos. No le diré nada a nadie a menos que me des permiso.
- Gracias, Lily.-dijo Hermione.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
WoW!! Dos super capitulos de golpe que suerte!!
me alegra muchisimo q Hermione se haya sincerado con Lili, quieras que no es un peso q compartido es mas ligero.
besos
me alegra muchisimo q Hermione se haya sincerado con Lili, quieras que no es un peso q compartido es mas ligero.
besos
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Me alegro que os esté gustando el fic, gailor y Regulus Black
. Aquí os dejo otro capítulo. Prometo continuarlo cuanto antes, pero hoy me voy de vacaciones, y volveré en 1 semana, aproximadamente. Subiré el próximo capítulo cuando regrese, lo prometo.
Capítulo 13:
- Hermione ¿puedes venir acompañarme a las Tres escobas?-preguntó Molly.-Arthur quiere conocerte.
- De acuerdo.-dijo Hermione.-Pero tengo que regresar pronto a Hogwarts porque el profesor Slughorm nos pidió a Lily y a mi que hiciéramos una poción, a cambio nos recompensará con 20 puntos más para Gryffindor.
- Entonces habrá que darse prisa.-dijo Molly. Caminaron a paso rápido hacia las Tres Escobas y localizaron enseguida a Arthur.
- Arthur, esta es Hermione.-presentó Molly.-Hermione, este es mi novio Arthur.
- Es un placer conocerte, Hermione.-dijo Arthur.-Molly me ha hablado mucho de ti.
- El placer es mío.-dijo Hermione.
Estuvieron riendo, y charlando animadamente, pero poco tiempo después, Hermione decidió que ya era hora de regresar al castillo, al fin y al cabo, no podía dejar a Lily toda la tarea de elaborar la poción sola; asique se despidió de todos y salió de Las Tres Escobas. Hermione caminaba sumida en sus pensamientos, ya le quedaba la mitad del camino para regresar al castillo, cuando escuchó un grito y ella se paró en el acto.
- ¿Hola?-preguntó.-¿Hay alguien ahí?
Nadie respondió, pero Hermione escuchó el sollozo de una chica y se dirigió rápidamente al callejón más cercano agarrando fuertemente su varita. Corrió hasta el origen del sollozo y entonces vió una escena que hizo que se quedase en estado de shock: Lucius Malfoy había acorralado a Narcisa Black contra la pared y la tapaba la boca con una de sus manos. Macnair y Goyle estaban detrás de Malfoy riéndose de Narcisa. Hermione decidió saltarse la clase de Slughorm.
- ¡Déjala marchar!-dijo Hermione apuntando con su varita a Malfoy.
- Este no es asunto tuyo.-dijo Malfoy.-Vete antes de que te enseñe modales.
- Veámoslo entonces.-dijo Hermione dando un par de pasos hacia delante.-A menos que le tengas miedo a las chicas que pueden defenderse. ¿Cuál es tu problema Malfoy? ¿Eres tan cobarde para atacar a una chica indefensa pero no te atreves con las que saben defenderse?
- Vuelve al castillo, nena.-dijo Malfoy soltando bruscamente a Narcisa quien cayó al suelo.-Al parecer tengo asuntos que tratar.
Narcisa salió apresuradamente del callejón, dejando a Hermione sola con Malfoy, Macnair y Goyle.
- ¿En serio crees que puedes hablarme en ese tono, Granger?-dijo Malfoy furioso.
- Sí.-dijo Hermione fríamente.
- Entonces voy a enseñarte modales.-dijo Malfoy apuntándola con la varita.
- ¡Furnunculus!-dijo Hermione. El hechizo fue directo a la cara de Malfoy quien se empezó a llenar de push.
- Stupefy-dijo Macnair. Hermione pudo esquivarlo sin ningún problema, junto con el hechizo no verbal que le envió Malfoy, pero no pudo esquivar el Reducto de Goyle, la cual la golpeó en el pecho y en la frente. Cayó al suelo y esquivó la maldición de Malfoy por los pelos, al mismo tiempo que invocaba su Patronus para desviar las maldiciones de Goyle y Macnair.
- ¡Stupefy!-gritó la voz de Molly mientras entraba en el callejón. La maldición golpeó a Macnair en el pecho, haciendo que se chocara contra la pared y cayese incosciente. Goyle apuntó a Molly con su varita.
- ¡Incarcerous!-dijo Hermione. De repente aparecieron unas cuerdas que ataron y amordazaron a Goyle. Malfoy apuntó a Hermione con su varita.
- ¡Expelliarmus!-dijo Molly. La varita de Malfoy salió volando hasta caer a buena distancia de él. Malfoy se fue a acercar a Molly, pero Hermione fue más rápida, se levantó y le dió un puñetazo en la nariz, que se rompió al instante, y empezó a sangrar. Malfoy gritó de dolor, cogió a Hermione por el pelo y la arrastró hasta la pared donde la golpeó fuertemente.
- ¡Stupefy!-gritó Arthur Weasley. Malfoy cayó inconsciente. Molly y Arthur corrieron a ayudar a Hermione, a quien le dolía mucho el lado derecho de su cara.
- ¿Qué pasó aquí, Hermione?-preguntó Molly.
- Narcisa Black.-respondió Hermione.-Ellos la estaban agrediendo, la escuché gritar.
- ¿Te batiste en duelo por Narcisa Black?-preguntó Molly incrédula.-Hermione, puede que ella no sea una mortífaga, pero sigue siendo la novia de Malfoy.
- Ella estaba indefensa.-respondió Hermione.-Malfoy la arrinconó contra la pared, Macnair y Goyle la bloqueaban las salidas, no tenía su varita en la mano. ¡Tenía que hacer algo!
- ¿Y arriesgar tu propia seguridad?-preguntó Molly exasperada.-Hermione, formamos parte de la Orden por una razón. No solemos batirnos en duelo cuando estamos solos.
- Lo sé, Molly.-dijo Hermione.-Pero en ese momento estaba sólo yo. Si hubiese ido a buscar ayuda, Malfoy la habría lastimado. Era la única persona que podía ayudarla, no podía dejarla a merced de esos tres.
Molly y Arthur miraban a Hermione, estaban algo molestos, pero también impresionados.
- ¿De dónde ha salido una chica como tú, Hermione?-preguntó Molly.-Inteligente, astuta, valiente, defiendes a los indefensos aunque sean tus enemigos...Remus tiene razón cuando dice que eres extraordinaria.
- Ahora necesitas ir a la enfermería.-dijo Arthur.-Molly y yo te acompañaremos, no te preocupes por Malfoy, Goyle y Macnair, alguien vendrá a buscarlos.
**********************
- ¡Hermione! Malfoy te golpeó muy fuerte por lo que veo.-dijo Petegrew cuando Hermione salió de la enfermería. Lily, James, Sirius, Remus y Molly estaban esperándola fuera. Madame Pomfrey había conseguido curarle la herida en el labio, pero no pudo hacer nada con el dolor que sentía Hermione en el lado derecho de su cara. Tenía un hematoma que abarcaba desde la mandíbula hacia la ceja.-¿Madame Pomfrey te preguntó mucho?
- No.-respondió Hermione.-Le dije que me había batido en duelo con un mortífago, pero no le dije con quien, me preguntó que si alguien más había resultado herido. Le dije que pronto aparecería alguien con la cara llena de push y con la nariz rota.
- Es cierto.-dijo Molly.-Los que peor acabaron fueron ellos, sobre todo Malfoy. Hermione se desenvolvía bien en el duelo, probablemente lo hubiese ganado sin nuestra ayuda.
- ¿Enserio mereció la pena luchar por Narcisa?-preguntó Sirius incrédulo.-Sí, es cierto que ella es mi prima, ¿pero en serio mereció la pena?
- No espero nada a cambio.-respondió Hermione.-Ella estaba indefensa y Malfoy quería agredirla. Tenía que ayudarla.
Hermione tenía una buena razón para proteger a Narcisa, Lily lo sabía; pues gracias a Narcisa, Dumbledore seguía vivo en el tiempo de la castaña.
Capítulo 13:
- Hermione ¿puedes venir acompañarme a las Tres escobas?-preguntó Molly.-Arthur quiere conocerte.
- De acuerdo.-dijo Hermione.-Pero tengo que regresar pronto a Hogwarts porque el profesor Slughorm nos pidió a Lily y a mi que hiciéramos una poción, a cambio nos recompensará con 20 puntos más para Gryffindor.
- Entonces habrá que darse prisa.-dijo Molly. Caminaron a paso rápido hacia las Tres Escobas y localizaron enseguida a Arthur.
- Arthur, esta es Hermione.-presentó Molly.-Hermione, este es mi novio Arthur.
- Es un placer conocerte, Hermione.-dijo Arthur.-Molly me ha hablado mucho de ti.
- El placer es mío.-dijo Hermione.
Estuvieron riendo, y charlando animadamente, pero poco tiempo después, Hermione decidió que ya era hora de regresar al castillo, al fin y al cabo, no podía dejar a Lily toda la tarea de elaborar la poción sola; asique se despidió de todos y salió de Las Tres Escobas. Hermione caminaba sumida en sus pensamientos, ya le quedaba la mitad del camino para regresar al castillo, cuando escuchó un grito y ella se paró en el acto.
- ¿Hola?-preguntó.-¿Hay alguien ahí?
Nadie respondió, pero Hermione escuchó el sollozo de una chica y se dirigió rápidamente al callejón más cercano agarrando fuertemente su varita. Corrió hasta el origen del sollozo y entonces vió una escena que hizo que se quedase en estado de shock: Lucius Malfoy había acorralado a Narcisa Black contra la pared y la tapaba la boca con una de sus manos. Macnair y Goyle estaban detrás de Malfoy riéndose de Narcisa. Hermione decidió saltarse la clase de Slughorm.
- ¡Déjala marchar!-dijo Hermione apuntando con su varita a Malfoy.
- Este no es asunto tuyo.-dijo Malfoy.-Vete antes de que te enseñe modales.
- Veámoslo entonces.-dijo Hermione dando un par de pasos hacia delante.-A menos que le tengas miedo a las chicas que pueden defenderse. ¿Cuál es tu problema Malfoy? ¿Eres tan cobarde para atacar a una chica indefensa pero no te atreves con las que saben defenderse?
- Vuelve al castillo, nena.-dijo Malfoy soltando bruscamente a Narcisa quien cayó al suelo.-Al parecer tengo asuntos que tratar.
Narcisa salió apresuradamente del callejón, dejando a Hermione sola con Malfoy, Macnair y Goyle.
- ¿En serio crees que puedes hablarme en ese tono, Granger?-dijo Malfoy furioso.
- Sí.-dijo Hermione fríamente.
- Entonces voy a enseñarte modales.-dijo Malfoy apuntándola con la varita.
- ¡Furnunculus!-dijo Hermione. El hechizo fue directo a la cara de Malfoy quien se empezó a llenar de push.
- Stupefy-dijo Macnair. Hermione pudo esquivarlo sin ningún problema, junto con el hechizo no verbal que le envió Malfoy, pero no pudo esquivar el Reducto de Goyle, la cual la golpeó en el pecho y en la frente. Cayó al suelo y esquivó la maldición de Malfoy por los pelos, al mismo tiempo que invocaba su Patronus para desviar las maldiciones de Goyle y Macnair.
- ¡Stupefy!-gritó la voz de Molly mientras entraba en el callejón. La maldición golpeó a Macnair en el pecho, haciendo que se chocara contra la pared y cayese incosciente. Goyle apuntó a Molly con su varita.
- ¡Incarcerous!-dijo Hermione. De repente aparecieron unas cuerdas que ataron y amordazaron a Goyle. Malfoy apuntó a Hermione con su varita.
- ¡Expelliarmus!-dijo Molly. La varita de Malfoy salió volando hasta caer a buena distancia de él. Malfoy se fue a acercar a Molly, pero Hermione fue más rápida, se levantó y le dió un puñetazo en la nariz, que se rompió al instante, y empezó a sangrar. Malfoy gritó de dolor, cogió a Hermione por el pelo y la arrastró hasta la pared donde la golpeó fuertemente.
- ¡Stupefy!-gritó Arthur Weasley. Malfoy cayó inconsciente. Molly y Arthur corrieron a ayudar a Hermione, a quien le dolía mucho el lado derecho de su cara.
- ¿Qué pasó aquí, Hermione?-preguntó Molly.
- Narcisa Black.-respondió Hermione.-Ellos la estaban agrediendo, la escuché gritar.
- ¿Te batiste en duelo por Narcisa Black?-preguntó Molly incrédula.-Hermione, puede que ella no sea una mortífaga, pero sigue siendo la novia de Malfoy.
- Ella estaba indefensa.-respondió Hermione.-Malfoy la arrinconó contra la pared, Macnair y Goyle la bloqueaban las salidas, no tenía su varita en la mano. ¡Tenía que hacer algo!
- ¿Y arriesgar tu propia seguridad?-preguntó Molly exasperada.-Hermione, formamos parte de la Orden por una razón. No solemos batirnos en duelo cuando estamos solos.
- Lo sé, Molly.-dijo Hermione.-Pero en ese momento estaba sólo yo. Si hubiese ido a buscar ayuda, Malfoy la habría lastimado. Era la única persona que podía ayudarla, no podía dejarla a merced de esos tres.
Molly y Arthur miraban a Hermione, estaban algo molestos, pero también impresionados.
- ¿De dónde ha salido una chica como tú, Hermione?-preguntó Molly.-Inteligente, astuta, valiente, defiendes a los indefensos aunque sean tus enemigos...Remus tiene razón cuando dice que eres extraordinaria.
- Ahora necesitas ir a la enfermería.-dijo Arthur.-Molly y yo te acompañaremos, no te preocupes por Malfoy, Goyle y Macnair, alguien vendrá a buscarlos.
**********************
- ¡Hermione! Malfoy te golpeó muy fuerte por lo que veo.-dijo Petegrew cuando Hermione salió de la enfermería. Lily, James, Sirius, Remus y Molly estaban esperándola fuera. Madame Pomfrey había conseguido curarle la herida en el labio, pero no pudo hacer nada con el dolor que sentía Hermione en el lado derecho de su cara. Tenía un hematoma que abarcaba desde la mandíbula hacia la ceja.-¿Madame Pomfrey te preguntó mucho?
- No.-respondió Hermione.-Le dije que me había batido en duelo con un mortífago, pero no le dije con quien, me preguntó que si alguien más había resultado herido. Le dije que pronto aparecería alguien con la cara llena de push y con la nariz rota.
- Es cierto.-dijo Molly.-Los que peor acabaron fueron ellos, sobre todo Malfoy. Hermione se desenvolvía bien en el duelo, probablemente lo hubiese ganado sin nuestra ayuda.
- ¿Enserio mereció la pena luchar por Narcisa?-preguntó Sirius incrédulo.-Sí, es cierto que ella es mi prima, ¿pero en serio mereció la pena?
- No espero nada a cambio.-respondió Hermione.-Ella estaba indefensa y Malfoy quería agredirla. Tenía que ayudarla.
Hermione tenía una buena razón para proteger a Narcisa, Lily lo sabía; pues gracias a Narcisa, Dumbledore seguía vivo en el tiempo de la castaña.
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Odio a los hombres como Lucius xD
Se creen q loas mujeres somos objetos q pueden usar y humillar delante de sus amigotes...que asco...
Bueno pues q te lo pases genial en tus vacaciones y vuelvas con las pilar recargadas...
besos
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 14:
- ¿Esque tienes que desempeñar el papel de ángel navideño cuando sólo falta una semana para Navidad?-preguntó Narcisa esperando a Hermione fuera de su clase de Aritmacia. La castaña estaba sola, sin sus amigos de Gryffindor a su alrededor. Narcisa tenía algunas heridas en su cuello, pero los golpes que Malfoy le dio a Hermione eran mucho más notables. Hermione continuó su camino hacia los pasillos, ignorando completamente a Narcisa, pero la rubia la siguió.-No tenías porque haberlo echo. Lucius es mi novio, los demás son mis amigos.-Hermione caminó más rápido, todavía la ignoraba, pero se estaba reeplanteando seriamente darse la vuelta y abofetear a la joven Black por decir tantas estupideces seguidas. ¿Cómo podía llamar amigos a esos? Los amigos de verdad nunca se atacarían entre sí, pero al parecer eso era algo que la rubia ignoraba.-¿Qué esperas que te de a cambio?
- ¿Perdón?-preguntó Hermione fríamente dándose la vuelta para encararla.
- Me ayudaste, por lo tanto estoy en deuda contigo. Asique dime ¿qué quieres?
- Nada, Narcisa. No quiero nada de ti. No soporto que se metan con personas que no pueden defenderse. Eso es de cobardes.
- Te equivocas, podía haberme defendido perfectamente.
- ¿Qué?-preguntó Hermione confundida.
- No me acorralaron indefensa. Son mortífagos y no puedo luchar contra ellos.
- ¿Les dejaste que te atacaran? No lo entiendo, si te atacan debes defenderte.
- No te atrevas a juzgarme. Talvez pienses que soy débil, pero si te unes a los mortífagos y al Señor Tenebroso, puedes vivir, pero si les amenazas o luchas contra ellos te matarán.
- ¿Incluso si te atacan sin razón? No le hiciste nada a Malfoy, él te atacó porque le dió la gana.
- ¡Lo amo!-gritó Narcisa luchando contra las lágrimas que amenazaban con caer.-No me importa si no lo entiendes, pero yo amo a Lucius y le apoyo. Les apoyo en todo.
Hermione no dijo nada, no era necesario. El rostro indiferente de Narcisa ahora expresaba dolor y rabia. La rubia se dió la vuelta cabreada ante el silencio de la castaña.
**********************
- ¿Remus?-Remus escuchó a Hermione acercarse.-Peter, Molly, Frank y Alice se van a ir a sus casas para pasar las Navidades, y Sirius, James y Lily se quedarán aquí. ¿Qué vas a hacer tú?
- Me quedaré aquí, no tengo otro sitio a donde ir. Pasar las Navidades solo es algo deprimente y más cuando eres un hombre-lobo.-dijo Remus sonriendo levemente, pero la sonrisa desapareció cuando vió el moratón de Hermione.-Todavía te quedan tres días para que el moratón desaparezca según Madame Pomfrey.
- Oh, no te preocupes por eso.-dijo Hermione.
- ¿Sabes, Hermione? La mayoría de los mortífagos van a pasar las Navidades aquí. Así todos se podrán reunir sin levantar sospechas. Suelen quedarse en su torre y en sus mazmorras, pero de vez en cuando buscan pelea, aunque casi siempre hay algún profesor cerca para intervenir.
- ¿Y si luchan dos miembros de su misma casa?-preguntó Hermione.
- No hay mucha gente que ayude a novias de mortífagos que se encuentran en peligro. Los daños que se hacen entre ellos son menos notables que el que le hacen a los demás. Narcisa es la prueba de ello. No hay muchas personas con el corazón tan grande como el tuyo, Hermione. Lily también es como tú. Vosotras dos siempre intentáis ver el lado bueno de las personas, sin importar quienes sean a los que ayudais.
- A veces eso puede ser una maldición.-dijo Hermione recordando como las vidas de Harry, Ron y ella habían estado en peligro por quienes decían que eran sus amigos.-Es irónico como, en ocasiones, la confianza puede dañar aún más que la desconfianza.
- Sin embargo, aunque es más fácil desconfiar de la gente, al final acabas solo.-dijo Remus poniéndola una mano en su hombro.-Nunca estarás sola, Hermione. No lo permitiremos, nosotros siempre confiaremos en ti, pase lo que pase. La confianza no es una maldición, Hermione, es un regalo.-Hermione miró a Remus y sonrió. Él le devolvió la sonrisa. Entonces, la castaña miró sus zapatos y descubrió que la nieve los había empapado completamente, al igual que su pantalón. Remus la observó y soltó una carcajada.-Vamos a la Sala Común, Hermione. El fuego nos ayudará a entrar en calor.
*********************************************
Hermione había ido a la enfermería a por más poción para curarse el moratón y de todas las personas que se había esperado encontrarse a la salida, Snape era la última.
- Asique te dejó ese feo moratón.
- Malfoy tiene rota la nariz.-contrarrestó Hermione.-Estamos en paz.
- Si tú lo dices...pero deberías darles algún tiempo para que se acostumbren a la situación. Nunca antes nadie les había desafiado de la manera en la que tú lo has echo.
- ¿Qué quieres decir?-preguntó Hermione. Snape tenía una leve sonrisa burlona en su rostro. La castaña empezó a caminar por el pasillo, pero él la agarró de un brazo y la detuvo, la arrinconó contra la pared quedando su rostro a centímentros del de ella, pero Hermione seguía indiferente.
- Malfoy está furioso contigo por haberlo humillado, eso produce que algunos de nosotros nos burlemos de él y te alaguemos a tí. Por ayudar a Narcisa, por enseñarle una lección y porque te subestimó. Es cierto que hubiese sido mejor si no hubiese llegado la ayuda, pero escuchamos que la ayuda que recibiste no fue de ninguna importancia, porque pudiste enfrentarlo y haberlo vencido sin ningún problema.
- ¿Nosotros? ¿Quienes?
- Sabes a quien me estoy refiriendo, Granger.-dijo Snape. Hermione se tensó casi imperceptiblemente cuando él dejó algo en el bosillo de su túnica, pero no apartó la mirada del Slytherin en ningún momento.-Esta es la contraseña de uno de los mayores baños de prefectos del castillo. En el tercer piso, pasando el aula de Estudios Muggles. Nadie los utiliza y es ahí donde nos reunimos de vez en cuando. Reúnete con nosotros a las 19:00 el día de navidad, si realmente quieres que alguien valore todo tu potencial.-con esas palabras, Snape se retiró y Hermione sacó de su bolsillo la nota que él la había dado, la desdobló y la leyó:
Thestrals.
- ¿Esque tienes que desempeñar el papel de ángel navideño cuando sólo falta una semana para Navidad?-preguntó Narcisa esperando a Hermione fuera de su clase de Aritmacia. La castaña estaba sola, sin sus amigos de Gryffindor a su alrededor. Narcisa tenía algunas heridas en su cuello, pero los golpes que Malfoy le dio a Hermione eran mucho más notables. Hermione continuó su camino hacia los pasillos, ignorando completamente a Narcisa, pero la rubia la siguió.-No tenías porque haberlo echo. Lucius es mi novio, los demás son mis amigos.-Hermione caminó más rápido, todavía la ignoraba, pero se estaba reeplanteando seriamente darse la vuelta y abofetear a la joven Black por decir tantas estupideces seguidas. ¿Cómo podía llamar amigos a esos? Los amigos de verdad nunca se atacarían entre sí, pero al parecer eso era algo que la rubia ignoraba.-¿Qué esperas que te de a cambio?
- ¿Perdón?-preguntó Hermione fríamente dándose la vuelta para encararla.
- Me ayudaste, por lo tanto estoy en deuda contigo. Asique dime ¿qué quieres?
- Nada, Narcisa. No quiero nada de ti. No soporto que se metan con personas que no pueden defenderse. Eso es de cobardes.
- Te equivocas, podía haberme defendido perfectamente.
- ¿Qué?-preguntó Hermione confundida.
- No me acorralaron indefensa. Son mortífagos y no puedo luchar contra ellos.
- ¿Les dejaste que te atacaran? No lo entiendo, si te atacan debes defenderte.
- No te atrevas a juzgarme. Talvez pienses que soy débil, pero si te unes a los mortífagos y al Señor Tenebroso, puedes vivir, pero si les amenazas o luchas contra ellos te matarán.
- ¿Incluso si te atacan sin razón? No le hiciste nada a Malfoy, él te atacó porque le dió la gana.
- ¡Lo amo!-gritó Narcisa luchando contra las lágrimas que amenazaban con caer.-No me importa si no lo entiendes, pero yo amo a Lucius y le apoyo. Les apoyo en todo.
Hermione no dijo nada, no era necesario. El rostro indiferente de Narcisa ahora expresaba dolor y rabia. La rubia se dió la vuelta cabreada ante el silencio de la castaña.
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- ¿Remus?-Remus escuchó a Hermione acercarse.-Peter, Molly, Frank y Alice se van a ir a sus casas para pasar las Navidades, y Sirius, James y Lily se quedarán aquí. ¿Qué vas a hacer tú?
- Me quedaré aquí, no tengo otro sitio a donde ir. Pasar las Navidades solo es algo deprimente y más cuando eres un hombre-lobo.-dijo Remus sonriendo levemente, pero la sonrisa desapareció cuando vió el moratón de Hermione.-Todavía te quedan tres días para que el moratón desaparezca según Madame Pomfrey.
- Oh, no te preocupes por eso.-dijo Hermione.
- ¿Sabes, Hermione? La mayoría de los mortífagos van a pasar las Navidades aquí. Así todos se podrán reunir sin levantar sospechas. Suelen quedarse en su torre y en sus mazmorras, pero de vez en cuando buscan pelea, aunque casi siempre hay algún profesor cerca para intervenir.
- ¿Y si luchan dos miembros de su misma casa?-preguntó Hermione.
- No hay mucha gente que ayude a novias de mortífagos que se encuentran en peligro. Los daños que se hacen entre ellos son menos notables que el que le hacen a los demás. Narcisa es la prueba de ello. No hay muchas personas con el corazón tan grande como el tuyo, Hermione. Lily también es como tú. Vosotras dos siempre intentáis ver el lado bueno de las personas, sin importar quienes sean a los que ayudais.
- A veces eso puede ser una maldición.-dijo Hermione recordando como las vidas de Harry, Ron y ella habían estado en peligro por quienes decían que eran sus amigos.-Es irónico como, en ocasiones, la confianza puede dañar aún más que la desconfianza.
- Sin embargo, aunque es más fácil desconfiar de la gente, al final acabas solo.-dijo Remus poniéndola una mano en su hombro.-Nunca estarás sola, Hermione. No lo permitiremos, nosotros siempre confiaremos en ti, pase lo que pase. La confianza no es una maldición, Hermione, es un regalo.-Hermione miró a Remus y sonrió. Él le devolvió la sonrisa. Entonces, la castaña miró sus zapatos y descubrió que la nieve los había empapado completamente, al igual que su pantalón. Remus la observó y soltó una carcajada.-Vamos a la Sala Común, Hermione. El fuego nos ayudará a entrar en calor.
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Hermione había ido a la enfermería a por más poción para curarse el moratón y de todas las personas que se había esperado encontrarse a la salida, Snape era la última.
- Asique te dejó ese feo moratón.
- Malfoy tiene rota la nariz.-contrarrestó Hermione.-Estamos en paz.
- Si tú lo dices...pero deberías darles algún tiempo para que se acostumbren a la situación. Nunca antes nadie les había desafiado de la manera en la que tú lo has echo.
- ¿Qué quieres decir?-preguntó Hermione. Snape tenía una leve sonrisa burlona en su rostro. La castaña empezó a caminar por el pasillo, pero él la agarró de un brazo y la detuvo, la arrinconó contra la pared quedando su rostro a centímentros del de ella, pero Hermione seguía indiferente.
- Malfoy está furioso contigo por haberlo humillado, eso produce que algunos de nosotros nos burlemos de él y te alaguemos a tí. Por ayudar a Narcisa, por enseñarle una lección y porque te subestimó. Es cierto que hubiese sido mejor si no hubiese llegado la ayuda, pero escuchamos que la ayuda que recibiste no fue de ninguna importancia, porque pudiste enfrentarlo y haberlo vencido sin ningún problema.
- ¿Nosotros? ¿Quienes?
- Sabes a quien me estoy refiriendo, Granger.-dijo Snape. Hermione se tensó casi imperceptiblemente cuando él dejó algo en el bosillo de su túnica, pero no apartó la mirada del Slytherin en ningún momento.-Esta es la contraseña de uno de los mayores baños de prefectos del castillo. En el tercer piso, pasando el aula de Estudios Muggles. Nadie los utiliza y es ahí donde nos reunimos de vez en cuando. Reúnete con nosotros a las 19:00 el día de navidad, si realmente quieres que alguien valore todo tu potencial.-con esas palabras, Snape se retiró y Hermione sacó de su bolsillo la nota que él la había dado, la desdobló y la leyó:
Thestrals.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
esto esta en marcha!!
mmm bueno falta haber que sucede en el baño jeje
bss
mmm bueno falta haber que sucede en el baño jeje
bss
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 15:
- ¡Lily, Hermione! ¡Daros prisa!-gritó James desde la Sala Común.-¡O llegaremos tarde a Hogsmeade y las tiendas estarán abarrotadas!
- ¡Está bien!-gritó Lily.-Merlín, parece que todo el mundo hace sus compras Navideñas en el último momento.
Hermione rió suavemente, pero en el fondo estaba preocupada y tensa, y Lily sabía el motivo ya que la castaña le había dicho su encuentro con Snape.
- ¿Vas a ir al encuentro de mortífagos mañana por la noche?-preguntó Lily.
- En teoría debería ir.-contestó Hermione.-Es la mejor oportunidad que tengo para ganarme la confianza de los mortífagos. ¿Qué pasa si es una trampa? Aunque Snape no parecía estar mintiendo. Narcisa tenía razón cuando dijo que los que se enfrentan a los mortífagos acaban heridos o muertos y yo no he pasado muy desapercibida, que digamos. Si Snape me ha mentido y voy a la reunión, no saldré viva.
Lily iba a responder pero algo golpeó la puerta. James, Sirius y Remus estaban utilizando el hechizo Wingardium leviosa para levitar unas bolsas y golpear la puerta del dormitorio de las chicas para intentar que salieran. Lily y Hermione rieron.
Los cinco Gryffindors caminaron por Hogsmeade y decidieron dividirse para comprar los regalos y encontrarse en Las Tres Escobas una hora antes de regresar a Hogwarts. Una de las primeras tiendas a las que fue Hermione fue a Honeydukes donde además de gominolas, vendían las mejores tartas. La castaña tenía algunas dudas sobre el sabor que le gustaría a Sirius.
- Desde que era pequeño, Sirius siempre ha preferido el pastel de arándanos.-dijo Regulus colocándose al lado de Hermione.-Estás comprando su regalo ¿verdad?-Hermione asintió algo sorprendida por el acercamiento del chico. Regulus soltó una carcajada.-Asique te enfrentas a Malfoy y dialogas en Snape, pero ahora no encuentras las palabras. ¿Sólo hablas en clase?-Hermione rió.
- Lo lamento, estaba pensando en lo que me has dicho. La verdad es que según he oído, hace un par de años que Sirius se marchó de la casa de los Black ¿cómo puedes estar tan seguro que aún le sigue gustando el pastel de arándanos?
Regulus sonrió maliciosamente.
- En ese caso hagamos una apuesta.-dijo Regulus cogiendo el pastel de arándanos.-Yo compraré el pastel de arándanos y tú escogerás uno diferente. Si a Sirius le gusta más el pastel de arándanos, me lo pagarás más tarde.
Hermione miró a Regulus intentando descifrar lo que pasaba por la mente del chico.
- Trato hecho.-dijo Hermione escogiendo un pastel de manzana. Ambos se dirigieron al mostrador y pagaron, después Hermione puso ambos pasteles en su bolsa sin fondo.
- ¿Cuánto tiempo te queda antes de reunirte con ellos?-preguntó Regulus.
- Tres horas.-respondió Hermione sin vacilar.
- ¿Tienes que comprar muchas cosas?-preguntó Regulus. Hermione dudaba de las intenciones del joven Black.
- No muchas. Compré casi todos los regalos hace una hora. Sólo me falta el de Lily.
Ambos empezaron a caminar en silencio, de vez en cuando Hermione miraba a Regulus, pero apartaba la mirada al instante.
- Asique Severus te ha hablado de la reunión y te ha dado la contraseña.-susurró Regulus. Hermione asintió.-¿Vas a venir?-Hermione miró a Regulus. ¿Debería decirle la verdad? Tenía serias dudas al respecto ya que seguía siendo un mortífago.
- La verdad es que me interesaría. Pero ¿cómo sé que no es una trampa y que no voy a ser atacada por todos los mortífagos que hay en Hogwarts?
- No todos irán a la reunión. Petegrew y Lucius se fueron a sus casas a pasar las vacaciones. En realidad todo el mundo le dijo a Lucius que se fuera a su casa ya que continúa enrabietado y no queríamos que te atacase cuando entrases por la puerta. No, nadie planea atacarte. Tan sólo queremos hablar contigo sin interrupciones. Por cierto, no tienes porque ir sola, si quieres puedo acompañarte a la reunión. Te estaré esperando 15 minutos antes en las escaleras, cerca de la Sala Común de Gryffindor.
Hermione miró a Regulus ¿debería fiarse de él?
- Está bien.-contestó ella.-Acepto.
*****************
- Lily.-dijo Hermione al día siguiente.-Tengo que contarte algo.
- ¿Qué es Hermione?-preguntó Lily.
- Regulus y yo estuvimos hablando en Hogsmeade. Él se ofreció a acompañarme a la reunión de mortífagos esta noche para que no tuviese que ir sola.
- Asique al final aceptaste.-dijo Lily.-¿A qué hora habéis quedado?
- Dentro de tres horas. ¿Podrías cubrirme con James, Sirius y Remus?
- No hay problema. Remus estará leyendo algo, por lo que no se enterará de nada si no se le molesta. Sirius está probando los pasteles que le diste. James y yo estaremos haciendo la ronda de prefectos, intentaré mantenerle alejado de ese baño todo lo que pueda y le pediré el Mapa del Merodeador para que ninguno de los tres pueda localizarte.
- Toma esta moneda, Lily. Yo tengo una igual, si necesito ayuda, te lo haré saber. La moneda la he hechizado con un encanto de comunicación, el mismo que utilicé cuando Harry, Ron y yo creamos el ED en mi tiempo.
- Estarás bien, Hermione, no te preocupes. Me quedaré despierta y cuando vuelvas me contarás todo lo que pase en la reunión.
*******************
Tres horas más tarde:
Hermione salió de la Sala Común de Gryffindor 20 minutos antes de las siete. Comprobó que Flitch no estaba cerca y se dirigió a las escaleras y comprobó que allí estaba Regulus.
- Ultima oportunidad de echarse atrás.-dijo Regulus.-Si continúas, prometo que no te dejaré sola.
- Iré a la reunión, no me echaré para atrás.
- Entonces vámonos.-dijo Regulus sonriendo.
Hermione siguió a Regulus hacia el tercer piso, caminaron por el pasillo y se detuvieron frente a la puerta del baño que había después del aula de Estudios Muggles. Regulus miró a Hermione y ella asintió.
- Thestrals.-dijo Hermione. La puerta se abrió, primero entró Regulus y después Hermione. El baño era enorme, la bañera que estaba en medio de la sala parecía una piscina, pero de ella salía una especie de niebla verde. Todos los mortífagos que habían decidido quedarse en el castillo, estaban sentados en el borde de la piscina. Snape miró a Regulus y después a Hermione.
- Regulus, siéntate entre Macnair y Rabastan.-dijo Snape.-Granger entre Nott y Rodolphus.
Regulus miró a Hermione y asintió lentamente con la cabeza para infundirla valor. Regulus se sentó al lado de Macnair y de Rabastan; y Hermione se sentó entre Macnair y Rodolphus, quienes la miraron brevemente pero no dijeron nada. La siguiente persona que habló fue Avery, quien estaba sentada frente a Hermione en el otro extremo de la piscina.
- Granger, estás aquí porque un gran número de nosotros creemos que tienes demasiado potencial que no puedes alcanzar completamente por el bando en el que estás. Ya sabes quienes somos y lo que hacemos y sin embargo estás aquí, sentada entre nosotros. Eso habla mucho a tu favor, sin embargo, antes de confiar plenamente en tí, necesitaremos algo más convincente.
Hermione no dejó de mirar a Avery, quien estaba calmada y tranquila.
- ¿Y cómo puedo demostrar que soy digna de confianza?
- ¿Has utilizado alguna vez alguna maldición imperdonable?-preguntó Rabastan sentado entre Avery y Regulus.
- Una vez.-respondió Hermione mirando a Rabastan.-Utilicé un Avada Kedavra cuando me atacaron con un Crucius.
- Entonces nada ilegal.-comentó Macnair.-Pero al menos puedes utilizar la maldición. ¿Alguna vez alguien ha utilizado alguna maldición imperdonable en tí?
- Sí.-respondió Hermione rápidamente-La maldición imperius mientras me enseñaban a contrarrestarla en mi cuarto año.
- Entonces quiero comprobarlo.-dijo Snape. A Hermione le pareció ver como sacaba su varita. La joven Gryffindor inspiró profundamente.
- Como quiera.-dijo ella, aunque intentó que su voz no sonara de forma amenazante y que estuviese calmada.
- Imperio.-dijo Snape.-Vete a la niebla.
- No.-contestó Hermione mentalmente.
- Vete a la niebla.-dijo Snape más firme.
- No.-contestó Hermione en voz alta, rompiendo la maldición.
- Ella no se movió ni un ápice.-dijo Rodolphus mirando a Hermione atentamente.
- La maldición Imperio no la afecta.-dijo Nott.-¿Y el Crucio?
Hermione asintió y Bellatrix sacó la varita.
- Crucio.-dijo Bellatrix. Hermione cayó al suelo y soltó un grito y se retorció allí durante unos segundos. Algunos de los mortífagos ayudaron a Hermione a sentarse. Hermione cerró sus manos en forma de puño y se clavó las uñas mientras intentaba calmarse para no atacar a Bellatrix.
- ¿Tengo que hacer algo más para convenceros de que soy digna de fiar?-preguntó Hermione.
- Vete a la niebla.-dijo Snape. Hermione estaba confundida.
- ¿De que va todo esto?-preguntó Hermione refiriéndose a los intentos fallidos del Imperius de Snape para que fuera a la niebla.
- Te negaste a ir contra tu voluntad.-dijo Snape encogiéndose de hombros.-Si vas por tu propia voluntad, serán puntos a tu favor.
Hermione miraba la extraña niebla verde que salía de la piscina. Los mortífagos estaban sentados a su alrededor.
- ¿Qué es?-preguntó Hermione.
- Un Boggat de la Niebla.-respondió Regulus.-Cuando a los Boggat se les mata con la maldición Avada Kedavra, se convierte en Boggat de la Niebla. Suelen causar alucinaciones. Te rodearán visiones y sonidos de tus mayores temores, ninguno de nosotros los verá u oirá, sólo podremos verte y oirte a ti.
- Vete a la niebla y permanece en ella todo lo que puedas.-dijo Macnair.
Hermione asintió y se puso en pie. Caminó hacia el borde de la piscina y miró a Regulus. Él asintió y Hermione se preparó mentalmente para los efectos de la niebla, entonces ella saltó y cayó en el centro de la piscina. Hermione se sentía mareada, sólo podía ver la niebla verde, pero de pronto no pudo ver nada, todo estaba a oscuras. De repente, aparecieron dementores. Hermione podía oler el humo de algún fuego que habría cerca, también podía escuchar los gritos de la gente. Ella empezó a caminar, pero de repente tropezó con algo. Miró hacia abajo y al instante se arrepintió de haberlo echo. Era Harry y estaba muerto.
- ¡No!-dijo Hermione zarandeando a Harry.-¡Despierta, por favor, Harry, despiértate!
- El único con el poder suficiente para derrotar al Señor Oscuro ha sido derrotado.-dijo una voz burlonamente. Hermione se tensó. Se giró, pero no vió a nadie detrás de ella, se volvió a girar pero Harry no estaba, en su lugar estaba Ron. Él estaba en peores condiciones, tenía arañazos y mordiscos por todo el cuerpo, parecía que había sido atacado por Greyback, magia oscura o alguna otra bestia.-Los jóvenes son los que saben mejor.
Hermione tenía lágrimas en los ojos, pero consiguió ponerse de pie y alejarse del cuerpo de Ron.
- Esto no es real.-se dijo mentalmente.-Es el efecto de la niebla, esto no es real.
- ¿Qué ha pasado, Hermione?-preguntó una voz detrás de ella. La castaña se giró y vió al Dumbledore de su tiempo.
- ¿Qué quieres decir?-preguntó ella suavemente.
- No destruiste ningún Horcruxe en el pasado. Ahora están todos muertos, Ginny, Remus, Harry, Ron...no hay ningún superviviente. Te confiamos una misión de suma importancia y nos fallaste a todos. Ha sido todo por tu culpa.
- ¡No, esto no es real! ¡Nada es real!-dijo Hermione. Escuchó más gritos, el humo era axfixiante y el fuego provocaba que la castaña empezase a sudar.-¡No ha sucedido nada de esto! ¡Esto no es real!
Dumbledore desapareció y Hermione volvió a estar rodeada de la niebla verde. Sintió como cuatro brazos la ayudaban a salir de la niebla, entonces se dió cuenta de que estaba echada en el suelo de la bañera y un sudor frío la cubría todo el cuerpo. Intentó contener las lágrimas que amenazaban con caer por su rostro.
- ¿Quién es Harry?-preguntó la suave voz de Regulus. Él estaba de rodillas a su lado, era una de las personas que la habían ayudado a salir de la niebla.
- Un amigo de la infancia, fue envenenado accidentalmente.-mintió Hermione con una facilidad que la sorprendió teniendo en cuenta del estado en el que estaba.-Le dí el antídoto, pero era demasiado tarde.
- ¿Y porque estabas gritando?-preguntó Bellatrix.-¿Por un chico que se envenenó a si mismo y no pudiste salvar?
- No.-respondió Hermione cansada, sin embargo no dió ninguna explicación. Nadie la preguntó nada más, uno de los mortífagos dijo algo parecido a "disfrutar de su actuación" pero Hermione estaba demasiado cansada para analizar esas palabras.
- Vamos, Hermione.-dijo Regulus cuando los demás dejaron de preguntar a Hermione. Regulus la ayudó a ponerse en pie y a caminar hacia la puerta del baño. Caminaron en silencio, pero cuando ya se estaban acercando a la Sala Común de Gryffindor, Hermione empezó a pensar con claridad.
- ¿Lo hice bien?-preguntó Hermione preocupada.
- Lo hiciste perfecto.-respondió Regulus suavemente.-Estás dentro.
Hermione seguía algo cansada por el Boggat de Niebla, pero cuando escuchó las palabras de Regulus, casi se desmaya. ¿Se puede saber en que estaba pensando para meterse dentro del círculo de mortífagos?
- Tenías razón sobre la tarta de arándanos.-dijo Hermione.-Es el preferido de Sirius, mañana te daré el dinero.
- No quiero dinero.-dijo Regulus riendo suavemente en el oído de la castaña, haciéndola estremecer. Hermione le miró, y se dió cuenta de que sus rostros estaban muy cerca, a tan sólo unos cuantos milímetros de distancia. Ella le miró con curiosidad y Regulus le sonrió maliciosamente.-Te dije me lo pagarías más tarde, pero no te dije como, eso te lo diré mañana.
Con esas palabras, Regulus se retiró, y Hermione se quedó sola frente al cuadro de la Dama Gorda, confundida, sonrojada y sonriendo levemente.
- ¡Lily, Hermione! ¡Daros prisa!-gritó James desde la Sala Común.-¡O llegaremos tarde a Hogsmeade y las tiendas estarán abarrotadas!
- ¡Está bien!-gritó Lily.-Merlín, parece que todo el mundo hace sus compras Navideñas en el último momento.
Hermione rió suavemente, pero en el fondo estaba preocupada y tensa, y Lily sabía el motivo ya que la castaña le había dicho su encuentro con Snape.
- ¿Vas a ir al encuentro de mortífagos mañana por la noche?-preguntó Lily.
- En teoría debería ir.-contestó Hermione.-Es la mejor oportunidad que tengo para ganarme la confianza de los mortífagos. ¿Qué pasa si es una trampa? Aunque Snape no parecía estar mintiendo. Narcisa tenía razón cuando dijo que los que se enfrentan a los mortífagos acaban heridos o muertos y yo no he pasado muy desapercibida, que digamos. Si Snape me ha mentido y voy a la reunión, no saldré viva.
Lily iba a responder pero algo golpeó la puerta. James, Sirius y Remus estaban utilizando el hechizo Wingardium leviosa para levitar unas bolsas y golpear la puerta del dormitorio de las chicas para intentar que salieran. Lily y Hermione rieron.
Los cinco Gryffindors caminaron por Hogsmeade y decidieron dividirse para comprar los regalos y encontrarse en Las Tres Escobas una hora antes de regresar a Hogwarts. Una de las primeras tiendas a las que fue Hermione fue a Honeydukes donde además de gominolas, vendían las mejores tartas. La castaña tenía algunas dudas sobre el sabor que le gustaría a Sirius.
- Desde que era pequeño, Sirius siempre ha preferido el pastel de arándanos.-dijo Regulus colocándose al lado de Hermione.-Estás comprando su regalo ¿verdad?-Hermione asintió algo sorprendida por el acercamiento del chico. Regulus soltó una carcajada.-Asique te enfrentas a Malfoy y dialogas en Snape, pero ahora no encuentras las palabras. ¿Sólo hablas en clase?-Hermione rió.
- Lo lamento, estaba pensando en lo que me has dicho. La verdad es que según he oído, hace un par de años que Sirius se marchó de la casa de los Black ¿cómo puedes estar tan seguro que aún le sigue gustando el pastel de arándanos?
Regulus sonrió maliciosamente.
- En ese caso hagamos una apuesta.-dijo Regulus cogiendo el pastel de arándanos.-Yo compraré el pastel de arándanos y tú escogerás uno diferente. Si a Sirius le gusta más el pastel de arándanos, me lo pagarás más tarde.
Hermione miró a Regulus intentando descifrar lo que pasaba por la mente del chico.
- Trato hecho.-dijo Hermione escogiendo un pastel de manzana. Ambos se dirigieron al mostrador y pagaron, después Hermione puso ambos pasteles en su bolsa sin fondo.
- ¿Cuánto tiempo te queda antes de reunirte con ellos?-preguntó Regulus.
- Tres horas.-respondió Hermione sin vacilar.
- ¿Tienes que comprar muchas cosas?-preguntó Regulus. Hermione dudaba de las intenciones del joven Black.
- No muchas. Compré casi todos los regalos hace una hora. Sólo me falta el de Lily.
Ambos empezaron a caminar en silencio, de vez en cuando Hermione miraba a Regulus, pero apartaba la mirada al instante.
- Asique Severus te ha hablado de la reunión y te ha dado la contraseña.-susurró Regulus. Hermione asintió.-¿Vas a venir?-Hermione miró a Regulus. ¿Debería decirle la verdad? Tenía serias dudas al respecto ya que seguía siendo un mortífago.
- La verdad es que me interesaría. Pero ¿cómo sé que no es una trampa y que no voy a ser atacada por todos los mortífagos que hay en Hogwarts?
- No todos irán a la reunión. Petegrew y Lucius se fueron a sus casas a pasar las vacaciones. En realidad todo el mundo le dijo a Lucius que se fuera a su casa ya que continúa enrabietado y no queríamos que te atacase cuando entrases por la puerta. No, nadie planea atacarte. Tan sólo queremos hablar contigo sin interrupciones. Por cierto, no tienes porque ir sola, si quieres puedo acompañarte a la reunión. Te estaré esperando 15 minutos antes en las escaleras, cerca de la Sala Común de Gryffindor.
Hermione miró a Regulus ¿debería fiarse de él?
- Está bien.-contestó ella.-Acepto.
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- Lily.-dijo Hermione al día siguiente.-Tengo que contarte algo.
- ¿Qué es Hermione?-preguntó Lily.
- Regulus y yo estuvimos hablando en Hogsmeade. Él se ofreció a acompañarme a la reunión de mortífagos esta noche para que no tuviese que ir sola.
- Asique al final aceptaste.-dijo Lily.-¿A qué hora habéis quedado?
- Dentro de tres horas. ¿Podrías cubrirme con James, Sirius y Remus?
- No hay problema. Remus estará leyendo algo, por lo que no se enterará de nada si no se le molesta. Sirius está probando los pasteles que le diste. James y yo estaremos haciendo la ronda de prefectos, intentaré mantenerle alejado de ese baño todo lo que pueda y le pediré el Mapa del Merodeador para que ninguno de los tres pueda localizarte.
- Toma esta moneda, Lily. Yo tengo una igual, si necesito ayuda, te lo haré saber. La moneda la he hechizado con un encanto de comunicación, el mismo que utilicé cuando Harry, Ron y yo creamos el ED en mi tiempo.
- Estarás bien, Hermione, no te preocupes. Me quedaré despierta y cuando vuelvas me contarás todo lo que pase en la reunión.
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Tres horas más tarde:
Hermione salió de la Sala Común de Gryffindor 20 minutos antes de las siete. Comprobó que Flitch no estaba cerca y se dirigió a las escaleras y comprobó que allí estaba Regulus.
- Ultima oportunidad de echarse atrás.-dijo Regulus.-Si continúas, prometo que no te dejaré sola.
- Iré a la reunión, no me echaré para atrás.
- Entonces vámonos.-dijo Regulus sonriendo.
Hermione siguió a Regulus hacia el tercer piso, caminaron por el pasillo y se detuvieron frente a la puerta del baño que había después del aula de Estudios Muggles. Regulus miró a Hermione y ella asintió.
- Thestrals.-dijo Hermione. La puerta se abrió, primero entró Regulus y después Hermione. El baño era enorme, la bañera que estaba en medio de la sala parecía una piscina, pero de ella salía una especie de niebla verde. Todos los mortífagos que habían decidido quedarse en el castillo, estaban sentados en el borde de la piscina. Snape miró a Regulus y después a Hermione.
- Regulus, siéntate entre Macnair y Rabastan.-dijo Snape.-Granger entre Nott y Rodolphus.
Regulus miró a Hermione y asintió lentamente con la cabeza para infundirla valor. Regulus se sentó al lado de Macnair y de Rabastan; y Hermione se sentó entre Macnair y Rodolphus, quienes la miraron brevemente pero no dijeron nada. La siguiente persona que habló fue Avery, quien estaba sentada frente a Hermione en el otro extremo de la piscina.
- Granger, estás aquí porque un gran número de nosotros creemos que tienes demasiado potencial que no puedes alcanzar completamente por el bando en el que estás. Ya sabes quienes somos y lo que hacemos y sin embargo estás aquí, sentada entre nosotros. Eso habla mucho a tu favor, sin embargo, antes de confiar plenamente en tí, necesitaremos algo más convincente.
Hermione no dejó de mirar a Avery, quien estaba calmada y tranquila.
- ¿Y cómo puedo demostrar que soy digna de confianza?
- ¿Has utilizado alguna vez alguna maldición imperdonable?-preguntó Rabastan sentado entre Avery y Regulus.
- Una vez.-respondió Hermione mirando a Rabastan.-Utilicé un Avada Kedavra cuando me atacaron con un Crucius.
- Entonces nada ilegal.-comentó Macnair.-Pero al menos puedes utilizar la maldición. ¿Alguna vez alguien ha utilizado alguna maldición imperdonable en tí?
- Sí.-respondió Hermione rápidamente-La maldición imperius mientras me enseñaban a contrarrestarla en mi cuarto año.
- Entonces quiero comprobarlo.-dijo Snape. A Hermione le pareció ver como sacaba su varita. La joven Gryffindor inspiró profundamente.
- Como quiera.-dijo ella, aunque intentó que su voz no sonara de forma amenazante y que estuviese calmada.
- Imperio.-dijo Snape.-Vete a la niebla.
- No.-contestó Hermione mentalmente.
- Vete a la niebla.-dijo Snape más firme.
- No.-contestó Hermione en voz alta, rompiendo la maldición.
- Ella no se movió ni un ápice.-dijo Rodolphus mirando a Hermione atentamente.
- La maldición Imperio no la afecta.-dijo Nott.-¿Y el Crucio?
Hermione asintió y Bellatrix sacó la varita.
- Crucio.-dijo Bellatrix. Hermione cayó al suelo y soltó un grito y se retorció allí durante unos segundos. Algunos de los mortífagos ayudaron a Hermione a sentarse. Hermione cerró sus manos en forma de puño y se clavó las uñas mientras intentaba calmarse para no atacar a Bellatrix.
- ¿Tengo que hacer algo más para convenceros de que soy digna de fiar?-preguntó Hermione.
- Vete a la niebla.-dijo Snape. Hermione estaba confundida.
- ¿De que va todo esto?-preguntó Hermione refiriéndose a los intentos fallidos del Imperius de Snape para que fuera a la niebla.
- Te negaste a ir contra tu voluntad.-dijo Snape encogiéndose de hombros.-Si vas por tu propia voluntad, serán puntos a tu favor.
Hermione miraba la extraña niebla verde que salía de la piscina. Los mortífagos estaban sentados a su alrededor.
- ¿Qué es?-preguntó Hermione.
- Un Boggat de la Niebla.-respondió Regulus.-Cuando a los Boggat se les mata con la maldición Avada Kedavra, se convierte en Boggat de la Niebla. Suelen causar alucinaciones. Te rodearán visiones y sonidos de tus mayores temores, ninguno de nosotros los verá u oirá, sólo podremos verte y oirte a ti.
- Vete a la niebla y permanece en ella todo lo que puedas.-dijo Macnair.
Hermione asintió y se puso en pie. Caminó hacia el borde de la piscina y miró a Regulus. Él asintió y Hermione se preparó mentalmente para los efectos de la niebla, entonces ella saltó y cayó en el centro de la piscina. Hermione se sentía mareada, sólo podía ver la niebla verde, pero de pronto no pudo ver nada, todo estaba a oscuras. De repente, aparecieron dementores. Hermione podía oler el humo de algún fuego que habría cerca, también podía escuchar los gritos de la gente. Ella empezó a caminar, pero de repente tropezó con algo. Miró hacia abajo y al instante se arrepintió de haberlo echo. Era Harry y estaba muerto.
- ¡No!-dijo Hermione zarandeando a Harry.-¡Despierta, por favor, Harry, despiértate!
- El único con el poder suficiente para derrotar al Señor Oscuro ha sido derrotado.-dijo una voz burlonamente. Hermione se tensó. Se giró, pero no vió a nadie detrás de ella, se volvió a girar pero Harry no estaba, en su lugar estaba Ron. Él estaba en peores condiciones, tenía arañazos y mordiscos por todo el cuerpo, parecía que había sido atacado por Greyback, magia oscura o alguna otra bestia.-Los jóvenes son los que saben mejor.
Hermione tenía lágrimas en los ojos, pero consiguió ponerse de pie y alejarse del cuerpo de Ron.
- Esto no es real.-se dijo mentalmente.-Es el efecto de la niebla, esto no es real.
- ¿Qué ha pasado, Hermione?-preguntó una voz detrás de ella. La castaña se giró y vió al Dumbledore de su tiempo.
- ¿Qué quieres decir?-preguntó ella suavemente.
- No destruiste ningún Horcruxe en el pasado. Ahora están todos muertos, Ginny, Remus, Harry, Ron...no hay ningún superviviente. Te confiamos una misión de suma importancia y nos fallaste a todos. Ha sido todo por tu culpa.
- ¡No, esto no es real! ¡Nada es real!-dijo Hermione. Escuchó más gritos, el humo era axfixiante y el fuego provocaba que la castaña empezase a sudar.-¡No ha sucedido nada de esto! ¡Esto no es real!
Dumbledore desapareció y Hermione volvió a estar rodeada de la niebla verde. Sintió como cuatro brazos la ayudaban a salir de la niebla, entonces se dió cuenta de que estaba echada en el suelo de la bañera y un sudor frío la cubría todo el cuerpo. Intentó contener las lágrimas que amenazaban con caer por su rostro.
- ¿Quién es Harry?-preguntó la suave voz de Regulus. Él estaba de rodillas a su lado, era una de las personas que la habían ayudado a salir de la niebla.
- Un amigo de la infancia, fue envenenado accidentalmente.-mintió Hermione con una facilidad que la sorprendió teniendo en cuenta del estado en el que estaba.-Le dí el antídoto, pero era demasiado tarde.
- ¿Y porque estabas gritando?-preguntó Bellatrix.-¿Por un chico que se envenenó a si mismo y no pudiste salvar?
- No.-respondió Hermione cansada, sin embargo no dió ninguna explicación. Nadie la preguntó nada más, uno de los mortífagos dijo algo parecido a "disfrutar de su actuación" pero Hermione estaba demasiado cansada para analizar esas palabras.
- Vamos, Hermione.-dijo Regulus cuando los demás dejaron de preguntar a Hermione. Regulus la ayudó a ponerse en pie y a caminar hacia la puerta del baño. Caminaron en silencio, pero cuando ya se estaban acercando a la Sala Común de Gryffindor, Hermione empezó a pensar con claridad.
- ¿Lo hice bien?-preguntó Hermione preocupada.
- Lo hiciste perfecto.-respondió Regulus suavemente.-Estás dentro.
Hermione seguía algo cansada por el Boggat de Niebla, pero cuando escuchó las palabras de Regulus, casi se desmaya. ¿Se puede saber en que estaba pensando para meterse dentro del círculo de mortífagos?
- Tenías razón sobre la tarta de arándanos.-dijo Hermione.-Es el preferido de Sirius, mañana te daré el dinero.
- No quiero dinero.-dijo Regulus riendo suavemente en el oído de la castaña, haciéndola estremecer. Hermione le miró, y se dió cuenta de que sus rostros estaban muy cerca, a tan sólo unos cuantos milímetros de distancia. Ella le miró con curiosidad y Regulus le sonrió maliciosamente.-Te dije me lo pagarías más tarde, pero no te dije como, eso te lo diré mañana.
Con esas palabras, Regulus se retiró, y Hermione se quedó sola frente al cuadro de la Dama Gorda, confundida, sonrojada y sonriendo levemente.
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Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
cada vez mas interesante!!
e de reconocer q los mortifagos son listos xD, ese boggart en la nible es terrible jejej
bss
e de reconocer q los mortifagos son listos xD, ese boggart en la nible es terrible jejej
bss
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