Toujours Pur (Regulus/Hermione)
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 16:
Hermione estaba muy confundida, ¿porqué se había sonrojado cuando Regulus se había acercado tanto? Debería centrarse en la misión, en vez de estar fantaseando en idioteces.
- ¿Vas a quedarte ahí toda la noche?-preguntó La Dama Gorda, al parecer estaba molesta.-Lo digo porque no tengo todo el día ¿me dirás la contraseña o no?
Hermione dijo la contraseña algo avergonzada y entró a la Sala Común, al parecer no había nadie. Subió a las habitaciones de las chicas y se encontró con Lily.
- ¡Hermione!-dijo Lily corriendo hacia ella.-¿Cómo te fue? ¿Estás bien? ¿Qué ocurrió?
Hermione empezó a relatarle a Lily todo lo que había pasado en la reunión, desde el momento en el que se encontró con Regulus en las escaleras hasta el momento en el que Regulus se despidió de ella en cerca del Retrato de la Dama Gorda hace tan sólo unos minutos. La castaña seguía en las nubes, y la pelirroja la miraba con una sonrisa.
- ¿Qué pasa?-preguntó Hermione al ver la sonrisa de Lily.
- Nada, sólo estaba imaginándome la reacción de Sirius cuando le cuente que te gusta su hermano.
- No me gusta Regulus.-dijo Hermione sonrojada.
- No hace falta que lo niegues.
- Pero si es la verdad, no me gusta.
- Entonces ¿porqué estás tan sonrojada?
- Porque...-titubeó Hermione. "No puede ser cierto lo que me dice Lily, pero entonces ¿porqué me pongo tan nerviosa con la cercanía de Regulus?
- No hace falta que digas nada, Hermione.-dijo Lily sonriendo.
A la mañana siguiente, mientras Hermione y Lily desayunaban, una lechuza se posó al lado de la castaña, quien recogió la carta y miró a su alrededor, buscando al destinatario. Cuando su mirada recorrió la mesa de Slytherin, sus ojos se detuvieron en los de Regulus quien la miraba fijamente, él esbozó una ligera sonrisa y ella apartó la mirada, completamente sonrojada. Lily, quien lo había visto todo, sonrió ligeramente y echó a Hermione una mirada que decía claramente "lo he visto todo ¿y aún lo niegas? Pero la castaña apartó su mirada de la pelirroja y abrió el sobre para leer la carta que la acababan de enviar.
Hermione Granger:
Como iniciada recientemente te avisamos de que va a ver una reunión esta tarde cerca del lago a la que debes asistir sin falta.
RAB
PD: Hoy te diré de que forma puedes pagarme tu deuda ¿nerviosa?
¿Qué si estaba nerviosa? Ya lo creía, pero eso no lo iba a demostrar. Volvió a mirar a Regulus y él le guiñó un ojo, ella se sonrojó y apartó la mirada.
**********************
Cuando Hermione llegó al lago, esa misma tarde, se sorprendió cuando vió que sólo estaba allí Bellatrix Black. La castaña agarró fuertemente su varita.
- Relájate, Granger.-dijo Bellatrix.-Los demás están en el Bosque Prohibido, tenemos un aliado entre los centauros que se encarga de hablar con vampiros, hombres-lobo y otras bestias que estén interesadas en unirse al Señor Oscuro. Ven con nosotros e intenta seguirnos, no nos gustaría que te perdieras.
Bellatrix sonrió maliciosamente y se internó rápidamente en el bosque. Hermione la siguió intentando no sonreir, pero que ingenua era Bellatrix, si ella supiera cuantas veces había caminado por el Bosque Prohibido...Aunque lo cierto era que estaban demasiado lejos de Hogwarts. Cuando llegaron junto a los demás, vieron que había un centauro de ojos azules con ellos.
- Me alegra que no os halláis perdido.-dijo Snape, quien estaba al lado del centauro.
- Kuja te recuerda, Bellatrix.-dijo el centauro.-Pero no recuerdo a la chica que está a su lado.
- Es Hermione Granger, es nueva.-explicó Snape.
Bellatrix se apartó de la Gryffindor cuando el centauro caminó hasta ellas y se puso a dar vueltas entorno a Hermione.
- Hay mucho dolor en ti.-dijo el centauro.-Has conocido la tristeza y la felicidad, eres más inteligente, fuerte y astuta que todos los que están aquí, pero una gran carga pesa sobre tí. La muerte te rodea y te sigue de cerca, pero no te preocupes, todavía no quiere que vayas con ella.-el centauro se giró y miró a los demás mortífagos.-Los vampiros con los que he estado hablando no están lejos, se marcharon cuando vieron a un unicornio que parecía una presa fácil. Tener cuidado y los encontraréis.-acto seguido se marchó.
- Tendremos que darnos prisa y volver al castillo antes del toque de queda.-dijo Rodolphus pasando un brazo por los hombros de Bellatrix.
- Entonces nos separaremos.-dijo Snape.-Bellatrix y Rodolphus, iros por el camino por el que se acaba de ir Kuja. Avery y Crabbe, ir a la colina por el camino que está a vuestra izquierda. Macnair y Rabastan ir a la laguna, creo que ya sabéis donde está. Regulus y Granger ir al claro del bosque donde pastan los Thestrals. Cada uno es responsable de sí mismo, intentar volver al castillo de una sola pieza. Regulus, cuida a nuestra nueva chica. Yo iré solo.
Todos se dividieron en parejas. Hermione estaba tan sumida en sus pensamientos, que se sobresaltó cuando Regulus la tocó el hombro.
- ¿Alguna vez has visto un vampiro en la realidad?-preguntó Regulus. Hermione asintió y él continuó hablando.-Estos vampiros Ansil y Kirstash son demasiado sanguinarios con sus víctimas. No se conforman con un mordisco, recientemente mataron a un chico muggle porque bebieron demasiada sangre. Se la bebieron casi toda, por eso apenas encontraron sangre cuando descubrieron los cuerpos, sin embargo murieron desangrados.-Hermione estaba muy inquieta. No había oído hablar de esos vampiros en su tiempo, talvez fuera porque en su tiempo ya no existían. Regulus vió el cambio de la muchacha, y decidió cambiar de tema.-Parecía que te estabas poniendo enferma cuando Kuja te estaba hablando. La verdad es que él te ha hablado más que lo hicimos nosotros en la reunión de mortífagos y eso que eras el punto principal de la reunión.
- La verdad es que ha dicho muchas verdades de mi.-dijo Hermione.
- ¿En serio?-preguntó Regulus.-Talvez sea algo incómodo para tí, ¿pero puedes decirme alguno de tus encuentros con la muerte?
- Una vez fui atacada por un basilisco y quedé petrificada.
- ¿Un basilisco?-preguntó Regulus incrédulo.-Es increible. Esos bichos son más extraños que las acromántulas. No sé que es peor, un encuentro con una tarántula gigante o con una serpiente gigante. ¿Hermione?
Hermione se había quedado inmóvil y estaba muy pálida, había recordado algo que le había dicho el Snape de su tiempo sobre un extraño succeso con una acromántula cuando se separó de los demás mortífagos en el Bosque Prohibido.
- Regulus, olvídate de los vampiros, tienes que ir a por Hagrid ahora mismo.-dijo Hermione.-Si no me equivoco estará por el campo de quidditch.
- ¿Sucede algo, Hermione?-preguntó Regulus preocupado del cambio tan brusco de comportamiento de la Gryffindor.-¿Porqué necesitamos al semigigante?
- Hay una colonia de acromántulas en el bosque. Van a matar a Snape y el único que puede salvarle es Hagrid. Vete y dile que Aragog va a atacar a un alumno de Hogwarts.
- ¿Aragog?-preguntó Regulus confundido.
- ¡VETE!-dijo Hermione antes de que saliese corriendo mientras rezaba porque Snape estuviese todavía vivo. Cuando divisó a Snape, observó con terror como dos acromántulas estaban muertas a sus pies.-¡Snape! Snape, tenemos que irnos de aquí, esas acromántulas no son las únicas del bosque.
- Granger, cálmate.-dijo Snape.-Es increible que haya más de dos acromántulas en este bosque, y si así fuera, es totalmente imposible que una alumna nueva lo sepa. ¿Dónde está Regulus?
- Lo envié a por ayuda. Snape, no entiendes...
¡SMACK!
Snape abofeteó a Hermione para que se consiguiera calmar.
- Granger, ya es suficiente...
- Comida, al fin.-dijo una voz a pocos metros de distancia. Hermione y Snape se sobresaltaron. La castaña vió con horror como la enorme y repulsiva araña que habían descrito Harry y Ron, estaba delante de ella. Hermione se puso frente a Snape, intentándolo proteger.
- ¡Aragog, para!-rogó Hermione.-Somos amigos de Hagrid, él vendrá a visitarte esta noche, pero nosotros nos hemos adelantado.
- ¿Entonces porqué mis dos hijos están muertos a vuestros pies?-preguntó Aragog.-Amigos de Hagrid o no, voy a vengarme.
- O nosotros podríamos matarte.-dijo Snape empujando a Hermione y agarrando fuertemente la varita.
- ¡Snape, no!-dijo Hermione desviando la maldición de Snape. Aunque Aragog también había intentado matar a Harry y a Ron, gracias a él pudieron descubrir el secreto de la Cámara de Salazar Slytherin, por lo que tenía que mantener vivos tanto a Snape como a Aragog. En ese momento, un ejército de acromántulas más pequeñas rodearon a Snape y a Hermione.
- Gracias, chica.-dijo Aragog.-Quizá mi familia pueda mostrarte su gratitud asegurándose de que te maten con la primera picadura y evitándote el sufrimiento.
- Aragog, por favor.-rogó Hermione.-Hagrid estará aquí dentro de poco, os traerá comida, por lo que no tendrás que matarnos.
- Te creo, chica.-dijo Aragog.-Pero mi familia está hambrienta y los seres humanos son nuestra comida favorita. Pero los seres humanos escasean en este bosque, por lo que no voy a negarles la oportunidad de comeros. Lo siento mucho chica, de verdad, pero te vuelvo a asegurar de que será rápido.
Las arañas comenzaron a avanzar rápidamente hacia Hermione y Snape, por lo que la castaña sólo vió una posibilidad de salir con vida.
- Snape, invoca tu patronus.-dijo Hermione.-¡Alejaros de aquí! ¡EXPECTO PATRONUM!-De repente, una nutria salió de la varita de Hermione y se lanzó contra la acromántula más próxima. Hermione podía escuchar a Snape intentando invocar su patronus, pero no le estaba saliendo.-Piensa en como te sentiste cuando escribiste los hechizos en el Libro del Príncipe Mestizo, en los días más felices que has vivido. ¡Puedes hacerlo!-Snape lo seguía intentando, pero seguía sin poder hacer el hechizo. Hermione dejó de observar a su nutria para mirarlo a él.-Legilimens.-sintió la resistencia que oponía Snape, pero el primer recuerdo que vió Hermione fue lo suficientemente potente como para no seguir hurgando en la mente del Slytherin: el padre de Snape estaba incosciente en el suelo mientras Severus abrazaba a su madre, quien estaba levemente herida y le daba las gracias a su hijo por protegerla. Hermione salió de la mente de Snape.-Céntrate en eso.
- ¡EXPECTO PATRONUM!-dijo Snape y un enorme oso salió de su varita y se unió a la nutria de Hermione, y atacaron a otra cromántula.
- ¡ARAGOG, DÉJALOS!-gritó Hagrid.
Snape y Hermione vieron que Hagrid llevaba el cadáver de un hipogrifo en su espalda. Regulus estaba junto a él viendo el espectáculo entre sorprendido e incrédulo. Hagrid lanzó el cadáver del hipogrifo con toda su fuerza, por desgracia no pudo calcular bien, por lo que Hermione y Snape tuvieron que correr para no ser aplastados. Las acromántulas corrieron hacia el cadáver, Hermione puso su mejor cara de asco cuando se escuchó un ruido que ella asoció con la trituración de los huesos del desafortunado hipogrifo por parte de las arañas, pero cuando Hermione lo vió mejor, se dió cuenta de que las acromántulas habían tirado un árbol que se había caído sobre Snape y varias acromántulas. Hermione corrió hacia donde estaba Snape y se arrodilló a su lado. Tan sólo estaba incosciente, el árbol había caído sobre el abdomen del chico, pero ella todavía podía sentir su pulso, ella bajó la cabeza para comprobar si el muchacho seguía respirando, cuando de repente sintió dolor en su hombro izquierdo. Una de las acromántulas la había mordido muy cerca de su cuello, Hermione cogió rápidamente su varita.
- Reducto.-dijo Hermione.
La araña salió volando. De repente, Hermione escuchó como Aragog llamaba a toda su colonia, Regulus y Hagrid estaban al lado de la araña líder. La castaña echó un breve vistazo al cadáver del hipogrifo, del cual sólo quedaba el cráneo. Y pensar que Snape y ella podían haber sido algo parecido a eso. Regulus y Hagrid se situaron a su lado rápidamente.
- Hermione, te ha mordido.-dijo Regulus con voz ronca. Hermione estaba sudando frío y gran cantidad de sangre caía por su espalda. Regulus tocó suavemente con su varita las picaduras de la araña.
- Episkey.-dijo Regulus. Aunque el hechizo no la curó completamente, hizo que sangrase más lento, que las picaduras de la araña desaparecieran y que el dolor disminuyera.
- Echaros atrás.-dijo Hagrid. Hermione y Regulus obedecieron y retrocedieron unos cuantos pasos mientras Hagrid levantaba el árbol y sacaba a Snape.-¿Puedes caminar, Hermione?
- Creo que sí.-respondió Hermione.
- Regulus, permanece con ella y haz presión sobre la mordedura.-dijo Hagrid. Regulus asintió e invocó una toalla que presionó en el hombro izquierdo de la castaña, después guardó su varita para agarrar mejor a la Gryffindor.-He oído hablar mucho de tí, Hermione. ¿Pero cómo has podido conocer a Aragog?
Hermione se tensó y Regulus se dió cuenta. El joven Black la masajeó un poco el brazo para que no estuviese tan tensa.
- Te lo diría si pudiese, Hagrid.-dijo Hermione.-Pero no puedo. Aunque también sé muchas cosas sobre tí. Como por ejemplo lo que sucedió con Aragog cuando estudiabas en la escuela, aunque no voy a hablar de eso, también sé que no lo hiciste. Sé que tanto Aragog como tú sóis inocentes.
- Gracias, Hermione.-dijo Hagrid.-Pero tenemos que darnos prisa, Snape necesita ir a la enfermería.
- En el nombre de Merlín ¿qué ocurrió?-preguntó Madame Pomfrey cuando Hermione, Regulus, Hagrid y Snape entraron en la enfermería.
- No estamos seguros.-dijo Hermione rápidamente.-Encontramos a Snape incosciente en el lago, con algún hechizo que lo mantenía a flote, me metí rápidamente en el agua e intenté sacarlo nadando, pero fuí atacada por grindylows. No pude deshacerme de ellos lo suficientemente rápido, asíque tiré a Snape sobre la tierra. Fue entonces cuando apareció Regulus y utilizó el hechizo Episkey para detener la hemorragea, luego vió a Hagrid cerca y corrió a pedirle ayuda. Utilizamos un hechizo de aire para secarnos y nos ayudó a venir hasta aquí.
Hagrid miraba a Hermione, aturdido por la convincente historia que estaba contando, Regulus le golpeó un poco fuerte para sacarlo de su ensimismamiento, fue entonces cuando Hagrid dejó a Snape en una de las camas, como le indicó Madame Pomfrey, totalmente convencida de la historia que le contaba la joven Gryffindor. Madame Pomfrey pidió a los estudiantes que se quedasen esa noche para observar las heridas y la recuperación de la Gryffindor y del Slytherin. Hagrid se marchó de la enfermería para evitar desmentir la historia de Hermione. Regulus se quedó con Hermione y con Snape hasta que Madame Pomfrey le echó de la enfermería. Lily y James entraron en la enfermería cuando acabaron sus rondas.
- ¿Se puede saber quien diablos te ha atacado ahora, Hermione?-preguntó James muy enfadado mientras veía a Snape incosciente al lado de la cama de la castaña.
- No me creeríais si os lo contase.-dijo Hermione. James la miró como diciendo "te sorprenderías". Lily y James se quedaron con Hermione hasta que Madame Pomfrey les echó de la enfermería. El primero en salir fue James, Lily le siguió, pero antes de salir echó un último vistazo a Hermione, quien le prometió con la mirada que se lo contaría más tarde.
Hermione estaba muy confundida, ¿porqué se había sonrojado cuando Regulus se había acercado tanto? Debería centrarse en la misión, en vez de estar fantaseando en idioteces.
- ¿Vas a quedarte ahí toda la noche?-preguntó La Dama Gorda, al parecer estaba molesta.-Lo digo porque no tengo todo el día ¿me dirás la contraseña o no?
Hermione dijo la contraseña algo avergonzada y entró a la Sala Común, al parecer no había nadie. Subió a las habitaciones de las chicas y se encontró con Lily.
- ¡Hermione!-dijo Lily corriendo hacia ella.-¿Cómo te fue? ¿Estás bien? ¿Qué ocurrió?
Hermione empezó a relatarle a Lily todo lo que había pasado en la reunión, desde el momento en el que se encontró con Regulus en las escaleras hasta el momento en el que Regulus se despidió de ella en cerca del Retrato de la Dama Gorda hace tan sólo unos minutos. La castaña seguía en las nubes, y la pelirroja la miraba con una sonrisa.
- ¿Qué pasa?-preguntó Hermione al ver la sonrisa de Lily.
- Nada, sólo estaba imaginándome la reacción de Sirius cuando le cuente que te gusta su hermano.
- No me gusta Regulus.-dijo Hermione sonrojada.
- No hace falta que lo niegues.
- Pero si es la verdad, no me gusta.
- Entonces ¿porqué estás tan sonrojada?
- Porque...-titubeó Hermione. "No puede ser cierto lo que me dice Lily, pero entonces ¿porqué me pongo tan nerviosa con la cercanía de Regulus?
- No hace falta que digas nada, Hermione.-dijo Lily sonriendo.
A la mañana siguiente, mientras Hermione y Lily desayunaban, una lechuza se posó al lado de la castaña, quien recogió la carta y miró a su alrededor, buscando al destinatario. Cuando su mirada recorrió la mesa de Slytherin, sus ojos se detuvieron en los de Regulus quien la miraba fijamente, él esbozó una ligera sonrisa y ella apartó la mirada, completamente sonrojada. Lily, quien lo había visto todo, sonrió ligeramente y echó a Hermione una mirada que decía claramente "lo he visto todo ¿y aún lo niegas? Pero la castaña apartó su mirada de la pelirroja y abrió el sobre para leer la carta que la acababan de enviar.
Hermione Granger:
Como iniciada recientemente te avisamos de que va a ver una reunión esta tarde cerca del lago a la que debes asistir sin falta.
RAB
PD: Hoy te diré de que forma puedes pagarme tu deuda ¿nerviosa?
¿Qué si estaba nerviosa? Ya lo creía, pero eso no lo iba a demostrar. Volvió a mirar a Regulus y él le guiñó un ojo, ella se sonrojó y apartó la mirada.
**********************
Cuando Hermione llegó al lago, esa misma tarde, se sorprendió cuando vió que sólo estaba allí Bellatrix Black. La castaña agarró fuertemente su varita.
- Relájate, Granger.-dijo Bellatrix.-Los demás están en el Bosque Prohibido, tenemos un aliado entre los centauros que se encarga de hablar con vampiros, hombres-lobo y otras bestias que estén interesadas en unirse al Señor Oscuro. Ven con nosotros e intenta seguirnos, no nos gustaría que te perdieras.
Bellatrix sonrió maliciosamente y se internó rápidamente en el bosque. Hermione la siguió intentando no sonreir, pero que ingenua era Bellatrix, si ella supiera cuantas veces había caminado por el Bosque Prohibido...Aunque lo cierto era que estaban demasiado lejos de Hogwarts. Cuando llegaron junto a los demás, vieron que había un centauro de ojos azules con ellos.
- Me alegra que no os halláis perdido.-dijo Snape, quien estaba al lado del centauro.
- Kuja te recuerda, Bellatrix.-dijo el centauro.-Pero no recuerdo a la chica que está a su lado.
- Es Hermione Granger, es nueva.-explicó Snape.
Bellatrix se apartó de la Gryffindor cuando el centauro caminó hasta ellas y se puso a dar vueltas entorno a Hermione.
- Hay mucho dolor en ti.-dijo el centauro.-Has conocido la tristeza y la felicidad, eres más inteligente, fuerte y astuta que todos los que están aquí, pero una gran carga pesa sobre tí. La muerte te rodea y te sigue de cerca, pero no te preocupes, todavía no quiere que vayas con ella.-el centauro se giró y miró a los demás mortífagos.-Los vampiros con los que he estado hablando no están lejos, se marcharon cuando vieron a un unicornio que parecía una presa fácil. Tener cuidado y los encontraréis.-acto seguido se marchó.
- Tendremos que darnos prisa y volver al castillo antes del toque de queda.-dijo Rodolphus pasando un brazo por los hombros de Bellatrix.
- Entonces nos separaremos.-dijo Snape.-Bellatrix y Rodolphus, iros por el camino por el que se acaba de ir Kuja. Avery y Crabbe, ir a la colina por el camino que está a vuestra izquierda. Macnair y Rabastan ir a la laguna, creo que ya sabéis donde está. Regulus y Granger ir al claro del bosque donde pastan los Thestrals. Cada uno es responsable de sí mismo, intentar volver al castillo de una sola pieza. Regulus, cuida a nuestra nueva chica. Yo iré solo.
Todos se dividieron en parejas. Hermione estaba tan sumida en sus pensamientos, que se sobresaltó cuando Regulus la tocó el hombro.
- ¿Alguna vez has visto un vampiro en la realidad?-preguntó Regulus. Hermione asintió y él continuó hablando.-Estos vampiros Ansil y Kirstash son demasiado sanguinarios con sus víctimas. No se conforman con un mordisco, recientemente mataron a un chico muggle porque bebieron demasiada sangre. Se la bebieron casi toda, por eso apenas encontraron sangre cuando descubrieron los cuerpos, sin embargo murieron desangrados.-Hermione estaba muy inquieta. No había oído hablar de esos vampiros en su tiempo, talvez fuera porque en su tiempo ya no existían. Regulus vió el cambio de la muchacha, y decidió cambiar de tema.-Parecía que te estabas poniendo enferma cuando Kuja te estaba hablando. La verdad es que él te ha hablado más que lo hicimos nosotros en la reunión de mortífagos y eso que eras el punto principal de la reunión.
- La verdad es que ha dicho muchas verdades de mi.-dijo Hermione.
- ¿En serio?-preguntó Regulus.-Talvez sea algo incómodo para tí, ¿pero puedes decirme alguno de tus encuentros con la muerte?
- Una vez fui atacada por un basilisco y quedé petrificada.
- ¿Un basilisco?-preguntó Regulus incrédulo.-Es increible. Esos bichos son más extraños que las acromántulas. No sé que es peor, un encuentro con una tarántula gigante o con una serpiente gigante. ¿Hermione?
Hermione se había quedado inmóvil y estaba muy pálida, había recordado algo que le había dicho el Snape de su tiempo sobre un extraño succeso con una acromántula cuando se separó de los demás mortífagos en el Bosque Prohibido.
- Regulus, olvídate de los vampiros, tienes que ir a por Hagrid ahora mismo.-dijo Hermione.-Si no me equivoco estará por el campo de quidditch.
- ¿Sucede algo, Hermione?-preguntó Regulus preocupado del cambio tan brusco de comportamiento de la Gryffindor.-¿Porqué necesitamos al semigigante?
- Hay una colonia de acromántulas en el bosque. Van a matar a Snape y el único que puede salvarle es Hagrid. Vete y dile que Aragog va a atacar a un alumno de Hogwarts.
- ¿Aragog?-preguntó Regulus confundido.
- ¡VETE!-dijo Hermione antes de que saliese corriendo mientras rezaba porque Snape estuviese todavía vivo. Cuando divisó a Snape, observó con terror como dos acromántulas estaban muertas a sus pies.-¡Snape! Snape, tenemos que irnos de aquí, esas acromántulas no son las únicas del bosque.
- Granger, cálmate.-dijo Snape.-Es increible que haya más de dos acromántulas en este bosque, y si así fuera, es totalmente imposible que una alumna nueva lo sepa. ¿Dónde está Regulus?
- Lo envié a por ayuda. Snape, no entiendes...
¡SMACK!
Snape abofeteó a Hermione para que se consiguiera calmar.
- Granger, ya es suficiente...
- Comida, al fin.-dijo una voz a pocos metros de distancia. Hermione y Snape se sobresaltaron. La castaña vió con horror como la enorme y repulsiva araña que habían descrito Harry y Ron, estaba delante de ella. Hermione se puso frente a Snape, intentándolo proteger.
- ¡Aragog, para!-rogó Hermione.-Somos amigos de Hagrid, él vendrá a visitarte esta noche, pero nosotros nos hemos adelantado.
- ¿Entonces porqué mis dos hijos están muertos a vuestros pies?-preguntó Aragog.-Amigos de Hagrid o no, voy a vengarme.
- O nosotros podríamos matarte.-dijo Snape empujando a Hermione y agarrando fuertemente la varita.
- ¡Snape, no!-dijo Hermione desviando la maldición de Snape. Aunque Aragog también había intentado matar a Harry y a Ron, gracias a él pudieron descubrir el secreto de la Cámara de Salazar Slytherin, por lo que tenía que mantener vivos tanto a Snape como a Aragog. En ese momento, un ejército de acromántulas más pequeñas rodearon a Snape y a Hermione.
- Gracias, chica.-dijo Aragog.-Quizá mi familia pueda mostrarte su gratitud asegurándose de que te maten con la primera picadura y evitándote el sufrimiento.
- Aragog, por favor.-rogó Hermione.-Hagrid estará aquí dentro de poco, os traerá comida, por lo que no tendrás que matarnos.
- Te creo, chica.-dijo Aragog.-Pero mi familia está hambrienta y los seres humanos son nuestra comida favorita. Pero los seres humanos escasean en este bosque, por lo que no voy a negarles la oportunidad de comeros. Lo siento mucho chica, de verdad, pero te vuelvo a asegurar de que será rápido.
Las arañas comenzaron a avanzar rápidamente hacia Hermione y Snape, por lo que la castaña sólo vió una posibilidad de salir con vida.
- Snape, invoca tu patronus.-dijo Hermione.-¡Alejaros de aquí! ¡EXPECTO PATRONUM!-De repente, una nutria salió de la varita de Hermione y se lanzó contra la acromántula más próxima. Hermione podía escuchar a Snape intentando invocar su patronus, pero no le estaba saliendo.-Piensa en como te sentiste cuando escribiste los hechizos en el Libro del Príncipe Mestizo, en los días más felices que has vivido. ¡Puedes hacerlo!-Snape lo seguía intentando, pero seguía sin poder hacer el hechizo. Hermione dejó de observar a su nutria para mirarlo a él.-Legilimens.-sintió la resistencia que oponía Snape, pero el primer recuerdo que vió Hermione fue lo suficientemente potente como para no seguir hurgando en la mente del Slytherin: el padre de Snape estaba incosciente en el suelo mientras Severus abrazaba a su madre, quien estaba levemente herida y le daba las gracias a su hijo por protegerla. Hermione salió de la mente de Snape.-Céntrate en eso.
- ¡EXPECTO PATRONUM!-dijo Snape y un enorme oso salió de su varita y se unió a la nutria de Hermione, y atacaron a otra cromántula.
- ¡ARAGOG, DÉJALOS!-gritó Hagrid.
Snape y Hermione vieron que Hagrid llevaba el cadáver de un hipogrifo en su espalda. Regulus estaba junto a él viendo el espectáculo entre sorprendido e incrédulo. Hagrid lanzó el cadáver del hipogrifo con toda su fuerza, por desgracia no pudo calcular bien, por lo que Hermione y Snape tuvieron que correr para no ser aplastados. Las acromántulas corrieron hacia el cadáver, Hermione puso su mejor cara de asco cuando se escuchó un ruido que ella asoció con la trituración de los huesos del desafortunado hipogrifo por parte de las arañas, pero cuando Hermione lo vió mejor, se dió cuenta de que las acromántulas habían tirado un árbol que se había caído sobre Snape y varias acromántulas. Hermione corrió hacia donde estaba Snape y se arrodilló a su lado. Tan sólo estaba incosciente, el árbol había caído sobre el abdomen del chico, pero ella todavía podía sentir su pulso, ella bajó la cabeza para comprobar si el muchacho seguía respirando, cuando de repente sintió dolor en su hombro izquierdo. Una de las acromántulas la había mordido muy cerca de su cuello, Hermione cogió rápidamente su varita.
- Reducto.-dijo Hermione.
La araña salió volando. De repente, Hermione escuchó como Aragog llamaba a toda su colonia, Regulus y Hagrid estaban al lado de la araña líder. La castaña echó un breve vistazo al cadáver del hipogrifo, del cual sólo quedaba el cráneo. Y pensar que Snape y ella podían haber sido algo parecido a eso. Regulus y Hagrid se situaron a su lado rápidamente.
- Hermione, te ha mordido.-dijo Regulus con voz ronca. Hermione estaba sudando frío y gran cantidad de sangre caía por su espalda. Regulus tocó suavemente con su varita las picaduras de la araña.
- Episkey.-dijo Regulus. Aunque el hechizo no la curó completamente, hizo que sangrase más lento, que las picaduras de la araña desaparecieran y que el dolor disminuyera.
- Echaros atrás.-dijo Hagrid. Hermione y Regulus obedecieron y retrocedieron unos cuantos pasos mientras Hagrid levantaba el árbol y sacaba a Snape.-¿Puedes caminar, Hermione?
- Creo que sí.-respondió Hermione.
- Regulus, permanece con ella y haz presión sobre la mordedura.-dijo Hagrid. Regulus asintió e invocó una toalla que presionó en el hombro izquierdo de la castaña, después guardó su varita para agarrar mejor a la Gryffindor.-He oído hablar mucho de tí, Hermione. ¿Pero cómo has podido conocer a Aragog?
Hermione se tensó y Regulus se dió cuenta. El joven Black la masajeó un poco el brazo para que no estuviese tan tensa.
- Te lo diría si pudiese, Hagrid.-dijo Hermione.-Pero no puedo. Aunque también sé muchas cosas sobre tí. Como por ejemplo lo que sucedió con Aragog cuando estudiabas en la escuela, aunque no voy a hablar de eso, también sé que no lo hiciste. Sé que tanto Aragog como tú sóis inocentes.
- Gracias, Hermione.-dijo Hagrid.-Pero tenemos que darnos prisa, Snape necesita ir a la enfermería.
- En el nombre de Merlín ¿qué ocurrió?-preguntó Madame Pomfrey cuando Hermione, Regulus, Hagrid y Snape entraron en la enfermería.
- No estamos seguros.-dijo Hermione rápidamente.-Encontramos a Snape incosciente en el lago, con algún hechizo que lo mantenía a flote, me metí rápidamente en el agua e intenté sacarlo nadando, pero fuí atacada por grindylows. No pude deshacerme de ellos lo suficientemente rápido, asíque tiré a Snape sobre la tierra. Fue entonces cuando apareció Regulus y utilizó el hechizo Episkey para detener la hemorragea, luego vió a Hagrid cerca y corrió a pedirle ayuda. Utilizamos un hechizo de aire para secarnos y nos ayudó a venir hasta aquí.
Hagrid miraba a Hermione, aturdido por la convincente historia que estaba contando, Regulus le golpeó un poco fuerte para sacarlo de su ensimismamiento, fue entonces cuando Hagrid dejó a Snape en una de las camas, como le indicó Madame Pomfrey, totalmente convencida de la historia que le contaba la joven Gryffindor. Madame Pomfrey pidió a los estudiantes que se quedasen esa noche para observar las heridas y la recuperación de la Gryffindor y del Slytherin. Hagrid se marchó de la enfermería para evitar desmentir la historia de Hermione. Regulus se quedó con Hermione y con Snape hasta que Madame Pomfrey le echó de la enfermería. Lily y James entraron en la enfermería cuando acabaron sus rondas.
- ¿Se puede saber quien diablos te ha atacado ahora, Hermione?-preguntó James muy enfadado mientras veía a Snape incosciente al lado de la cama de la castaña.
- No me creeríais si os lo contase.-dijo Hermione. James la miró como diciendo "te sorprenderías". Lily y James se quedaron con Hermione hasta que Madame Pomfrey les echó de la enfermería. El primero en salir fue James, Lily le siguió, pero antes de salir echó un último vistazo a Hermione, quien le prometió con la mirada que se lo contaría más tarde.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Gracias por tus reviews, Gailor
, te dedico este capítulo.
Espero que te guste.
Capítulo 17:
Casi 24 horas después de que Hermione y Snape fueran atacados por las acromántulas, muchos de los estudiantes que se habían ido de vacaciones a sus casas volvieron, entre ellos: Molly, Lucius Malfoy, Peter Petegrew, Frank y Alice. Hermione no había tenido contacto con ningún Slytherin ni mortífago después de que los sucesos del día anterior. Cuando Madame Pomfrey le dió el alta a Hermione, Snape ya se había marchado. Sin embargo, los mortífagos visitaban a Hermione con más frecuencia, ella supuso que tanto Regulus como Snape le habrían explicado a los demás lo que había sucedido en el bosque, porque hasta Colagusano parecía saber lo que había pasado.
- ¿Qué hizo Hagrid cuando estuvo en la escuela?-susurró Petegrew a Hermione mientras James y Sirius debatian apasionadamente sobre quidditch.-Todos sabemos que fue expulsado en su tercer año, pero no sabemos porque. ¿Es eso de lo que hablaste con él?
- No dí ningún detalle delante de Regulus ¿de verdad crees que te lo voy a decir a ti?-susurró Hermione fríamente.-Uno de los mayores problemas de ser un traidor, Peter, es que la gente sabe que no se puede confiar en ti.
- Mira quien habla.-dijo Petegrew. Hermione le agarró el brazo izquierdo y Colagusano retiró rápidamente la mano de la castaña.
- No es necesario que te pregunte que es lo que quieres para navidad.-dijo Hermione.-Es cierto que me estoy aliando con los enemigos de mis amigos, pero tú eres mi enemigo.
Cuando Hermione se dirigió a la Sala Común de Gryffindor con sus amigos, después de la cena, se sorprendió al ver que Narcisa la llamaba. La castaña se escusó con los demás Gryffindors y se dirigió hacia Narcisa, pero cuando llegó hasta ella, Narcisa la abrazó, sorprendiendo a Hermione.
- Muchas gracias, Hermione.-susurró Narcisa para evitar ser escuchada.-Por salvar a Severus de la acromántula.-Al fin Narcisa liberó a Hermione, quien retrocedió torpemente unos cuantos pasos.-Sabías lo peligrosa que era la colonia de acromántulas, pero aún así regresaste para salvarle. ¡Fuíste tan valiente! ¿Te mordió una acromántula por proteger a Severus cuando se derrumbó un árbol encima de él?-Hermione asintió demasiado aturdida por el drástico cambio de comportamiento de Narcisa.-Eso fue lo que nos contó Regulus.-dijo Narcisa mirando a Hermione sorprendida y agradecida. Esa chica que estaba delante de la castaña era muy diferente a la que recordaba cuando la había salvado de Lucius. Fue entonces cuando Hermione comprendió que Narcisa estaba muy preocupada por Snape, probablemente más que por Lucius. Hermione sabía perfectamente que Narcisa le debía lealtad a Lucius y que si le dejaba, él o sus amigos la matarían.
- ¿Qué otra cosa debería hacer?-preguntó Hermione encogiéndose de hombros.-Sabía que Snape no saldría de ahí con vida si no le ayudaba y no podía dejarle morir.
Narcisa sonrió brevemente, pero luego pareció incómoda.
- Debería irme.-dijo al final la rubia.-Lucius acaba de volver al colegio y al fin y al cabo, debo estar con él.
Hermione asintió, pero en realidad quería protestar y hacerle ver a la joven Black que ella era libre para elegir a quien amar, pero sin embargo, no dijo nada. Narcisa empezó a caminar rápidamente rumbo a las mazmorras y Hermione se dirigió hacia la Sala Común de Gryffindor.
*******************
- Señoritas, estáis hermosísimas.-dijo Sirius cuando Hermione, Lily, Alice y Molly salieron de las habitaciones de las chicas y bajaron a la sala común.
Arthur estaba en la sala común con ellos esperando a Molly, cuando la vió corrió a abrazarla. Alice se dirigió a Frank y Lily hacia James, Sirius había quedado con una chica llamada Rhiana. Las parejas iban saliendo de la Sala Común de Gryffindor, Hermione los seguía, Remus y Petegrew se colocaron detrás de ella.
Las cuatro mesas que caracterizaban al Gran Comedor habían desaparecido, en vez de ellas, había pequeñas mesas; la pista de baile era grande. En el techo había fuegos artificiales y muchísimos muérdagos. Un grupo de estudiantes, que Hermione reconoció de Gryffindor, Ravenclaw y Huffelpuff, charlaban amenamente y se reían mientras elegían sus bebidas. Pasado un rato, Hermione se dirigió hacia el hall, para escoger su bebida. Remus la siguió.
- Es una hermosa noche.-dijo Remus cuando se situó delante de Hermione.-El año pasado hubo luna llena, por lo que me perdí la noche de Año Nuevo. Aunque la hermosura de la noche no es nada comparado con tu belleza.
- Gracias, Remus.-dijo Hermione abrazándole y sonriéndole cálidamente.-Tú tampoco estás nada mal.
Cuando Hermione terminó de abrazarle, miró a Remus a los ojos. Él también la miró, más cálidamente que las veces anteriores. ¿Podría ser que él..?
- Deberías investigar un poco sobre la poción Félix Felicis.-dijo Slughorn apareciendo detrás de Hermione y Remus.-Tus pociones están muy bien elaboradas, es un verdadero honor tenerte en el Club Slug.
- Gracias, profesor.-dijo Hermione con sinceridad, pero no por los cumplidos, sino por interrumpir el incómodo momento entre ella y Remus.
- ¿Puedes dejarme a Remus durante unos minutos?-preguntó Slughorn.
Hermione asintió y sonrió cálida y nerviosamente a Remus antes de que él y Slughorn se marcharan para hablar con unos alumnos. La castaña salió del castillo, necesitaba tomar un poco el aire para pensar un rato.
"No" pensaba la castaña paseando por la nieve sin importarla el frío que hacía y que no se hubiese cogido ninguna chaqueta. "Esto no puede estar sucediendo, Remus no puede estar enamorándose de mi. Es sólo un amigo, un gran amigo. A él le gusta Tonks y a mi Regulus. Un momento ¿acabo de pensar que me gusta Regulus? Merlín, esto no puede estar pasando. Tengo que centrarme en la misión y quitarme esas tonterías de la cabeza."
- No es que no seas una buena vista a la que mirar.-dijo una voz detrás de ella. Hermione se sobresaltó cuando reconoció a Regulus.-Pero te tienes que estar congelando.-Antes de que la Gryffindor pudiese responder, Regulus se quitó su túnica y se la puso a Hermione. A continuación se acercó aún más a ella y la miró fijamente a los ojos, quedando sus rostros a pocos centímetros de distancia. Hermione se puso algo nerviosa ya que creyó que él la iba a besar, pero sólo la abrazó.-¿Ya entras en calor?-susurró en su oído. Hermione se puso más nerviosa.
- La verdad es que sí.-respondió Hermione sonrojada. "¿Pero se puede saber que estoy haciendo? Primero Remus y ahora Regulus. Tengo que centrarme en la misión, no puedo ponerme así de nerviosa cada vez que él esté tan cerca de mi."
Regulus la tomó del mentón y delineó su rostro con sus dedos. Cada vez se estaban acercando más, ella entreabrió sus labios y él sonrió cálidamente. Entonces él retiró sus dedos a regañadientes, ella le miró confundida y el joven Black le ofreció su brazo mientras la miraba intensamente.
- Me gustaría que vinieras a pasear conmigo por el campo de quidditch, quisiera mostrarte algo.-dijo Regulus.
Hermione cogió su brazo sonriendo y ambos empezaron a caminar, aunque ella estaba algo incómoda cuando echó un breve vistazo al castillo y se sintió observada, podría haber jurado que era Remus, ella miró a Regulus, después volvió a mirar al castillo, pero ya no había nadie, por lo que creyó que su imaginación la había jugado una mala pasada y le restó importancia.
- ¿Quieres que te diga como pagar tu deuda?-preguntó Regulus mirándola, y su mirada se cruzó con la de ella.-¿O prefieres empezar el año con una deuda?
- Prefiero pagarla ahora.-dijo Hermione algo nerviosa, Regulus sonrió. La castaña decidió preguntarle la pregunta que rondaba su mente desde que él la había hablado en Honeyduques.-¿Porqué te hiciste mortífago, Regulus?-Regulus se detuvo bruscamente y la miró algo escandalizado.-Eres demasiado amable para ser uno de ellos.-Regulus asintió y siguió caminando, Hermione le seguía agarrando del brazo.
- Sinceramente no estoy seguro de porqué lo hice, supongo que es porque tuve demasiada presión familiar y de mis amistades. Siempre quise ser el hijo preferido de mi madre, pero Sirius siempre ha sido el que ha captado toda la atención desde que el Sombrero Seleccionador lo colocó en Gryffindor. Cuando mi hermano abandonó el hogar de los Black y se marchó a vivir con los Potter, decidí convertirme en mortífago porque quería aventura y emoción.
- Eres más parecido a James y a Sirius de lo que crees.-dijo Hermione con una sonrisa.
- Oh, sí.-rió Regulus.-Los Merodeadores. Parecen que se han encariñado mucho contigo. Si hubieras hecho amistad con los Gryffindors en vez de con los Slytherins serías una Merodeadora, envez de mortífaga. Pero si hubiese sido así ¿yo habría tenido alguna oportunidad de conquistarte?
- Claro que sí.-dijo Hermione nerviosamente.-No tengo los prejuicios que tiene mi casa, no puedo juzgarte sólo por tener la marca oscura.-Regulus se detuvo de nuevo, mirándola con incredulidad y asombro. Hermione lo miró.-La marca es sólo un símbolo, y un símbolo no es una persona.-Regulus sonrió cálidamente y ambos siguieron caminando hacia el campo de quidditch.
- Ya casi es la hora.-dijo Regulus.
- ¿Para?-preguntó Hermione.
- Lo verás en unos instantes.-dijo Regulus, guiándola hacia las gradas.
- Espera un minuto.-dijo Hermione.-¿Porqué estamos aquí?
- Para pagar tu deuda ¿recuerdas?-respondió Regulus, Hermione quería protestar, pero en ese momento Regulus la cogió de la mano y la ayudó a subir las escaleras.-Quedan dos minutos para la medianoche.-dijo él guiándola hacia la primera fila de las gradas. Hermione estaba confundida por el extraño comportamiento de Regulus, pero no se soltó de su agarre.
- Regulus ¿cómo puedo pagar la deuda?-preguntó ella nerviosa.
- Sólo quedándote aquí, conmigo.-dijo él con inocencia.
Después él señaló hacia el castillo, Hermione miró en la dirección en la que él señalaba y se dió cuenta de que la cuenta atrás para la medianoche había empezado. Los fuegos artificiales, el reflejo que hacían en el lago y las sombras y luces que proyectaban se podía ver a la perfección desde donde se encontraban. La vista era increible y maravillosa, Hermione contuvo el aliento cuando sintió como Regulus pasaba uno de sus brazos sobre su hombro. Ella apoyó su cabeza en el hombro del chico y se olvidó de todo lo que la rodeaba, de la misión, de los gritos que provenían desde el castillo que indicaban el inicio de la cuenta atrás: diez...nueve...ocho...siete...seis...cinco...cuatro...tres...dos...uno.
- Feliz año nuevo, Hermione.-susurró Regulus en el oído de la muchacha. Hermione levantó el rostro y se encontró con la sonrisa de Regulus, lo miró a los ojos y se perdió en ellos. Ella se acercó a él, quedando a pocos centímetros de distancia y se relamió los labios. Él acortó la distancia y rozó sus labios con los suyos. Ella colocó sus manos en el cabello del Slytherin y lo besó tierna y dulcemente. Él colocó sus manos en la cintura de ella y correspondió al beso. Lentamente, ambos se separaron y se miraron a los ojos. Hermione estaba muy sonrojada, Regulus tenía un brillo especial en su mirada.
- Feliz año nuevo, Regulus.-respondió Hermione sonriendo. Él la devolvió la sonrisa y ambos se volvieron a acercar para besarse de nuevo.
Capítulo 17:
Casi 24 horas después de que Hermione y Snape fueran atacados por las acromántulas, muchos de los estudiantes que se habían ido de vacaciones a sus casas volvieron, entre ellos: Molly, Lucius Malfoy, Peter Petegrew, Frank y Alice. Hermione no había tenido contacto con ningún Slytherin ni mortífago después de que los sucesos del día anterior. Cuando Madame Pomfrey le dió el alta a Hermione, Snape ya se había marchado. Sin embargo, los mortífagos visitaban a Hermione con más frecuencia, ella supuso que tanto Regulus como Snape le habrían explicado a los demás lo que había sucedido en el bosque, porque hasta Colagusano parecía saber lo que había pasado.
- ¿Qué hizo Hagrid cuando estuvo en la escuela?-susurró Petegrew a Hermione mientras James y Sirius debatian apasionadamente sobre quidditch.-Todos sabemos que fue expulsado en su tercer año, pero no sabemos porque. ¿Es eso de lo que hablaste con él?
- No dí ningún detalle delante de Regulus ¿de verdad crees que te lo voy a decir a ti?-susurró Hermione fríamente.-Uno de los mayores problemas de ser un traidor, Peter, es que la gente sabe que no se puede confiar en ti.
- Mira quien habla.-dijo Petegrew. Hermione le agarró el brazo izquierdo y Colagusano retiró rápidamente la mano de la castaña.
- No es necesario que te pregunte que es lo que quieres para navidad.-dijo Hermione.-Es cierto que me estoy aliando con los enemigos de mis amigos, pero tú eres mi enemigo.
Cuando Hermione se dirigió a la Sala Común de Gryffindor con sus amigos, después de la cena, se sorprendió al ver que Narcisa la llamaba. La castaña se escusó con los demás Gryffindors y se dirigió hacia Narcisa, pero cuando llegó hasta ella, Narcisa la abrazó, sorprendiendo a Hermione.
- Muchas gracias, Hermione.-susurró Narcisa para evitar ser escuchada.-Por salvar a Severus de la acromántula.-Al fin Narcisa liberó a Hermione, quien retrocedió torpemente unos cuantos pasos.-Sabías lo peligrosa que era la colonia de acromántulas, pero aún así regresaste para salvarle. ¡Fuíste tan valiente! ¿Te mordió una acromántula por proteger a Severus cuando se derrumbó un árbol encima de él?-Hermione asintió demasiado aturdida por el drástico cambio de comportamiento de Narcisa.-Eso fue lo que nos contó Regulus.-dijo Narcisa mirando a Hermione sorprendida y agradecida. Esa chica que estaba delante de la castaña era muy diferente a la que recordaba cuando la había salvado de Lucius. Fue entonces cuando Hermione comprendió que Narcisa estaba muy preocupada por Snape, probablemente más que por Lucius. Hermione sabía perfectamente que Narcisa le debía lealtad a Lucius y que si le dejaba, él o sus amigos la matarían.
- ¿Qué otra cosa debería hacer?-preguntó Hermione encogiéndose de hombros.-Sabía que Snape no saldría de ahí con vida si no le ayudaba y no podía dejarle morir.
Narcisa sonrió brevemente, pero luego pareció incómoda.
- Debería irme.-dijo al final la rubia.-Lucius acaba de volver al colegio y al fin y al cabo, debo estar con él.
Hermione asintió, pero en realidad quería protestar y hacerle ver a la joven Black que ella era libre para elegir a quien amar, pero sin embargo, no dijo nada. Narcisa empezó a caminar rápidamente rumbo a las mazmorras y Hermione se dirigió hacia la Sala Común de Gryffindor.
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- Señoritas, estáis hermosísimas.-dijo Sirius cuando Hermione, Lily, Alice y Molly salieron de las habitaciones de las chicas y bajaron a la sala común.
Arthur estaba en la sala común con ellos esperando a Molly, cuando la vió corrió a abrazarla. Alice se dirigió a Frank y Lily hacia James, Sirius había quedado con una chica llamada Rhiana. Las parejas iban saliendo de la Sala Común de Gryffindor, Hermione los seguía, Remus y Petegrew se colocaron detrás de ella.
Las cuatro mesas que caracterizaban al Gran Comedor habían desaparecido, en vez de ellas, había pequeñas mesas; la pista de baile era grande. En el techo había fuegos artificiales y muchísimos muérdagos. Un grupo de estudiantes, que Hermione reconoció de Gryffindor, Ravenclaw y Huffelpuff, charlaban amenamente y se reían mientras elegían sus bebidas. Pasado un rato, Hermione se dirigió hacia el hall, para escoger su bebida. Remus la siguió.
- Es una hermosa noche.-dijo Remus cuando se situó delante de Hermione.-El año pasado hubo luna llena, por lo que me perdí la noche de Año Nuevo. Aunque la hermosura de la noche no es nada comparado con tu belleza.
- Gracias, Remus.-dijo Hermione abrazándole y sonriéndole cálidamente.-Tú tampoco estás nada mal.
Cuando Hermione terminó de abrazarle, miró a Remus a los ojos. Él también la miró, más cálidamente que las veces anteriores. ¿Podría ser que él..?
- Deberías investigar un poco sobre la poción Félix Felicis.-dijo Slughorn apareciendo detrás de Hermione y Remus.-Tus pociones están muy bien elaboradas, es un verdadero honor tenerte en el Club Slug.
- Gracias, profesor.-dijo Hermione con sinceridad, pero no por los cumplidos, sino por interrumpir el incómodo momento entre ella y Remus.
- ¿Puedes dejarme a Remus durante unos minutos?-preguntó Slughorn.
Hermione asintió y sonrió cálida y nerviosamente a Remus antes de que él y Slughorn se marcharan para hablar con unos alumnos. La castaña salió del castillo, necesitaba tomar un poco el aire para pensar un rato.
"No" pensaba la castaña paseando por la nieve sin importarla el frío que hacía y que no se hubiese cogido ninguna chaqueta. "Esto no puede estar sucediendo, Remus no puede estar enamorándose de mi. Es sólo un amigo, un gran amigo. A él le gusta Tonks y a mi Regulus. Un momento ¿acabo de pensar que me gusta Regulus? Merlín, esto no puede estar pasando. Tengo que centrarme en la misión y quitarme esas tonterías de la cabeza."
- No es que no seas una buena vista a la que mirar.-dijo una voz detrás de ella. Hermione se sobresaltó cuando reconoció a Regulus.-Pero te tienes que estar congelando.-Antes de que la Gryffindor pudiese responder, Regulus se quitó su túnica y se la puso a Hermione. A continuación se acercó aún más a ella y la miró fijamente a los ojos, quedando sus rostros a pocos centímetros de distancia. Hermione se puso algo nerviosa ya que creyó que él la iba a besar, pero sólo la abrazó.-¿Ya entras en calor?-susurró en su oído. Hermione se puso más nerviosa.
- La verdad es que sí.-respondió Hermione sonrojada. "¿Pero se puede saber que estoy haciendo? Primero Remus y ahora Regulus. Tengo que centrarme en la misión, no puedo ponerme así de nerviosa cada vez que él esté tan cerca de mi."
Regulus la tomó del mentón y delineó su rostro con sus dedos. Cada vez se estaban acercando más, ella entreabrió sus labios y él sonrió cálidamente. Entonces él retiró sus dedos a regañadientes, ella le miró confundida y el joven Black le ofreció su brazo mientras la miraba intensamente.
- Me gustaría que vinieras a pasear conmigo por el campo de quidditch, quisiera mostrarte algo.-dijo Regulus.
Hermione cogió su brazo sonriendo y ambos empezaron a caminar, aunque ella estaba algo incómoda cuando echó un breve vistazo al castillo y se sintió observada, podría haber jurado que era Remus, ella miró a Regulus, después volvió a mirar al castillo, pero ya no había nadie, por lo que creyó que su imaginación la había jugado una mala pasada y le restó importancia.
- ¿Quieres que te diga como pagar tu deuda?-preguntó Regulus mirándola, y su mirada se cruzó con la de ella.-¿O prefieres empezar el año con una deuda?
- Prefiero pagarla ahora.-dijo Hermione algo nerviosa, Regulus sonrió. La castaña decidió preguntarle la pregunta que rondaba su mente desde que él la había hablado en Honeyduques.-¿Porqué te hiciste mortífago, Regulus?-Regulus se detuvo bruscamente y la miró algo escandalizado.-Eres demasiado amable para ser uno de ellos.-Regulus asintió y siguió caminando, Hermione le seguía agarrando del brazo.
- Sinceramente no estoy seguro de porqué lo hice, supongo que es porque tuve demasiada presión familiar y de mis amistades. Siempre quise ser el hijo preferido de mi madre, pero Sirius siempre ha sido el que ha captado toda la atención desde que el Sombrero Seleccionador lo colocó en Gryffindor. Cuando mi hermano abandonó el hogar de los Black y se marchó a vivir con los Potter, decidí convertirme en mortífago porque quería aventura y emoción.
- Eres más parecido a James y a Sirius de lo que crees.-dijo Hermione con una sonrisa.
- Oh, sí.-rió Regulus.-Los Merodeadores. Parecen que se han encariñado mucho contigo. Si hubieras hecho amistad con los Gryffindors en vez de con los Slytherins serías una Merodeadora, envez de mortífaga. Pero si hubiese sido así ¿yo habría tenido alguna oportunidad de conquistarte?
- Claro que sí.-dijo Hermione nerviosamente.-No tengo los prejuicios que tiene mi casa, no puedo juzgarte sólo por tener la marca oscura.-Regulus se detuvo de nuevo, mirándola con incredulidad y asombro. Hermione lo miró.-La marca es sólo un símbolo, y un símbolo no es una persona.-Regulus sonrió cálidamente y ambos siguieron caminando hacia el campo de quidditch.
- Ya casi es la hora.-dijo Regulus.
- ¿Para?-preguntó Hermione.
- Lo verás en unos instantes.-dijo Regulus, guiándola hacia las gradas.
- Espera un minuto.-dijo Hermione.-¿Porqué estamos aquí?
- Para pagar tu deuda ¿recuerdas?-respondió Regulus, Hermione quería protestar, pero en ese momento Regulus la cogió de la mano y la ayudó a subir las escaleras.-Quedan dos minutos para la medianoche.-dijo él guiándola hacia la primera fila de las gradas. Hermione estaba confundida por el extraño comportamiento de Regulus, pero no se soltó de su agarre.
- Regulus ¿cómo puedo pagar la deuda?-preguntó ella nerviosa.
- Sólo quedándote aquí, conmigo.-dijo él con inocencia.
Después él señaló hacia el castillo, Hermione miró en la dirección en la que él señalaba y se dió cuenta de que la cuenta atrás para la medianoche había empezado. Los fuegos artificiales, el reflejo que hacían en el lago y las sombras y luces que proyectaban se podía ver a la perfección desde donde se encontraban. La vista era increible y maravillosa, Hermione contuvo el aliento cuando sintió como Regulus pasaba uno de sus brazos sobre su hombro. Ella apoyó su cabeza en el hombro del chico y se olvidó de todo lo que la rodeaba, de la misión, de los gritos que provenían desde el castillo que indicaban el inicio de la cuenta atrás: diez...nueve...ocho...siete...seis...cinco...cuatro...tres...dos...uno.
- Feliz año nuevo, Hermione.-susurró Regulus en el oído de la muchacha. Hermione levantó el rostro y se encontró con la sonrisa de Regulus, lo miró a los ojos y se perdió en ellos. Ella se acercó a él, quedando a pocos centímetros de distancia y se relamió los labios. Él acortó la distancia y rozó sus labios con los suyos. Ella colocó sus manos en el cabello del Slytherin y lo besó tierna y dulcemente. Él colocó sus manos en la cintura de ella y correspondió al beso. Lentamente, ambos se separaron y se miraron a los ojos. Hermione estaba muy sonrojada, Regulus tenía un brillo especial en su mirada.
- Feliz año nuevo, Regulus.-respondió Hermione sonriendo. Él la devolvió la sonrisa y ambos se volvieron a acercar para besarse de nuevo.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Al fin Beso!!!!!
Pero me da pena Remus, aunque la verdad Regulus me gusta mas...
bss
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 18:
Hermione parpadeó varias veces mientras se despertaba del todo. Miró a su alrededor, no había nadie más que Molly, después miró su despertador. Era casi mediodía del día de Año Nuevo. Se levantó y recordó lo que sucedió ayer por la noche; Regulus y ella vieron los fuegos artificiales abrazados hasta la 1:30 de la mañana, después él la acompañó hasta la Sala Común de Gryffindor y ella le devolvió la túnica. Se despidieron con un beso, después él se marchó a su Sala Común.
- ¿También regresaste tarde?-preguntó Hermione. Molly asintió.
- Estuve con Arthur hasta las dos.-dijo Molly ruborizándose.-¿Y tú?
Hermione asintió, pero no dió detalles. Se levantó e intentó no pensar en Remus ni en Regulus. Ahora tenía un grave problema y es que no sabía como actuar cuando estuviese delante de Remus, no quería hacerle más daño pero ella no sentía nada por él. Por otra parte, no podía dejar de pensar en Regulus. La verdad es que el beso que se dieron ayer había sido fantástico, ella había sentido cosas que ni siquiera sentía por Ron.
- ¿Puedo hablar contigo, Lily?-preguntó Hermione cuando terminó de asearse y se dirigió a la sala común. La pelirroja se escusó con sus amigos y siguió a Hermione hacia las habitaciones de las chicas.-¿Alguna vez le has dicho a James que le quieres?
- Se lo dije anoche, cuando estábamos viendo los fuegos artificiales.-dijo Lily sonrojándose ligeramente.-¿Qué te pasa, Hermione? ¿Tiene algo que ver con que Remus fantasea un poco contigo?
- Remus y Regulus.-dijo Hermione. Lily sonrió.
- Entonces Regulus ha coqueteado contigo.
- Lily, Regulus y yo nos besamos ayer por la noche, y no fue una vez, sino tres o cuatro. Pero no quiero hacer daño a Remus porque es un buen amigo para mí. ¿Qué es lo que debo hacer?
- Asique Regulus y tú os besásteis anoche varias veces. ¿Y qué sentiste?
- Fue maravilloso, sentí como miles de mariposas revoloteaban en mi estómago. Además de que fue tan dulce, tan amable, tan caballero...
- ¿Entonces cuál es el problema? Hermione, escucha a tu corazón y si él escoge a Regulus, no tengas miedo de enamorarte.
******************
Hermione caminaba por los pasillos del castillo, estaba muy confundida por lo que estaba sintiendo por Regulus. La verdad es que ese muchacho no era como los demás mortífagos, él era tan dulce, tan guapo, tan inteligente...tan perfecto. Tan ensimismada estaba en sus pensamientos, que no se dió cuenta de que Regulus la agarró del brazo y la llevó detrás de una armadura.
- Hermione, sobre lo que pasó anoche...
- Regulus, yo...estoy confundida. Apenas nos conocemos y hay muchas cosas de mí que ignoras.
- Entonces cuéntamelas. Hermione, quiero comprenderte y de paso entender lo que me está pasando. Antes de que llegases a Hogwarts, talvez no encajara muy bien con los mortífagos o con mis compañeros de Slytherin, pero al menos tenía mi cordura. Desde que llegaste, Hermione, no tengo ni eso, porque en lo único en lo que pienso es en ti. Nunca había tenido nada en contra de tus amigos de Gryffindor, pero ahora quiero ser mejor que ellos para que me mires de la misma manera que a ellos. Nunca he sido el perfecto mortífago, pero cuando alguien te lastima me entran ganas de matarle. Puede que sea un mortífago, pero tú me haces reeplantearme seguir sirviendo al Señor Tenebroso. ¡Quiero conocerte! ¡Maldita sea, nunca había sentido esto por nadie y me estoy volviendo loco! Los mortífagos, los Slytherin, la Pureza de la Sangre, El Señor Tenebroso, mi familia, mis amigos, las clases...todo eso no me importa porque sólo me importas tú. Te has introducido en mi mente y en mi corazón de una forma que nunca me pude haber imaginado. Sólo pienso en tí, en tu sonrisa, en tus labios, en tus ojos, porque cuando estoy contigo me siento especial, feliz, querido, porque haces que lo difícil parezca fácil, que lo imposible sea posible. Pero no sé lo que sientes por mi y eso me asusta, porque talvez haya llegado demasiado tarde a tu corazón, talvez sólo me veas como a un amigo, pero luego vuelvo a recordar el beso que nos dimos ayer por la noche y me siento confundido.
Hermione estaba muy aturdida por lo que estaba escuchando. Regulus la agarraba por la cintura y sus rostros estaban muy cerca. Ella rodeó con sus brazos el cuello del chico, cada vez se aproximaban más, cerraron los ojos, pero...
¡BANG!
Regulus cayó sobre la armadura. Hermione se giró para ver quien lo había atacado, entonces vió a Remus con la varita en la mano.
- Remus, no.-dijo Hermione.
- ¿Qué te estaba haciendo?-preguntó Remus.
- Nada.-contestó Hermione.
- Estaba a punto de besarte.-dijo Remus.-Hermione, comprendo que no quieras tener nada conmigo porque una chica como tú se merece más de lo que yo puedo ofrecerte, pero no deberías caer más bajo.
- Remus.-protestó Hermione.
- ¿Acaso crees que no os ví ayer por la noche?-dijo Remus.-Hermione, él es un mortífago, es el hermano de Sirius...
- Él no es como tú piensas.-dijo Hermione.
- Hermione.-dijo Remus.-Intento comprenderte, pero ahora no sé si quiero hacerlo.-dicho esto se marchó.
- Remus, Remus, por favor, déjame que te explique...-dijo Hermione dolida, iba a salir corriendo detrás de él, pero una mano la retuvo.
- Déjale marchar, Hermione.-dijo Regulus.
- No puedo.-dijo Hermione.
- ¿Porqué no, Hermione? ¿Es que el beso que nos dimos ayer no significó nada para tí?-preguntó Regulus dolido.-¿Porqué juegas conmigo de esta forma? Talvez tengas razón y no quiera comprenderte.-dicho esto se marchó en la dirección opuesta a Remus.
- ¡Regulus!-dijo Hermione, empezó a seguirlo, pero se enganchó con la lanza de la armadura. Regulus ya estaba demasiado lejos, ¿y ahora que haría? ¿Debería seguir a Regulus o a Remus? Empezó a llorar amargamente ¿porqué diablos tenía que pasarle eso a ella? Se enjugó las lágrimas y se dirigió hacia el exterior del castillo. Corrió sin parar y se detuvo en la orilla del lago, se sentó sin importarla el frío que hacía, ni que sus ropas se empaparan con la nieve. ¿Pero qué había echo? Acababa de arruinarlo todo con Regulus.
Hermione parpadeó varias veces mientras se despertaba del todo. Miró a su alrededor, no había nadie más que Molly, después miró su despertador. Era casi mediodía del día de Año Nuevo. Se levantó y recordó lo que sucedió ayer por la noche; Regulus y ella vieron los fuegos artificiales abrazados hasta la 1:30 de la mañana, después él la acompañó hasta la Sala Común de Gryffindor y ella le devolvió la túnica. Se despidieron con un beso, después él se marchó a su Sala Común.
- ¿También regresaste tarde?-preguntó Hermione. Molly asintió.
- Estuve con Arthur hasta las dos.-dijo Molly ruborizándose.-¿Y tú?
Hermione asintió, pero no dió detalles. Se levantó e intentó no pensar en Remus ni en Regulus. Ahora tenía un grave problema y es que no sabía como actuar cuando estuviese delante de Remus, no quería hacerle más daño pero ella no sentía nada por él. Por otra parte, no podía dejar de pensar en Regulus. La verdad es que el beso que se dieron ayer había sido fantástico, ella había sentido cosas que ni siquiera sentía por Ron.
- ¿Puedo hablar contigo, Lily?-preguntó Hermione cuando terminó de asearse y se dirigió a la sala común. La pelirroja se escusó con sus amigos y siguió a Hermione hacia las habitaciones de las chicas.-¿Alguna vez le has dicho a James que le quieres?
- Se lo dije anoche, cuando estábamos viendo los fuegos artificiales.-dijo Lily sonrojándose ligeramente.-¿Qué te pasa, Hermione? ¿Tiene algo que ver con que Remus fantasea un poco contigo?
- Remus y Regulus.-dijo Hermione. Lily sonrió.
- Entonces Regulus ha coqueteado contigo.
- Lily, Regulus y yo nos besamos ayer por la noche, y no fue una vez, sino tres o cuatro. Pero no quiero hacer daño a Remus porque es un buen amigo para mí. ¿Qué es lo que debo hacer?
- Asique Regulus y tú os besásteis anoche varias veces. ¿Y qué sentiste?
- Fue maravilloso, sentí como miles de mariposas revoloteaban en mi estómago. Además de que fue tan dulce, tan amable, tan caballero...
- ¿Entonces cuál es el problema? Hermione, escucha a tu corazón y si él escoge a Regulus, no tengas miedo de enamorarte.
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Hermione caminaba por los pasillos del castillo, estaba muy confundida por lo que estaba sintiendo por Regulus. La verdad es que ese muchacho no era como los demás mortífagos, él era tan dulce, tan guapo, tan inteligente...tan perfecto. Tan ensimismada estaba en sus pensamientos, que no se dió cuenta de que Regulus la agarró del brazo y la llevó detrás de una armadura.
- Hermione, sobre lo que pasó anoche...
- Regulus, yo...estoy confundida. Apenas nos conocemos y hay muchas cosas de mí que ignoras.
- Entonces cuéntamelas. Hermione, quiero comprenderte y de paso entender lo que me está pasando. Antes de que llegases a Hogwarts, talvez no encajara muy bien con los mortífagos o con mis compañeros de Slytherin, pero al menos tenía mi cordura. Desde que llegaste, Hermione, no tengo ni eso, porque en lo único en lo que pienso es en ti. Nunca había tenido nada en contra de tus amigos de Gryffindor, pero ahora quiero ser mejor que ellos para que me mires de la misma manera que a ellos. Nunca he sido el perfecto mortífago, pero cuando alguien te lastima me entran ganas de matarle. Puede que sea un mortífago, pero tú me haces reeplantearme seguir sirviendo al Señor Tenebroso. ¡Quiero conocerte! ¡Maldita sea, nunca había sentido esto por nadie y me estoy volviendo loco! Los mortífagos, los Slytherin, la Pureza de la Sangre, El Señor Tenebroso, mi familia, mis amigos, las clases...todo eso no me importa porque sólo me importas tú. Te has introducido en mi mente y en mi corazón de una forma que nunca me pude haber imaginado. Sólo pienso en tí, en tu sonrisa, en tus labios, en tus ojos, porque cuando estoy contigo me siento especial, feliz, querido, porque haces que lo difícil parezca fácil, que lo imposible sea posible. Pero no sé lo que sientes por mi y eso me asusta, porque talvez haya llegado demasiado tarde a tu corazón, talvez sólo me veas como a un amigo, pero luego vuelvo a recordar el beso que nos dimos ayer por la noche y me siento confundido.
Hermione estaba muy aturdida por lo que estaba escuchando. Regulus la agarraba por la cintura y sus rostros estaban muy cerca. Ella rodeó con sus brazos el cuello del chico, cada vez se aproximaban más, cerraron los ojos, pero...
¡BANG!
Regulus cayó sobre la armadura. Hermione se giró para ver quien lo había atacado, entonces vió a Remus con la varita en la mano.
- Remus, no.-dijo Hermione.
- ¿Qué te estaba haciendo?-preguntó Remus.
- Nada.-contestó Hermione.
- Estaba a punto de besarte.-dijo Remus.-Hermione, comprendo que no quieras tener nada conmigo porque una chica como tú se merece más de lo que yo puedo ofrecerte, pero no deberías caer más bajo.
- Remus.-protestó Hermione.
- ¿Acaso crees que no os ví ayer por la noche?-dijo Remus.-Hermione, él es un mortífago, es el hermano de Sirius...
- Él no es como tú piensas.-dijo Hermione.
- Hermione.-dijo Remus.-Intento comprenderte, pero ahora no sé si quiero hacerlo.-dicho esto se marchó.
- Remus, Remus, por favor, déjame que te explique...-dijo Hermione dolida, iba a salir corriendo detrás de él, pero una mano la retuvo.
- Déjale marchar, Hermione.-dijo Regulus.
- No puedo.-dijo Hermione.
- ¿Porqué no, Hermione? ¿Es que el beso que nos dimos ayer no significó nada para tí?-preguntó Regulus dolido.-¿Porqué juegas conmigo de esta forma? Talvez tengas razón y no quiera comprenderte.-dicho esto se marchó en la dirección opuesta a Remus.
- ¡Regulus!-dijo Hermione, empezó a seguirlo, pero se enganchó con la lanza de la armadura. Regulus ya estaba demasiado lejos, ¿y ahora que haría? ¿Debería seguir a Regulus o a Remus? Empezó a llorar amargamente ¿porqué diablos tenía que pasarle eso a ella? Se enjugó las lágrimas y se dirigió hacia el exterior del castillo. Corrió sin parar y se detuvo en la orilla del lago, se sentó sin importarla el frío que hacía, ni que sus ropas se empaparan con la nieve. ¿Pero qué había echo? Acababa de arruinarlo todo con Regulus.
_________________
Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


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En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
- ¿Granger?-preguntó una voz detrás de ella. La castaña se limpió las lágrimas rápidamente al reconocer la voz de Snape, después de giró para mirarle. Él estaba algo aturdido por el aspecto que tenía Hermione.-¿Qué estás haciendo aquí?
- Nada.-contestó Hermione.
- ¿Puedo hacerte compañía?-preguntó Snape.
- Supongo.-contestó ella. Él sacó su varita y murmuró un par de hechizos para limpiarle las lágrimas de la cara y para reparla la manga rasgada de su túnica.-Gracias. Escucha, sé que algunos mortífagos no confían en mi, pero ambos sabemos que aquella noche en el bosque...
- Lo sé.-dijo Snape.-Esa es la razón por la que estoy hablando contigo. Quería darte las...-parecía que a Snape le costaba decir las palabras. Hermione le miró con atención.-...gracias.
- De nada.-dijo Hermione.-No fue nada.
- Sí que es un problema.-dijo Snape.-Porque te abofeteé cuando viniste corriendo para avisarme que una acromántula llamada Aragog estaba hambrienta por el bosque; no fuí capaz de invocar a mi patronus hasta que utilizaste la Ligelimency conmigo; y te mordió una acromántula porque fui demasiado lento para evitar que el árbol cayese sobre mí.
- No podía dejar que murieras.-dijo Hermione.
- Pero eso es justamente lo que te dije que hicieras.-dijo Snape.-Os dije a todos que cada quien era responsable de llegar sano y salvo al castillo, pero tú desobedeciste mis órdenes.
Hermione se sorprendió porque ninguno estaba hablando con tono desafiante, parecía una conversación de dos amigos. Ambos en tono neutro. Pero ella estaba sorprendida porque hablar con Snape la reconfortaba mucho.
- Nunca antes habías utilizado Ligelimency ¿verdad?-preguntó Snape.-Yo empecé a estudiar Oclumency y Ligelimency en mi quinto año. Todavía no lo domino del todo, pero normalmente me canso mucho cuando utilizo la Oclumency, puedo evitar que exploren mi mente profundamente. Podía sentir tu inexperiencia.
- Es cierto.-admitió Hermione.-Era la primera vez que utilicé la Ligeremency.
- Deberías seguir practicándolo.-dijo Snape.-Si quieres podría ayudarte.
- Gracias.-dijo Hermione.-Me encantaría.-después hubo un largo silencio, pero Hermione no necesitaba utilizar la Ligeremency para saber lo que él estaba pensando.-Me dijiste que habías utilizado el Sectumsembra, fue a tu padre ¿verdad? Durante el curso escolar, por lo que nunca pudieron identificar quien lanzó el hechizo.
- Sí.-dijo Snape.-Mi madre iba a venir a comer conmigo en Hogsmeade, yo estaba en mi cuarto año. Pero ella me envió una carta diciéndome que mi padre la había lanzado por las escaleras, por lo que ella tuvo que ir a San Mungo para que la curasen el brazo roto y el esguince en el tobillo que le había producido la caída. Yo ya estaba harto de que mi padre maltratase a mi madre, por lo que decidí que tenía que hacer algo al respecto. Robé una escoba del almacén de quidditch del colegio y me dirigí hacia mi casa a toda velocidad. Sabía que mi padre estaría solo en casa, porque nunca acompañaba a mi madre al hospital. Él había estado a punto de matar a mi madre varias veces por culpa de sus malos tratos, sólo quería detenerle. Era la primera vez que mataba a alguien, pero él se lo merecía y no me arrepiento de lo que hice. Cuando llegué a mi casa, mi padre estaba tumbado en el suelo completamente borracho. Utilicé la maldición Sectumsembra y robé algunos objetos de la casa, haciendo que pareciese un robo, después llamé a la policía muggle. Les dije que estaba paseando por allí, cuando ví a un hombre correr por las calles cubierto de sangre y con un cuchillo en la mano. Me encontré con un muggle y le modifiqué la memoria para que verificara mi historia, él se quedó hablando con la policía mientras yo cogí la escoba y regresé volando a Hogwarts. Cuando mi madre regresó a casa, la policía la dijo que alguien había entrado, robado y asesinado a mi padre en su casa. Ella nunca supo la verdad.
- ¿Nunca?-preguntó Hermione.
- Mi madre murió el año pasado.-dijo Snape.
- Lo siento.-dijo Hermione. Al principio, Snape no dijo nada y Hermione pensó que era porque todavía estaba afectado por la muerte de su madre, pero cuando Snape la miró a los ojos, señaló hacia el lado derecho. Hermione miró en la dirección que le había señalado Snape, y vió a Remus observándolos atentamente. Esto era increible, primero la pillaba con Regulus y ahora con Snape ¿porqué tenía que pasarle esto a ella?-Necesito hablar con él.
- Intenta que no te muerda.-se burló Snape antes de marcharse. Hermione se levantó y se dirigió hacia Remus.
- Remus, Snape y yo...-empezó Hermione.
- No quiero saber lo que estabas haciendo con Snape, Hermione.-dijo Remus.-Tan pronto como llegué a la sala común me arrepentí de mi comportamiento. Salí de allí y empecé a buscarte para pedirte disculpas.
- Remus, sé que piensas que Regulus es igual que todos los mortífagos, pero no es así.-dijo Hermione.
- Por favor, Hermione, para.-dijo Remus.-Aunque no puedo decir que me arrepienta de haber atacado a Regulus, lamento lo que te dije, pero estaba fuera de mis casillas. Confío en ti, por lo tanto, si dices que Regulus no es igual que los demás, te creo. ¿Pero por qué él? Hermione, comprendo que aunque no tengas nada en contra del lobo, no creo que quieras estar conmigo.
- Remus, un día encontrarás a una chica maravillosa que te querrá por encima de todo.-dijo Hermione.-Es sólo que...amo a Regulus.
- Ya me lo imaginé.-dijo Remus.
- ¿Cómo?-preguntó Hermione.
- La forma en la que lo tratas, o la manera en la que reaccionas cuando lo tienes cerca.-dijo Remus.-Eso sin olvidar que os vi anoche.
- Remus, has sido un amigo maravilloso.-dijo Hermione.-Perdóname si te hice creer que podía haber algo más allá de la amistad.
- Entonces dime ¿quiero saber lo que estabas haciendo con Snape?-preguntó Remus. Hermione negó con la cabeza.-Ya me lo imaginaba.
- Dime Hermione ¿qué viste en Regulus?-preguntó Remus.
- Es un chico encantador, tan caballero conmigo, astuto, inteligente, amable, simpático, guapo, misterioso...
- ¡Hey, hey, hey! Tranquila, no vayas tan rápido que aún tengo que creerme el primer halago.-dijo Remus.
- Además él es el único que puede ayudarme con una cosa.-dijo Hermione.
- Hermione, eso no tiene ningún sentido.-dijo Remus.
- Si quieres una explicación más detallada, pídesela a Lily.-dijo Hermione.
- ¿Lily? ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?-preguntó Remus confundido.-Ella nunca me dijo nada.
- Eso es porque yo la pedí que guardase el secreto.-dijo Hermione.-Ella lo descubrió accidentalmente y me ha estado ayudando en lo que ha podido, pero desgraciadamente, la única persona que puede ayudarme es...
- ¿Regulus?-interrumpió Remus.
- Sé que ahora toda esta conversación no tiene ningún sentido para tí, Remus.-dijo Hermione.-Pero hay una buena razón por la que sólo puede ayudarme él.-dijo Hermione aunque ahora ya lo había arruinado todo y por su culpa nunca podrían destruir el medallón.-Pero él todavía no sabe que es el único que puede ayudarme, porque no he tenido oportunidad para explicarle nada. Y probablemente ahora esté demasiado enojado conmigo como para dejar que se lo explique todo. ¿Sabes? Creí que tenía las cosas bajo control, pero ahora empiezo a dudarlo seriamente.
- Hermione, eres la bruja más inteligente que he conocido nunca.-dijo Remus.-Y sé que todavía puedo confiar en ti. Y sobre Regulus, estoy seguro de que siente lo mismo que tú, sólo que ahora está algo cabreado y no creo que sea el mejor momento para explicarle nada, pero estoy seguro de que se le pasará dentro de poco.
Hermione abrazó a Remus, quien le devolvió el abrazo, pero ella se soltó rápidamente cuando vió que Narcisa y varios mortífagos se acercaban hacia ellos. La castaña empujó a Remus hacia los arbustos, ella fue a esconderse con él, pero no le dió tiempo.
- Hermione ¿eres tú?-preguntó Narcisa, quien agarraba a Lucius de la mano.
- ¡Espera, Granger!-llamó Nott.-¡Debes venir con nosotros!
- Remus, dile a Lily que te lo explique todo.-dijo Hermione susurrando.
- ¿Qué?-susurró Remus asustado.
- Dile que te diga toda la verdad, pero que sólo te lo diga a ti. Y pase lo que pase, quédate tranquilo.-dijo Hermione. Remus se arrastró para marcharse lo antes posible.
- Snape nos dijo que estabas aquí.-dijo Avery. El grupo hizo un semicírculo frente a Hermione.
- ¿Cómo te deshaciste del lobo?-preguntó Snape.
- Vino James y me dijo que necesitaba a Remus.-dijo Hermione.
- Supongo que estarán preparando otra broma de mal gusto.-dijo Petegrew.-¿A quién le tocará aguatarlos esta vez? Supongo que a ti no, Granger, al fin y al cabo eres su protegida.
Los mortífagos rieron. Remus iba a salir con la varita en la mano, pero logró contenerse para no meter en problemas a Hermione. La castaña vió las intenciones de Remus, por lo que sacó su varita.
- ¿Es que no la puedes dejar en paz, Colagusano?-preguntó Regulus acercándose a Hermione.-¿Cuánto tiempo tardó en dejar de dolerte la marca? ¿Tres días?
- Sí, y todo por su culpa.-dijo Colagusano señalando a Hermione. Hermione agarró la varita, pero Regulus se mantuvo en calma y se acercó más a ella, hasta que estuvo lo suficientemente cerca como para pasarle un brazo por los hombros.
- ¿Sigues enfadado, Colagusano?-preguntó Regulus.-Si es así, te recuerdo que ella se batió en duelo con unos cuantos de nosotros y logró vencerles, es la que ataca primero, ha utilizado maldiciones imperdonables antes, puede realizar Patronus corporeos, utiliza la Ligelimency, ha arriesgado su propia vida para salvar a uno de los nuestros. Pero tú ni siquiera puedes hacer un hechizo de memoria, porque la única razón por la que te uniste a nosotros fue para salvar tu propia piel.
- ¡SHUT UP!-gritó Petegrew. Regulus se apartó y Hermione agarró su varita mágica. De repente hubo una ráfaga de humo amarilla, cuando se marchó, todo el mundo miró primero a Hermione, quien estaba intacta, y después a Petegrew, pero no estaba.
- ¿Dónde está Colagusano?-preguntó Goyle. Hermione señaló hacia el sitio dónde había estado Petegrew antes, pero ahora sólo había un caracol. Los mortífagos rieron.
- ¡Ese es el tipo de transfiguraciones que deberíamos aprender más en clase!-dijo Rabastan.-¡Muy bien, Granger!
- ¡Muy bien hecho!-dijo Regulus.-Pero desgraciadamente debemos volver a convertirlo en humano, porque no podemos presentarnos ante El Señor Oscuro así.
- ¿Quieres decir qué..?-preguntó Hermione.
- En efecto, Granger.-dijo Avery volviendo a transformar a Petegrew en humano, quien se alejó rápidamente del lado de la Gryffindor, provocando la risa de los mortífagos.-Vamos a irnos ante El Señor Oscuro.
- En esta ocasión no nos va a mandar nada importante.-dijo Nott.-Debemos llevar a Narcisa, pero tú también tienes que venir, Granger.
Hermione empalideció rápidamente, estaba a punto de inventar una escusa, cuando Narcisa habló:
- Por favor, Hermione, acompáñanos.-dijo Narcisa alegremente.-Así tendré a alguien que me haga compañía si el Señor Oscuro quiere hablar conmigo.-Hermione no podía negarse, Narcisa estaba demasiado contenta. La castaña asintió.-Gracias, Hermione.-dijo ella abrazándola.-Sé que es aterrador estar ante El Señor Oscuro la primera vez, pero te prometo que estarás bien. ¡Estás con nosotros!
- En ese caso, señoritas, es hora de irnos.-dijo Lucius.-O tendremos problemas con El Señor Tenebroso por llegar tarde.
Lucius agarró la mano de Narcisa. Regulus se situó al lado de Hermione y la agarró de la mano, transmitiéndola tranquilidad. Hermione miró hacia los arbustos y se encontró con la mirada horrorizada de Remus, quien estaba flipando, y no era para menos, Hermione se iba a presentar delante de Voldemort acompañada por un grupo de mortífagos. Remus iba a hablar con Lily, en cuanto llegase a la sala común, la pelirroja tenía que explicarle varias cosas, y él quería todos los detalles.
- Nada.-contestó Hermione.
- ¿Puedo hacerte compañía?-preguntó Snape.
- Supongo.-contestó ella. Él sacó su varita y murmuró un par de hechizos para limpiarle las lágrimas de la cara y para reparla la manga rasgada de su túnica.-Gracias. Escucha, sé que algunos mortífagos no confían en mi, pero ambos sabemos que aquella noche en el bosque...
- Lo sé.-dijo Snape.-Esa es la razón por la que estoy hablando contigo. Quería darte las...-parecía que a Snape le costaba decir las palabras. Hermione le miró con atención.-...gracias.
- De nada.-dijo Hermione.-No fue nada.
- Sí que es un problema.-dijo Snape.-Porque te abofeteé cuando viniste corriendo para avisarme que una acromántula llamada Aragog estaba hambrienta por el bosque; no fuí capaz de invocar a mi patronus hasta que utilizaste la Ligelimency conmigo; y te mordió una acromántula porque fui demasiado lento para evitar que el árbol cayese sobre mí.
- No podía dejar que murieras.-dijo Hermione.
- Pero eso es justamente lo que te dije que hicieras.-dijo Snape.-Os dije a todos que cada quien era responsable de llegar sano y salvo al castillo, pero tú desobedeciste mis órdenes.
Hermione se sorprendió porque ninguno estaba hablando con tono desafiante, parecía una conversación de dos amigos. Ambos en tono neutro. Pero ella estaba sorprendida porque hablar con Snape la reconfortaba mucho.
- Nunca antes habías utilizado Ligelimency ¿verdad?-preguntó Snape.-Yo empecé a estudiar Oclumency y Ligelimency en mi quinto año. Todavía no lo domino del todo, pero normalmente me canso mucho cuando utilizo la Oclumency, puedo evitar que exploren mi mente profundamente. Podía sentir tu inexperiencia.
- Es cierto.-admitió Hermione.-Era la primera vez que utilicé la Ligeremency.
- Deberías seguir practicándolo.-dijo Snape.-Si quieres podría ayudarte.
- Gracias.-dijo Hermione.-Me encantaría.-después hubo un largo silencio, pero Hermione no necesitaba utilizar la Ligeremency para saber lo que él estaba pensando.-Me dijiste que habías utilizado el Sectumsembra, fue a tu padre ¿verdad? Durante el curso escolar, por lo que nunca pudieron identificar quien lanzó el hechizo.
- Sí.-dijo Snape.-Mi madre iba a venir a comer conmigo en Hogsmeade, yo estaba en mi cuarto año. Pero ella me envió una carta diciéndome que mi padre la había lanzado por las escaleras, por lo que ella tuvo que ir a San Mungo para que la curasen el brazo roto y el esguince en el tobillo que le había producido la caída. Yo ya estaba harto de que mi padre maltratase a mi madre, por lo que decidí que tenía que hacer algo al respecto. Robé una escoba del almacén de quidditch del colegio y me dirigí hacia mi casa a toda velocidad. Sabía que mi padre estaría solo en casa, porque nunca acompañaba a mi madre al hospital. Él había estado a punto de matar a mi madre varias veces por culpa de sus malos tratos, sólo quería detenerle. Era la primera vez que mataba a alguien, pero él se lo merecía y no me arrepiento de lo que hice. Cuando llegué a mi casa, mi padre estaba tumbado en el suelo completamente borracho. Utilicé la maldición Sectumsembra y robé algunos objetos de la casa, haciendo que pareciese un robo, después llamé a la policía muggle. Les dije que estaba paseando por allí, cuando ví a un hombre correr por las calles cubierto de sangre y con un cuchillo en la mano. Me encontré con un muggle y le modifiqué la memoria para que verificara mi historia, él se quedó hablando con la policía mientras yo cogí la escoba y regresé volando a Hogwarts. Cuando mi madre regresó a casa, la policía la dijo que alguien había entrado, robado y asesinado a mi padre en su casa. Ella nunca supo la verdad.
- ¿Nunca?-preguntó Hermione.
- Mi madre murió el año pasado.-dijo Snape.
- Lo siento.-dijo Hermione. Al principio, Snape no dijo nada y Hermione pensó que era porque todavía estaba afectado por la muerte de su madre, pero cuando Snape la miró a los ojos, señaló hacia el lado derecho. Hermione miró en la dirección que le había señalado Snape, y vió a Remus observándolos atentamente. Esto era increible, primero la pillaba con Regulus y ahora con Snape ¿porqué tenía que pasarle esto a ella?-Necesito hablar con él.
- Intenta que no te muerda.-se burló Snape antes de marcharse. Hermione se levantó y se dirigió hacia Remus.
- Remus, Snape y yo...-empezó Hermione.
- No quiero saber lo que estabas haciendo con Snape, Hermione.-dijo Remus.-Tan pronto como llegué a la sala común me arrepentí de mi comportamiento. Salí de allí y empecé a buscarte para pedirte disculpas.
- Remus, sé que piensas que Regulus es igual que todos los mortífagos, pero no es así.-dijo Hermione.
- Por favor, Hermione, para.-dijo Remus.-Aunque no puedo decir que me arrepienta de haber atacado a Regulus, lamento lo que te dije, pero estaba fuera de mis casillas. Confío en ti, por lo tanto, si dices que Regulus no es igual que los demás, te creo. ¿Pero por qué él? Hermione, comprendo que aunque no tengas nada en contra del lobo, no creo que quieras estar conmigo.
- Remus, un día encontrarás a una chica maravillosa que te querrá por encima de todo.-dijo Hermione.-Es sólo que...amo a Regulus.
- Ya me lo imaginé.-dijo Remus.
- ¿Cómo?-preguntó Hermione.
- La forma en la que lo tratas, o la manera en la que reaccionas cuando lo tienes cerca.-dijo Remus.-Eso sin olvidar que os vi anoche.
- Remus, has sido un amigo maravilloso.-dijo Hermione.-Perdóname si te hice creer que podía haber algo más allá de la amistad.
- Entonces dime ¿quiero saber lo que estabas haciendo con Snape?-preguntó Remus. Hermione negó con la cabeza.-Ya me lo imaginaba.
- Dime Hermione ¿qué viste en Regulus?-preguntó Remus.
- Es un chico encantador, tan caballero conmigo, astuto, inteligente, amable, simpático, guapo, misterioso...
- ¡Hey, hey, hey! Tranquila, no vayas tan rápido que aún tengo que creerme el primer halago.-dijo Remus.
- Además él es el único que puede ayudarme con una cosa.-dijo Hermione.
- Hermione, eso no tiene ningún sentido.-dijo Remus.
- Si quieres una explicación más detallada, pídesela a Lily.-dijo Hermione.
- ¿Lily? ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?-preguntó Remus confundido.-Ella nunca me dijo nada.
- Eso es porque yo la pedí que guardase el secreto.-dijo Hermione.-Ella lo descubrió accidentalmente y me ha estado ayudando en lo que ha podido, pero desgraciadamente, la única persona que puede ayudarme es...
- ¿Regulus?-interrumpió Remus.
- Sé que ahora toda esta conversación no tiene ningún sentido para tí, Remus.-dijo Hermione.-Pero hay una buena razón por la que sólo puede ayudarme él.-dijo Hermione aunque ahora ya lo había arruinado todo y por su culpa nunca podrían destruir el medallón.-Pero él todavía no sabe que es el único que puede ayudarme, porque no he tenido oportunidad para explicarle nada. Y probablemente ahora esté demasiado enojado conmigo como para dejar que se lo explique todo. ¿Sabes? Creí que tenía las cosas bajo control, pero ahora empiezo a dudarlo seriamente.
- Hermione, eres la bruja más inteligente que he conocido nunca.-dijo Remus.-Y sé que todavía puedo confiar en ti. Y sobre Regulus, estoy seguro de que siente lo mismo que tú, sólo que ahora está algo cabreado y no creo que sea el mejor momento para explicarle nada, pero estoy seguro de que se le pasará dentro de poco.
Hermione abrazó a Remus, quien le devolvió el abrazo, pero ella se soltó rápidamente cuando vió que Narcisa y varios mortífagos se acercaban hacia ellos. La castaña empujó a Remus hacia los arbustos, ella fue a esconderse con él, pero no le dió tiempo.
- Hermione ¿eres tú?-preguntó Narcisa, quien agarraba a Lucius de la mano.
- ¡Espera, Granger!-llamó Nott.-¡Debes venir con nosotros!
- Remus, dile a Lily que te lo explique todo.-dijo Hermione susurrando.
- ¿Qué?-susurró Remus asustado.
- Dile que te diga toda la verdad, pero que sólo te lo diga a ti. Y pase lo que pase, quédate tranquilo.-dijo Hermione. Remus se arrastró para marcharse lo antes posible.
- Snape nos dijo que estabas aquí.-dijo Avery. El grupo hizo un semicírculo frente a Hermione.
- ¿Cómo te deshaciste del lobo?-preguntó Snape.
- Vino James y me dijo que necesitaba a Remus.-dijo Hermione.
- Supongo que estarán preparando otra broma de mal gusto.-dijo Petegrew.-¿A quién le tocará aguatarlos esta vez? Supongo que a ti no, Granger, al fin y al cabo eres su protegida.
Los mortífagos rieron. Remus iba a salir con la varita en la mano, pero logró contenerse para no meter en problemas a Hermione. La castaña vió las intenciones de Remus, por lo que sacó su varita.
- ¿Es que no la puedes dejar en paz, Colagusano?-preguntó Regulus acercándose a Hermione.-¿Cuánto tiempo tardó en dejar de dolerte la marca? ¿Tres días?
- Sí, y todo por su culpa.-dijo Colagusano señalando a Hermione. Hermione agarró la varita, pero Regulus se mantuvo en calma y se acercó más a ella, hasta que estuvo lo suficientemente cerca como para pasarle un brazo por los hombros.
- ¿Sigues enfadado, Colagusano?-preguntó Regulus.-Si es así, te recuerdo que ella se batió en duelo con unos cuantos de nosotros y logró vencerles, es la que ataca primero, ha utilizado maldiciones imperdonables antes, puede realizar Patronus corporeos, utiliza la Ligelimency, ha arriesgado su propia vida para salvar a uno de los nuestros. Pero tú ni siquiera puedes hacer un hechizo de memoria, porque la única razón por la que te uniste a nosotros fue para salvar tu propia piel.
- ¡SHUT UP!-gritó Petegrew. Regulus se apartó y Hermione agarró su varita mágica. De repente hubo una ráfaga de humo amarilla, cuando se marchó, todo el mundo miró primero a Hermione, quien estaba intacta, y después a Petegrew, pero no estaba.
- ¿Dónde está Colagusano?-preguntó Goyle. Hermione señaló hacia el sitio dónde había estado Petegrew antes, pero ahora sólo había un caracol. Los mortífagos rieron.
- ¡Ese es el tipo de transfiguraciones que deberíamos aprender más en clase!-dijo Rabastan.-¡Muy bien, Granger!
- ¡Muy bien hecho!-dijo Regulus.-Pero desgraciadamente debemos volver a convertirlo en humano, porque no podemos presentarnos ante El Señor Oscuro así.
- ¿Quieres decir qué..?-preguntó Hermione.
- En efecto, Granger.-dijo Avery volviendo a transformar a Petegrew en humano, quien se alejó rápidamente del lado de la Gryffindor, provocando la risa de los mortífagos.-Vamos a irnos ante El Señor Oscuro.
- En esta ocasión no nos va a mandar nada importante.-dijo Nott.-Debemos llevar a Narcisa, pero tú también tienes que venir, Granger.
Hermione empalideció rápidamente, estaba a punto de inventar una escusa, cuando Narcisa habló:
- Por favor, Hermione, acompáñanos.-dijo Narcisa alegremente.-Así tendré a alguien que me haga compañía si el Señor Oscuro quiere hablar conmigo.-Hermione no podía negarse, Narcisa estaba demasiado contenta. La castaña asintió.-Gracias, Hermione.-dijo ella abrazándola.-Sé que es aterrador estar ante El Señor Oscuro la primera vez, pero te prometo que estarás bien. ¡Estás con nosotros!
- En ese caso, señoritas, es hora de irnos.-dijo Lucius.-O tendremos problemas con El Señor Tenebroso por llegar tarde.
Lucius agarró la mano de Narcisa. Regulus se situó al lado de Hermione y la agarró de la mano, transmitiéndola tranquilidad. Hermione miró hacia los arbustos y se encontró con la mirada horrorizada de Remus, quien estaba flipando, y no era para menos, Hermione se iba a presentar delante de Voldemort acompañada por un grupo de mortífagos. Remus iba a hablar con Lily, en cuanto llegase a la sala común, la pelirroja tenía que explicarle varias cosas, y él quería todos los detalles.
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Que sangre fria han demostrado Hermione y Remus!!
Ella por saber actuar tan bien, y el por no saltar y lanzar maldiciones a todos jejeje.
bss
Ella por saber actuar tan bien, y el por no saltar y lanzar maldiciones a todos jejeje.
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 19:
Narcisa, Hermione y los mortífagos se aparecieron frente a una casa de tres pisos, múltiples ventanas con cortinas plateadas, lo que hacía imposible ver el interior. Hermione sintió un escalofrío cuando reconoció la casa en la que estaba, no era nada más y nada menos que la mansión Riddle. Regulus agarró la mano de Hermione y empezaron a caminar hacia la casa.
- Mantén la calma.-susurró Regulus.-No hables excepto si él te lo ordena. No le pierdas de vista y sigue el ejemplo de Narcisa. Ella ha venido con nosotros en varias ocasiones y sabe como actuar. Intenta estar cerca de ella, Snape o mía. No confíes en nadie más porque podrían hacer que te ganes varios crucius. Quédate arrodillada, y lo más importante, nunca bajes la guardia.
Hermione asintió. Ya estaban llegando al Salón principal. Regulus la dió un último apretón de manos y Narcisa se colocó al lado de la castaña.
- Intenta mantenerte lejos de Greyback.-susurró Narcisa.-Le gustan mucho las adolescentes, literalmente. Incluso Bellatrix intenta mantenerle lo más alejado posible.
Hermione asintió mientras seguían a los mortífagos. Pasaron unas enormes puertas de roble con el símbolo de Slytherin y el de los mortífagos y llegaron hasta un gran salón con un trono al fondo, en el que se sentaba Voldemort. De pie, formando dos filas, estaba un grupo de mortífagos desenmascarados. Hermione pudo reconocer a la mayoría, Voldemort estaba algo diferente, no era tan pálido como ella lo recordaba y todavía tenía nariz.
- Conoces tu posición.-dijo Voldemort a un mortífago que acababa de llegar de Hogwarts. El mortífago se arrodilló rápidamente. Narcisa le indicó a Hermione que se colocase junto a ella.-Señorita Black, veo que no te has olvidado de nosotros.-dijo con algo de interés. Narcisa asintió y se quitó la túnica, tiró la varita al lado derecho de Voldemort y se giró hacia Hermione, quien miraba alrededor con tensión.
- Son medidas de seguridad, Hermione.-dijo Narcisa.-Quítate la túnica y tira la varita.
- ¿Hermione?-repitió Voldemort caminando hacia Hermione, quien se estaba quitando su túnica de Gryffindor a regañadientes.-¿Hermione Granger?-Hermione asintió.-He oído hablar mucho de tí, señorita Granger. Sin duda eres una verdadera Gryffindor, no como Colagusano. Fuiste tan valiente al arriesgar tu vida por uno de mis más prometedores mortífagos...te doy las gracias.
Aunque Voldemort intentaba parecer amable, Hermione sabía que todo lo que estaba diciendo era una farsa, porque a él le daba lo mismo quien vivía y quien moría, aún así, la castaña tenía la guardia alta, como le había dicho Regulus y evitó el contacto directo con los ojos de Voldemort. El Señor Oscuro se dirigió hacia los mortífagos: Regulus, Snape, Bellatrix, Macnair, Rookwood, Dolohov, Rabastan, Rodolphus, Karkaroff, Jugson, Greyback, Avery, Mulciber, Rosier, Quirrel, Lucio, Crabbe, Goyle, Wilkes, Gibbon, Nott, Pettigrew, y Travers.
- ¿Habéis encontrado más reclutas?-preguntó Voldemort.
- Barty Crouch Jr, mi señor.-dijo Lucius.-Es de tercer año de Ravenclaw.
- Entonces es un poco joven para unirse a nosotros.-dijo Voldemort.-Pero si está seguro de que quiere unirse a nosotros, podemos empezar a entrenarle y marcarle dentro de dos años. ¡Traedlo la próxima vez!
- Sí, mi señor.-dijo Lucius.
- Colagusano.-dijo Voldemort.-Tienes que vigilar a tus amigos Gryffindors y traer novedades sobre la Orden del Fénix.
- Sí, mi señor.-dijo Petegrew temblando y provocando algunas risas de los mortífagos que estaban detrás de él.-No he podido traer información nueva, mi señor. ¡Perdonadme!
- ¿Perdonarte?-preguntó Voldemort con disgusto.-Te recuerdo, Colagusano, que sigues vivo porque prometiste espiar a tus amigos y traernos información. La primera parte de la profecía que Severus escuchó en el verano dijo que dos de tus amigos serían los padres del muchacho que lograría derrotarme. Lily Evans y James Potter son amigos tuyos, Colagusano, me prometiste información y no me la has dado.
Petegrew temblaba violentamente. Hermione miró a Narcisa quien cerró los ojos esperando lo que venía a continuación. La castaña comprendió inmediatamente.
- Colagusano, has demostrado que no eres digno de la marca.-dijo Voldemort.-Me has fallado en la misión que se te ha encomendado, por lo que no tienes derecho a estar entre nosotros. ¡Avada Kedavra!-unas chispas de color verde salieron de la varita de Voldemort e impactaron de lleno en Colagusano, quien cayó al suelo, muerto.-¿Quién será el próximo espía que se infiltre en la Orden del Fénix?
- Talvez podría ser yo.-dijo Hermione.-Estoy muy cerca de los Merodeadores, ellos confían en mi. Lily Evans pasa la mayor parte del tiempo con Molly y conmigo.
- Aunque Hermione ha discutido con Remus Lupin esta mañana.-dijo Regulus.-Porque la vió conmigo.
- También la vió conmigo.-dijo Snape defendiendo a Hermione.-Y se quedó en shock. Lupin se lo dirá a sus amigos y echarán la culpa a Hermione.
- Eso puede darnos una oportunidad para que uno de nuestros espías se infiltre.-dijo Regulus.
- Yo estaría encantado de hacerlo.-dijo Snape. Todos en la sala le miraron.
- ¿Tú?-preguntó Voldemort mirando a Snape, Hermione y Regulus como si se hubieran vuelto locos.-No voy a negar que eres un excelente espía, pero ¿lo conseguirás? No es ningún secreto que odias a James Potter y que harías cualquier cosa para librarte de él.
- Snape puede delatarme a Dumbledore.-dijo Hermione.
- ¿Cómo dices?-dijo Voldemort fríamente dirigiéndose hacia ella. Narcisa y otros mortífagos se echaron para atrás.
- Como han dicho Snape y Regulus, Remus ya me ha visto con varios mortífagos.-dijo Hermione.-Aunque él no vaya a decírselo a sus amigos inmediatamente, irá a contárselo a Dumbledore tarde o temprano. Si Snape me delata antes de que lo haga Remus, se ganará la confianza de Dumbledore, por lo que podría infiltrarse en la Orden.
- ¿Estarías dispuesta a arriesgar la confianza que tienen en ti tus amigos y la del mismísimo Albus Dumbledore para ayudarnos, Hermione Granger?-preguntó Voldemort.
"No, no puedo hacerlo." pensaba Hermione. "Ni siquiera estoy segura de que funcione ¿y si Snape no se gana la confianza de Dumbledore? ¿Y si algo sale mal?" Hermione levantó un poco la mirada y se encontró con la de Regulus.
- Lo estoy.-dijo Hermione. Voldemort la miró y después asintió.
- Snape, le dirás a Dumbledore...-dijo Voldemort.
- Que Hermione es mi novia.-dijo Regulus mirando a Hermione tiernamente.-Snape puede decir que Hermione se ha estado aprobechando de los sentimientos que Remus sentía por ella para pasarnos información.-Voldemort y Snape miraban a Regulus y a Hermione arbitrariamente.
- Snape puede decir que Regulus y yo nos hemos estado viendo a escondidas.-dijo Hermione.
- Y que la amo más que a nada en el mundo.-dijo Regulus.
- Y que yo le correspondo.-dijo Hermione.
- Que así sea.-dijo Voldemort sin entender nada de la situación.-Snape hará exactamente eso. Malfoy, recuerda traer a Crouch la próxima vez. ¡Ahora todo el mundo fuera!-Los mortífagos empezaron a desaparecer rápidamente. Hermione y Regulus estaban recogiendo sus túnicas y varitas cuando Voldemort habló de nuevo.-Vosotros dos os quedáis.
- ¿Mi señor?-preguntó Regulus lo más calmado que pudo. Hermione estaba muy cerca de él. Regulus agarró la mano de Hermione y la guió hasta situarse ante Voldemort, preparándose para defenderla si fuera necesario.
- ¿Sabías de Aragog, señorita Granger?-preguntó Voldemort fríamente. Hermione se tensó, eso no podía ser bueno.
- Sí.-respondió Hermione sinceramente sabiendo que sería estúpido mentir ya que Voldemort había sido informado de todo lo que había pasado en el bosque.
- ¿Y sabes porque el semigigante Hagrid fue expulsado de Hogwarts en su tercer año?-preguntó Voldemort peligrosamente. Hermione miró a Regulus, quien le envió un guiño apenas perceptible.
- Sí.-respondió Hermione.-Por mantener una criatura peligrosa dentro del colegio. Se cree que la acromántula mató a Myrtle la llorona.
- ¿Y crees que eso es cierto?-preguntó Voldemort.
- No.-respondió Hermione sinceramente después de notar un guiño casi imperceptible de Regulus advirtiéndola que Voldemort sabía todo lo que le había dicho a Hagrid.
- ¿Has sido petrificada por un basilisco?-preguntó Voldemort.-¿Qué sabes de la Cámara de los Secretos?
- Hermione sabe que está ante el heredero de Slytherin.-dijo Regulus intercediendo por ella.-También sabe que usted fue quien abrió la Cámara de los Secretos ese mismo año. ¿Pero eso que importa? Ella no puede probar nada. Además, está de nuestro lado. Está conmigo.
- Y por el bien de vuestro amor, que ella no revele nada.-dijo Voldemort apuntando a Regulus con su varita. Sin pensar en lo que hacía, Hermione se lanzó a por su varita y la agarró fuertemente para defender a Regulus.-Buena chica.-se mofó para después salir del salón.
Una vez Voldemort se marchó, Hermione cayó de rodillas temblando y sollozando. Regulus la abrazó tiernamente y le susurró palabras consoladoras al oído.
- Shh...tranquila...lo hiciste bien...ya pasó...-susurró Regulus.
- Regulus...-dijo Hermione.-...quiero que entiendas...quiero que sepas...
- Quiero entenderte, Hermione.-susurró Regulus.-Lamento lo que dije. Quiero ayudarte en todo lo que pueda.
- Y te lo explicaré todo.-dijo Hermione.-Pero no ahora. El perfume pensativo durará seis horas más.
- ¿Perfume pensativo?-repitió Regulus.
- Te lo explicaré todo dentro de seis horas.-respondió Hermione.-Pero ahora, salgamos de aquí.
- ¿Nos vamos a las Tres escobas?-preguntó Regulus ayudando a Hermione a levantarse.-Algo me dice que no has venido a Hogwarts por casualidad. Además, ahora que Snape está de nuestro lado, no tenemos nada que ocultarnos.
Hermione asintió y ambos salieron de la mansión para desaparecerse en Hogsmeade.
***********
Regulus y Hermione pasearon por Hogsmeade durante seis horas, después entraron en Las Tres Escobas, Hermione utilizó un hechizo para invocar su bolsa sin fondo. Ella y Regulus pasearon bajo la lluvia cogidos de las manos. La castaña realizó hechizos para repeler la lluvia sobre ellos y se dirigieron hacia la zona de montaña, hacia la cueva donde Sirius se había escondido durante El Torneo de los Tres Magos en el tiempo de Hermione.
- Me estoy empezando a asustar.-dijo Regulus.-Sabías lo de la acromántula y la ubicación exacta de esta cueva.
- Dime, Regulus.-dijo Hermione.-¿Sigues creyendo que soy mestiza?
- No.-respondió Regulus sinceramente.-¡Un momento! ¿Cómo..?
- El efecto de la poción está desapareciendo.-respondió Hermione.-Será mejor que te sientes, Regulus. Esto va a llevar un buen rato.
Regulus se sentó sobre una roca y Hermione tomó aire profundamente.
Narcisa, Hermione y los mortífagos se aparecieron frente a una casa de tres pisos, múltiples ventanas con cortinas plateadas, lo que hacía imposible ver el interior. Hermione sintió un escalofrío cuando reconoció la casa en la que estaba, no era nada más y nada menos que la mansión Riddle. Regulus agarró la mano de Hermione y empezaron a caminar hacia la casa.
- Mantén la calma.-susurró Regulus.-No hables excepto si él te lo ordena. No le pierdas de vista y sigue el ejemplo de Narcisa. Ella ha venido con nosotros en varias ocasiones y sabe como actuar. Intenta estar cerca de ella, Snape o mía. No confíes en nadie más porque podrían hacer que te ganes varios crucius. Quédate arrodillada, y lo más importante, nunca bajes la guardia.
Hermione asintió. Ya estaban llegando al Salón principal. Regulus la dió un último apretón de manos y Narcisa se colocó al lado de la castaña.
- Intenta mantenerte lejos de Greyback.-susurró Narcisa.-Le gustan mucho las adolescentes, literalmente. Incluso Bellatrix intenta mantenerle lo más alejado posible.
Hermione asintió mientras seguían a los mortífagos. Pasaron unas enormes puertas de roble con el símbolo de Slytherin y el de los mortífagos y llegaron hasta un gran salón con un trono al fondo, en el que se sentaba Voldemort. De pie, formando dos filas, estaba un grupo de mortífagos desenmascarados. Hermione pudo reconocer a la mayoría, Voldemort estaba algo diferente, no era tan pálido como ella lo recordaba y todavía tenía nariz.
- Conoces tu posición.-dijo Voldemort a un mortífago que acababa de llegar de Hogwarts. El mortífago se arrodilló rápidamente. Narcisa le indicó a Hermione que se colocase junto a ella.-Señorita Black, veo que no te has olvidado de nosotros.-dijo con algo de interés. Narcisa asintió y se quitó la túnica, tiró la varita al lado derecho de Voldemort y se giró hacia Hermione, quien miraba alrededor con tensión.
- Son medidas de seguridad, Hermione.-dijo Narcisa.-Quítate la túnica y tira la varita.
- ¿Hermione?-repitió Voldemort caminando hacia Hermione, quien se estaba quitando su túnica de Gryffindor a regañadientes.-¿Hermione Granger?-Hermione asintió.-He oído hablar mucho de tí, señorita Granger. Sin duda eres una verdadera Gryffindor, no como Colagusano. Fuiste tan valiente al arriesgar tu vida por uno de mis más prometedores mortífagos...te doy las gracias.
Aunque Voldemort intentaba parecer amable, Hermione sabía que todo lo que estaba diciendo era una farsa, porque a él le daba lo mismo quien vivía y quien moría, aún así, la castaña tenía la guardia alta, como le había dicho Regulus y evitó el contacto directo con los ojos de Voldemort. El Señor Oscuro se dirigió hacia los mortífagos: Regulus, Snape, Bellatrix, Macnair, Rookwood, Dolohov, Rabastan, Rodolphus, Karkaroff, Jugson, Greyback, Avery, Mulciber, Rosier, Quirrel, Lucio, Crabbe, Goyle, Wilkes, Gibbon, Nott, Pettigrew, y Travers.
- ¿Habéis encontrado más reclutas?-preguntó Voldemort.
- Barty Crouch Jr, mi señor.-dijo Lucius.-Es de tercer año de Ravenclaw.
- Entonces es un poco joven para unirse a nosotros.-dijo Voldemort.-Pero si está seguro de que quiere unirse a nosotros, podemos empezar a entrenarle y marcarle dentro de dos años. ¡Traedlo la próxima vez!
- Sí, mi señor.-dijo Lucius.
- Colagusano.-dijo Voldemort.-Tienes que vigilar a tus amigos Gryffindors y traer novedades sobre la Orden del Fénix.
- Sí, mi señor.-dijo Petegrew temblando y provocando algunas risas de los mortífagos que estaban detrás de él.-No he podido traer información nueva, mi señor. ¡Perdonadme!
- ¿Perdonarte?-preguntó Voldemort con disgusto.-Te recuerdo, Colagusano, que sigues vivo porque prometiste espiar a tus amigos y traernos información. La primera parte de la profecía que Severus escuchó en el verano dijo que dos de tus amigos serían los padres del muchacho que lograría derrotarme. Lily Evans y James Potter son amigos tuyos, Colagusano, me prometiste información y no me la has dado.
Petegrew temblaba violentamente. Hermione miró a Narcisa quien cerró los ojos esperando lo que venía a continuación. La castaña comprendió inmediatamente.
- Colagusano, has demostrado que no eres digno de la marca.-dijo Voldemort.-Me has fallado en la misión que se te ha encomendado, por lo que no tienes derecho a estar entre nosotros. ¡Avada Kedavra!-unas chispas de color verde salieron de la varita de Voldemort e impactaron de lleno en Colagusano, quien cayó al suelo, muerto.-¿Quién será el próximo espía que se infiltre en la Orden del Fénix?
- Talvez podría ser yo.-dijo Hermione.-Estoy muy cerca de los Merodeadores, ellos confían en mi. Lily Evans pasa la mayor parte del tiempo con Molly y conmigo.
- Aunque Hermione ha discutido con Remus Lupin esta mañana.-dijo Regulus.-Porque la vió conmigo.
- También la vió conmigo.-dijo Snape defendiendo a Hermione.-Y se quedó en shock. Lupin se lo dirá a sus amigos y echarán la culpa a Hermione.
- Eso puede darnos una oportunidad para que uno de nuestros espías se infiltre.-dijo Regulus.
- Yo estaría encantado de hacerlo.-dijo Snape. Todos en la sala le miraron.
- ¿Tú?-preguntó Voldemort mirando a Snape, Hermione y Regulus como si se hubieran vuelto locos.-No voy a negar que eres un excelente espía, pero ¿lo conseguirás? No es ningún secreto que odias a James Potter y que harías cualquier cosa para librarte de él.
- Snape puede delatarme a Dumbledore.-dijo Hermione.
- ¿Cómo dices?-dijo Voldemort fríamente dirigiéndose hacia ella. Narcisa y otros mortífagos se echaron para atrás.
- Como han dicho Snape y Regulus, Remus ya me ha visto con varios mortífagos.-dijo Hermione.-Aunque él no vaya a decírselo a sus amigos inmediatamente, irá a contárselo a Dumbledore tarde o temprano. Si Snape me delata antes de que lo haga Remus, se ganará la confianza de Dumbledore, por lo que podría infiltrarse en la Orden.
- ¿Estarías dispuesta a arriesgar la confianza que tienen en ti tus amigos y la del mismísimo Albus Dumbledore para ayudarnos, Hermione Granger?-preguntó Voldemort.
"No, no puedo hacerlo." pensaba Hermione. "Ni siquiera estoy segura de que funcione ¿y si Snape no se gana la confianza de Dumbledore? ¿Y si algo sale mal?" Hermione levantó un poco la mirada y se encontró con la de Regulus.
- Lo estoy.-dijo Hermione. Voldemort la miró y después asintió.
- Snape, le dirás a Dumbledore...-dijo Voldemort.
- Que Hermione es mi novia.-dijo Regulus mirando a Hermione tiernamente.-Snape puede decir que Hermione se ha estado aprobechando de los sentimientos que Remus sentía por ella para pasarnos información.-Voldemort y Snape miraban a Regulus y a Hermione arbitrariamente.
- Snape puede decir que Regulus y yo nos hemos estado viendo a escondidas.-dijo Hermione.
- Y que la amo más que a nada en el mundo.-dijo Regulus.
- Y que yo le correspondo.-dijo Hermione.
- Que así sea.-dijo Voldemort sin entender nada de la situación.-Snape hará exactamente eso. Malfoy, recuerda traer a Crouch la próxima vez. ¡Ahora todo el mundo fuera!-Los mortífagos empezaron a desaparecer rápidamente. Hermione y Regulus estaban recogiendo sus túnicas y varitas cuando Voldemort habló de nuevo.-Vosotros dos os quedáis.
- ¿Mi señor?-preguntó Regulus lo más calmado que pudo. Hermione estaba muy cerca de él. Regulus agarró la mano de Hermione y la guió hasta situarse ante Voldemort, preparándose para defenderla si fuera necesario.
- ¿Sabías de Aragog, señorita Granger?-preguntó Voldemort fríamente. Hermione se tensó, eso no podía ser bueno.
- Sí.-respondió Hermione sinceramente sabiendo que sería estúpido mentir ya que Voldemort había sido informado de todo lo que había pasado en el bosque.
- ¿Y sabes porque el semigigante Hagrid fue expulsado de Hogwarts en su tercer año?-preguntó Voldemort peligrosamente. Hermione miró a Regulus, quien le envió un guiño apenas perceptible.
- Sí.-respondió Hermione.-Por mantener una criatura peligrosa dentro del colegio. Se cree que la acromántula mató a Myrtle la llorona.
- ¿Y crees que eso es cierto?-preguntó Voldemort.
- No.-respondió Hermione sinceramente después de notar un guiño casi imperceptible de Regulus advirtiéndola que Voldemort sabía todo lo que le había dicho a Hagrid.
- ¿Has sido petrificada por un basilisco?-preguntó Voldemort.-¿Qué sabes de la Cámara de los Secretos?
- Hermione sabe que está ante el heredero de Slytherin.-dijo Regulus intercediendo por ella.-También sabe que usted fue quien abrió la Cámara de los Secretos ese mismo año. ¿Pero eso que importa? Ella no puede probar nada. Además, está de nuestro lado. Está conmigo.
- Y por el bien de vuestro amor, que ella no revele nada.-dijo Voldemort apuntando a Regulus con su varita. Sin pensar en lo que hacía, Hermione se lanzó a por su varita y la agarró fuertemente para defender a Regulus.-Buena chica.-se mofó para después salir del salón.
Una vez Voldemort se marchó, Hermione cayó de rodillas temblando y sollozando. Regulus la abrazó tiernamente y le susurró palabras consoladoras al oído.
- Shh...tranquila...lo hiciste bien...ya pasó...-susurró Regulus.
- Regulus...-dijo Hermione.-...quiero que entiendas...quiero que sepas...
- Quiero entenderte, Hermione.-susurró Regulus.-Lamento lo que dije. Quiero ayudarte en todo lo que pueda.
- Y te lo explicaré todo.-dijo Hermione.-Pero no ahora. El perfume pensativo durará seis horas más.
- ¿Perfume pensativo?-repitió Regulus.
- Te lo explicaré todo dentro de seis horas.-respondió Hermione.-Pero ahora, salgamos de aquí.
- ¿Nos vamos a las Tres escobas?-preguntó Regulus ayudando a Hermione a levantarse.-Algo me dice que no has venido a Hogwarts por casualidad. Además, ahora que Snape está de nuestro lado, no tenemos nada que ocultarnos.
Hermione asintió y ambos salieron de la mansión para desaparecerse en Hogsmeade.
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Regulus y Hermione pasearon por Hogsmeade durante seis horas, después entraron en Las Tres Escobas, Hermione utilizó un hechizo para invocar su bolsa sin fondo. Ella y Regulus pasearon bajo la lluvia cogidos de las manos. La castaña realizó hechizos para repeler la lluvia sobre ellos y se dirigieron hacia la zona de montaña, hacia la cueva donde Sirius se había escondido durante El Torneo de los Tres Magos en el tiempo de Hermione.
- Me estoy empezando a asustar.-dijo Regulus.-Sabías lo de la acromántula y la ubicación exacta de esta cueva.
- Dime, Regulus.-dijo Hermione.-¿Sigues creyendo que soy mestiza?
- No.-respondió Regulus sinceramente.-¡Un momento! ¿Cómo..?
- El efecto de la poción está desapareciendo.-respondió Hermione.-Será mejor que te sientes, Regulus. Esto va a llevar un buen rato.
Regulus se sentó sobre una roca y Hermione tomó aire profundamente.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Es uno de los fics mas interesantes q he leido.
De este capitulo destacaria el hecho de q Colagusano muera, ya q este hecho cambia el rumbo de la historia.
Estoy deseando saber cual es la reaccion de Regulus ante la verdad de Hermione.
bss
De este capitulo destacaria el hecho de q Colagusano muera, ya q este hecho cambia el rumbo de la historia.
Estoy deseando saber cual es la reaccion de Regulus ante la verdad de Hermione.
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 20:
Regulus se pasaba las manos por el cabello constantemente. Estaba nervioso, confuso y aterrado. Hermione se había sentado a su lado y le había contado la misma historia que a Lily, pero más detallada; se centró sobre todo en la destrucción del medallón de Slytherin y del resto de los Horcruxes. Regulus escuchaba atentamente, haciéndola preguntas sobre Harry, Ron, Snape y Dumbledore. Cuando ella acabó de contar la historia, se quedaron en silencio un rato, en el que él intentó procesar la información.
- Hermione, te creo.-dijo Regulus.-Pero no creo que lo que pretendes sea posible. Ya viste como reaccionó El Señor Oscuro con lo ocurrido en el bosque ¿cómo pretendes que robemos y destruyamos un pedazo de su alma sin que nos mate?
- He destruido los demás Horcruxes con Harry, Ron y Dumbledore, pero nos falta el medallón y Nagini.-dijo Hermione.-Si los destruimos en esta época, también los destruiremos en las otras, y como los demás Horcruxes están destruidos en el futuro, derrotaríamos a Voldemort en esta época. Es un efecto del Garus Glitch.
Regulus miró a Hermione cuando ella pronunció el nombre de su señor. La castaña no había titubeado ni temblado cuando lo mencionó, era evidente que ella no le tenía miedo. Recordó cuando él se asustaba en su primer año en Hogwarts ante la mención de ese nombre.
- Dijiste que había muerto cuando había intentado destruir el medallón. Eso me asusta un poco, ¿porqué crees que tendremos éxito en esta misión?-dijo Regulus.-¡Es un suicidio!
- Al menos lo habremos intentado.-dijo Hermione.-¿Es que no lo ves, Regulus? No se trata sólo de la profecía, ni de la cicatriz de Harry; se trata de luchar por lo que es correcto, para salvar la vida de las personas a las que queremos, sin importar que muramos en el intento. Una vez destruyamos los Horcruxes, cualquiera puede matar a Voldemort. Aunque nos cause demasiados enemigos, no podemos dejar que siga exterminando a los muggles. ¿Me ayudarás, Regulus?
- Hermione Granger.-dijo Regulus mirándola a los ojos.-Desde el primer momento en que te ví, supe que moriría por tí algún día.
Hermione lo miró a los ojos y se sorprendió por la sinceridad que expresaba Regulus. Sin apartar la mirada de la de él, se acercó lentamente y rozó sus labios con los suyos. Él la agarró de la cintura y ella puso sus manos alrededor de su cuello para juntar sus labios con los de él en un apasionado beso.
****************
Era la 1:00 de la madrugada y Lily y Remus estaban sentados en la Sala Común, esperando el regreso de Hermione. Cuando Remus le había dicho a Lily que Hermione se había juntado con un grupo de mortífagos y que la habían llevado ante Voldemort, la pelirroja casi se había desmayado. Una vez que ella se había recuperado, le había contado a Remus toda la verdad sobre Hermione. Remus se quedó en shock y ambos habían decidido quedarse a esperar a Hermione, rezando para que todavía estuviese viva. Cuando el retrato de la Dama Gorda se abrió, ambos se levantaron de golpe de los sillones donde estaban sentados. Antes de que Hermione pudiese saludarles, ellos se abalanzaron sobre ella y la abrazaron. Se habrían caído los tres, si no fuera porque Regulus estaba detrás de la castaña. Lily y Remus la soltaron al instante y se quedaron mirando a Hermione.
- Quedaros tranquilos.-dijo Hermione.-Regulus va a ayudarnos.
Hermione, Lily, Regulus y Remus salieron silenciosamente hacia la sala Multiusos.
- Snape va a decir a Dumbledore que soy una espía que pasa información a los mortífagos.-dijo Hermione.
- ¿Qué?-dijeron Remus y Lily al unísono.
- Hermione, tenemos que detenerlo.-dijo Lily.-Tenemos que contarle la verdad a Dumbledore, él lo entenderá...
- No.-dijo Hermione firmemente. Lily y Remus la miraron como si se hubiese vuelto loca.-Tiene que ser así. Voldemort estaba a punto de matar a Regulus, ya ha matado a Petegrew. Si Snape no consigue la confianza de Dumbledore, Voldemort lo matará. Los mortífagos y Voldemort desconfían de mi y la única posibilidad que tengo de que confíen más en mi es que Dumbledore crea que soy una traidora.
- Entonces ¿tienes que hacer creer a Dumbledore que eres nuestra enemiga?-preguntó Remus.
- No sólo Dumbledore.-dijo Regulus.-Todos vosotros.
- ¿Todos?-preguntó Remus muy pálido.
- Sí.-dijo Regulus.-Le dije al Señor Oscuro la discusión que tuviste con Hermione cuando nos viste juntos. Dumbledore deberá creer que ella es la traidora.
- Remus, tienes que actuar como si todavía estuvieses enfadado conmigo.-dijo Hermione.-Deberás decirles a todos que soy la traidora. James, Sirius, Frank, Alice, Molly deberán pensar que yo soy una enemiga más. También tú, Lily.
- Hermione.-susurró Remus.-No puedo hacerte esto.
- Lo tienes que hacer, Remus.-dijo Hermione.
- Has conseguido que todos te queramos, Hermione.-dijo Lily con lágrimas en los ojos.-Si Severus le dice a Dumbledore que te has unido a los mortífagos, todos te odiarán.
****************
- ¡Nos has traicionado a todos, maldita vívora!-dijo Molly entrando en la habitación de las chicas después de la clase de Herbología. Hermione apenas logró esquivar el libro que le lanzó la futura madre de los Weasley. Molly empuñó la varita.
- Me acabo de bañar, no quiero ensuciarme con personas inferiores.-dijo Hermione con su mejor mirada de desprecio.-¿Y qué si me uní a los mortífagos?
- Tu presencia en Gryffindor es un delito.-dijo Molly fríamente.-Perteneces a las mazmorras junto con toda la escoria de Slytherin.
Hermione no dijo nada. Molly no podía conocer la verdad, todavía. Después salió de la habitación para dirigirse a la sala de los Requerimientos ya que había quedado con Regulus, Lily y Remus.
********************
Lily y Remus se marcharon a la sala Multiusos para encontrarse con Hermione y con Regulus, cuando se aseguraron de que Sirius y James estaban demasiado ocupados jugando al quidditch y que Molly, Frank y Alice estaban observando el partido y no notarían su ausencia.
- Regulus, debemos actuar cuanto antes.-dijo Hermione.-Voldemort nos está llamando demasiado, creo que sospecha de nosotros pero que no tiene pruebas.
- ¿Qué ha pasado?-preguntó Lily mirando el ojo morado de Regulus.
- Me peleé con unos mortífagos en mi última reunión.-dijo Regulus.-La mayoría se puso en mi contra, por lo que me fue difícil defenderme.
- Tú te lo buscaste al no quedarte callado.-dijo Hermione.
- Dices eso porque no sabes lo que decían de tí, Hermione.-dijo Regulus.-Y no pienso decírtelo ahora.
- Cabezota.-dijo Hermione.
- ¿Necesitáis que os ayudemos en algo?-preguntó Remus.
- Hoy vamos a ir a por el Horcruxe.-dijo Hermione.-Necesito que mantengáis a todos distraidos por si intentan seguirnos.
- Hermione, no voy a dejar que veas como muero.-dijo Regulus. Todos los que estaban en la habitación contuvieron el aliento.
- No vas a morir, Regulus.-dijo Hermione mirándolo a los ojos y agarrándole la mano.-Porque el futuro ya ha cambiado. Cambió desde el momento en el que Voldemort mató a Colagusano, además de que no voy a permitir que mueras.
- Regulus.-dijo Lily suavemente.-Gracias por ayudarnos. Eres tan valiente...Sirius estaría orgulloso de ti si supiera la verdad.
- Gracias Lily.-dijo Regulus sonriéndola, ella le devolvió la sonrisa.-Eso significa mucho para mi.
- Estamos muy orgullosos de vosotros.-dijo Remus.-Os hemos subestimado, lo siento mucho.
- Gracias.-dijo Regulus.
- Lily, sabréis si estamos bien por la moneda que te di.-dijo Hermione.-Si algo anda mal, avisa a la Orden y a Dumbledore y cuéntales toda la verdad.
- Lo haré, no te preocupes.-dijo Lily abrazándola.-Todo saldrá bien, no te preocupes. ¡Tener cuidado!
****************
- ¿Te molesta la marca?-preguntó Hermione mirando a Regulus quien frunció el ceño.
- No.-contestó Regulus.-Escucha Hermione, voy a hacer todo lo que tengo que hacer, vamos a destruir esta noche el Horcruxe, pase lo que pase terminaremos lo que empezaste. No te preocupes por lo que me pase.-dijo intentando transmitir la tranquilidad que no sentía. Iba a seguir hablando, pero Hermione selló sus palabras con un beso que él correspondió encantado. Hermione ya había aceptado que se había enamorado de Regulus Black y no iba a permitir que le ocurriese nada. Hoy ninguno de ellos moriría, de eso estaba completamente segura, pues ya había burlado a la muerte en varias ocasiones y esta iba a ser otra de ellas.
**********************
- No.-dijo Lily tocando la moneda.-Regulus y Hermione todavía están vivos. La moneda está caliente, Remus.
Remus soltó un suspiro de alivio cuando confirmó las palabras de la pelirroja. Iban a seguir caminando hacia la Sala Común de Gryffindor cuando se encontraron con James, Sirius, Molly, Alice y Frank. Remus y Lily se miraron entre sí y se dirigieron hacia ellos, había llegado el momento de contarles la verdad.
- ¡Chicos!-dijo Lily saludando a James con un beso.-Necesitamos contaros algo, pero aquí no. Vayamos al despacho de Dumbledore.
Los Gryffindors se miraron entre sí y siguieron a Lily y a Remus hacia la oficina de Dumbledore. Por el camino se encontraron a Narcisa y a Snape, quienes salían de la biblioteca.
- Narcisa, Severus.-llamó Remus.-Venir con nosotros hacia el despacho de Dumbledore.
- Hermione está en peligro.-dijo Lily.
- ¿Qué ha ocurrido?-preguntaron Severus y Narcisa ansiosamente.
- Os lo contaremos en cuanto estemos en el despacho de Dumbledore.-dijo Remus con urgencia.
- Metamorphmagi.-dijo James cuando llegaron frente a la gárgola del despacho de Dumbledore. El grupo de Gryffindors y los dos Slytherins entraron apresuradamente en el despacho de Dumbledore. El director no parecía sorprendido por ver a los Gryffindors allí, su mirada se dirigió hacia los Slytherins.
- Buenas noches, señorita Black, señor Snape.-saludó Dumbledore.-¿Sucede algo?
- No podemos contarlo todo ahora, profesor.-dijo Lily escogiendo las palabras.-Sólo puedo decir que tanto Regulus como Hermione están de nuestro lado aunque aparenten lo contrario.
- ¿Regulus?-preguntaron Sirius y Narcisa al unísono completamente horrorizados.
- ¿Hermione y Regulus han traicionado al Señor Oscuro?-preguntó Narcisa.-Él los matará.
- No si no se entera.-dijo Lily.-Pero necesitamos que nos ayudéis porque están en peligro.
- ¿Qué les ha ocurrido?-preguntó Severus.-¿Dónde están?
- No podemos deciroslo ahora.-dijo Lily.-Hermione puso un hechizo sobre esta moneda para indicarnos si se encontraba en peligro o estaba a salvo.
- Quédate con nosotros, Narcisa.-dijo Remus intentando mantener la calma.-Hermione y Regulus lo hubiesen querido así. No tienes que decir nada en contra de ninguno de tus amigos o sobre Voldemort.
- Hermione es mi amiga y Regulus mi primo.-dijo Narcisa algo nerviosa.-Me quedaré con vosotros.
- ¿Crees que habrán encontrado la cueva, Lily?-preguntó Remus.
- Creo que sí.-dijo Lily.-Puedéis hacerlo, ánimo Hermione, mucha suerte Regulus.
Regulus se pasaba las manos por el cabello constantemente. Estaba nervioso, confuso y aterrado. Hermione se había sentado a su lado y le había contado la misma historia que a Lily, pero más detallada; se centró sobre todo en la destrucción del medallón de Slytherin y del resto de los Horcruxes. Regulus escuchaba atentamente, haciéndola preguntas sobre Harry, Ron, Snape y Dumbledore. Cuando ella acabó de contar la historia, se quedaron en silencio un rato, en el que él intentó procesar la información.
- Hermione, te creo.-dijo Regulus.-Pero no creo que lo que pretendes sea posible. Ya viste como reaccionó El Señor Oscuro con lo ocurrido en el bosque ¿cómo pretendes que robemos y destruyamos un pedazo de su alma sin que nos mate?
- He destruido los demás Horcruxes con Harry, Ron y Dumbledore, pero nos falta el medallón y Nagini.-dijo Hermione.-Si los destruimos en esta época, también los destruiremos en las otras, y como los demás Horcruxes están destruidos en el futuro, derrotaríamos a Voldemort en esta época. Es un efecto del Garus Glitch.
Regulus miró a Hermione cuando ella pronunció el nombre de su señor. La castaña no había titubeado ni temblado cuando lo mencionó, era evidente que ella no le tenía miedo. Recordó cuando él se asustaba en su primer año en Hogwarts ante la mención de ese nombre.
- Dijiste que había muerto cuando había intentado destruir el medallón. Eso me asusta un poco, ¿porqué crees que tendremos éxito en esta misión?-dijo Regulus.-¡Es un suicidio!
- Al menos lo habremos intentado.-dijo Hermione.-¿Es que no lo ves, Regulus? No se trata sólo de la profecía, ni de la cicatriz de Harry; se trata de luchar por lo que es correcto, para salvar la vida de las personas a las que queremos, sin importar que muramos en el intento. Una vez destruyamos los Horcruxes, cualquiera puede matar a Voldemort. Aunque nos cause demasiados enemigos, no podemos dejar que siga exterminando a los muggles. ¿Me ayudarás, Regulus?
- Hermione Granger.-dijo Regulus mirándola a los ojos.-Desde el primer momento en que te ví, supe que moriría por tí algún día.
Hermione lo miró a los ojos y se sorprendió por la sinceridad que expresaba Regulus. Sin apartar la mirada de la de él, se acercó lentamente y rozó sus labios con los suyos. Él la agarró de la cintura y ella puso sus manos alrededor de su cuello para juntar sus labios con los de él en un apasionado beso.
****************
Era la 1:00 de la madrugada y Lily y Remus estaban sentados en la Sala Común, esperando el regreso de Hermione. Cuando Remus le había dicho a Lily que Hermione se había juntado con un grupo de mortífagos y que la habían llevado ante Voldemort, la pelirroja casi se había desmayado. Una vez que ella se había recuperado, le había contado a Remus toda la verdad sobre Hermione. Remus se quedó en shock y ambos habían decidido quedarse a esperar a Hermione, rezando para que todavía estuviese viva. Cuando el retrato de la Dama Gorda se abrió, ambos se levantaron de golpe de los sillones donde estaban sentados. Antes de que Hermione pudiese saludarles, ellos se abalanzaron sobre ella y la abrazaron. Se habrían caído los tres, si no fuera porque Regulus estaba detrás de la castaña. Lily y Remus la soltaron al instante y se quedaron mirando a Hermione.
- Quedaros tranquilos.-dijo Hermione.-Regulus va a ayudarnos.
Hermione, Lily, Regulus y Remus salieron silenciosamente hacia la sala Multiusos.
- Snape va a decir a Dumbledore que soy una espía que pasa información a los mortífagos.-dijo Hermione.
- ¿Qué?-dijeron Remus y Lily al unísono.
- Hermione, tenemos que detenerlo.-dijo Lily.-Tenemos que contarle la verdad a Dumbledore, él lo entenderá...
- No.-dijo Hermione firmemente. Lily y Remus la miraron como si se hubiese vuelto loca.-Tiene que ser así. Voldemort estaba a punto de matar a Regulus, ya ha matado a Petegrew. Si Snape no consigue la confianza de Dumbledore, Voldemort lo matará. Los mortífagos y Voldemort desconfían de mi y la única posibilidad que tengo de que confíen más en mi es que Dumbledore crea que soy una traidora.
- Entonces ¿tienes que hacer creer a Dumbledore que eres nuestra enemiga?-preguntó Remus.
- No sólo Dumbledore.-dijo Regulus.-Todos vosotros.
- ¿Todos?-preguntó Remus muy pálido.
- Sí.-dijo Regulus.-Le dije al Señor Oscuro la discusión que tuviste con Hermione cuando nos viste juntos. Dumbledore deberá creer que ella es la traidora.
- Remus, tienes que actuar como si todavía estuvieses enfadado conmigo.-dijo Hermione.-Deberás decirles a todos que soy la traidora. James, Sirius, Frank, Alice, Molly deberán pensar que yo soy una enemiga más. También tú, Lily.
- Hermione.-susurró Remus.-No puedo hacerte esto.
- Lo tienes que hacer, Remus.-dijo Hermione.
- Has conseguido que todos te queramos, Hermione.-dijo Lily con lágrimas en los ojos.-Si Severus le dice a Dumbledore que te has unido a los mortífagos, todos te odiarán.
****************
- ¡Nos has traicionado a todos, maldita vívora!-dijo Molly entrando en la habitación de las chicas después de la clase de Herbología. Hermione apenas logró esquivar el libro que le lanzó la futura madre de los Weasley. Molly empuñó la varita.
- Me acabo de bañar, no quiero ensuciarme con personas inferiores.-dijo Hermione con su mejor mirada de desprecio.-¿Y qué si me uní a los mortífagos?
- Tu presencia en Gryffindor es un delito.-dijo Molly fríamente.-Perteneces a las mazmorras junto con toda la escoria de Slytherin.
Hermione no dijo nada. Molly no podía conocer la verdad, todavía. Después salió de la habitación para dirigirse a la sala de los Requerimientos ya que había quedado con Regulus, Lily y Remus.
********************
Lily y Remus se marcharon a la sala Multiusos para encontrarse con Hermione y con Regulus, cuando se aseguraron de que Sirius y James estaban demasiado ocupados jugando al quidditch y que Molly, Frank y Alice estaban observando el partido y no notarían su ausencia.
- Regulus, debemos actuar cuanto antes.-dijo Hermione.-Voldemort nos está llamando demasiado, creo que sospecha de nosotros pero que no tiene pruebas.
- ¿Qué ha pasado?-preguntó Lily mirando el ojo morado de Regulus.
- Me peleé con unos mortífagos en mi última reunión.-dijo Regulus.-La mayoría se puso en mi contra, por lo que me fue difícil defenderme.
- Tú te lo buscaste al no quedarte callado.-dijo Hermione.
- Dices eso porque no sabes lo que decían de tí, Hermione.-dijo Regulus.-Y no pienso decírtelo ahora.
- Cabezota.-dijo Hermione.
- ¿Necesitáis que os ayudemos en algo?-preguntó Remus.
- Hoy vamos a ir a por el Horcruxe.-dijo Hermione.-Necesito que mantengáis a todos distraidos por si intentan seguirnos.
- Hermione, no voy a dejar que veas como muero.-dijo Regulus. Todos los que estaban en la habitación contuvieron el aliento.
- No vas a morir, Regulus.-dijo Hermione mirándolo a los ojos y agarrándole la mano.-Porque el futuro ya ha cambiado. Cambió desde el momento en el que Voldemort mató a Colagusano, además de que no voy a permitir que mueras.
- Regulus.-dijo Lily suavemente.-Gracias por ayudarnos. Eres tan valiente...Sirius estaría orgulloso de ti si supiera la verdad.
- Gracias Lily.-dijo Regulus sonriéndola, ella le devolvió la sonrisa.-Eso significa mucho para mi.
- Estamos muy orgullosos de vosotros.-dijo Remus.-Os hemos subestimado, lo siento mucho.
- Gracias.-dijo Regulus.
- Lily, sabréis si estamos bien por la moneda que te di.-dijo Hermione.-Si algo anda mal, avisa a la Orden y a Dumbledore y cuéntales toda la verdad.
- Lo haré, no te preocupes.-dijo Lily abrazándola.-Todo saldrá bien, no te preocupes. ¡Tener cuidado!
****************
- ¿Te molesta la marca?-preguntó Hermione mirando a Regulus quien frunció el ceño.
- No.-contestó Regulus.-Escucha Hermione, voy a hacer todo lo que tengo que hacer, vamos a destruir esta noche el Horcruxe, pase lo que pase terminaremos lo que empezaste. No te preocupes por lo que me pase.-dijo intentando transmitir la tranquilidad que no sentía. Iba a seguir hablando, pero Hermione selló sus palabras con un beso que él correspondió encantado. Hermione ya había aceptado que se había enamorado de Regulus Black y no iba a permitir que le ocurriese nada. Hoy ninguno de ellos moriría, de eso estaba completamente segura, pues ya había burlado a la muerte en varias ocasiones y esta iba a ser otra de ellas.
**********************
- No.-dijo Lily tocando la moneda.-Regulus y Hermione todavía están vivos. La moneda está caliente, Remus.
Remus soltó un suspiro de alivio cuando confirmó las palabras de la pelirroja. Iban a seguir caminando hacia la Sala Común de Gryffindor cuando se encontraron con James, Sirius, Molly, Alice y Frank. Remus y Lily se miraron entre sí y se dirigieron hacia ellos, había llegado el momento de contarles la verdad.
- ¡Chicos!-dijo Lily saludando a James con un beso.-Necesitamos contaros algo, pero aquí no. Vayamos al despacho de Dumbledore.
Los Gryffindors se miraron entre sí y siguieron a Lily y a Remus hacia la oficina de Dumbledore. Por el camino se encontraron a Narcisa y a Snape, quienes salían de la biblioteca.
- Narcisa, Severus.-llamó Remus.-Venir con nosotros hacia el despacho de Dumbledore.
- Hermione está en peligro.-dijo Lily.
- ¿Qué ha ocurrido?-preguntaron Severus y Narcisa ansiosamente.
- Os lo contaremos en cuanto estemos en el despacho de Dumbledore.-dijo Remus con urgencia.
- Metamorphmagi.-dijo James cuando llegaron frente a la gárgola del despacho de Dumbledore. El grupo de Gryffindors y los dos Slytherins entraron apresuradamente en el despacho de Dumbledore. El director no parecía sorprendido por ver a los Gryffindors allí, su mirada se dirigió hacia los Slytherins.
- Buenas noches, señorita Black, señor Snape.-saludó Dumbledore.-¿Sucede algo?
- No podemos contarlo todo ahora, profesor.-dijo Lily escogiendo las palabras.-Sólo puedo decir que tanto Regulus como Hermione están de nuestro lado aunque aparenten lo contrario.
- ¿Regulus?-preguntaron Sirius y Narcisa al unísono completamente horrorizados.
- ¿Hermione y Regulus han traicionado al Señor Oscuro?-preguntó Narcisa.-Él los matará.
- No si no se entera.-dijo Lily.-Pero necesitamos que nos ayudéis porque están en peligro.
- ¿Qué les ha ocurrido?-preguntó Severus.-¿Dónde están?
- No podemos deciroslo ahora.-dijo Lily.-Hermione puso un hechizo sobre esta moneda para indicarnos si se encontraba en peligro o estaba a salvo.
- Quédate con nosotros, Narcisa.-dijo Remus intentando mantener la calma.-Hermione y Regulus lo hubiesen querido así. No tienes que decir nada en contra de ninguno de tus amigos o sobre Voldemort.
- Hermione es mi amiga y Regulus mi primo.-dijo Narcisa algo nerviosa.-Me quedaré con vosotros.
- ¿Crees que habrán encontrado la cueva, Lily?-preguntó Remus.
- Creo que sí.-dijo Lily.-Puedéis hacerlo, ánimo Hermione, mucha suerte Regulus.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
y como lo salvara... yo e pensado q llevandose una botella de agua a lo mejor... jejej
bss
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
Capítulo 21:
- ¿Pero cómo puedes estar segura de que ella destruyó los Horcruxes?-preguntó Molly.-Si Hermione ha sido atrapada...
- Porque Dumbledore la envió devuelta aquí.-interrumpió James con voz entrecortada, pero decidido y mirando a Dumbledore.-El Dumbledore del futuro envió a Hermione a esta época para destruir el Horcruxe. Usted sería incapaz de arriesgar la vida de nadie sin estar seguro de que es lo correcto. Usted creyó que ella podía hacerlo y nosotros también debemos pensar eso.
- Entonces tenemos que ayudarles, no podemos dejar que les pase nada con todo lo que se han esforzado.-dijo Sirius soltándose del abrazo que le había dado Molly y abrazando a Narcisa que sollozaba sin parar.-Narcisa, quiero que sepas que siempre me tendrás a tu lado, pase lo que pase, no dejaré que nadie te haga daño.
- Gracias, Sirius.-dijo Narcisa besándole en la mejilla.
- Pues ya somos dos que pensamos igual.-dijo Severus.-No dejaré que Lucius te toque, te doy mi palabra, Narcisa.
- Gracias Severus.-dijo Narcisa mirándole a los ojos, Severus sonrió y la abrazó. Todos les miraban, y cuando se estaban separando del abrazo, se quedaron mirando fijamente a los ojos. Sus rostros estaban a escasos centímetros, él entreabrió los labios, ella cerró los ojos.
- Ejem, ejem.-tosió Dumbledore. Severus y Narcisa se separaron sonrojados.
- Oh, Sirius.-dijo Molly.-En el futuro serás un magnífico padrino para Harry.
- Gracias, Molly.-dijo Sirius.
- Sólo de pensar en lo que ha debido sufrir Neville.-dijo Alice abrazando a Frank y luchando por no llorar.-En que nunca lo pudimos conocer, ni decirle que le queríamos.
- Voldemort pudo haberle escogido a él.-dijo Frank.-Voldemort pudo haber herrado al concluir que Harry era el chico de la profecía y pudo haber elegido a Neville y matarnos a todos.
- Lily, probablemente lo oirás muchas veces, pero sabes que te amo ¿verdad?-preguntó James.
- Lo sé, James, yo también te amo.-dijo Lily.-Sólo lamento no haberme dado cuenta antes.-dijo Lily besándole.
- ¡No podemos hacer esto ahora!-dijo Remus. Todos le miraron.-¡Regulus y Hermione nos necesitan! Necesitan que estemos con ellos cuando regresen.
- Tienes razón, Lupin.-dijo Narcisa.-Sólo espero que estén bien.
- Lo estarán.-dijo Severus abrazando a Narcisa.-He estado pensando.
- Increible, Snivellus pensando. ¡Qué novedad!-dijo Sirius ganándose una mirada fulminante de Narcisa.-Oh, vamos primita, no me mires así, sabes que digo la verdad.
- Bueno, ¿y qué has pensado, Severus?-preguntó Lily.
- Que no podemos dejarles a Regulus y a Hermione todo el trabajo.-dijo Severus.-Para destruir al Señor Tenebroso hay que destruir a Nagini, el último Horcruxe.
- ¿Estás sugiriendo que lo hagamos nosotros?-preguntó Narcisa.
- Sí.-dijo Severus. Narcisa asintió y miró a Dumbledore quien asintió con la cabeza. Acto seguido, desaparecieron.
********************
Hermione tenía que beber la poción para acercarse al medallón, pero las manos la temblaban violentamente. Miró a Regulus y él le devolvió la mirada. Ella bebió un poco y su cuerpo empezó a calentarse de una manera asombrosa, como si se estuviera quemando, sus ojos se ampliaron y su estómago se revolvía provocándola naúseas. La castaña gritó tan fuerte que pensó que había despertado al inferi que guardaba el medallón. Mordió fuertemente el labio y se tragó el resto de la poción, después se dirigió hacia donde se encontraba el medallón de Slytherin y tocó con su varita el cristal. El vidrio se rompió y ella gritó antes de caer al suelo de rodillas. Regulus, alarmado, caminó hasta situarse al lado de la castaña y la ayudó a levantarse, pero estaba tan débil que no podía sostenerse en pie, por lo que él optó por llevarla en brazos.
************************
Narcisa y Severus se aparecieron en la mansión Riddle para buscar y destruir a Nagini. Caminaron juntos por la mansión hasta que llegaron hasta la sala del trono. Narcisa le miró preocupada y Severus la tomó de la barbilla para que le viese a los ojos e infundirle valor, pero en ese instante, Lucius se dirigió hacia ellos.
- ¡Vaya, vaya, vaya!-dijo Lucius mirando con odio a Snape.-Al parecer eres más puta de lo que creía, Narcisa. ¡Te voy a enseñarte modales, perra!-Lucius se acercaba peligrosamente hacia Narcisa, quien aterrorizada, buscó protección en el regazo de Severus.
- ¿Cómo te atreves, Malfoy?-preguntó Severus enfadado.-¿Cómo te atreves a pegar a una mujer sólo porque te gusta, maldito cabrón? Hermione tenía razón al defenderla.
- ¿Porqué la defiendes, Snape?-preguntó Lucius.-Narcisa es mi novia y hago con ella lo que me da la gana. ¿Y desde cuando llamas a Granger por su nombre?
- Desde que se lo merece.-dijo Severus.-Y no voy a dejar que pongas a Narcisa una mano encima.
- No volveré a dejar que me toques, Malfoy.-dijo Narcisa.-Estoy harta de que no me respetes y hagas conmigo lo que te da la gana, no voy a volver contigo.
- Os mataré a los dos.-dijo Lucius sacando su varita.-Avada...
- Avada Kedavra.-dijo Severus sacando su varita. El cuerpo de Lucius cayó al suelo, pálido, inerte y frío.-Ahora hay que destruir a Nagini.
- Gracias, Severus.-dijo Narcisa.
********************
Regulus se apareció con Hermione en la enfermería. La muchacha estaba muy pálida y él demasiado preocupado como para pensar en otra cosa que no fuese ella. Madame Pomfrey apareció inmediatamente y él le explicó un poco la situación, sin entrar en detalles, quería quedarse allí, con Hermione, pero Madame Pomfrey no lo dejaba, por lo que Regulus decidió irse y buscar a Lily y a Remus, pero cuando los encontró todos los Gryffindors fueron hacia él. Sirius corrió a abrazarle, y a Regulus eso lo pilló desprevenido, por lo que dudó un par de segundos hasta que al fin le devolvió el abrazo.
- Se lo hemos contado todo.-dijo Lily. Regulus asintió.
- ¿Dónde está Hermione?-preguntó James.
- En la enfermería, nos costó mucho destruir el medallón de Slytherin.-dijo Regulus. Todos fueron a la enfermería a ver como estaba Hermione.
- ¿Qué tal está Hermione, Madame Pomfrey?-preguntó Remus.
- Está bien, pero necesita reposo.-dijo Pomfrey.
- Me quedaré con ella.-dijo Regulus. Todos le miraron sorprendidos.
- ¿Seguro, Regulus?-preguntó Molly.-Si quieres nos podemos quedar todos.
- ¡NO!-dijo Regulus apresuradamente y miró a Lily disimuladamente.
- Vamos, Molly.-dijo Lily.-Estoy segura de que Hermione estará bien.
Todos se marcharon de ahí, quedando sólo Regulus, quien acercó una silla al lado de la cama de Hermione, dispuesto a quedarse a su lado toda la noche. Serían como las 2:00 de la madrugada, cuando la Gryffindor abrió sus ojos, inspeccionó la habitación, estaba desorientada, lo último que recordaba era que Regulus y ella habían destruido el medallón. Entonces ¿cómo había regresado a Hogwarts?
- ¿Hermione?
- ¿Regulus?-dijo Hermione emocionada y abrazándolo cariñosamente.-¿Qué ha pasado?
- Destruiste el medallón.-informó Regulus.-Después te desmayaste y te traje hasta aquí.
- Muchas gracias por ayudarme, Regulus.-dijo Hermione sinceramente.
- Hey, no tienes nada que agradecerme.-dijo él.-Te dije que te ayudaría.
Ambos se quedaron unos minutos en silencio.
- Regulus, respecto a nosotros...
- Hermione, no pasa nada, tranquila, tómate tu tiempo...
- No, Regulus. He estado reflexionando sobre lo del beso de fin de año y...llegué a la conclusión de que los quiero todos los días, a todas horas y en todos los lugares.
- Entonces...-dijo Regulus.
- Quiero intentarlo, Regulus.-dijo Hermione acariciándole el rostro con la mano.-Conocerte como tú me has conocido a mi.
Dicho esto, Regulus la besó lenta y tiernamente, sin ninguna prisa, sin profundizar todavía porque ella seguía débil y estaba algo cansada. Cuando se separaron, se miraron a los ojos.
- Descansa un poco, Hermione.
- ¿Te quedarás conmigo?
- ¿Todavía lo dudas?-dijo Regulus con una media sonrisa.
**************
- Oye, Cornamenta.-dijo Sirius.-¿No te parece que necesitamos a alguien que sustituya a Colagusano?
- Sirius tiene razón, James.-dijo Remus.-Ya que Peter nos ha traicionado y está muerto, debemos encontrar a otro Merodeador.
- ¿Y en quien estáis pensando?-preguntó James.
- No sé vosotros, pero yo estaba pensando en mi hermano.-dijo Sirius.
- ¿Pero cómo puedes estar segura de que ella destruyó los Horcruxes?-preguntó Molly.-Si Hermione ha sido atrapada...
- Porque Dumbledore la envió devuelta aquí.-interrumpió James con voz entrecortada, pero decidido y mirando a Dumbledore.-El Dumbledore del futuro envió a Hermione a esta época para destruir el Horcruxe. Usted sería incapaz de arriesgar la vida de nadie sin estar seguro de que es lo correcto. Usted creyó que ella podía hacerlo y nosotros también debemos pensar eso.
- Entonces tenemos que ayudarles, no podemos dejar que les pase nada con todo lo que se han esforzado.-dijo Sirius soltándose del abrazo que le había dado Molly y abrazando a Narcisa que sollozaba sin parar.-Narcisa, quiero que sepas que siempre me tendrás a tu lado, pase lo que pase, no dejaré que nadie te haga daño.
- Gracias, Sirius.-dijo Narcisa besándole en la mejilla.
- Pues ya somos dos que pensamos igual.-dijo Severus.-No dejaré que Lucius te toque, te doy mi palabra, Narcisa.
- Gracias Severus.-dijo Narcisa mirándole a los ojos, Severus sonrió y la abrazó. Todos les miraban, y cuando se estaban separando del abrazo, se quedaron mirando fijamente a los ojos. Sus rostros estaban a escasos centímetros, él entreabrió los labios, ella cerró los ojos.
- Ejem, ejem.-tosió Dumbledore. Severus y Narcisa se separaron sonrojados.
- Oh, Sirius.-dijo Molly.-En el futuro serás un magnífico padrino para Harry.
- Gracias, Molly.-dijo Sirius.
- Sólo de pensar en lo que ha debido sufrir Neville.-dijo Alice abrazando a Frank y luchando por no llorar.-En que nunca lo pudimos conocer, ni decirle que le queríamos.
- Voldemort pudo haberle escogido a él.-dijo Frank.-Voldemort pudo haber herrado al concluir que Harry era el chico de la profecía y pudo haber elegido a Neville y matarnos a todos.
- Lily, probablemente lo oirás muchas veces, pero sabes que te amo ¿verdad?-preguntó James.
- Lo sé, James, yo también te amo.-dijo Lily.-Sólo lamento no haberme dado cuenta antes.-dijo Lily besándole.
- ¡No podemos hacer esto ahora!-dijo Remus. Todos le miraron.-¡Regulus y Hermione nos necesitan! Necesitan que estemos con ellos cuando regresen.
- Tienes razón, Lupin.-dijo Narcisa.-Sólo espero que estén bien.
- Lo estarán.-dijo Severus abrazando a Narcisa.-He estado pensando.
- Increible, Snivellus pensando. ¡Qué novedad!-dijo Sirius ganándose una mirada fulminante de Narcisa.-Oh, vamos primita, no me mires así, sabes que digo la verdad.
- Bueno, ¿y qué has pensado, Severus?-preguntó Lily.
- Que no podemos dejarles a Regulus y a Hermione todo el trabajo.-dijo Severus.-Para destruir al Señor Tenebroso hay que destruir a Nagini, el último Horcruxe.
- ¿Estás sugiriendo que lo hagamos nosotros?-preguntó Narcisa.
- Sí.-dijo Severus. Narcisa asintió y miró a Dumbledore quien asintió con la cabeza. Acto seguido, desaparecieron.
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Hermione tenía que beber la poción para acercarse al medallón, pero las manos la temblaban violentamente. Miró a Regulus y él le devolvió la mirada. Ella bebió un poco y su cuerpo empezó a calentarse de una manera asombrosa, como si se estuviera quemando, sus ojos se ampliaron y su estómago se revolvía provocándola naúseas. La castaña gritó tan fuerte que pensó que había despertado al inferi que guardaba el medallón. Mordió fuertemente el labio y se tragó el resto de la poción, después se dirigió hacia donde se encontraba el medallón de Slytherin y tocó con su varita el cristal. El vidrio se rompió y ella gritó antes de caer al suelo de rodillas. Regulus, alarmado, caminó hasta situarse al lado de la castaña y la ayudó a levantarse, pero estaba tan débil que no podía sostenerse en pie, por lo que él optó por llevarla en brazos.
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Narcisa y Severus se aparecieron en la mansión Riddle para buscar y destruir a Nagini. Caminaron juntos por la mansión hasta que llegaron hasta la sala del trono. Narcisa le miró preocupada y Severus la tomó de la barbilla para que le viese a los ojos e infundirle valor, pero en ese instante, Lucius se dirigió hacia ellos.
- ¡Vaya, vaya, vaya!-dijo Lucius mirando con odio a Snape.-Al parecer eres más puta de lo que creía, Narcisa. ¡Te voy a enseñarte modales, perra!-Lucius se acercaba peligrosamente hacia Narcisa, quien aterrorizada, buscó protección en el regazo de Severus.
- ¿Cómo te atreves, Malfoy?-preguntó Severus enfadado.-¿Cómo te atreves a pegar a una mujer sólo porque te gusta, maldito cabrón? Hermione tenía razón al defenderla.
- ¿Porqué la defiendes, Snape?-preguntó Lucius.-Narcisa es mi novia y hago con ella lo que me da la gana. ¿Y desde cuando llamas a Granger por su nombre?
- Desde que se lo merece.-dijo Severus.-Y no voy a dejar que pongas a Narcisa una mano encima.
- No volveré a dejar que me toques, Malfoy.-dijo Narcisa.-Estoy harta de que no me respetes y hagas conmigo lo que te da la gana, no voy a volver contigo.
- Os mataré a los dos.-dijo Lucius sacando su varita.-Avada...
- Avada Kedavra.-dijo Severus sacando su varita. El cuerpo de Lucius cayó al suelo, pálido, inerte y frío.-Ahora hay que destruir a Nagini.
- Gracias, Severus.-dijo Narcisa.
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Regulus se apareció con Hermione en la enfermería. La muchacha estaba muy pálida y él demasiado preocupado como para pensar en otra cosa que no fuese ella. Madame Pomfrey apareció inmediatamente y él le explicó un poco la situación, sin entrar en detalles, quería quedarse allí, con Hermione, pero Madame Pomfrey no lo dejaba, por lo que Regulus decidió irse y buscar a Lily y a Remus, pero cuando los encontró todos los Gryffindors fueron hacia él. Sirius corrió a abrazarle, y a Regulus eso lo pilló desprevenido, por lo que dudó un par de segundos hasta que al fin le devolvió el abrazo.
- Se lo hemos contado todo.-dijo Lily. Regulus asintió.
- ¿Dónde está Hermione?-preguntó James.
- En la enfermería, nos costó mucho destruir el medallón de Slytherin.-dijo Regulus. Todos fueron a la enfermería a ver como estaba Hermione.
- ¿Qué tal está Hermione, Madame Pomfrey?-preguntó Remus.
- Está bien, pero necesita reposo.-dijo Pomfrey.
- Me quedaré con ella.-dijo Regulus. Todos le miraron sorprendidos.
- ¿Seguro, Regulus?-preguntó Molly.-Si quieres nos podemos quedar todos.
- ¡NO!-dijo Regulus apresuradamente y miró a Lily disimuladamente.
- Vamos, Molly.-dijo Lily.-Estoy segura de que Hermione estará bien.
Todos se marcharon de ahí, quedando sólo Regulus, quien acercó una silla al lado de la cama de Hermione, dispuesto a quedarse a su lado toda la noche. Serían como las 2:00 de la madrugada, cuando la Gryffindor abrió sus ojos, inspeccionó la habitación, estaba desorientada, lo último que recordaba era que Regulus y ella habían destruido el medallón. Entonces ¿cómo había regresado a Hogwarts?
- ¿Hermione?
- ¿Regulus?-dijo Hermione emocionada y abrazándolo cariñosamente.-¿Qué ha pasado?
- Destruiste el medallón.-informó Regulus.-Después te desmayaste y te traje hasta aquí.
- Muchas gracias por ayudarme, Regulus.-dijo Hermione sinceramente.
- Hey, no tienes nada que agradecerme.-dijo él.-Te dije que te ayudaría.
Ambos se quedaron unos minutos en silencio.
- Regulus, respecto a nosotros...
- Hermione, no pasa nada, tranquila, tómate tu tiempo...
- No, Regulus. He estado reflexionando sobre lo del beso de fin de año y...llegué a la conclusión de que los quiero todos los días, a todas horas y en todos los lugares.
- Entonces...-dijo Regulus.
- Quiero intentarlo, Regulus.-dijo Hermione acariciándole el rostro con la mano.-Conocerte como tú me has conocido a mi.
Dicho esto, Regulus la besó lenta y tiernamente, sin ninguna prisa, sin profundizar todavía porque ella seguía débil y estaba algo cansada. Cuando se separaron, se miraron a los ojos.
- Descansa un poco, Hermione.
- ¿Te quedarás conmigo?
- ¿Todavía lo dudas?-dijo Regulus con una media sonrisa.
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- Oye, Cornamenta.-dijo Sirius.-¿No te parece que necesitamos a alguien que sustituya a Colagusano?
- Sirius tiene razón, James.-dijo Remus.-Ya que Peter nos ha traicionado y está muerto, debemos encontrar a otro Merodeador.
- ¿Y en quien estáis pensando?-preguntó James.
- No sé vosotros, pero yo estaba pensando en mi hermano.-dijo Sirius.
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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
A la mañana siguiente, Hermione se despertó y lo primero que encontró fue a Regulus sentado en una silla, a su lado. Con ternura, Hermione puso una mano en su pelo para despertarle y acariciar el sedoso cabello del Slytherin.
- Buenos días, Regulus.-dijo Hermione sonriendo.
- Buenos días, Hermione.-dijo él besándola en los labios.
- ¿Pero qué..?-preguntó Severus que acababa de llegar a la enfermería junto con Narcisa.
- ¡Hermione!-dijo Narcisa.-¿Estás bien? ¿Qué te ha pasado?
- ¡Narcisa, Snape!-dijo Hermione algo sonrojada.-¿Estáis bien?
Narcisa tenía ligeros arañazos por todo el cuerpo y la sangraba el labio. Snape no estaba mejor, estaba cubierto de barro y sangre y tenía pequeños moratones en los brazos.
- Nosotros sí.-dijo Snape.-Acabamos de matar a Nagini. El Señor Tenebroso se ha desintegrado.
- Lily y Remus nos dijeron lo que hiciste por todos nosotros en tu época.-dijo Narcisa sonriendo.-Quiero que me lo cuentes todo, en especial todo lo que tenga que ver con Draco ¿cómo es?
- ¡Pero mirad quien tenemos aquí!-dijo Sirius entrando a la enfermería.-Si no es otro que Snivellus.
- ¡Piérdete, Black!-dijo Severus algo cabreado, pero se tranquilizó cuando Narcisa le cogió la mano.
- ¿Narcisa?-preguntó Regulus.-¿Qué..?
- Oh, Regulus.-dijo Narcisa ilusionada.-Severus y yo somos novios.
- ¿Y Lucius?-preguntó Hermione contenta de que la joven Black hubiese escogido a Severus en vez de a Lucius.
- Muerto.-contestó Snape secamente.
- ¿Queréis decir que ahora vas a salir con Snivellus?-preguntó Sirius con cara de asco.
- Así es.-contestó Narcisa sonriéndo y mirando fijamente a Severus. Él le devolvió la sonrisa, puso sus manos en la cintura de la rubia, Narcisa colocó sus manos en el oscuro cabello de Snape y juntó sus labios con los suyos.
- ¡Puaj!-dijo Sirius.-Me alegro de que hayas dejado al idiota de Malfoy, pero no hagáis eso delante mío por que me ponéis enfermo.
- No te preocupes, Black.-dijo Snape.-Ya que me lo has dicho, vas a verlo a todas horas.
- Bueno, no nos desviémos del tema.-dijo James sonriendo.-Hemos venido aquí por dos cosas: la primera es para ver como se encuentra Hermione.
- Estoy bien, gracias.-dijo Hermione sonriendo y mirando a Regulus, quien le agarró la mano. Lily sonrió triunfante.
- ¡Puaj!-dijo Sirius.-No me digáis que vosotros también...¡Por Merlín! ¿Pero qué os pasa a todos?
- Así es, hermano.-dijo Regulus.-Nosotros también.
- Bueno, a lo que íbamos.-dijo James.-Ya que Peter ha resultado ser un traidor, y necesitamos un Merodeador ¿querrías ser el cuarto Merodeador, Regulus?
- ¿Yo?-preguntó Regulus sorprendido.
- Sí, hermanito.-dijo Sirius.-Has demostrado ser digno de ser parte del grupo, cuando decidiste ayudar a esta bella dama.-dijo señalando a Hermione.-Asique dinos ¿te unes a nosotros?
- Claro, Sirius.-dijo Regulus sonriendo.-Me encantaría ser un Merodeador.
- ¡Un momento!-dijo Severus pálido.-Si te unes a ellos significa que...no me pensarás gastar ninguna broma ¿cierto? Regulus, hemos sido amigos, aliados, compañeros...¡no me traiciones de esta manera!
Todos rieron, hasta Narcisa y a Severus no le hizo ninguna gracia.
- Bien, ya que has aceptado, Regulus.-dijo Remus.-Tendremos que comenzar tu entrenamiento cuanto antes para convertirte en animago y depende de en lo que te transformes, te buscaremos un apodo.
***************
Un mes más tarde, Hermione caminaba por los jardines cuando vió al caballo más hermoso que había visto en su vida. Ella sonrió y se dirigió hacia él y le acarició tiernamente la suave, oscura y sedosa crin. Después se montó encima de él y cuando se equilibró, se agarró a la crin del caballo por temor a caerse. El caballo comenzó a moverse a trote lento por todo el campo de quidditch, Hermione reía mientras disfrutaba de las vistas. Cuando el caballo se detuvo, se empezó a transformar en un adolescente. Hermione se sujetó con fuerza a su cuello y enredó sus piernas alrededor de la cintura del muchacho para evitar caerse. Sirius, quien había visto toda la escena, la ayudó a bajar del animago.
- ¿Regulus?-dijo Hermione sorprendida.-¿Tú eres el caballo?
- Así es, Hermione.-dijo Regulus.-Soy Medianoche y el caballo es mi forma animaga.
- Bueno, Hermione...-empezó Sirius.-¿Qué te ha parecido..?
- Ni se te ocurra acabar la frase, hermano.-dijo Regulus.-Ella ha montado sobre Medianoche, no sobre mi.
- Bueno, pero eso se puede arreglar.-dijo Hermione sonriendo y mordiéndose el labio inferior. Sirius rodó los ojos.
Regulus entendió y la besó apasionadamente, ella profundizó el beso con su lengua. Él la agarró de la cintura y se aparecieron en su habitación. Ella gimió y se apretó más contra su cuerpo, después movió una de sus manos hasta el cuello de él, él la besó con más pasión y dirigió sus manos hacia el pantalón de la castaña para quitárselo. Ella envolvió sus piernas alrededor de él, quien se dirigió como pudo hasta la cama. Una vez tumbados, Regulus la quitaba la camisa mientras la besaba el cuello desesperadamente. Los ojos marrones de ella buscaron los grises de él, segundos antes de volver a besarse apasionadamente. Las manos de Regulus se dirigieron hacia el sujetador de la Gryffindor; ella arqueó la espalda. Las manos de Hermione se dirigieron hacia el cabello de Regulus y él la daba pequeños besos en la mandíbula, después se desplazó hasta los senos de ella, para lamerlos hasta que se pusieron erectos. Ella gimió y él sonrió. Hermione agarró el pantalón de su novio y lo desabrochó con urgencia, después le quitó el bóxer. Él besó sus muslos lentamente, logrando que cuando llegase hasta la vagina de Hermione, ya estuviese completamente empapada. Él introdujo su lengua en el sexo de la castaña, y comenzó a lamer, mostrando cuanto la deseaba. Ella puso sus manos en el cabello de él, para impedir que se retirase y levantó sus caderas para que la lengua de Regulus tuviese un mejor acceso. Ella se sentía desfallecer de placer, estaba a punto de suplicar que aumentase el ritmo cuando sintió como su el jugo vaginal salía de su interior, él se lo tragó e introdujo dos dedos en su interior.
Mantuvo el ritmo hasta que ella buscó sus labios con urgencia, después terminaron de desvestirse y él introdujo su miembro en ella. Las uñas de Hermione le arañaban la espalda.
- Más fuerte...más rápido...-gemía Hermione.
No hizo falta repetirlo, él cambió su posición descubriendo un punto clave en ella. Hermione gritó y él rugió antes de desplomarse sobre ella.
Y esto sólo era el comienzo...
*********************
Pasados unos meses, cuando Lily y James se graduaron, se casaron y tuvieron un niño a quien llamaron Harry James Potter. Se convirtieron en aurores.
Frank y Alice también se casaron unos meses más tarde que Lily y James, se convirtieron en aurores y tuvieron a Neville Longbottom.
Severus esperó a que Narcisa terminara Hogwarts para casarse y tener un hijo con el pelo negro y ojos grises a quien llamaron Draco Severus Black. Severus se convirtió en maestro de pociones de Hogwarts y Narcisa estudió la carrera de medimagia con Hermione. Ambas trabajaron en San Mungo.
Regulus y Hermione se casaron cuando él terminó Hogwarts y tuvieron una preciosa niña, con el cabello castaño, liso y los ojos grises, llamada Galatea Hermione Black. Regulus y Sirius se convirtieron en aurores.
Molly y Arthur se casaron un mes después de acabar Hogwarts y tuvieron a Bill Weasley, quien sería el primero de una larga lista de niños. Molly decidió ser ama de casa, mientras su marido Arthur trabajaba en el Ministerio.
Sirius preferió seguir soltero con su vida de mujeriego.
Hermione sospechaba que Remus y Tonks estaban destinados a estar juntos, por lo que sonreía y le daba ánimos cada vez que Remus la decía que ninguna chica podría quererle. Remus se convirtió en Maestro de Defensa sobre las Artes Oscuras en Hogwarts, aunque a Snape eso no le hizo mucha gracia.
Los Merodeadores: James Potter (Cornamenta), Sirius (Canuto) y Regulus Black (Medianoche), y Remus Lupin (Lunático), le gastaban bromas a Severus Snape siempre que podían.
La relación entre Regulus, Narcisa y Sirius, mejoró considerablemente.
Ninguno de ellos olvidó que Hermione era del futuro, ni ningún detalle sobre lo que le contó la castaña de su futuro. Aunque los Merodeadores y Severus se gastaban bromas, se reconciliaban enseguida.
FIN DEL FIC.
- Buenos días, Regulus.-dijo Hermione sonriendo.
- Buenos días, Hermione.-dijo él besándola en los labios.
- ¿Pero qué..?-preguntó Severus que acababa de llegar a la enfermería junto con Narcisa.
- ¡Hermione!-dijo Narcisa.-¿Estás bien? ¿Qué te ha pasado?
- ¡Narcisa, Snape!-dijo Hermione algo sonrojada.-¿Estáis bien?
Narcisa tenía ligeros arañazos por todo el cuerpo y la sangraba el labio. Snape no estaba mejor, estaba cubierto de barro y sangre y tenía pequeños moratones en los brazos.
- Nosotros sí.-dijo Snape.-Acabamos de matar a Nagini. El Señor Tenebroso se ha desintegrado.
- Lily y Remus nos dijeron lo que hiciste por todos nosotros en tu época.-dijo Narcisa sonriendo.-Quiero que me lo cuentes todo, en especial todo lo que tenga que ver con Draco ¿cómo es?
- ¡Pero mirad quien tenemos aquí!-dijo Sirius entrando a la enfermería.-Si no es otro que Snivellus.
- ¡Piérdete, Black!-dijo Severus algo cabreado, pero se tranquilizó cuando Narcisa le cogió la mano.
- ¿Narcisa?-preguntó Regulus.-¿Qué..?
- Oh, Regulus.-dijo Narcisa ilusionada.-Severus y yo somos novios.
- ¿Y Lucius?-preguntó Hermione contenta de que la joven Black hubiese escogido a Severus en vez de a Lucius.
- Muerto.-contestó Snape secamente.
- ¿Queréis decir que ahora vas a salir con Snivellus?-preguntó Sirius con cara de asco.
- Así es.-contestó Narcisa sonriéndo y mirando fijamente a Severus. Él le devolvió la sonrisa, puso sus manos en la cintura de la rubia, Narcisa colocó sus manos en el oscuro cabello de Snape y juntó sus labios con los suyos.
- ¡Puaj!-dijo Sirius.-Me alegro de que hayas dejado al idiota de Malfoy, pero no hagáis eso delante mío por que me ponéis enfermo.
- No te preocupes, Black.-dijo Snape.-Ya que me lo has dicho, vas a verlo a todas horas.
- Bueno, no nos desviémos del tema.-dijo James sonriendo.-Hemos venido aquí por dos cosas: la primera es para ver como se encuentra Hermione.
- Estoy bien, gracias.-dijo Hermione sonriendo y mirando a Regulus, quien le agarró la mano. Lily sonrió triunfante.
- ¡Puaj!-dijo Sirius.-No me digáis que vosotros también...¡Por Merlín! ¿Pero qué os pasa a todos?
- Así es, hermano.-dijo Regulus.-Nosotros también.
- Bueno, a lo que íbamos.-dijo James.-Ya que Peter ha resultado ser un traidor, y necesitamos un Merodeador ¿querrías ser el cuarto Merodeador, Regulus?
- ¿Yo?-preguntó Regulus sorprendido.
- Sí, hermanito.-dijo Sirius.-Has demostrado ser digno de ser parte del grupo, cuando decidiste ayudar a esta bella dama.-dijo señalando a Hermione.-Asique dinos ¿te unes a nosotros?
- Claro, Sirius.-dijo Regulus sonriendo.-Me encantaría ser un Merodeador.
- ¡Un momento!-dijo Severus pálido.-Si te unes a ellos significa que...no me pensarás gastar ninguna broma ¿cierto? Regulus, hemos sido amigos, aliados, compañeros...¡no me traiciones de esta manera!
Todos rieron, hasta Narcisa y a Severus no le hizo ninguna gracia.
- Bien, ya que has aceptado, Regulus.-dijo Remus.-Tendremos que comenzar tu entrenamiento cuanto antes para convertirte en animago y depende de en lo que te transformes, te buscaremos un apodo.
***************
Un mes más tarde, Hermione caminaba por los jardines cuando vió al caballo más hermoso que había visto en su vida. Ella sonrió y se dirigió hacia él y le acarició tiernamente la suave, oscura y sedosa crin. Después se montó encima de él y cuando se equilibró, se agarró a la crin del caballo por temor a caerse. El caballo comenzó a moverse a trote lento por todo el campo de quidditch, Hermione reía mientras disfrutaba de las vistas. Cuando el caballo se detuvo, se empezó a transformar en un adolescente. Hermione se sujetó con fuerza a su cuello y enredó sus piernas alrededor de la cintura del muchacho para evitar caerse. Sirius, quien había visto toda la escena, la ayudó a bajar del animago.
- ¿Regulus?-dijo Hermione sorprendida.-¿Tú eres el caballo?
- Así es, Hermione.-dijo Regulus.-Soy Medianoche y el caballo es mi forma animaga.
- Bueno, Hermione...-empezó Sirius.-¿Qué te ha parecido..?
- Ni se te ocurra acabar la frase, hermano.-dijo Regulus.-Ella ha montado sobre Medianoche, no sobre mi.
- Bueno, pero eso se puede arreglar.-dijo Hermione sonriendo y mordiéndose el labio inferior. Sirius rodó los ojos.
Regulus entendió y la besó apasionadamente, ella profundizó el beso con su lengua. Él la agarró de la cintura y se aparecieron en su habitación. Ella gimió y se apretó más contra su cuerpo, después movió una de sus manos hasta el cuello de él, él la besó con más pasión y dirigió sus manos hacia el pantalón de la castaña para quitárselo. Ella envolvió sus piernas alrededor de él, quien se dirigió como pudo hasta la cama. Una vez tumbados, Regulus la quitaba la camisa mientras la besaba el cuello desesperadamente. Los ojos marrones de ella buscaron los grises de él, segundos antes de volver a besarse apasionadamente. Las manos de Regulus se dirigieron hacia el sujetador de la Gryffindor; ella arqueó la espalda. Las manos de Hermione se dirigieron hacia el cabello de Regulus y él la daba pequeños besos en la mandíbula, después se desplazó hasta los senos de ella, para lamerlos hasta que se pusieron erectos. Ella gimió y él sonrió. Hermione agarró el pantalón de su novio y lo desabrochó con urgencia, después le quitó el bóxer. Él besó sus muslos lentamente, logrando que cuando llegase hasta la vagina de Hermione, ya estuviese completamente empapada. Él introdujo su lengua en el sexo de la castaña, y comenzó a lamer, mostrando cuanto la deseaba. Ella puso sus manos en el cabello de él, para impedir que se retirase y levantó sus caderas para que la lengua de Regulus tuviese un mejor acceso. Ella se sentía desfallecer de placer, estaba a punto de suplicar que aumentase el ritmo cuando sintió como su el jugo vaginal salía de su interior, él se lo tragó e introdujo dos dedos en su interior.
Mantuvo el ritmo hasta que ella buscó sus labios con urgencia, después terminaron de desvestirse y él introdujo su miembro en ella. Las uñas de Hermione le arañaban la espalda.
- Más fuerte...más rápido...-gemía Hermione.
No hizo falta repetirlo, él cambió su posición descubriendo un punto clave en ella. Hermione gritó y él rugió antes de desplomarse sobre ella.
Y esto sólo era el comienzo...
*********************
Pasados unos meses, cuando Lily y James se graduaron, se casaron y tuvieron un niño a quien llamaron Harry James Potter. Se convirtieron en aurores.
Frank y Alice también se casaron unos meses más tarde que Lily y James, se convirtieron en aurores y tuvieron a Neville Longbottom.
Severus esperó a que Narcisa terminara Hogwarts para casarse y tener un hijo con el pelo negro y ojos grises a quien llamaron Draco Severus Black. Severus se convirtió en maestro de pociones de Hogwarts y Narcisa estudió la carrera de medimagia con Hermione. Ambas trabajaron en San Mungo.
Regulus y Hermione se casaron cuando él terminó Hogwarts y tuvieron una preciosa niña, con el cabello castaño, liso y los ojos grises, llamada Galatea Hermione Black. Regulus y Sirius se convirtieron en aurores.
Molly y Arthur se casaron un mes después de acabar Hogwarts y tuvieron a Bill Weasley, quien sería el primero de una larga lista de niños. Molly decidió ser ama de casa, mientras su marido Arthur trabajaba en el Ministerio.
Sirius preferió seguir soltero con su vida de mujeriego.
Hermione sospechaba que Remus y Tonks estaban destinados a estar juntos, por lo que sonreía y le daba ánimos cada vez que Remus la decía que ninguna chica podría quererle. Remus se convirtió en Maestro de Defensa sobre las Artes Oscuras en Hogwarts, aunque a Snape eso no le hizo mucha gracia.
Los Merodeadores: James Potter (Cornamenta), Sirius (Canuto) y Regulus Black (Medianoche), y Remus Lupin (Lunático), le gastaban bromas a Severus Snape siempre que podían.
La relación entre Regulus, Narcisa y Sirius, mejoró considerablemente.
Ninguno de ellos olvidó que Hermione era del futuro, ni ningún detalle sobre lo que le contó la castaña de su futuro. Aunque los Merodeadores y Severus se gastaban bromas, se reconciliaban enseguida.
FIN DEL FIC.
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Porque los mortífagos también tenemos corazón y aunque no lo parezca, también caemos en las garras del amor.


Azkaban: las cadenas de tu amor (Regulus/Herm)

En el pasado me enamoré de ti (Regulus/Herm)


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Re: Toujours Pur (Regulus/Hermione)
un fin genial!
los merodeadores han salido ganando, y Hermione, y el mundo en general jejej
bss
los merodeadores han salido ganando, y Hermione, y el mundo en general jejej
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